Documentación histórica

Diario de la Brigada. nº 3. La Garrucha

Informe
La mirada serena de Francisco Gómez, líder zapatista muerto en la rebelión indígena del 94, sigue desde el mural la llegada de la brigada solidaria europea al Caracol de la Garrucha. Nos reciben las autoridades de la Junta en pleno relevo de su cargo. Ya una nueva Junta ocupará su lugar. Su gesto amable y hospitalario no disimula su rabia por el constante hostigamiento del gobierno. “En el territorio del Caracol hay conflicto constantemente. El mal gobierno no busca otra cosa que acabar con el proyecto de construcción de la autonomía indígena. Ofrece dinero para dividir a las comunidades y más que todo entrega dinero a las gentes de los partidos, a la paramilitar OPDDIC, para que hagan provocación a las bases de apoyo zapatista”.

Afirman que la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos(OPDDIC) es una creación del exgobernador Albores Guillén. Durante su mandato la represión y violencia paramilitar alcanzó su climax en Chiapas. Albores dio gran impulso político y financiero a los paramilitares para debilitar el movimiento zapatista. Con absoluta fluidez, explica una de las autoridades que “el mal gobierno entrega un poquito de apoyo (dinero) a mujeres, niños, viejitos. Regala lámina de techar, cemento, tabla. Ahorita si que el mal gobierno se hizo bueno. Que los campesinos tienen que estar con él. Pero no son otra cosa que migajas. Quiere comprar la dignidad de las bases de apoyo. Pero los zapatistas conocemos bien sus mañas, conocemos bien su estrategia. Ahorita ya solo da dinero a estos de los partidos para que provoquen a la violencia a las bases de apoyo. Con esto tan solo busca robarse las tierras que los zapatistas recuperaron en el 94. Da el dinero para destruir nuestra organización y como no puede comprar a los zapatistas apoya a los paramilitares para que hagan trabajo sucio. Manda a sus ejércitos a hostigar los Municipios Autónomos”.

Denuncian que el ejército ha vuelto a realizar patrullas intimidatorias día y noche. Patrullan en camiones y blindados. Sus helicópteros realizan vuelos rasantes sobre las comunidades asustando a las gentes. Estas operaciones se han incrementado desde hace 15 días. A la par, el gobierno administra las acciones de los paramilitares para provocar a las bases de apoyo.

Relatan las autoridades autónomas que se ha creado gran tensión en las comunidades Peña Limonar y Amaitik, municipio autónomo “Flores Magón”. Allí, paramilitares del MIRA (Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista) asesinaron en el 2002 a dos autoridades autónomas, un agente del poblado y un vocal de Municipio Autónomo. La comunidad sufrió mucho con esta violencia. Pasó el tiempo y la Junta promovió un diálogo de reconciliación con los priístas de estas comunidades. Sus líderes lo rechazaron y el Consejo Autónomo privo de su tierra, conforme al derecho ejidal, a los 9 priístas implicados. Siete años más tarde, estos paramilitares regresaron a Amaitik para reclamar sus antiguas tierras, amparados en papeles que les dio el mal gobierno. El Consejo intenta el diálogo de nuevo y estos lo rechazan, por lo que piden al Centro de Derechos Humanos que medie para recuperarlo. La Junta de Buen Gobierno les propone acuerdo de cesión de 70 hectáreas y de nuevo lo rechazan. Este 16 de junio tendrían que haber llegado a dialogar la Junta estos priístas pero no acudieron. Los zapatistas son bien conscientes de que solo buscan la provocación para que intervengan el gobierno y la seguridad pública. La toma de la escuela autónoma por parte de estos priístas confirma las sospechas de la Junta.

Este tipo de provocaciones, disimuladas por el gobierno como “conflictos intracomunitarios” se suceden constantemente para mantener un alto stress de guerra de baja intensidad.

En la comunidad de Arroyo Granizo siempre se trabajó el ganado en colectivo. Con la llegada del ejército a esta zona, donde se ha desplegado masivamente, los sectores priístas abandonaron el trabajo colectivo y fueron los zapatistas quienes lo mantuvieron. Con el impulso del paramilitarismo los priístas adoptan una actitud más agresiva. Fuertemente armados, intentan arrebatar el ganado y los pastos colectivos a las bases de apoyo. El Consejo del municipio intenta frenar una respuesta violenta por parte de los campesinos que resultaron despojados. También aquí piden la mediación de Derechos Humanos pero los priístas se niegan a dialogar. Tres maestros del gobierno actúan como líderes de los paramilitares.

La estrategia gubernamental adopta papeles cambiantes para mantener sus planes. En la zona de Montes Azules, en el corazón de la Selva Lacandona, han provocado el éxodo de numerosas comunidades pobres. Amparado en una supuesta vocación ambiental, está despejando el terreno para la entrada al interior de la selva de los grandes inversores del negocio gasístico y petrolero, la explotación de un turismo de lujo en un espacio único y la apropiación de los inmensos recursos biológicos de la selva para patentarlos y apropiarse de ellos. La amenaza de construcción de una macropresa en las tierras de la comunidad “Rómulo Calzada” han terminado de disparar las alarmas en la Junta de Buen Gobierno.

En Montes Azules el gobierno ya consiguió engañar a campesinos oficialistas de El Zapotal y Perla de Acapulco. Los 250.000 pesos con que los indemnizaron se fundieron en trago y otras compras. Hoy las familias, sin tierra ni casa, están en la miseria.

Las familias bases de apoyo que rechazaron el desalojo fueron expulsadas por la fuerza y muchos de los hombres encarcelados. Sus tierras hoy están vigiladas por guardias privadas pero nadie las ha vuelto a recuperar. Laguna San Pedro, Laguna El Paraíso y Laguna Suspiro están hoy bajo amenaza y se preparan para resistir.

