Documentación histórica

Conclusiones de la Mesa 4: Cultura. (1996)

6 de Abril de 1996

CONCLUSIONES DE LA MESA IV, SOBRE CULTURA, EN EL ENCUENTRO CONTINENTAL CONTRA EL NEOLIBERALISMO Y POR LA HUMANIDAD.
6 de abril de 1996.

Variada, libre y rica inolvidable la intuición puede ser nuestra cultura eso se logra, se persigue, esta al alcance es un agua apetecible que se busca.
Tú que piensas, ayúdame a cruzar este océano de planos sin sonar tu que suenas ayúdame a pensar este piano de mares sin cruzar.
La cultura bajo el neoliberalismo es una cultura que funciona en términos de dominantes y dominados, que borra la memoria histórica de los pueblos, que se ostenta como la única y verdadera visión del mundo. El proyecto cultural del neoliberalismo rompe las redes solidarias entre los individuos y los aísla, entre otras por medio de un modelo educativo y de medios de comunicación que pretenden uniformar al mundo, globalizar costumbres e ideas, acallar diferencias.
Otra característica típica de la cultura neoliberal es su mercantilización, esta cultura no forma parte del mundo de las creaciones del espíritu humano, sino de la lógica de la compraventa. El neoliberalismo nos inyecta sus valores endiosando las mercancías, el dinero, haciéndonos pensar, hablar y expresarnos no como queremos cada persona o colectividad sino cómo a los "señores del poder" les conviene. El neoliberalismo nos propone el TENER como forma de vida (consumir, controlar, dominar) y se olvida del SER, ser humanos, ser hermanos, ser naturaleza, conviviendo en armonía y paz.
Nuestro consenso es que no existen culturas más avanzadas que otras. Existen culturas que pretenden hegemonía, que acallan voces y niegan diferencias y, por otro lado, culturas que desean ser democráticas y tolerantes, que resisten y pertenecen a los pueblos.

EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA
El neoliberalismo usa la educación, la ciencia y la tecnología da los países donde actúa, como un mero instrumento para el beneficio de unos cuantos; las usa como herramienta de sus necesidades de producción y como reproductoras de ideología. De esa manera, reserva la llamada educación "de calidad" para las élites y el resto busca formar mano de obra barata. La educación, ciencia y tecnología neoliberales no son vías para el beneficio de la sociedad, para el bien común del hombre y la naturaleza.
La tecnocracia se vale de la educación escolarizada para legitimar sus privilegios, usando como pretexto el criterio del mérito. De esta manera, estudiar en una, universidad de prestigio sirve para asaltar el poder, para justificar un enriquecimiento a costa del trabajo de los otros. Ante ello, una forma de resistencia consiste en revalorar socialmente los saberes de culturas como las indígenas, revalorar los oficios y las profesiones que tradicionalmente se desprecian; invertir el peso político que se concede a las credenciales y a los diplomas, para concedérselo al trabajo honesto y la trayectoria de servicio a la sociedad. Casi todos los participantes enfatizamos que el primer territorio a ser liberado es nuestra cabeza, de tal manera que la primera forma de resistencia debe ser contra nuestros impulsos a reverenciar y sacralizar a quienes se ostentan como expertos, a quienes dicen que "saben cómo hacerlo", a quienes muestran primero sus títulos y luego sus ideas.
Nos queda claro que, desde el punto de vista de la política de desarrollo tecnológico, el neoliberalismo lleva su lógica mercantil al grado de privatizar las ideas y el conocimiento: Las leyes que protegen excesivamente la llamada propiedad intelectual la hacen a costa del derecho público a la información. Esta situación se describió perfectamente en el mensaje del EZLN durante la ceremonia de inauguración de este encuentro. El Subcomandante Marcos hace referencia a los centenares de vendedores ambulantes que se enfrentaron a la policía peruana al desalojarlos del centro histórico de Lima y agregó:
"Para no hacerse criminales, algunos pobres de América intentan el mini-micro-comercio. Es inútil, para el neoliberalismo todo ingreso que no provenga del robo y el despojo es 'ilegal'."
Es verdad, en la lógica neoliberal es un delito grave violar las patentes y derechos autorales que explotan en su beneficio las grandes corporaciones de la información. Se equipara con el robo el hecho de que un estudiante pobre fotocopie un libro; se compara con el narcotráfico el hecho de compartir un programa de computación. La circulación de conocimiento y la transferencia de tecnología están sujetos al tributo que decretan los grandes monopolios. Ya no se trata de los derechos de los creadores a beneficiarse de sus invenciones y obras intelectuales, sino de la protección policíaca de los intereses del capitalismo informático.
Para el neoliberalismo, no importa la formación integral de las mujeres y de los hombres que conforman la sociedad.
Frente a esa visión, creemos que la educación debe: ser para todos, responder a las necesidades de todos e incluir los aportes de las diversas culturas locales para profundizar el concepto de "alta calidad académica", desarrollando el más elevado espíritu crítico. La ciencia y la tecnología deben estar al servicio de la humanidad, mientras que el sistema neoliberal las pone al servicio de su maquinaria mercantil.
La política educativa debe quedar en manos de las comunidades e incluirse como parte del derecho de autodeterminación de cada pueblo.
Es necesario concentrar nuestro esfuerzo en descubrir y redefinir la verdadera relación entre los que generan la ciencia y la tecnología y los que reciben sus beneficios.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA
Parte inherente del neoliberalismo es el control y manipulación de los medios de comunicación masiva, que asimilan y desaparecen voces alternativas, independientes y originales.
Los monopolios de comunicación son industrias controladas por reducidos grupos que poseen el capital, dominan al gobierno y explotan a la humanidad. El neoliberalismo utiliza los medios de comunicación para imponerse y autopreservarse, enriqueciéndose al promover el consumismo y la pasividad acrítica.
El neoliberalismo presenta a los medios masivos de comunicación como neutrales, meros instrumentos de entretenimiento y de información, cuando en realidad son mecanismos de dominación que a través de una enorme y constante carga informativa saturan al individuo y afectan el resto de su capacidad comunicativa con su comunidad y su familia.
Esto ha llevado al enajenamiento de los pueblos del continente americano, deshumanizando y desvalorizando al ser humano.

