Documentación histórica

Movimiento por Justicia del Barrio (Estados Unidos). Mesa de la mañana. 2 de enero de 2009

Buenas tardes, compañeros y compañeras. Para Movimiento por Justicia del Barrio es un gran honor poder compartir este espacio con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y con todo el pueblo digno nacional e internacional, que están aquí esta tarde.

Movimiento por Justicia del Barrio es una organización compuesta de migrantes mexicanos en el otro lado. En Nueva York, Estados Unidos, luchamos contra el desplazamiento neoliberal y por dignidad. Como nuestros compas son migrantes mexicanos no pudieron, no pueden estar aquí presentes esta tarde, por esa política migratoria neoliberal que nos imponen los de arriba. Pero nosotros decidimos tumbar ese muro y estar aquí presentes. Por lo menos, con la voz y el rostro, por medio de un video-mensaje que vamos a presentar ahorita.

Entonces, aquí está el video-mensaje de parte del pueblo digno migrante mexicano de Nueva York que, también, es parte de La Otra Campaña. Gracias.

 

Video-mensaje (en el que participan diferentes personas, diferenciados sólo con un guión):

 

¡El barrio, unido, jamás será vencido! ¡El barrio, unido, jamás será vencido!

¿Qué queremos? ¡Justicia! ¿Cuándo? ¡Ahora!

—Nosotros somos Movimiento por Justicia del Barrio y luchamos en contra del sistema capitalista y de los malos gobiernos. Organizamos en nuestro barrio, que es Harlem, en contra de la gentrificación. Una organización que en nuestros países de origen fuimos desplazados por los capitalistas y por los malos gobiernos. Nuestros países fueron tomados por grandes empresas, utilizando sus tratados de libres comercios.

En nuestros países, como aquí, los malos gobiernos cambian leyes para que el sistema capitalista pueda despojar a las comunidades de lo que les pertenece. Y nos vimos forzados en migrar para buscar una nueva forma de vida mejor.

Y ahora, aquí, en Nueva York, empresas multinacionales como Dawnay Day Group quieren despojarnos de nuestros hogares. Quieren destruir nuestra cultura, como lo han hecho en nuestros países. Quieren imponernos su forma de vida capitalista. Quieren que consumamos lo que ellos producen. Quieren tomar el control de toda nuestra vida.

—Como la mayoría de los mexicanos que no nos salimos por gusto, sino que nos vimos forzados por la forma de vida. La situación económica en la que se encuentra el país, la situación política. Entonces, todo eso me forzó a mí y a mis hermanos y a mucha gente que conozco, a tener que emigrar a este país. Y buscar una mejor forma de sobrevivir.

—La verdad es que todo lo que nos empujó de venir aquí, en los Estados Unidos, es la pobreza.

—Yo me vine de mi país pues, porque me casé y se vino mi esposo. Por la misma necesidad que no tenemos nada. La economía es devastadora. Los malos gobiernos que, en vez de que ayuden al país, siempre lo dejan en ruinas. Entonces, ¿qué hacemos? Venir aquí a luchar, para tener un futuro mejor y para nuestros hijos —yo tengo una niña nada más—.

—En primera, tuve que emigrar por la falta de oportunidades en nuestro país. Segunda, pues cuando terminé la escuela, decidí, en lugar de seguir estudiando, irme como inmigrante, como mi papá. Mi papá se vino.

—Nos vinimos a los Estados Unidos porque nuestra situación económica era muy baja. Mis padres eran, son pobres. Y no alcanza lo suficiente para mantener. Nos venimos para acá para trabajar y para tener una mejor vida, supuestamente.

—Me encuentro con, lo primero, con el rechazo, por ser latino. Por ser inmigrante, con un idioma totalmente diferente para mí, que tuve que aprenderlo. Con el rechazo en los trabajos. No acceso a los hospitales, a la educación. Con problema de vivienda, mayormente.

