Documentación histórica

Intervención de la Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: represión

Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa

28 de diciembre de 2008

Martha Camacho

Buenos días, yo represento a la Unión de Madres con Hijos Desaparecido de Sinaloa. Fui desaparecida política, tuve un hijo en cautiverio cuando estuve en una cárcel clandestina. Actualmente, represento a las madres con hijos desaparecidos de Sinaloa. En Sinaloa, en la época de los setenta, se llevó a cabo uno de los métodos más represivos que fue la desaparición forzada de personas.

En Sinaloa, empieza, a partir de 1975, con la desaparición de Lourdes Martínez Huerta, compañera, maestra universitaria y que estaba embarazada. Las madres, para 1976, también desaparecen a otros compañeros: a José Guadalupe Sicairos, a Héctor David Sandoval, José Barrón Caldera, Miguel Ángel Valenzuela Rojo, Ignacio Tranquilino Herrera Sánchez, Juan de Dios Herrera Sánchez, Cristina Rocha Manzanares de Herrera —que era esposa de Ignacio Tranquilino Herrera Sánchez—, que también estaba embarazada y tenía un niño de un año.

También desaparecieron, en 1976, a Henry López Gaytán, a él lo arrebataron de los brazos de su madre. Ella sabe perfectamente, todos sabemos, que fue quien era director de la policía Judicial en esa época: Guillermo Casillas Romeros. A ella se la trajeron secuestrada desde un lugar llamado San Blas, El Fuerte, Sinaloa, con un trayecto de aproximadamente seis horas, junto con una hija de 15 años y, finalmente, se llevan a su hijo. Como menciona doña Rita: “Lo arrebataron de mis brazos, me lo quitaron, me lo quitaron”, y ella sabe quién. Otro de los desaparecidos del 76 es José Manuel Rojas Gaxiola, Leonardo Salazar Aguiluz, Héctor Arnoldo León Díaz de tan sólo 16 años.

Y para 1977, se viene una cascada de desapariciones tremenda: Guillermo Elenes Valenzuela de 17 años. Pero también se tiene el conocimiento de siete personas más que formaban parte del cuerpo de seguridad del gobernador de Sinaloa de esa época, Alfonso Genaro Calderón Velarde. Él fue detenido en la novena zona militar, junto con los elementos de seguridad. Sin embargo, los elementos de seguridad, jamás, jamás aparecieron. También los tenemos en la lista, porque de principio los familiares los buscaban. Sin embargo, pues hubo acuerdos o amenazas y este grupo de familiares de estas personas desaparecieron. Sin embargo, merecen mención. Los desaparecidos que fueron elementos de seguridad son: Felipe Estrada Martínez, Víctor Manuel Arvallo Zamudio, Jesús Mercado, Ramón García Rivera, Jesús Martínez Meza, Isidro Villalva Guerrero, Esteban López Espinoza.

Luego viene la desaparición de estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa y del Instituto Tecnológico Regional de Culiacán: Felipe Ángel Milán García, Ángel Manuel Herrera Álvarez, José Guadalupe Salazar García, Francisco Javier Manríquez Pérez, José Manuel Alapizco Lizárraga —que era mi esposo—, Juan Germán Flores Carrasco, Juan de Dios Carvajal Pérez, Carlos Alemán Velázquez, Luis Francisco García Castro, Gilberto López Arroyo, Joel Orlando Miguel Anaya, Edmundo Hernández Borrego, Saúl Salazar García, Cosme López Barrón, Alejo Samaniego, Rigoberto Rodríguez Rivera.

Y, para 1978, está la desaparición no únicamente de estudiantes de la universidad, también trabajadores, obreros, trabajadores de la elaboración de ladrillos: José Crescencio Aizpuro Amézquita y un sinaloense que había estado participando en los movimientos estudiantiles en Sinaloa —que es sinaloense—, pero él estaba estudiando en Morelia. También fue desaparecido en el 78: Oscar César Gaxiola Murillo, Héctor Manuel Ávila Angulo, Vidal Cota Valdés, Alejandro Díaz Acosta y Rafael Yáñez Ruelas.

Esta es la lista de los 42 desaparecidos de Sinaloa. Si se fijan, las desapariciones empiezan a partir de 1975 y las madres pues, de principio, están un poco desorientadas, no están organizadas. Finalmente, se conforman como Asociación de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa, el 7 de abril de 1978. Una vez integradas como Unión de Madres se ponen en contacto con madres de otros estados y, finalmente, se adhieren al Comité Eureka a nivel nacional.

