Comunicados

Reunión con Estudiantes en la Universidad Autónoma de Coahuila. Comandanta Miriam. (2007)

19 de abril de 2007

Buenas tardes, compañeras y compañeros, este, yo viene desde allá, de Chiapas. Venimos de la zona Zotz Choj, Caracol IV de Morelia, este, nosotros nos tocó venir hasta acá para compartir un poco la experiencia que nosotros estamos trabajando allá, tiene como 17 años que estamos trabajando y, pero no, no es porque venimos a decir que van hacer igual como nosotros estamos realizando porque sabemos que es diferente nuestros problemas, el lugar donde vivimos. Simplemente nosotros queremos que juntemos nuestra voz, nuestra fuerza para hacer algo para la otra campaña, hacer otro, otra forma de lucha que sea más grande pues.

Allá nosotros cuando empezamos a organizarnos es porque ahí hay mucha desigualdad pues, o sea no hay respeto a las compañeras, no hay derechos a las mujeres pues: las mujeres sólo quedan en la casa encerrada, a cuidar la casa el niño, a atender el esposo, a trabajar en el campo, es el trabajo que nosotros tenemos y, cuando nosotros queremos salir en el campo a traer leña o a traer agua -a veces cuando no hay agua- no podemos ir así nada más, sino que, a veces cuando queremos buscar un poco de leña, porque hay mucha tierra, pero están los terratenientes pues que lo tienen ocupado. Nosotros tenemos tierra pero es cerro pues, donde no podemos trabajar ahí y ya cuando nosotros, cuando nosotros queremos sacar un poco de agua nos corren pues, no, no dejan entrar ahí. Pero no solo eso, porque las mujeres dan a trabajar en las haciendas, los compañeros llegan a trabajar, no le pagan con buen salario pues, porque no nos toman en cuenta nos tiene explotado porque somos pobres pues y además, este no nos toman en cuenta porque somos indígenas, tenemos nuestras propia lengua materna, nuestro color, nuestra cultura que no nos respeta. Somos discriminadas por ser mujeres porque las mujeres dicen que no valemos nada. No contamos con educación por eso nosotras, muchas de nosotras no sabemos leer, ni escribir, ni hablar la castilla, hablamos muy poco. No tenemos derecho a la salud porque de por si no tenemos clínicas ahí. Siempre mueren niños, mujeres y, nosotros siempre sufrimos mucho tiempo.

Nuestros abuelos desde cuando llegaron los españoles, que llegaron a despojar la tierra, metieron esa mala idea pues en la cabeza de nuestros papas. Por eso nosotros reconocemos que no es culpable nuestros abuelos ni nuestros papás sino que son cosas que esta impuesto porque llegaron a dejar esas malas ideas.

Sufrimos mucho pero ya después cuando se inició la lucha, con una semillita chiquita, nosotros la cuidamos esa semilla y lo hicimos grande pues, lo cuidamos y lo alimentamos, poco a poco fuimos dos o tres mujeres, reclutando pues, porque sabemos que el gobierno si llega a saber si estamos organizando sabemos, el gobierno nos agarra, nos encarcela o nos desaparece pues. Por eso con mucho cuidado fuimos organizando pues con las mujeres y explicando pues que nosotros también tenemos derecho, que no vamos a quedar así porque si nosotros vamos a quedar así como estamos nadie va a venir por nosotros sino que tenemos que organizarnos y empezamos a organizarnos con las compañeras. Empezamos a organizar los trabajos colectivos en diferentes trabajos. Ahí empezó el trabajo colectivo del pan. La decisión de las mismas compañeras aunque poco: tres compañeras, pero empezamos a realizarlos porque ahí no tenemos dinero pues, solo cosechamos el maíz, el fríjol y otras cosas necesarias para consumir, este y para cooperar dinero para una cooperación para los compañeros que tienen que ir en las reuniones para traer información de la lucha, tenemos que sacar su pasaje, por eso inventamos ese trabajo. Y empezamos a hacer reuniones con otras mujeres de otros pueblos. Invitarlos pues a concientizar. Ya cuando ya estamos grande: diez, quince pueblo empezamos a poner más grande para hacer un encuentro de mujeres, realizar un encuentro para explicar porque estamos en esta situación, quienes el que tiene más tierras y porque nosotros no tenemos tierra y, como ahí tenemos que explicar las compañeras: los patrones no es porque ellos trabajan la tierra, solo lo tienen la tierra, pero el que trabaja son los campesinos, los indígenas pues. Y así empezamos poco a poco.