—Por ejemplo, el trabajo, pues paga muy poco. Se trabaja mucho. Como discriminación, el problema que se tiene en viviendas, todo eso. O los estudiantes en las escuelas, todo eso. Creo que fue peor que estar en México. Porque en México el problema es la economía, pero aquí el problema que se tiene acá es el problema económico —también lo tienes, no es gran diferencia—, porque igual se gana dólares, pero se pagan los recibos en dólares. La comida cara, la renta cara, luz, gas, todo caro. Entonces, no es gran diferencia. Sí se ganan dólares, se pagan todo en dólares.

—Te lo cuentan muy bonito, pero al llegar es una desilusión. Tanto lejos de tu familia, no es como te lo pintan, y dices tú: no es lo mismo en tu país, que hablas con tu gente. Aquí, ver malos tratos, si no hablas el idioma, la gente te trata mal. Y dices tú: aguantas por necesidad.

—Dicen que viene uno a ganar dinero, pero viene uno a sufrir también. Entonces, eso es lo que te motiva a veces: luchar y luchar por tu familia, por mi hija. Pero, para mí fue algo que no esperaba.

—Vengo del Movimiento por Justicia del Barrio. ¿Por qué estamos aquí? ¡Por justicia! Nosotros somos inmigrantes, inquilinos de El Barrio. Pagamos rentas altas y merecemos vivienda digna. Por años, hemos vivido en condiciones inhumanas e ilegales. Por culpa del dueño de nuestros edificios Esteban Kessner, y la compañía Real State Management.

—Bueno, ellos quieren desplazarnos. Bueno, quieren desalojarnos de nuestras viviendas para mejorar supuestamente la condición de las viviendas, y traer gente con dinero, gente que puedan pagarles unas rentas más altas. Y, desde luego, rentas que nosotros no podemos pagar, por nuestra condición humilde.

—(Una compañera en su idioma)

—¡No queremos que nos desalojen! Nosotros lo que queremos es justicia. ¡No a los desalojos! No nos vamos a ir de aquí. No nos vamos, porque nosotros no nos vamos a ir de aquí. Y aunque nos saquen pa’ fuera. No nos vamos. ¡Queremos justicia! ¡¿Qué queremos?! ¡Justicia! ¡¿Cuándo?! ¡Ahora!

—Porque no podemos pagar altos alquileres, mira que nuestro salario es muy bajo. Es imposible que podamos pagar por un apartamento de dos cuartos 2 mil 500, 3 mil dólares. Más sin embargo, los blancos pues pueden hacerlo. Y es que ellos tienen mejores salarios que nosotros. Entonces, yo creo que por ese lado nos discriminan.

—Entonces, es triste para uno porque viene de su propio país, de su propia tierra. Fuiste desalojado de allá y vienes a pasar por lo mismo aquí. Es más doloroso. A veces, muchos de los dueños de los edificios nos discriminan también igual que en nuestros países. Hay que luchar por lo que nosotros queremos. Si salimos de un lugar donde nos discriminan y llegamos a otro lado donde nos están haciendo lo mismo, yo creo que ya es suficiente, con lo que pasamos en nuestro país. Y ahora estamos pasando acá también.

—Estamos, no solamente yo, muchos paisanos, están viviendo lo que se llama el desplazamiento dos veces: tanto en México como aquí.

—Tras pagar continuamente las rentas por más de diez años, ahora la dueña quiere desalojarlos ilegalmente.

—Vinieron dos personas a amenazarnos. Que tenía que firmarnos y que si no, que nos fuéramos de aquí.

—Se refiere a un documento en inglés que la gran mayoría no firmó, excepto una persona, que ahora teme lo peor.

—Como yo, la verdad, soy madre soltera. Tengo a mis hijos nada más. Entonces, me dio miedo y firmé unos papeles que ellos me dijeron. Y por eso estoy luchando, para quedarme. No quiero irme.

