Documentación histórica

Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas-Anamuri (Chile). Mesa de la mañana. 5 de enero de 2009

Compañera América Millarai Painemal

 

(Saludo en mapuche)

 

Quiero entregarles un saludo a todos ustedes, hombres y mujeres quienes han venido a este territorio zapatista.

Para mí es bastante emocionante estar en este territorio controlado por indígenas. Me siento emocionada, contenta, orgullosa, pero también preocupada. Porque sabemos que como pueblos indígenas estamos siendo avasallados en todas partes.

Esta presentación, bueno había hecho, como todos, un discurso, pero creo que lo que voy a expresar, mejor lo digo desde acá.

Quisiera dedicar esta presentación a dos mártires caídos, dos jóvenes, a Matías Catrileo y Alex Lemun y a todos los presos políticos que hoy en día se encuentran en las cárceles de este país, llamado democrático, que es Chile.

Quisiera decir que nosotros como pueblo mapuche estamos, vivimos, no solamente en Chile, ocupamos un territorio que es Chile y Argentina. Por eso ayer, cuando el compañero José, del País Vasco, hablaba de que ellos se encuentran en territorio tanto de España como de Francia y que no son ni españoles ni franceses, nosotros también. No somos ni argentinos ni chilenos, somos mapuches. Y estamos luchando por tener nuestra propia autonomía y nuestra propia autodeterminación.

Hoy en día, Chile se muestra como un país desarrollado, un ejemplo a seguir en Latinoamérica. Cuando me ha tocado salir, muchas veces mis hermanos me dicen —mis hermanos indígenas—: “Pero si ustedes están tan bien” —o sea Chile se muestra como un país desarrollado— “Y más encima ahora tienen una mujer presidenta”. O sea qué gran avance ¿no?

Cuando la presidenta Bachelet estaba siendo candidata, y cuando ya salió, una compañera chilena me dice: “Pero, mira es muy importante que ahora tengamos a una mujer. O sea esta es primera vez en la historia”. Yo les dije: Sí, para nosotros como mapuches no va a cambiar nada. Seguiremos siendo reprimidos, ahora con rostro de mujer. Y así pasó, y lamentablemente ella también fue una persona reprimida, relegada por el gobierno de la dictadura militar de Pinochet. Pero ella se ha olvidado de todo eso. Hoy en día, somos un pueblo que está reprimido, oprimido por el sistema económico neoliberal. Hoy en día, Chile es un país donde se ufana de ser moderno, pero a costa de nuestros territorios.

Hoy en día, nuestras comunidades están invadidas por empresas forestales. Nuestras médicas, nuestras chamanas ya no tienen de dónde buscar plantas medicinales. Ya el agua ya no queda. Tienen que, el Estado, en este caso los municipios, ir a llevarles el agua a las comunidades. Es doloroso ver cuando uno va a las comunidades y que los caminos todavía estén... Cuando uno camina incluso hay... están militarizados. Entonces, cuando la gente chilena no cree, cuando piensa que todo está moderno lleno de carreteras, nosotros hemos dicho que eso no es así.

Ahora voy a hablar un poco de mi organización. Yo pertenezco a una organización que se crea en el año 98, en Chile, y está constituida por mujeres indígenas aymará en el norte, coyas y mayoritariamente mapuches, que habitamos el sur de Chile, es en este caso y el lado argentino. Pero, por este tipo de tema de leyes, nos tuvimos que constituir bajo el alero de una ley, y esta ley obviamente nos pide tener una estructura, nos pide... en general para movilizarnos nos pide recurso, tenemos que pedir recurso. También he planteado que es necesario tener también nuestra propia autonomía, como lo decían los compañeros, los hermanos zapatistas ayer.

Esta organización, también nosotros como mujeres indígenas cuando nos constituimos tuvimos bastantes tensiones. Es bueno decirlo, porque muchas veces me han dicho mis compañeros indígenas, me dicen: No digas esas cosas, porque tenemos que nuestros problemas internos resolverlos nosotros. Yo digo que no, que hay que decir las cosas, porque se habla mucho de dualidad y de complementariedad y en el discurso. Pero, lamentablemente, cuando nosotros las mujeres participan en organizaciones, los hombres no quieren que ellas participen.

