Documentación histórica

Teniente Coronel Insurgente Moisés-EZLN. Mesa de la mañana. 5 de enero de 2009

Buenas tardes a todos, compañeros, compañeras. Voy a ser breve. Porque ya escuchamos sus palabras de nuestros compañeros. Sólo algunas palabras, para hablar del campo.

Y al decir campo, a mis compañeros y compañeras bases de apoyo del Ejército Zapatista, ellos dicen tierra. Dicen ellos campo, como nada más para distinguir donde se siembra lo que comemos. Porque de la tierra sale, trabajándola. La tierra nos da, si trabajamos.

Como por decir, entonces, aquí donde estamos, como que si fuera que no es tierra. Sí es tierra, es la madre tierra, aquí donde estamos. Sólo que se le dice —se distingue, como para distinguir, diferenciar— ciudad de San Cristóbal. Pero, la verdad, es la misma tierra donde estamos.

Entonces, no distingue la madre tierra. No distingue si es indígena, o si es mestizo. Porque nosotros los indígenas y los mestizos viven en la tierra, ¿sí o no? Entonces, el problema —ya dijo el compañero Juan Chávez—, el problema es que hay hombres que nos explotan. Hay hombres que se quieren adueñar de nuestra madre tierra.

Entonces, si entendemos entonces que en la tierra vivimos, necesitamos pensarla: ¿qué vamos a hacer en esta tierra donde vivimos, donde estamos? Pero, sobre todo, ahorita, en el mundo —como dijo el compañero—, a nosotros los indígenas somos empujados hacia el rincón de nuestra madre tierra, donde dicen que ahí no se produce ya la alimentación. Y la señal está aquí, ahorita están entregando nuestros compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena. Salió de ahí de esa tierra, de esa serranía.

Se equivocan los que nos desalojan, porque aquí está el resultado.

Les digo de que tenemos que pensar, porque en esta tierra donde estamos, como seres humanos que somos, necesitamos pensarla entre todas y todos, indígenas y no indígenas: ¿cómo es que vamos a convivir aquí en esta tierra sin la explotación?

En esta casa donde estamos, está construida encima de la tierra. Cualquier otras construcciones que hay en el mundo, está construida encima de la tierra. Entonces, para tener buenos hospitales, se necesita tierra donde construir. Pero, lo que tenemos que pensar es: ¿para quién le va a servir de todo lo que se construya encima de nuestra madre tierra?

Ése es el trabajo que tenemos que pensar pues eso. Porque los otros pensadores que ya dijeron a nuestros compañeros, ya se manejaron datos. Se habla de millones. Eso no fue nuestro pensamiento, nosotros pues eso. Fue pensamiento de unos cuantos. Ya se mencionaron nombres.

Creemos pues, de que entonces es la tarea que tenemos que ver. Ir a pensar, ir a estudiar, ir a analizar, ir a discutir, irse a proponer. Y luego, organizarse. Porque sin la organización, no se puede hacer nada.

No es mentira lo que dijo el compañero Juan Chávez. Sólo nada más les quiero completar como dijo, de cómo es de traidor este Sabines, que está en Tuxtla Gutiérrez. Que se dice que es del PRD.

En nuestra madre tierra... recuerden que nuestros compañeros de un poblado que se llamaba —porque ya no están ahí nuestros compañeros— San Manuel, Sabines mandó a desalojar, junto con Calderón. Y con el presidente municipal del PRD, de Las Margaritas. Desalojaron. Los subieron en helicóptero a nuestras compañeras, que nunca han conocido —jamás en su vida—, un helicóptero, pues tuvieron que subirlas arrastrando. Y las llevó en una mala casa. Donde tienen explotadas a mujeres, como presentaron ayer nuestras compañeras y compañeros, son mujeres traídas de Guatemala, que se están vendiendo el cuerpo ahí, por la miseria. Ahí, Sabines mandó a desalojar esa casa y hay que meter ahí a las niñas y los niños, y las mamás de nuestros compañeros y compañeras. Donde no hay comida, donde no hay salud.