—Bueno, nosotros, como organización, tenemos en la mira a varios enemigos: En primer lugar, el enemigo es el sistema político, los partidos políticos como en México el PAN, el PRD, el PRI, ellos son nuestros enemigos. Aquí en los Estados Unidos también es lo mismo: la política. Tenemos el Partido Demócrata y el Republicano. Otro enemigo que es muy... que son aliados, se puede decir, es el sistema económico. El sistema económico, o sea el sistema capitalista, que es el que está pasando por encima de todo mundo, marginando a ciertas comunidades, como son: a los indígenas, a los inmigrantes, a la gente de color, y otros grupos que son obligados a estar marginados. No porque ellos quieran, sino porque son víctimas del sistema político y del sistema económico.

—El asunto en Nueva York, por decirlo, ha cambiado mucho con respecto a los políticos. Han permitido ellos el aumento de alquileres. Han entrado compañías multinacionales, comprando edificios, aumentando las rentas.

—Bueno, yo decidí integrarme a Movimiento porque estamos, no solamente yo, muchos paisanos están viviendo lo que se llama el desplazamiento dos veces: tanto en México como aquí. Es por eso que decidimos decir ¡Basta ya! Decidimos organizarnos. Queremos poner un alto. Queremos aportar un granito de arena para que todo esto cambie.

—Movimiento por Justicia en el Barrio luchamos en contra de la gentrificación. También somos parte de La Otra Campaña. Es decir, un movimiento nacional mexicano, iniciado por los zapatistas. Nosotros luchamos también en contra de todas las formas de opresión y discriminación hacia mujeres, gente pobre, homosexuales, lesbianas y transgéneros y gente de color.

—Luchamos para que los mares y las montañas sean de quienes los habitan y los cuidan. Los ríos y los desiertos sean de quienes los habitan y los cuidan. Los valles y las quebradas sean de quienes los habitan y los cuidan. Las viviendas y las ciudades sean de quienes en ellas viven y las cuidan.

Nadie será dueño de más tierra de la que pueda cultivar. Nadie será dueño de más casas de las que pueda habitar.

—Bueno, pues este barrio se fundó luchando por vivienda digna. Luchando con el problema del desplazamiento de familias de bajos recursos de sus hogares. Que muchos conocen como gentrificación. Entonces, ése fue el problema principal que se empezó a luchar. Y así se ha ido creciendo como organización. Nuestra lucha es contra el sistema capitalista y contra los malos gobiernos.

—Nuestra forma de lucha, básicamente, consiste en que el pueblo es el que decide. La comunidad, ésa es la que tiene la palabra. La comunidad tiene voz y voto.

—En mi comité se planten muchas cosas. Nunca solamente una persona decide lo que se va a hacer. Es como una votación.

—Nosotros no tenemos líderes. No tenemos presidentes. Todos podemos representarnos a nosotros mismos. Y nosotros no trabajamos con políticos, porque, bueno, sabemos que ellos nunca van a trabajar con nosotros. Mucho menos van a representar a la comunidad. Y es por eso que nos declaramos autónomos.

—(Compañera en su idioma)

—Lo que nos preocupa es eso. Lo que queremos lograr es eso: que el pueblo tome el poder de decidir a dónde debe ir, como pueblo, como comunidad, o como organización que somos. Entonces, eso es lo que nos preocupa. Lo que nos toma atención.

—¡El Barrio no se vende! ¡El Barrio no se vende! ¡El Barrio no se vende!

—Nosotros comenzamos organizándonos para luchar en contra de nuestro propietario llamado Steve Kessner. El plan de este propietario era desalojarnos, para traer gente con dinero que pudiera pagar sus altos precios. Este propietario lo hacía multimillonario, ya que tenía 47 edificios, todos ubicados aquí en la comunidad. En un periódico local, llamado El Village Voice lo nombran uno de los diez peores propietarios de Nueva York.

