La Sexta

Reunión con simpatizantes en La Laguna. Palabras de la Comandanta Miriam. (2007)

16 de abril de 2007

Buenas tardes compañeros y compañeras, estoy muy contenta de estar con ustedes aquí en este municipio pues. Nosotros nos toca hacer este trabajo pues, de la otra compaña, para compartir nuestras experiencias, que ustedes están luchando también y también nosotros luchamos allá, pero es diferente porque nosotros no, con la otra compaña, no venimos ha imponer porque ustedes tienen su forma de luchar, nosotros también tenemos otra forma de lucha igual, pero como empezamos a luchar antes de 94, era difícil compañeros, porque nosotros nos dimos cuenta, sufrimos mucho allá, en nuestras comunidades, porque casi no nos toman en cuenta, porque nosotros no teníamos tierra, o sea teníamos un pedacito en puro cerro o sea no teníamos en donde es la buena tierra, sino que los que tienen la buena tierra son los terratenientes los que tiene esas tierras. Y si nosotros vamos a traer leña o a sacar agua ahí no nos dejan pasar en esos terrenos porque es el dueño pues de la tierra; y además con los compañeros que van a ir a trabajar en esas tierras de los terratenientes, casi no les pagan con buen salario, es un salario que no, no vale nada pues, a veces le dan un litro de trago y ya con eso ya está pagado, y la familia los niños, nosotros no tenemos nada.

Ya después como vemos que nos explota porque somos muy pobres, no nos toman en cuenta, pero también nos desprecia porque somos indígenas pues, tenemos nuestra cultura nuestro color, nuestra lengua. Pero somos discriminadas también por ser mujeres, porque no teníamos derechos solo estamos en la casa cuidando los niños, haciendo el trabajo de la casa, del campo; casi no hay educación por eso muchas de nosotras no sabemos leer ni escribir, ni siquiera saber hablar la castilla, porque tenemos nuestra propia lengua. No tenemos salud porque no había clínica, los niños mueren mucho, las mujeres mueren del parto, porque no hay dónde, no hay cómo y así sufrimos, sufrimos mucho pues las mujeres.

Pero como vemos, si nosotros vamos a organizarnos junto con nuestros compañeros a pedir un pedazo de tierra, lo que hace el gobierno es que lo persigue pues, los dirigentes, porque si cada quien vamos a estar luchando, como que fácil nos agarran, nos encarcelan, nos asesina pues, nos desaparece. Y ahí como vemos, que el gobierno, como que si nosotros luchamos nos trata como delincuentes pues, o sea transgresores de la ley, que nosotros no estamos tomando en cuenta su ley de ellos, del gobierno. Mientras ellos hacen sus leyes, pero nos dimos cuenta que solo hacen para unos cuantos pues de ellos, que no es para nosotros sino sólo para ellos pues y con sus leyes se protegen ellos mismos pues: los que despojan y los que secuestran, los que asesinan y los que venden pues la patria, solo para ellos, pero para nosotros nada.