Sus formas de resistencias se basan en el fortalecimiento de su autonomía. Todos los días están construyendo su propio mundo: educación, salud, justicia, comunicación, cultivo de tierra según sus necesidades y su cultura.

Respecto a la Educación nos cuentan que no aceptan la Educación oficial porque no recoge sus demandas como pueblos indígenas. En las escuelas del mal gobierno no enseñan la lengua y la cultura de sus pueblos. El mal gobierno manda maestros a las escuelas oficiales solo por dos o tres días y después les abandona, sin preocuparse por los niños que quedan sin clases. Además, les exigen que lleven uniformes.

Por eso, han construido sus propias escuelas, hasta hoy, a nivel primario. Cada comunidad tiene su promotor que trabaja voluntariamente y los compas le proporcionan alimentos (frijoles, arroz etc.). Los niños aprenden en sus lenguas y toman conocimiento de su propia cultura. Pueden asistir, si lo desean, con su vestimenta tradicional. Van conocimiento la vida y la protección de la naturaleza. Los enseñan a no contaminar el medio ambiente y a cuidar los bosques, porque sin eso no hay vida. Los relatos de las personas mayores juegan un papel fundamental en la educación. Hay niños de comunidades no zapatistas que acuden, también, a la escuela autónoma.

“Al estar en resistencia tenemos graves carencias de material escolar, pero, eso no nos impide organizar nuestro sistema educativo” nos dicen. Su objetivo es implantar, lo antes posible, la educación secundaria para que los chicos aprendan más y contribuyan en la autonomía zapatista .

En cuanto a la organización de la Salud comentan que está distribuida en tres áreas: general, reproductiva y medicina tradicional (hierbas tradicionales, parteras y hueseros). Los compas capacitan promotores tanto para la medicina general (existen en cada uno de los 4 municipios) como para la medicina tradicional, incidiendo en la importancia de la medicina preventiva (vacunas).

Las mujeres juegan un papel importante tanto en la salud, como en la Junta y en la educación. Han aportado mucho en la construcción de la autonomía. Tienen sus reuniones, cooperativas y tiendas.

Una de las particularidades de este Caracol es la Clínica de la Mujer “Comandanta Ramona” que se inauguró el 8 de marzo de 2008. Durante la visita a la clínica las cinco promotoras nos explicaron como gestionan la salud sexual -reproductiva. Es una clínica especial de las mujeres que resuelve problemas de parto, de infecciones y enfermedades de transmisión sexual. Las mujeres tienen que pagar solamente los medicamentos y no la consulta. Si el parto es normal se atiende en la comunidad (en todas las comunidades hay parteras tradicionales), pero si es complicado acuden a la clínica. “Nos capacitamos sobre las parteras tradicionales. Antes no sabíamos nada. Ahora, sabemos de partos, abortos y ayudamos a las mujeres”, cuentan las promotoras.

Su objetivo es tener promotoras de salud en cada comunidad, porque hay comunidades muy alejadas y las mujeres no pueden salir si hay una urgencia. A pesar del poco tiempo que lleva funcionando la clínica ha habido muchos avances en cuanto a la prevención y planificación familiar. Salen a dar charlas a las mujeres de las comunidades sobre la planificación familiar y las informan de los diferentes métodos anticonceptivos, a las casadas y a las jóvenes (píldora, preservativo masculino y femenino, DIU). No es una tarea fácil. A los hombres no les gustan que se hable de este tema, pero “nuestro derecho como mujeres ya lo sabemos todo, antes, no”.

La clínica dispone de ultrasonido, pero todavía no se utiliza, porque aún no saben usarlo. También dispone herbolario. Respecto a las necesidades que tienen, mencionan la falta de medicamentos, equipos y materiales.

En el Caracol también funciona la Clínica Municipal de la Buena Esperanza que cuenta con farmacia, consultorio dental y análisis clínicos (orina, BH, inmunología, sangre). En esta clínica además de los 57 promotores (que se intercambian entre las diferentes clínicas), hay un medico que rota por las cuatro clínicas municipales. Como antes, las necesidades mencionadas son la falta de medicamentos y de capacitación.

Un eje fundamental de la autonomía zapatista es la tierra y el territorio. En todos los municipios se informa sobre el cultivo de la tierra, porqué es importante no contaminarla y cuidarla. Hacen reuniones y asambleas municipales sobre este tema. En estas participa un compañero encargado del asunto que forma parte de la Comisión Agraria. Cuando se terminan las reuniones vuelve a su comunidad y trasmite a todos, hombres, mujeres y niños (desde los 14 años participan en las reuniones) toda la información en cuanto al cultivo de la tierra. Así se conciencian para proteger la naturaleza.

Acerca de la Justicia, cada vez que hay algún conflicto intentan buscar el acuerdo entre las dos partes. Los problemas, primero son tratados en las comunidades. Los agentes autónomos se encargan de investigar la causa del conflicto y citan a las dos partes. En el supuesto que no se solucione, el asunto se eleva, en primer lugar, a nivel municipal, después a la JBG y en última instancia a la Asamblea Máxima (participan los 4 municipios). La mayoría de los conflictos suelen ser por la tierra recuperada y los resuelven los compas de la Comisión Agraria sobre el terreno. En el caso de que no se llegue a un acuerdo, los compas utilizan la vía de la denuncia. En general, la justicia que aplican se basa en orientaciones mas que castigos.

En este Caracol también están trabajando en dos radios comunitarias. Su programa se escucha en comunidades zapatistas y no zapatistas dando a conocer las mentiras y los manejos ideológicos del mal gobierno.

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