—Para mí, el momento que triunfamos, eso fue cuando desalojamos a Kessner del barrio. Que con protestar, con la marchada. Y que siendo nosotros pues unas personas, como dicen, humildes —o como nos llamen— pudimos sacarlo, desalojarlo.

—La campaña internacional en defensa de El Barrio, decidió lanzarse por motivos de que aquí, en El Barrio, tenemos un casero muy negligente, muy malo, y muy poderoso. Sus oficinas centrales se encuentran en Londres. Movimiento pensó que nuestra lucha no tenía que limitarse localmente ni nacionalmente, sino que teníamos que abarcar otros continentes. Para ello, Movimiento lanzó un delegado a recorrer varios países de la Unión Europea, con el motivo de —como ya lo dije— de buscar muchos aliados. Y poder luchar de manera directa, tanto en Europa y tanto aquí en el barrio. Para hacer un impacto más grande en contra de este casero malo.

—Los principios en que operamos como organización es practicar la democracia, hacer decisiones democráticas, ser autónomos y la autodeterminación. Y como Movimiento estaba creciendo, queríamos tocar otro problema, aparte de vivienda. Es por ello que nos lanzamos a la calle a consultar a la comunidad y al pueblo. Lo que se le llamó la Consulta del Barrio. Esto lo hicimos a través del voto comunitario.

De ahí salieron los tres problemas que más afectaban a la comunidad. Posteriormente, se hicieron reuniones públicas. Una para cada tema. Para localizar el de mayor importancia, a través de la voz de la comunidad. Una vez identificado el problema, vamos a desarrollar las estrategias y los pasos a seguir, a través de nuestra forma de lucha.

—Desde la fundación de Movimiento por Justicia del Barrio, hemos aprendido demasiado y seguimos aprendiendo. Sabemos muy bien que los problemas de vivienda y desalojo no sólo están pasando aquí en Nueva York, o en México, sino en todo el mundo. Y nuestra forma de lucha y de trabajar está inspirada en la forma en que trabajan nuestros hermanos y hermanas zapatistas.

—Es por ello que invitamos al pueblo, a la comunidad y a muchos grupos de varios estados a tener un encuentro en Nueva York, por dignidad, contra el desalojo neoliberal. En este encuentro todos compartimos quiénes somos (en inglés: estamos trabajando en torno a la homofobia, la transfobia, y otras formas de opresión, en especial el desplazamiento, porque nuestra comunidad no está siendo escuchada, porque somos jóvenes, porque somos gays y porque somos de color) qué condiciones de vivienda presentamos, los problemas que enfrentamos, quién es el enemigo (en inglés: para enfrentar este desarrollo capitalista y su subsidiario desarrollo inmobiliario. El dinero que está impulsando la industria inmobiliaria el dinero que impulsa la gentrificación que estamos viendo en Nueva York y en todo el país, de hecho, se debe al crecimiento de la globalización) Nuestra forma de lucha (en inglés) (escenas de la defensa por parte de las bases de apoyo zapatistas de una de sus comunidades).

El evento se hizo aquí en nuestro barrio, de una forma muy familiar. Hubo una piñata neoliberal, que los niños rompieron con tanto gusto, simbolizando nuestra lucha. Y por último, nuestro sueño.

—Soñamos con la libertad de poder elegir nuestro hogar. Y educar a nuestros hijos sin el temor de vernos obligados a cambiarnos a otra área, adaptarnos a nuevas escuelas, etcétera.

—Después de estudiar lo que es la Sexta Declaración, como organización decidimos hacernos adherentes a la Sexta Declaración, y también formar parte de La Otra Campaña.

—Queremos luchar por nuestro país. Queremos luchar porque México sea libre. Porque México... rescatar a México de la garra de esos corruptos que son los políticos. Y queremos que La Otra Campaña pueda ser como una inspiración —como dije— para la lucha de los demás, del mundo entero.