Ése es el revolucionario del PRD, eso. Y los dirigentes de todo eso no hablaron, como que no tienen boca. Como que no tienen cabeza, como que no tienen corazón. Pero sí, a la hora de buscar los votos. Eso sí, tienen discurso. Eso sí tienen cabeza. Eso sí tienen corazón para sentir cómo se va a dar el discurso. Es el PRD. Aunque las bases del PRD, podemos decir que están engañados, por los discursos de los dirigentes del PRD.

Entonces, compañeros y compañeras, hemos escuchado de los compañeros que se habla de mapuche, ahora lo estoy viendo aquí, una compañera de los mapuches. También sabemos que hay indígenas en Brasil, también sabemos de los compañeros que trajeron en el encuentro de Vía Campesina. Compañeros campesinos, indígenas. Y algún compañero dijo: ahí parece tiene como cara de tojolabales. Y sí.

Entonces, compañeros y compañeras, ojalá de que esto sirva realmente. A menos de que entonces es mentira lo que piensan nuestros compañeros que en esta tierra vivimos todos. Y que, entre todos y todas, deberíamos pensar cómo es que va a ser beneficio para nosotros, sin que nadie, alguien, sea su dueño. Y eso es la que hay que ir a pensarlo.

Pero, absolutamente, todo lo que hay... Sólo nada más para darles un ejemplo: hay una tienda aquí, que le llaman creo Chedraui, está construida encima de la tierra. Pero ¿quién es el dueño? Ahí está, ésa es la que nos tenemos que preguntarnos eso. ¿Cómo es que queremos que todas pues, así de lo que todo se construye en la madre tierra, cómo se va a beneficiar para nosotros indígenas y no indígenas? Y todo lo que hagamos ya aquí, encima de nuestra madre tierra, sea el bien de todos nosotros y nosotras.

Hay que pensarlo bien. Porque nuestra madre tierra, ella nos tiene cargados. Nosotros no podemos cargar a nuestra madre tierra ¿o sí? Sí, sí podemos cargar, pero cuando ya nos enterraron ahí. Pero aún nos sigue cargando todavía, u otra vez, nuestra madre tierra. Porque sólo nada más —bueno, la costumbre de acá— dos metros se entierra pues a nuestros difuntos. Aún, de los dos metros para abajo, nuestra madre tierra nos sigue cargando. Sólo la acompañamos nuestra madre tierra, de regreso.

Entonces, es la punta de partida para pensar. ¿Cómo queremos buena salud, buena vivienda, buena educación, buena alimentación? Con justicia, con democracia, con independencia. Todo lo que vayamos a hacer pues, como seres humanos, encima de nuestra madre tierra, es la que tenemos que pensar. Con nuestras diferentes formas de cómo vamos a querer cambiar de todo lo mal que vivimos aquí en este mundo, en esta tierra.

Y es verdad lo que dijeron nuestros compañeros. Sólo nomás les quiero decir unas cuantas ya ahí de lo que dijo el compañero Juan Chávez. De la privatización del ejido, que dijo. Es cierto, como la relación pues que ahí, que tienen aquí nuestros compañeros bases de apoyo es muy otra. Por eso, de ahí sale eso de que hay que hacer muy otra política. Ellos y ellas, nuestros compañeros, nos la dicen, porque viven ahí zapatistas y no zapatistas. Entonces, como viven allí nuestros compañeros y compañeras, les platican eso de lo que es la privatización del ejido. De lo que es el transgénico, que dice el compañero. Que no sirve, pero, a pesar de eso, hubo comunidades que sí aceptaron eso.