Si nosotros luchamos por nuestra causa justa, lo que hace es perseguir pues a los campesinos y así pasó, a nosotras como mujeres tuvimos que ver la forma con la lucha, gracias a los compañeros que fueron los primeros que llegaron allá, a explicarlo un poco de la situación, nosotros nos dimos cuenta rápido, pero tuvimos que tomar en serio el trabajo de la lucha zapatista, o sea de una organización clandestina, uno por uno fuimos organizando, no creas que al jalón vamos a estar entrando de una lucha, sino que poco a poco, con mucho cuidado pues. Hicimos el sacrificio de mantener los compañeros que están ahí en la selva pues, organizando o preparando pues de cómo se va hacer la lucha: haciendo los tostadas, pinole y mandando todo para apoyarlos pues; ya de ahí fue la organización poco a poco cuando se construyó la clínica allá en donde venimos, se construyó una clínica de los compañeros, donde ya pueden ir en la consulta las compañeras y los compañeros, ya de ahí, este, empezamos ha organizar un trabajo colectivo, porque es necesario pues, porque si nosotros vamos a estar cooperando dinero, a veces no lo encontramos pues, tuvimos que buscar la forma de cómo mantener esa resistencia pues, tuvimos que trabajar en los colectivos, pues, junto con las mujeres, tuvimos que hacer reuniones, tuvimos que hacer encuentros de mujeres, para saber qué es lo que piensan pues las otras compañeras, qué es lo que piensan. Era difícil porque nosotros hablamos de tres lenguas en esa región donde venimos. Hay idioma de tzeltal, tzotzil y tojolabal, para entenderlo pues, es difícil, tuvimos que buscar la forma de cómo entenderlo pues, a las compañeras; platicar lo que sienten ellas y, platicar porqué estamos viviendo en esta condición de vida. Nuestros papas no nos mandan la escuela, a veces nos dicen que las mujeres solo de la casa, sólo los hombres van a la escuela- en algunas comunidades donde hay escuela- porque los hombres pueden entrar en un comisariado o representantes del ejido y las mujeres, no, no tienen derechos, pero también no es culpable nuestro papas, ni nuestros abuelos, los culpables son los que vinieron a despojar nuestra tierra, los que vinieron a imponer esa malas ideas. Ya después del 94 cuando alzamos en la guerra les dijimos ¡ya Basta! pues, de tanta explotación, de tanta discriminación.

Empezamos poco a poco, ya de ahí -cuando empezó la guerra de 94- fue cuando fueron cuando salieron los compañeros a combatir con el ejército, contra el gobierno. Ya pasó, pasando el 94 vino la traición de Zedillo junto con el gobernador Albores Guillén; nosotros tuvimos que salir porque ellos querían que vamos a pedir perdón, pero nosotros dijimos que ni madres, no vamos a pedir perdón y ni siquiera vamos a pedir permiso a nadie para hacer la organización. Cuando regresamos ya -tres meses estuvimos afuera, en diferentes regiones de nuestra zona- ahí estuvimos ahí, ya de ahí regresamos, al regresar ya no teníamos los trabajos colectivos ya se habían robado todo lo que dejamos: el granja de pollo, conejo, colectivo de pan, tienda colectiva, todo se habían robado, maíz y fríjol; ya cuando regresamos tuvimos que volver otra vez a reorganizar los trabajos de las mujeres. Bajo ese presión militar van entrando los soldados, reprimiendo pues las comunidades, pero con la fuerza de las compañeras hicieron su plantón ahí o guardias ahí en las entradas de las comunidades para no dejar el ejército más ahí a dentro pues, y le dijeron las mujeres que no. Porque desde ese entonces hay tres desaparecidos de nuestro municipio, cuando entraron los mataron tres compañeros y los dejaron en el medio camino tirados y, es eso tuvimos que reclamarle a los soldados cuando querían entrar a nuestra comunidades que ya no, porque no había justicia pues, se quedó así sin justicia, los compañeros.

Ya después cuando ve el gobierno otra vez que nosotros estamos reorganizando los trabajos colectivos que no dejamos de organizarnos pues, manda el programa de Progresa, con las mujeres que no son zapatistas, son priistas, meten programas y proyectos del gobierno para las mujeres, o sea para decir que ya dejamos de hacer el trabajo pero nosotros no, nos dejamos pues, tuvimos que buscar la forma de cómo empezar otra vez el trabajo, de por sí nosotros no trabajamos con proyectos del gobierno desde antes y por eso buscamos la forma otra vez para hacer ese trabajo y mandan su comisión de electricidad porque nosotros ya debíamos mucho por la luz porque nosotros no lo estábamos pagando desde 94 y llevan su boleta de que cada uno, ya debemos mucho, nosotros también las mujeres tuvimos que verlo eso pues, que no, que no, lo agarramos ese la comisión y le quitamos todo lo que llevaba, porque ya no vamos a pagar luz y, así fue. Pero lo de los trabajos colectivos yo creo que va a continuar la compañera Eucaria.