—En el año de 2006, la comunidad de San Salvador Atenco fue víctima de una de las peores represiones por parte del mal gobierno. Cuando esto sucedió, nos organizamos y protestamos para exigir libertad para todos los presos políticos. Todos estos actos de injusticia nos llenaron de indignación y rabia. A la misma vez, los compañeros zapatistas sufrieron de muchas represiones.

En los meses siguientes, todo iba de mal en peor. Y este tipo de actos de represión se extendieron a varios estados. Muchos compañeros fueron ilegalmente encarcelados e ilegalmente sentenciados a muchos años de prisión. Ante tanto atropello y tanta injusticia, no podíamos quedarnos callados. Es por ello, que Movimiento decidió lanzar, en el 2007, el día internacional de acción en contra de la represión y por la liberación de los presos políticos en México. Invitando, a nivel mundial, a grupos, organizaciones, a nuestras hermanas y hermanos zapatistas, familias, colectivos e individuos de La Otra Campaña para tener protestas y manifestaciones, para poder unir nuestra lucha y apoyo a nuestros compas. Exigiendo libertad y justicia para todas y todos los presos políticos.

Aquí en El Barrio se montó un teatro callejero, simbolizando la situación de nuestros hermanos de Atenco. Todos estos actos a nivel internacional generaron un mejor horizonte para nuestros compas. Muchos fueron liberados y siguen en la lucha. Pero otros aún están presos y cargan en sus hombros largas condenas, producto de tanta injusticia. Es por ello que tenemos que seguir trabajando y luchando muy duro, para que todos nuestros presos políticos puedan estar libres.

—Para nuestros compañeros de Atenco, un mensaje muy especial: que no están solos, estamos con ellos. Estamos muy lejos de nuestro país, pero estamos apoyándolos. De alguna manera, luchamos por la misma causa, y que sigamos adelante. Porque juntos podemos hacernos oír y seguir luchando.

—Bueno, a mí me gustaría decirles que me gusta su lucha. Me gusta cómo funciona su organización y como son unidos. Y que eso es lo que me motiva más a mí a estar con ustedes.

—Mantenerse en la lucha ustedes, es el modelo a seguir. Es algo inspirador. Entonces, tenemos que seguir. Deberíamos todos los mexicanos seguir su ejemplo.

—Nosotros, para apoyarlos, tuvimos una manifestación frente al consulado mexicano, donde invitamos a muchos paisas, a miembros de la organización que protestamos para que ellos pudieran quedar en libertad.

—Soy miembro de Movimiento por Justicia del Barrio. Y hoy estamos aquí manifestando al gobierno de México que debe de respetar la dignidad del pueblo de Atenco. Que debe de liberar los presos políticos. Que debe de parar la represión hacia ese pueblo. Estamos aquí —como en otras partes del mundo y en toda la República de México—, el día de hoy se convocó a todas las organizaciones de izquierda que son adheridas a la Sexta Declaración y son parte de La Otra Campaña a que hicieran manifestaciones hoy viernes para exigir la libertad a los presos políticos y que paren la represión al pueblo de Atenco.

Y para decirle al pueblo de Atenco que no está solo. Que estamos con él. Que desde aquí, y de otras partes del mundo, estamos pendientes lo que le está pasando. Y que no vamos a parar. Vamos a seguir hasta que el gobierno de México entienda que debe de gobernar obedeciendo al pueblo.

—Y les quiero decir a ellos que, desde aquí, en Nueva York, nosotros también les vamos a apoyar. Y que no están solos. Y aquí estamos, desde aquí los estamos apoyando también.

—Lo que ustedes hicieron está muy bien hecho. Pelearon por su tierra, por su dignidad. Y por todo lo que ustedes consideran que es de ustedes. Y no hay nadie —así sea el gobierno, quién sea, que tome decisiones sin consultarlos a ustedes—, ustedes están en su derecho. Porque es su tierra donde ustedes nacieron. Y me alegro que haya gente como ustedes, que peleen por lo que quieren. Igual nosotros estamos haciendo.