Porque su política de los partidos políticos, por intereses de ellos que están sentados pa’ ser líderes allí, donde ganan dinero, les meten en la cabeza. Pero ahorita, algunos de las comunidades están arrepentidos. Y ahora le consultan a nuestros compañeros bases de apoyo ¿qué podemos hacer compañero? Y le dicen: —Véanos. Y le dice: —Pero te lo estamos viendo, pero no veo nada, dice. Entonces, lo que hacen los compañeros: ponen la pasamontaña. —Que hay que ser rebelde. Entonces, les digo así eso, porque es lo que ha pasado.

Porque la política que vienen a decir es de que entonces le llaman certificado de derechos ejidales, como dijo el compañero. Entonces, como su política de Salinas dijo de que ahora sí, campesinos, el cambio del Artículo 27 es para que sean, verdaderamente, dueños de la tierra. Eso es lo que dijo ese jodido. Entonces... y aceptaron. Le dieron su escritura, como si fuera propietario, ahora sí, no como comunero, no como comunal.

Y con la política diciendo de que entonces, con este papel, con esta escritura, ya puedes ir en el banco, para sacar tu crédito. Y lo creyeron. Y a la hora de que fueron en el banco, entonces, el banquero dice: —A ver, ¿tú de dónde eres? —No, pues de tal. —Y, ¿cuánto quieres? —Pues unos 20 mil pesos. —¿Cuántas vacas tienes, cuántas hectáreas de tierra tienes, cuántas hectáreas de cafetal tienes, cuántos caballos tienes, o qué es lo que tienes? —Pues no tengo nada, por eso vine a prestar el dinero.

Entonces, y le dice el banquero: —No te puedo dar si no hay garantía. Y ahí esos pobres hermanos, ganas daba de pedacearle el papel que tenían ahí. Pero no lo puede porque es su escritura de su derecho y de propiedad. Fíjense nada más. Esa es la educación que dan pues, así los capitalistas. Que hay que copiarlos. Y si no lo quieres copiar, te obliga a copiarlo. Eso es lo que les pasó.

Y, desgraciadamente, la situación, como ya hablaron de por sí los compañeros —por eso no quiero hablar más ahí eso, porque ya se dijo—, sólo quiero dar ejemplos. Como ya entonces son propietarios, tienen su escritura. Y está ahí el sueño americano, entonces, empiezan a vender por una hectárea, por dos hectáreas. Y resulta que, entonces, sus hijos, los jóvenes, como está guardado en alguna canasta, en algún morral, la escritura, lo saca el joven y se lo vende a otro el terreno, sin consultarle a su papá, a su mamá. Cuando va a llegar a saber, es que ya llega allí la persona, el que compró pues la tierra. Y le va y le dice: —Tu tierra ya no lo puedes trabajar, porque ya es mío. Porque tu hijo ya me lo vendió.

O sea, de lo que trae, de lo que está haciendo el jodido de Calderón. Está dentro de la casa del campesino, causándole problemas.

Y ahora, ahí está su trabajo de la Junta de Buen Gobierno que va a la Junta de Buen Gobierno a pedir a que se le resuelva ese problema. Porque, entonces, no quiere dar su terreno pues, así al campesino, al hermano pues.

Bueno, entonces, por eso les digo de lo que quieren hacer pues así el capitalismo de nuestra madre tierra, es muy grande. Y creemos pues que nosotros los indígenas vamos a saber defenderla. Y creemos que, también, estarán juntos pues, con nosotros, para llegar a hacer la palabra verdaderamente “nosotros”. Y que no haiga “ustedes”. Porque si no, alguna vez ya se dijo, de que entonces no creo que se va a comerse el cemento que está aquí. Porque tiene que haber maíz, tiene que haber arroz, tiene que haber frijol, para poder comer.

Y reconocemos que los trabajos que hay: médico, ingenieros, y todo, sí se necesita. Es un círculo de necesidad para hacer el trabajo. Nada más que no haiga explotación, que no haiga engaño.

Pero bueno, ya no me voy a extender más ahí. Llévalo en sus cabezas, en sus corazones, y cada uno de nosotros y nosotras, iremos a pensar. Y que en unos tiempos, empecemos a ver el resultado. Muchas gracias.