CNI-CIG

Monterrey. Palabras de la Comandanta Miriam. (2007)

10 de abril de 2007

Buenas tardes compañeros y compañeras yo me llamo la Comandanta Miriam, Delegada Tres, somos nombradas de esa delegación por nuestros pueblos bases de apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, zona Tzotz Choj, Caracol Cuatro, Morelia.

Estoy muy contenta de estar con ustedes en este lugar estado de Monterrey, sabemos que en este día, que es un día muy especial para nosotros, para conmemorar un año mas de su muerte de nuestro general Emiliano Zapata, que luchó por tierra y libertad, para nosotras y nosotros no ha muerto porque su historia vive en cada uno de nosotras y nosotros, somos el heredero de estos pasos que seguimos y pronto seguirán otros pasos los que vienen atrás. Así que nuestros muertos no han muerto siguen vivos. Y también especialmente la segunda etapa de la otra campaña, es el trabajo que vamos a realizar; pero con el permiso de nuestro gran general me permito contar las historias de nuestro pueblo en lucha, de cómo vivimos antes como nosotras mujeres, a nosotras las mujeres en nuestro pueblo, en Chiapas, vivimos en una explotación porque no nos toman en cuenta, nos explotan por ser pobre, nos desprecian por ser indígena, por nuestra cultura por nuestra lengua y color, nos discriminan por ser mujer, dicen que no valemos nada solo servimos a cuidar el hogar y a cuidar los hijos y atender el esposo, no contamos con hospitales ni con medicina, con tristeza ver a nuestros hijos morir en nuestros brazos nunca hubo atención médica, no hay educación por eso la mayoría de nosotras no sabemos leer ni escribir ni mucho menos hablar la castilla, siempre fue negada nuestros derechos de participar de defendernos y de decidir tuvimos que aceptar todos los maltratos que nos daban, todos estos años sufrimos con la carne propia pero bien sabemos que no es culpable nuestros papas y nuestros abuelos, son culpables aquellos que durante muchos años el que nos robaron nuestra tierra y nuestra cultura, son pensamiento impuesta que lo han dejado. Pero gracias a los primeros luchadores y luchadoras que dieron su vida por nosotras y nosotros, que ellos juntos con nosotros empezaron a organizarnos y una lucha clandestina y una lucha verdadera.

Nosotros allá, cuando nosotros luchamos allá en la selva lacandona, tuvimos que guardarlo todo el secreto como empezamos a luchar para saber quienes que nos quieren, querían acabar o desaparecernos como pueblos indígenas; luego se decidió la guerra del año 1 de enero del 94 donde hubo muchos compañeros muertos y derramada su sangre, pero esa sangre derramada nunca vamos a olvidar, siempre la tenemos presente porque tuvimos la tierra para trabajar. Hubo muchas represiones militares en diferentes pueblos zapatistas, nosotros nos enfrentamos con ellos para no permitir a que entren a las comunidades, bajo la presión militar organizamos trabajos colectivos como hacer pan, granjas de pollo, conejos y hortalizas. Y después sufrimos la traición de Zedillo junto con el croquetas de Albores Guillén mandan miles de soldados para reprimir y perseguir a los pueblos; a nosotros nos refugiamos en diferentes partes de nuestra región, estuvimos tres meses afuera y luego regresamos a reorganizar nuestros trabajos colectivos, colectivo como ya mencione y tienda colectiva y artesanía, salud y educación.

Así poco a poco fuimos haciendo reuni ones encuentros y realizar otros trabajos, aprendimos a administrar nuestro fruto del trabajo y apoyar entre nosotras mismas junto con nuestros compañeros, porque es la única forma de como mantener nuestra resistencia, en los trabajos sacamos los pasajes de los compañeras y compañeros que van en reuni ones y a tomar curso de salud y educación y otros más. Pero también hubo muchas amenazas y engaños porque los gobiernos nos quiso desorganizar con sus programas de Progresa y ahora Oportunidades, de mujeres; para nosotras nunca lo tomamos en cuenta sabemos que es puro engaño y siempre seguimos con nuestro humilde trabajo y si hemos avanzado un poco con o sin dinero siempre hemos buscado la forma de cómo empezar un trabajo digno para nuestra resistencia.

Ahora trabajamos en diferentes niveles de trabajo como concejos y concejas municipales, promotoras de salud promotoras de educación y en las juntas de buen gobierno y aprender de cómo que el pueblo manda y el gobierno obedece, y ahí vamos aprendiendo poco a poco como mujeres somos también capaz de hacer trabajos de nuestra lucha, gracias a este espacio de caminar de conocernos y escucharnos nuestras voz, nuestro dolor que sentimos, porque sufrimos la misma explotación, el mismo desprecio, por eso es importante organizarnos luchar junto con nuestros compañeras y compañeros en diferentes niveles de trabajo, del campo y de la ciudad, para que juntos vamos a salir adelante para construir una vida digna y un futuro mejor para nuestros hijos, pero también les admiramos sus valentía y esfuerzo de lucha de ustedes, vamos a prender juntas.

Ánimo pues compañeras y compañeros, vamos a luchar con conciencia y valor; sepan que no están solas.

Gracias compañeros.