ARTE Y CULTURA POPULAR
El discurso y la práctica neoliberal aplastan y destruyen las manifestaciones auténticas del arte y la cultura popular, estandarizando y homogenizando, a través de un arte que reproduce este sistema de explotación del hombre y el medio ambiente.
Es necesario crear nuevas formas de organización colectiva que reúnan lo ya existente y abran nuevos espacios articuladores.
Las expresiones populares, las aportaciones de los artistas, son prácticas de resistencia que contienen elementos de transformación que son críticas al neoliberalismo, el cual fragmente el ser humano y segrega lo diferente.
Las expresiones culturales son manifestaciones de vida que integran al ser humano y le permiten comunicar su visión del mundo. Por ello, es necesario revalorar los rasgos medulares de la identidad de los pueblos, como son los corridos, dichos, refranes, las tocadas, las pintas callejeras, y todas las manifestaciones creativas e imaginativas relegadas por los medios de comunicación masiva y, en general, por todo un contexto económico, social y político.
Nos es fundamental abrir espacios de diálogo y reflexión entre todos, para lo que proponemos armar un directorio.
Crear redes de abasto y distribución cultural en donde exista una retroalimentación sin paternalismos, donde se muestre la espontaneidad y la comunicación directa.
Las formas de organización deben ser un trabajo cultural de carácter autogestivo que se conviertan en trabajos autosuficientes en lo material y en donde no se reproduzcan esquemas de jerarquización piramidal.
Manifestamos el respeto a la diversidad cultural. Seamos capaces de escucharnos, hagamos nuestra la interlocución, el planteamiento y la solución de nuestros propios problemas.
No estamos todos los que somos, hay otras miradas que nosotros no abarcamos y que esperamos encontrar.
Sólo utilizando la imaginación y el conocimiento lograremos liberar nuestras culturas.

