La Sexta

Reunión con Adherentes del ejido Las Mercedes, La Laguna. Palabras de la Comandanta Miriam. Primera participación. (2007)
13 abril de 2007.
Buenos días compañeros y compañeras.
Voy a tratar de explicarles la historia de lucha de las mujeres de mi pueblo que hemos vivido. Cuando me crié mis abuelos y mis hermanos, (…) recogiendo historias de nuestras abuelitas mas viejitas de hace tiempo, nosotros estamos.
Ellas como mujeres casi no lo toman, no fueron tomados en cuenta las mujeres, porque son mujeres, porque los abuelos le han metido otra idea, cuando llegaron los españoles, o sea les cambiaron las ideas de que las mujeres no podemos hacer nada, sólo servimos para cuidar la casa y atender el esposo. Nunca tuvieron la oportunidad de alterar ni defenderse como vivían con sus patrones, y los patrones todo lo que querían los patrones los abuelos hacen todos los trabajos, o sea no le daban un poco de descanso pues, por sus patrones. Y así pues, fueron pasando los tiempos y aunque hay escuela ahí en unas comunidades pues no hay, pero también como a nuestros abuelos le han impuesto la idea que las mujeres sólo es para la casa, sólo los hombres, los niños nada más van a la escuela, que vean los hijos, que quede con mi madre, que hagan tortilla. Y así pues, fueron pasando ya después, por eso hay muchas mujeres ahora que no saben hablar español, no saben leer, no saben escribir y durante muchos años así pasó, no tenemos atención médica cuando enferma, casi siempre las mujeres mueren del parto o de algunas enfermedades que se curan con medicina, no tiene derechos como mujeres.
Además pasó mucho tiempo ya después cuando nosotros nos dimos cuenta de que no, no es así, cuando a nosotros nos llegan los primeros luchadores, los compañeros que llegaron a explicarnos pues que la lucha es campesina, nosotros lo llegamos con mucho ánimo como mujeres, porque es la única forma en que nosotros íbamos en la cabecera municipal íbamos hacer manifestaciones contra el trago, porque nuestros compañeros llegan a trabajar, recibe su salario se van a comprar trago para tomar y se olvida de su familia, de su mujer, de sus hijos, o sea casi no llega nada a la casa, siempre las mujeres están mas explotada pues, que no la toman en cuenta como mujeres su esposo. Llegamos a manifestar y no, porque siempre cuando decimos que nosotros nos organizamos como que nos persiguen pues, quién es que está organizando las mujeres y hay una que en los hombres también que son muy machistas pues. Llegaron a entender difícil los compañeros también porque están acostumbrados a que sólo estamos en la casa. A veces los hombres se ponen muy duros pues, porque el hombre es el que manda y la mujer, las mujeres es el que obedece. Cuando nosotros salimos a la reunión enfrentamos todo, porque tuvimos que salir enfrentar con los compañeros pues que no han entendido la lucha, hay compañeros que fueron entendiendo rápido, porque a veces vienen críticas del pueblo o chismes del pueblo que la mujer solo puede estar en la casa, como nosotros salimos nos dice que si somos haraganas por eso quiere que vamos a caminando por otros lados, o porque queremos buscar otro marido por eso salimos a hacer trabajo, porque las mujeres sirven para la casa.
Y enfrentamos todo, pero nos dimos cuenta después, que no era cierto pues, que tenemos que organizarnos pues, porque si vamos a organizar un pueblo y otro pueblo se organiza, o sea no en colectivo viene la represión. Y ahora tuvimos que organizar conjuntamente con otras mujeres con otras organización para llegar a entender pues todo lo que está sucediendo, ya ahí cuando nosotros vimos que ya estamos fuerte con las compañeras empezamos a organizarnos pues con los compañeros que llegaron primero de la lucha, a construir las clínicas donde puede dar atención médica para las mujeres a nivel local, nivel del municipio o sea de la región. Y así poco a poco, nosotros fuimos aportando también ayudando a los compañeros en la lucha clandestina para hacer las tostadas, el pinole y todas lo que es necesario para la lucha. Y así fuimos organizando como mujeres y ahí fuimos aprendimos a hablar, a participar y a decidir lo que nosotros queremos, no es porque nosotros vamos a mandar a los compañeros sino que tengamos la igualdad hombres y mujeres y nos unimos en frente.
Ya del 94 ya estamos un poco más abierta en municipio, pues ya sabemos la lucha a dónde vamos a llegar con esta lucha. Ya del 94, cuando empezó la guerra del 94, nosotros quedamos en la casas, hay mujeres que son milicianos que son insurgentes pueden ir a combate, nosotros quedamos en las casas como base de apoyo, haciendo las tostadas y todo lo que se necesiten nuestros compañeros en la selva. Ya después del 94 fue la represión pues, del gobierno cuando estaba Zedillo y ese Albores Guillén, esos nos mandan un chingo, miles de militares que nos mandaron a nuestra comunidad. La primera vez que llegó, llegaron ahí, es cuando algunos compañeros fueron llevados pues a la cárcel y otros desaparecidos. Ya de ahí el 9 de febrero que fue la traición, es cuando nosotros salimos a refugiarnos en diferentes partes de nuestra región, ahí fuimos como tres meses estuvimos ahí, todos con los niños, pero bajo la presión militar ahí donde estuvimos, estuvimos organizando pues como mujeres ahí. Ya de ahí regresamos esa vez de la traición militar en 95, bajo la presión militar nosotros tuvimos que organizarnos quién va hacer el trabajo, quién va estar en la guardia y a salir de las comunidades pues. Donde fue mas atacado es en las primeras comunidades donde entrando, abajo, ahí fue mas atacado porque tienen que estar pendiente las compañeras, porque los compañeros están en un lugar y nosotras tuvimos que hacer las guardias para detener al ejército, para no dejar pasar mas allá abajo. Y así estuvimos dándole la vuelta a otros trabajos, otros van a la guardia, mañana otros le tocan trabajar, y así.