Existen testimonios de algunas de las acciones concretas que realizaron los integrantes de la llamada Brigada Blanca, que fue una organización que se creó precisamente para la desaparición, represión, muerte y todas esas cosas. Hasta hay quienes reconocen a estas personas, sabemos a qué corporación pertenecían. Se han dado datos, sin embargo, jamás se ha esclarecido uno solo de los casos.

El gobernador en turno, aquella época: Alfonso Genaro Calderón Velarde, al igual que José de Jesús Calderón Ojeda —por cierto, dirigente del PRD desde muchos años atrás—, quien era director de gobierno, daban respuestas evasivas e irónicas al grupo de madres, a las preguntas que le hacían el grupo de las madres. Y pues ellas son también parte y testigo de que el gobierno fue quien llevó a cabo estos secuestros.

A partir del 26 de agosto del 78, la Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa empieza a movilizarse a nivel nacional, contando con el apoyo de organizaciones estudiantiles, civiles. Entonces, el presidente de la República les pide que junten un millón de firmas para presentar a sus hijos. Sin embargo, la cifra que él pide se rebasa y según surge una ley de amnistía, donde pueden regresar algunos presos y exiliados políticos. Sin embargo, la presentación de los desaparecidos no se llevó a cabo. Sí regresaron algunos compañeros que estaban exiliados en Cuba y algunos que estaban todavía, que eran perseguidos políticos.

Han pasado más de 30 años y la lucha de las madres no ha menguado. Ellas siguen en pie de lucha y afirman que tienen firme la esperanza de encontrar vivos a sus hijos. Y esto las hace sentirse fuertes para continuar su lucha. Enarbolan un lema muy bien definido: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

A partir del 78, las madres empiezan con esta lucha. Sin embargo, también empiezan a sentir el hostigamiento por parte del gobierno. Sin embargo, ellas salen con sus peticiones a la calle y los cuestionamientos como: “¿Dónde están nuestros hijos? ¡Alto a la represión y a la tortura! ¡Presentación de los desaparecidos!”. Y se empezaron a crear algunas organizaciones de defensa de los derechos humanos. Y todo esto es gracias a las movilizaciones que las madres hacen.

También se unen, a nivel nacional, con manifestaciones, huelgas de hambre, tanto en la localidad como aquí en la capital de la República. Este grupo de señoras soportaron valientemente un sinfín de penurias, ya que algunas de ellas no contaban con el apoyo de los demás miembros de su familia. También algunos padres jugaron un papel primordial en la lucha por el rol social que el varón juega en nuestra sociedad: tenían que responsabilizarse de la manutención y demás necesidades de sus hijos. Es precisamente por eso que, mayormente, esta agrupación está conformada por madres, por mujeres. Sin embargo, ellos estaban responsables de los hijos, de la manutención y apoyando moralmente a sus esposas.

Sin embargo, en ellas se va gestando una rebeldía en contra de quienes les arrebataron a sus hijos. Esto las hace fuertes, la gran mayoría de ellas no se habían preocupado anteriormente de cuestiones políticas, no sabían de la cuestión de elecciones, poco se informaban del acontecer nacional y mundial. Sin embargo, sus hijos las impulsan como unas verdaderas luchadoras sociales. Es como si sus hijos les hubiesen dado esa chispa para luchar por lo que antes ellas, ni siquiera, les llegaba información alguna.

Gran parte de las madres habían salido de sus hogares, como mencionan ellas mismas: “Dejamos los sartenes, el lavadero, para salir a buscar a nuestros hijos”. Existe una conciencia entre ellas con respecto a la relación que como madre e hijo tenían. Todos los muchachos eran hasta, antes de su desaparición, jóvenes de corazón noble, hijos cariñosos, excelentes estudiantes. Aunque la mayoría de ellas ignoraban los ideales que estaban en la mente de sus hijos.

Hoy en día, el grupo de las Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa son personas con una gran capacidad para entender los acontecimientos políticos a nivel nacional e internacional; pues su propio dolor las lleva a estar al tanto de los cambios de transformación política y social, incluso se tienen nexos con organizaciones de derechos humanos a nivel internacional.

Reciban un saludo por parte de todas y cada una de las madres de Sinaloa. Gracias