CONCLUSIONES Y PROPUESTAS
Construir una comisión de enlace y acercamiento cultural, que mantenga la comunicación permanente entre quienes hemos participado en este encuentro.
En este continente es preciso ejercer como práctica de resistencia una cultura de consumidores conscientes, debemos boicotear los productos de aquellas empresas que más claramente explotan a sus trabajadores, principalmente cuando se trate de mujeres; las que emplean niños para pagarles menos dinero, con lo cual mantienen en desempleo a sus padres y los privan de su derecho a estudiar.
Formar un directorio de técnicos y expertos comprometidos con proyectos productivos y culturales en las comunidades indígenas, de tal manera que están disponibles para atender las necesidades que vayan surgiendo en ellas. Además de proyectos productivos, la ayuda debe concentraras en traer tecnología que libere a las mujeres indígenas de trabajos cotidianos extenuantes que no son enriquecedores para ellas. No se trata de sacralizar los conocimientos de la ciencia y la técnica, sino de complementarlos con los de las culturas indígenas. También son indispensables estas redes en el caso de estudiantes, artistas, profesionales en ciencias exactas y humanidades.
Se lanzó como propuesta el hacer viajar a los artistas de las comunidades indígenas.
En la mesa, algunos participantes destacaron que los jóvenes son segregados de todos los procesos toma de decisiones; a lo mucho, si tienen edad, pueden emitir un voto en un sistema electoral corrompido. La necesidad de que los jóvenes se involucren en el proceso transformador que han inaugurado los zapatistas es enorme, una forma de hacerlo es organizando eventos culturales a su gusto, verdaderas formas de resistencia a la cultura neoliberal.
En la mesa se propuso incorporar el derecho a la cultura como derecho humano reconocido en todas las constituciones del continente.
Siendo el lenguaje el vehículo del pensamiento de un pueblo, debemos analizar el lenguaje del poder, la apropiación de la palabra por quienes creen tener la verdad. Dice Roland Barthes, que el fascismo es más peligroso por lo que hace decir que por lo que prohíbe.
Ser radical significa tomar las cosas por la raíz. Creemos que también podemos ser radicales y ambiciosos cuando hablamos de educación y de cultura. Luchar desde mañana, mejor, desde ahora mismo, radicalmente, por la abolición de la explotación infantil que vemos cotidianamente en las ciudades; luchar por la democratización radical de los medios, por la difusión radical de los conocimientos y del intercambio de ideas.
Algunos participantes de la mesa, llegados de otros países y desde diferentes frentes de lucha, por ejemplo desde escuelas populares autogestivas en los Estados Unidos, nos hablaron de su experiencia con escuelas que enseñan acerca de los conflictos sociales, que dan a los estudiantes el privilegio de conectarse con otros más ella de los muros del colegio, dentro de sus comunidades y con otras comunidades distintas y distantes.
Para democratizar los medios de comunicación y convertirlos en medios de expresión multiétnica y pluricultural de nuestras naciones, es tiempo de reformar los marcos normativos y las legislaciones para que todos los grupos organizados de nuestro continente tengan acceso a través de concesiones en radio, televisión y satélites.
También es preciso que la sociedad civil se organice y capacite para acceder a los nuevos medios de comunicación. Hay que explotar las potencialidades revolucionarías que, por ejemplo, INTERNET nos ofrece.
Los participantes de nuestra mesa convocamos a que todos los grupos planeen y lleven a cabo una resistencia activa y permanente que cambie la política de comunicación de los monopolios. !Basta de Televisa, Venevisión, O'Globo, NBC, ABC, etc!
Formemos un movimiento libre y democrático que difunda la diversidad cultural de nuestros pueblos. Hay que dejar de ser pasivos consumidores de productos culturales externos y convertirnos nuevamente en activos productores de nuestro arte y nuestra cultura, que son nuestros proyectos de vida.
Una vieja tradición revolucionaria nos invita a salir a las calles a resistir mediante nuestras manifestaciones culturales, haciendo arte en los muros públicos, repartiendo poemas que conmuevan a los indiferentes. Sin embargo, tomamos las calles, las ciudades, sólo cuando no son nuestras. En cambio, ahora mismo no es necesario tomar La Realidad. Es nuestra. La cultura en estos momentos se funde con la comunidad. La lección zapatista es clara, hay que liberar territorios, construir nuevas comunidades. Para hacerlo necesitamos organización.

PRONUNCIAMIENTOS GENERALES.
Dentro de nuestra mesa surgió la inquietud de revertir la relación entre el campo y la ciudad. Si las ciudades se han servido durante tanto tiempo del mundo rural como un instrumento, nosotros debemos poner nuestro mundo urbano al servicio de las necesidades de quienes viven en el campo.
Condenamos la guerra de baja intensidad que se dirige contra medios alternativos, concretamente el caso de la retención de la imprenta donada por hermanos de Barcelona, España, al periódico El Tiempo, de San Cristóbal de las Casas, la que se encuentra retenida en la aduana del puerto de Veracruz; así como el cierre de la Radio Campesina de Chiapas, y el cierre de la radio popular de Huayacocotla.
Repudiamos la forma como el gobierno mexicano identifica y marca a los compañeros extranjeros que acuden a la zona de conflicto a mostrar su simpatía hacía el nuevo mundo que se está construyendo en estas tierras. La Secretaría de Gobernación en México no concede los mismos derechos de estancia y permisos migratorios a los ciudadanos de otros países que por alguna u otra razón regresan a México después de visitar la Chiapas zapatista.
Denunciamos enérgicamente el impacto negativo que produce en la cultura de las comunidades indígenas la intromisión del ejército federal mexicano, al fomentar con su presencia la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción y la destrucción del ambiente.
Exigimos la liberación de los presuntos zapatistas acusados de pertenecer a un movimiento armado con el cual el gobierno en estos tiempos sostiene negociaciones al abrigo de la Ley de Concordia y Pacificación.
Exigimos también que se imponga la razón y el gobierno acepte la necesaria participación en la comisión de seguimiento de los acuerdos resultantes de la mesa uno de San Andrés Sakamch'en.

Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 6040605