Ya después cuando se inicio la guerra del 94 se quedó todo el trabajo -porque iniciar una guerra no es por cualquier cosa- sino porque el ejército entra miles y miles de ejército pues para que nos reprima a todas las comunidades del 94. Ya de ahí entraron el ejercito el 7 de enero de 1994. Entra el ejercito a las comunidades. Ahí donde los soldados también, este, empiezan a buscar los compañeros, pues, o sea preguntan “¿dónde están? y ¿dónde se fueron? Nosotros les decimos que “no, no sé dónde se fueron, aquí no pasaron nadie”. Pero no falta algunos de los hermanos priístas que nos acusan que nosotros somos pues. Ya de ahí lo llevaron los compañeros, lo llevaron en la cancha de básquetbol, ahí estuvieron todo el día, sin comer. Lo fueron contando los compañeros que lo llevaron en la cancha de básquetbol para llevar en helicóptero pues, los que fueron encarcelados y tres desaparecidos. Ya después nos quedamos así con mucho coraje pues, lo que nos hizo el enemigo pues.

Ya después vuelve a entrar otra vez el 12 de febrero de 95: la traición de Zedillo junto con el Albores Guillén, este, mando otros miles de soldados, pero nosotros ya salimos, dejamos abandonado todos los trabajos colectivos, fuimos más allá, a dentro de esa región, fuimos a refugiarnos pues, tres meses estuvimos ahí. Tuvimos que salir a la hora que el ejercito esta, ya está avanzando en la comunidad, junto con los niños. Ya de ahí, este, regresamos de los tres meses, volvimos a llegar en la comunidad, a reorganizar el trabajo porque es la única forma de apoyarnos en nuestra lucha. Empezamos a trabajar, a reorganizar el trabajo. Organizamos por grupo las compañeras: el grupo que trabaja el lunes, el martes, el miércoles y, otros grupos que tienen que estar al tanto pues, del que llega el ejercito otra vez; porque ahí ya estaba construido el Aguascalientes y tuvimos que defenderlos pues: un grupo que se va en la entrada de la comunidad para no dejar pasar al ejercito y -como no sólo llegan en camiones sino que llega en helicóptero- otros grupo de mujeres tienen que ir en el campo de fútbol y, los niños como estaban todavía los maestros federales ahí, todavía no estaba la autonomía, eh, los municipios autónomos pues. Estaban los niños y los niños lo organizamos también para que estén al tanto, de dónde está la escuela, porque hay un espacio grande donde puede bajar el helicóptero. Cuando viene los helicópteros los niños saben, los maestros lo cierran el salón, no lo dejan sacar los niños, pero los niños saben que es su deber que tienen que salir en el campo, salen los niños y se ponen a amontonarse ahí: así nunca tuvo lugar donde bajar el ejercito pues, con sus helicópteros que vienen. Y ya de ahí empezamos a organizarlo, pero intenta muchas cosas el gobierno, porque manda otra vez la comisión de electricidad para cortar todos los bajantes de la luz, porque no estábamos pagando la luz y que tenemos mucha deuda porque no estamos pagando. Organizamos otra vez las mujeres que no, que tenemos que hacer algo, porque los hombre salen a trabajar, sino que quedamos sólo puras mujeres. Agarramos él de la comisión de electricidad: el carro que llevó. Le dijimos que si no lo deja conectado otra vez la luz, no lo vamos a dejar bajar del poste, lo vamos a tener ahí todo el día. Según cuantos días puede estar ahí. Y él no dice que no: “lo vamos a dejar listo otra vez”. Lo dejó, pero ya, el, todos los papeles que llevaba lo recogimos y lo quemamos y, todo lo que trae en los materiales que lleva para ese trabajo quedo pues en la comunidad. Y le dijimos claro que ya no vuelva a entrar ya en esa comunidad porque la luz no tenemos que pagar, porque es nuestro pues, es nuestro, por eso no vamos a pagar nada.

Ya de ahí el gobierno cuando ve otra vez la organización de las mujeres, de los trabajos colectivos, manda otra vez un programa, un programa de progresa pues, especial para mujeres y proyectos para mujeres para trabajos, pero nosotros ahí vimos que el gobierno quiere que nos vamos con el dinero y no hacer lo que nosotros estamos haciendo. Pero sabemos que nosotros, sabemos nosotras que es puro engaño pues, porque si da un proyecto solo para unos días y a veces no resulta nada, porque así vemos las mujeres allá: el que recibe proyecto solo se va en Altamirano a emborracharse -las mujeres y los hombre- y ahí termina el dinero. En cambio nosotros que estamos trabajando con nuestro propio sudor, con nuestra propia fuerza, estamos avanzados pues, con el trabajo colectivo. Y ahí no impone nadie sino que es decisión de mujeres, o sea toman acuerdos en las reuniones. Y así estamos trabajando allá y así fue la lucha de las mujeres pero le paso la palabra a la compañera comandante Eucaria que va a decir solo porque ella no puede explicar lo trae escrito porque no sabe bien hablar en castilla.