Comunicados

Con colectivas feministas. Palabras de la Comandanta Susana, segunda intervención. (2007)

16 de abril de 2007

Lo que voy a platicar un poco es, este antes de 94, pues empezamos antes de que nos levantamos en arma; la Ley Revolucionaria de Mujeres pues este es necesa…, este vimos este es muy necesario para hacer la ley, porque vimos así como ya platicaron ustedes también, y lo vimos también que es muy necesario la Ley Revolucionaria de Mujeres, porque vimos también nosotras como mujeres sufrimos igual como ustedes, no tenemos respeto, somos humilladas como dicen ustedes, y nunca tenemos respeto, nunca hemos tenido pues respeto, por eso la Ley Revolucionaria de Mujeres ahí donde podemos pues conocer bien nuestro, nuestro derecho como mujeres, como antes también más como nacimos niña, como dicen ustedes también, y pues no nos quieren pues, ya no, pues porque es niña pues no, no queremos nos dicen, queremos puro… no sé como dicen aquí, o los varones, por eso vimos que nunca tenemos el derecho como mujeres, por eso se hizo la ley.

Pero ahí, como ya dijeron este las compañeras, gracias a la organización que allí llevó la semilla en nuestras comunidades, pero ahí ya es diferente ahora, como la ley, pues ya practicamos, bueno ya practican un poco, practican entre de los compañeros, porque como hay hombres que nunca, nunca pues lo entienden. Mas como ya dijeron también ustedes, nosotros allá también, pues el hombre, pues era el hombre, tenemos que obedecer lo que dice pues, pero ahora ya es diferente, ya podemos hablar, ya podemos participar, como ya dijo la Comandanta Dalia, en zona, en territorios zapatistas ya podemos, ya tenemos el derecho de participar, de hablar, y como ya dijeron, ya tenemos compañeras pues en el consejos autónomos, y ya tenemos compañeras promotoras de salud, ya tenemos compañeras de educación que ya trabajan en comunidades dan clases, y se ve que podemos también organizarnos como mujeres, y también hay este compañeras, allí en… no sé si han llegado, yo creo que no, no sé porque no las conozco, y en Oventik hay tres cooperativas de arte allí, pero manejan de puras compañeras no de hombres, autoridades este manejan allí, este se ve que podemos hacer este las cosas cuando nos organizamos las mujeres, porque este si no nos organizamos no podemos hacer nada como ya dijeron las compañeras, por eso siempre estamos abajo, siempre estamos aplastadas, siempre estamos este a pisoteadas, pero ahora tenemos que levantar la vista, tenemos que organizarnos más como mujeres de la ciudad, del campo.

Como ya nosotras allá ya tenemos de , de diferentes áreas que hacemos así, así se ve bonito, cuando somos uni… unidas y organizadas, se ve muy bonito, y hacer el trabajo, este esos, esas cooperativas este no son individuales, sino que en colectivo, porque también vimos la necesidad de juntarnos y de, este de construir una cooperativa en colectivo, es que no nos queda otra más, solamente este hacer en colectivo, pero también esta avanzada un poquito, porque nuestra arte, aunque salimos a vender en, o sea en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, nos pagan muy poquito, este muy bajo precio, muy bajo precio, este no nos alcanza para comprar algo, ni para comer, bueno allá algunos pagamos la luz, bueno hay cosas más, por eso nos obligó a unirnos a organizarnos, a construir esos, esas cooperativas de mujeres. La otra es Cooperativa de Mujeres por la Dignidad, la otra cooperativa es Cooperativa de Nichim Rosa, la otra cooperativa, cooperativa de (inaudible), son tres cooperativas, pero puras compañeras manejan este las artes. Así estamos organizados.

