CNI-CIG

En la comunidad Kumiai de San José de la Zorra, Baja California. Palabras de la Comandanta Yolanda. 15/04/2007

15 de abril de 2007

Vamos a escuchar la palabras de la compañera comandanta Yolanda, va a decir un poco también, pues de como la participación de las mujeres.

Buenas tardes a todos compañeros, compañeras. Con el permiso de mis compañeros comandantes y comandantas, y los compañeros del CNI que nos acompañan voy a dirigir algunas palabras.

Nosotros, las que formamos la comisión Sexta, pero nosotras somos las, las mujeres zapatista, allá en Chiapas, en sur de México, nosotras como mujeres, aquel tiempo, cuando mucho antes todavía que 94, nos pasó igual así como ustedes viven ahorita: no tenemos organización, no nos entendemos y al mismo tiempo tenemos mucho miedo. No quere… pensamos que no se puede hacer nada con esta situación que nos está pasando, pero poco a poco entendemos que si todavía hay posibilidad de hacer algo.

Así nosotros como mujeres estábamos muy divididas, desanimadas, que sentimos que no nos podemos unir, que no nos podemos trabajar juntos, pero poco a poco lo entendemos que es necesario organizarnos y unirnos para demostrar con el enemigo o los malos gobernante que nos vienen manejando con estas malas ideas que nos dominan, son ideas de ellos pero ya están filtrado en nuestros pensamiento, en nuestros corazones, para todos, hombres y mujeres, para eso surge muchos problemas en nuestra comunidad como pueblos indígenas, pero con ese entendimiento, que le llegamos a entender que si es necesario organizar y luchar. Nosotras como mujeres así empezamos poco a poco, uno por uno entramos, y tomamos la decisión que también como mujeres somos parte importante nuestra participación en la lucha.

Lo empezamos a conocer que nosotras como mujeres más hablamos como indígenas, como raza indígenas, también nosotros somos realmente indígenas, para eso trejemos este vestimiento, porque así vestían nuestros, nuestras abuelas, nuestras mamás, realmente no hablan castillas, hablan puro idioma, y sí se vestían así como trajemos el vestimiento. Pero nosotros dimos cuenta que nosotras como indígenas sufrimos tres veces más las explotación; sufrimos por ser mujer, sufrimos por ser indígena y sufrimos por ser pobres. Por ser mujer no somos tomadas en cuenta, somos humilladas y despreciadas. Por ser indígena somos discriminadas o despreciadas, nuestra vestimiento, nuestro color, nuestro lengua, nuestra cultura; los malos gobernantes nos quieren desaparecer porque no nos quieren. Por ser pobre no tenemos ningún derecho de buena salud, de buena educación, nos dejan todo en el olvido.

Pero lo vimos que no es cierto como nos dicen como mujeres que no podemos luchar, que no servimos, que sólo servimos para cuidar nuestros hijos o cuidar el hogar; nosotros sí servimos, nosotros podemos luchar, pero para hacer algo se necesita tiempo, sacrificio, responsabilidad, paciencia y resistencia para poder aguantar la lucha; que si realmente no nos organizamos, no nos ponemos a defender nuestros derechos pues nunca nos van a tomar en cuenta, nunca nos van a reconocer nuestro derecho, por eso nosotros cuando todavía estábamos en 94 no pensamos llegar hasta acá con ustedes, pero gracias por la organización, y gracias todo la que aprendemos a en ella llegamos hasta acá con ustedes. Sentimos nosotros que caminamos mucho, pero gracias que venimos a conocer como esta situación que sufren aquí también ustedes.

Pues la que les pido pues, compañeras y compañeros, no nos queda otro camino, el único camino, organizados y unidos podemos salir adelante.