Y las que participamos nos han dicho que somos una sueltas, que dejamos a los maridos, que dejamos a los hijos solos. Y también nos dicen, un compañero una vez nos dijo: ustedes como organización de mujeres están dividiendo el movimiento mapuche. También otro, también nos decía: ustedes están siendo influenciadas por las feministas, porqué se organizan como mujeres, porqué no luchan en conjunto. Nosotros hemos dicho: Sí es importante luchar, pero también tenemos temáticas propias que abordar, y que la organización no lo estaba haciendo.

Es así como esta organización nace en 98, y hay que decirlo también, que tuvimos bastantes problemas para incorporar la I de indígena. Muchas veces se piensa, cuando nosotras planteamos como mujeres indígenas ahí que no nos sentíamos como... no nos sentíamos representadas bajo el concepto de ruralidad. Nosotras dijimos: necesitamos que seamos indígenas, la tierra nosotras no la vemos como simple tierra, que llegamos y pasamos. Cuando nosotros vamos a un lugar, le pedimos a nuestra madre tierra, para que las semillas produzcan. O sea todo elemento, la tierra, los bosques, todo tienen dueño, tienen seres que habitan ahí y que nosotros le merecemos respeto.

Entonces, ésa es una de las cosas que ellas a veces no lo han entendido. Pero yo creo que con el paso de los años ellas han comprendido, que también en esta lucha no podemos estar solos. Tanto mujeres campesinas como mujeres indígenas estamos hoy en día luchando por conservar nuestra semilla.

Tenemos una campaña, la que fue impulsada en el año 2001, en el Foro Mundial de Porto Alegre, y gracias también a esta alianza que tenemos como Vía Campesina. Para nosotros es muy importante, como mujeres indígenas, como mujeres campesinas que Vía Campesina, una organización mundial y que hoy en día ha tomado el tema de la No Violencia contra la Mujer en el Campo, que sabemos que existe, y que no lo podemos negar. Y por eso, para mí, es muy importante que esta organización, nuestra organización que es Vía Campesina lo esté asumiendo.

Otra de las cosas que quisiera decir es que también debemos tener... no... muchas veces se piensa de que los indígenas... hoy en día en Chile, sobre todo se nos dice... Porque el Estado con su proyecto de desarrollo nos ha dividido. Nos dicen hoy en día: Pero si ustedes, para qué quieren tanta tierra, si yo he visto ahí a los indios, no hacen nada, son borrachos, flojos y ahora somos terroristas también. Y siempre nosotros hemos dicho, nosotros necesitamos recuperar esos territorios que están en manos de los grandes latifundistas, y en este caso, ahora, de las grandes empresas trasnacionales. Y que nos quieren expulsar, que nos quieren avasallar, que nos quieren reprimir con más fuerza, que no quieren que sigamos siendo mapuches.

Quisiera, bueno, también decir que en estos famosos programas de desarrollo, hoy en día, en las grandes como... cómo también el Estado nos utiliza a nosotros como mujeres indígenas. Y sobre todo en el uso de nuestros trajes. Hace tiempo atrás, caminaba por una comunidad y había un tremendo letrero que decía: Mira cómo progresa Chile. Y salía una mujer mapuche, vestida con su estos trajes, y con una amplia sonrisa. Y más abajo había algo escrito con un marcador y decía: Libertad a los presos políticos.

O sea, qué contradicciones ¿no? Por un lado, el Estado dice que está... que nos reconoce hoy en día como gran cosa, que dice que somos diversos, que reconoce la interculturalidad. Cuando hoy día, como mapuches lo que nos hace hacer ese Estado es cantar la canción nacional en nuestra lengua ¿Eso es ser intercultural? ¿Eso es respetar —digo yo— a nosotros como pueblo, en este caso, como pueblo mapuche?

Y para finalizar, quisiera decir que es importante el tema de las alianzas entre mujeres campesinas, mujeres indígenas y también la alianza con otros movimientos campesinos e indígenas a nivel mundial. Y por esta misma razón yo estoy acá, estoy porque formamos parte de Vía Campesina.

Bueno, decirles a todos que esta digna rabia que nos convoca acá, tiene que animarnos para seguir luchando en donde estemos, cada uno de ustedes, hombres y mujeres, somos todos importantes, somos todos valiosos. Y como dijimos, las semillas son tan importantes. Yo creo que cada uno de nosotros es una semillita, y que tiene... donde el lugar que se vaya ahora, después de este encuentro, tiene que estas semillitas germinar. Y germinar con buenas energías para que otro mundo, otros mundos sean posibles.

Muchas gracias.