—Estamos con ustedes en su lucha, en su trabajo. Y, sinceramente, queremos aportar un granito de arena para tratar de solucionar sus problemas. Queremos decirles que nos solidarizamos con ustedes. Estamos con ustedes en todo. Y bueno, esperemos que vean este video-mensaje y les guste mucho.

—Para el Ejército Zapatista, mis respetos. Yo los respeto mucho, los admiro mucho porque son muy valientes, muy luchadores, porque ellos luchan. Luchan por una causa y, a pesar de las controversias y los problemas, y todo lo que ellos tienen, todos los obstáculos que les han presentado, ellos siguen en pie de lucha. Y toda mi gente humilde, toda mi gente que —de verdad— yo admiro mucho, porque tienen ese espíritu de lucha.

—Yo quisiera compartir con ustedes más que nada es que hay que seguir luchando. Yo creo que esta lucha es lenta, pero segura. Y nosotros aquí hemos estado luchando también, de la misma manera como ustedes luchan. Nosotros lo tomamos como una... aprendemos de ustedes de cómo se lucha, de cómo se trabaja. Y nosotros aquí también estamos luchando, y ya que nosotros no podemos estar allá, pero los apoyamos.

—Movimiento quiere felicitarlos por sus 25 años de aniversario, de lucha que han tenido. Y esperemos que esa lucha no quede aquí, sino que siga más adelante. Y que algún día cambie México.

—Compañeros zapatistas: reciban muchos saludos de aquí de Movimiento por Justicia del Barrio. Nosotros somos parte de La Otra Campaña y estamos con ustedes en su lucha. Igualmente, estamos en una lucha similar. Ya que —como yo he dicho anteriormente— el sistema político margina mucho a los grupos indígenas, y a varios otros grupos. Y, bueno, es una forma de nosotros solidarizarnos con ustedes, y poder trabajar, en el futuro, juntos para lograr que todas estas injusticias acaben.

Les queremos desear un feliz aniversario, ya que, bueno, están cumpliendo 25 años. Y bueno, nosotros también lo estamos celebrando aquí en el corazón. Y, bueno, esperamos que sigamos en la lucha. Sigamos trabajando duro como grupo, como país y, posteriormente, porqué no, mundialmente podamos hacer que nuestra voz, nuestro pensamiento, sea escuchada. Y podamos, que todos podamos aportar aunque sea un granito de arena, para mejorar nuestra condición. Todas nuestros tipos de condiciones: económica, social, política.

—¿Qué queremos? ¡Justicia! ¿Cuándo? ¡Ahora! ¿Qué queremos? ¡Justicia! ¿Cuándo? ¡Ahora!

—Nosotros hicimos este video-mensaje para que nuestra voz, nuestro pensamiento y nuestro corazón atraviesen la frontera, para que, de esta manera, podamos romper los muros de esta enorme prisión en la que nos encontramos. Ya que fuimos forzados y obligados a tener que abandonar a nuestra querida patria, a nuestro México. Por culpa de esos malos gobiernos y de esos políticos ladrones. Pero, aunque nos encontremos lejos de México, nuestros corazones y nuestra lucha están con nuestras hermanas y hermanos zapatistas, con los de La Otra Campaña, con los de Atenco, con todo aquel que sufre las injusticias del gobierno, con aquel que, por ser diferente y pensar diferente, el gobierno y el sistema capitalista rechaza y los reprimen.

Ésa es nuestra gente, ése es nuestro pueblo. El que defiende y cuida sus tierras y su familia. Hermanas, hermanos, compañeros y compañeras. Sigamos luchando duro y fuerte para terminar con estas injusticias y abusos a nuestra gente.

De parte de todos los miembros de Movimiento. Éste es nuestro mensaje. ¡Que viva la lucha!