Pero antes, antes no había nada tampoco, así como ustedes, ora si como otras compañeras, pero a donde nos concientizamos más es la organización, nos dio más fuerza de cómo organizarnos, de unirnos más, pues ahí. Por eso espero, también ustedes aquí en la ciudad que se organicen también, pero como hoy dijo también la compañera Comandanta Yolanda, no venimos a invitar que tomen las armas como nosotras, o como también allá en nuestras comunidades también las mujeres saben cargar armas en la espalda, se ve que podemos también a las mujeres, porque así somos allá nosotras. Pero nosotros no venimos a decir a ustedes, solamente venimos a decirles que se organicen, que no se dejen engañar por sus patrones, como ustedes tiene patrones nosotros no, bueno sólo nuestros papás, pero, pero también son diferente, algunos que dijeron, algunos son buenos, algunos son malos también, no saben respetar. Pero, pero es diferente, pero eso es lo que venimos nada más a invitarlas, que se organicen nada más, que tenemos que defendernos, porque también estuve, bueno estuve trabajando, yo no tengo estudio ni nada, por eso me duele también, me ven aquí sentada pero sin estudio, solamente porque tengo la decisión de compartir con ustedes, porque me gusta trabajar y como también ya explicó también la Comandanta Yolanda, nosotras, bueno o algunas tenemos estudio, algunas no, pero no me importa, la decisión solamente, porque, pero podemos hacer muchas cosas, no se necesitan muchos estudios a organizarnos, platicarnos, así estuvimos en nuestra comunidad y pudimos organizarnos como en comunidades, porque también hay otros compañeras así como platican, ¿no?. Por que a veces nos juntamos las mujeres, en donde yo, donde está mi región, nos juntamos también con puras mujeres como está aquí ahorita, porque a veces no hablan las mujeres cuando están los hombres ¿no?, sólo se quedan agachadas y no dicen nada, que tienen algo en su corazón que decir, pero no dicen nada, ahí se quedan, pero a veces nos juntamos puras compañeras ahí si dicen sus problemas, expresan sus problemas, como viven y todo.

Es que solamente así se puede, como que los hombres le tenemos miedo de hablar, de platicar, pero no, así como mujeres no, porque somos mujeres, sí, entonces así venimos avanzando, avanzando más, por eso ahorita pues ya muchas cosas, por eso ya tenemos autoridades mujeres, pero va junto con los hombres como ya dijeron las compañeras, porque solas no, no podemos tampoco, si queremos luchar y organizar pero junto ya con los hombres y niños, lo que ya alcanzan ya a entender lo que es la lucha; las niñas, la que ya entienden un poco, la que ya alcanzan a entender un poco, pues ya, pues ya ahí empezamos a organizar, a entender.

Pues ahora ya, como que ya es diferente allá, bueno en los territorios zapatista, ya un poco de cambio, los hombres también ya hace, ya ayuda a su compañera en la casa, ya lava su ropa, si tienen este sus hijos pues se ayudan entre los dos, pero hay, antes pues como que nada, porque también la mujer va a trabajar en el campo también allá, van los dos juntos y hasta sus hijos van, pero regresan en su casa al hombre pues llega a descansar, a la mujer y todavía el niño atrás, cargando a su bebé atrás, ándale mujer porque tengo hambre, ándale apúrate; y también pues nos cansamos también ¿no?, nos cansamos, también el hombre se cansa, pues también nosotras. Pero nosotras como mujeres tenemos nuestros hijos cargando atrás de la espalda, así trabajamos las mujeres pues todavía, pero el hombre no, hasta a veces el hombre no carga pues su hijo, no carga tu tus hijos porque tu eres mujer entonces tienes que hacer, a veces dicen pues, pero ahora ya ha cambiado un poco, la que quiere entender, y quiere, si quiere su compañera, sus hijos, todos pues se ayudan ya, se ve que se ayudan. Pues así porque nosotros pues nunca tenemos derecho, nunca hemos tenido derecho, ahora nosotros como orita ya dijeron las compañeras, como en la marcha dijo la compañera, el gobierno nunca escucho lo que venimos a decir en la tribuna de justicia, pedimos el derecho y la cultura indígena, pero nunca nos escuchó.

Y hasta eso el mes de febrero, 96, también cuando hicimos diálogos, pues ahí el gobierno pus sus oídos están tapados con un tapón creo, no quieren escuchar, pero hasta ahí, nosotros no pedimos permiso llegar hasta acá, por eso estamos aquí y nunca pensaba llagar hasta acá, nunca, nunca me imaginaba yo, pero si estoy muy contenta con ustedes como mujeres que estamos aquí reunidas, estoy muy contenta con ustedes, ojala que sigan, que no se dejen atrás sino que seguir adelante ¿no?, hay que seguir adelante juntos, aunque estamos allá y ustedes acá, pero nuestro pensamiento, nuestra lucha, entonces vamos, nos ayudamos y unos con otras, aquí estamos nosotros, así como dijeron ustedes cuando salgamos a la marcha: aquí estamos, no están solos, solas; y nosotros también podemos decir aquí estamos también, que no están solas también, aquí estamos las mujeres ¿si?, así es que no se rindan, adelante compañeras, y compañeras, jovencitas que de verdad pues son jovencitas, si, pues yo creo que es todo mi palabra, porque como a veces no, es que como hablamos muy poco el español también, el castilla que decimos, es muy poco, es muy poco.