Pero como nosotros no tenemos dinero pues, tuvimos que buscar la forma de cómo cooperarnos pues, un poco para levantar de pagar esos recibos de la panadería. Tuvimos que cooperar un pollo para empezar el colectivo de pollos, gracias a los compañeros que llegaron en la clínica nos dieron un par de conejos y esos conejos los fuimos reproduciendo. Y así fuimos avanzando poco a poco, porque vemos la necesidad cuando sale un compañero, cuando ya no tenemos dinero va a quedar, ahí sacamos el pasaje de los compañeros, compañeros y compañeras responsables para apoyarles un poco. Ya de ahí ya fuimos avanzando así fuimos avanzando poco a poco de nuestro trabajo colectivo pues, no es que hay apoyo sino que nosotros son útiles. A veces una parte queda en la caja y una parte se va para todo lo que se necesita de la organización. Y ya después cuando ya vimos que ya tenemos un poco, las propias mujeres, las mismas mujeres ellas deciden qué es qué van hacer, otra vez o sea que ya hay un poco de dinero, ellas deciden para comprar otras cosas o otras cosas así. Por ejemplo en las comunidades cuando ya hay un poco de dinero, invierten para comprar molino de nixtamal, porque nosotros molemos a mano, y compran molino de nixtamal. Ya cuando generan un poco de ganancia hacen una tienda colectiva, y la tienda colectiva así van avanzando las compañeras, invierten su ganancia y su dinero, y así como que mas fácil estamos apoyando ahora como lo vemos mas fácil, si hay una cooperación sacamos rápido, si hay un convivio, si queremos hacer convivio junto con los compañeros sacamos de ahí para convivir juntos, con los compañeros. Y así estamos trabajando hasta ahorita.
Pero ahora que, después del 94, porque el gobierno quería que vamos a pedir perdón, pero jamás nosotros nunca pedimos permiso al gobierno. Quería el que vamos a pedir permiso para construir los municipios autónomos. Pero es que si vamos a pedir permiso de por sí nunca nos va a escuchar. Por eso nosotros con ley o sin ley, pero estamos trabajando con los municipios autónomos pues. Y también las compañeras ahí están trabajando como consejo municipal, como comisión de producción, comisión de honor y justicia, comisión de salud, comisión de educación. Ahí están integradas también las compañeras en municipio, y también de las Juntas de Buen Gobierno, ahí trabajan compañeras también, para ir aprendiendo de cómo el pueblo manda y el gobierno obedece. Ahí vamos a ir aprendiendo.
Y ahí estamos trabajando. Y como ya ahora, el gobierno como que nos quiere acabar pues nuestra lucha como mujeres porque a veces que mandó el programa de Progresa, ahora es de Oportunidades. Ve que las mujeres que ya están organizadas 10, manda otra vez un programa para las mujeres, para que el gobierno nos, o sea, quiere que ahí vamos y dejemos todo lo que hemos logrado pues. Pero hay muchas mujeres que son de partido que van ahí, y nosotros quedamos siempre ahí porque sabemos que es un engaño del gobierno, porque nosotros no estamos pidiendo limosna del gobierno. Nuestro trabajo hemos avanzado con nuestra propia fuerza del trabajo, aunque es humilde nuestro trabajo, pero estamos seguros de ese trabajo. Y manda ese y a veces, contradice la otra parte que las mujeres solo están trabajando y nosotros dando el dinero del gobierno. Y ahí viene como que el gobierno quiere meterse en nuestro trabajo, pero las mujeres como ya están claras lo que vamos a ir haciendo y lo que queremos encontrar es la justicia, la libertad y la democracia.
Nosotros no vamos a quedar nada más en eso, lo que sabemos es que la lucha no sólo para Chiapas, sino es a nivel nacional, por eso se dice Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Nosotros pensamos claro para eso, por eso estamos hasta aquí, estamos con La Otra Campaña otra vez, es para unir nuestra fuerza, nuestra voz, nuestro dolor, nuestro sufrimiento, para ir invitando pues, y agarrar una fuerza pues. Porque si nosotros esperamos que alguien viene a hacer por nosotros a sacar las injusticias que tenemos, nunca va haber alguien. Si nosotros mismo tenemos que hacer, tenemos que organizar, tenemos que organizar, avanzar, y queremos construir un México, eso tenemos que hacer algo, organizar, no vamos a ir en la lucha armada sino que tenemos que ir en una lucha pacífica, y eso es lo que quiere La Otra Campaña, es unirnos pues, y no dejarnos solas pues. Como nosotros estamos en el sur no vamos a sentir que estamos solas allá, y ustedes que están en el norte, ahora no van a pensar que están solas, sino que tenemos que apoyarnos.
Es toda es mi palabra compañeros.