Documentación histórica

Intervención del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: represión

Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua

28 de diciembre de 2008

Alicia de los Ríos

Buenos días a todo el auditorio, yo también traigo un saludo de las Doñas de Chihuahua. No lo quiero leer todo porque es muy parecido al que ya trae Martha de las Doñas de Sinaloa. La gran tristeza de nosotros es que hemos ido perdiendo doñas, hemos ido viendo cómo se han muerto, siempre con la esperanza de encontrar a sus hijos.

Lo bueno es que quedamos algunos hijos, hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, que seguimos llevando la causa del esclarecimiento por el paradero de los desaparecidos, de hablar con la verdad: de qué pasó con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestros hermanos.

Todas ellas están muy contentas de estar en La Otra Campaña, acá en el saludo que nos mandan dicen: “No estamos solas, nos acompaña el pueblo zapatista y La Otra Campaña”. Y eso es verdad, ellas han recuperado muchas fuerzas. Les quisiera leer nada más el último, que dice: “Las madres de los desaparecidos políticos de Chihuahua sabemos y sentimos el dolor de todas las familias de presas y presos políticos que hay en el país. Declaramos que son nuestra prioridad en nuestras vidas y exigimos de todas y todos, su libertad. Libertad a las y los presos políticos. Fuera el ejército de las comunidades zapatistas”.

Este sería el saludo de las Doñas de Chihuahua. Y bueno, yo platicando con las compañeras y con los compañeros con los que nos coordinamos en acciones, que tienen que ver sobre todo con la desaparición forzada y qué sigue, platicábamos que hay una gran preocupación acerca de qué hacer en estos casos de represión. Yo les platicaba que trabajábamos un poco con otra compañera psicóloga que está acompañando a familiares de desaparecidos en la zona de Guerrero, en Atoyac.

Y ella nos brindó, nos comparte, un poco del qué hacer en forma muy fácil y muy sencillita, qué hacer cuando parece que tú estás solo. Cuando te llega un caso que tu familiar o tú eres preso político, o te llega una desaparición, un levantón, algún caso de represión y que te sientes completamente solo y no sabes qué hacer. Sobre todo si no estás dentro de una organización o de un colectivo, organizándote. Uno de los puntos —esto es muy breve, lo voy a tratar de hacer muy breve— es el apoyo emocional a los sobrevivientes de la represión.

El objetivo de la represión política es eliminar la oposición a un sistema político, económico, social y cultural. La represión puede ser directa —contra una persona o contra un grupo específico— o indirecta. Y su móvil es desmovilizar a grupos o a personas a través del miedo. En este sentido, la represión selectiva contra personas o grupos es un mensaje contra los movimientos. La respuesta solidaria de otros y otras es muy importante para enfrentar el objetivo de la represión.

Si la represión busca aislar, paralizar o desmovilizar, nuestra respuesta frente a ella debe ser compartir y construir lazos de solidaridad que nos permitan responder. Hablar con alguien que te escucha, te cree y se indigna. Contra lo que popularmente se cree, no siempre hablar sobre una experiencia de represión es bueno, cada quien sabe cuándo es el momento de hablar y de callar. Compartir una experiencia de represión es difícil, porque moviliza recuerdos dolorosos en los sobrevivientes. Sin embargo, la gente habla de ella con otros y otras en busca de solidaridad. También las personas, ya sean víctimas o familiares, que deciden compartir su experiencia, están comprometidas con la verdad y con la justicia, y buscan que su testimonio sirva para que esos hechos no se repitan en un futuro.

Por otro lado, cuando una persona comparte una experiencia de represión y se encuentra con que su interlocutor no le cree o no le da importancia, esta respuesta puede ser más dolorosa que la misma experiencia, y se profundiza un sentimiento de soledad. Por eso, es importante que la primera respuesta sea de escucha solidaria.

Otro de los datos es identificar las necesidades inmediatas de seguridad. Evaluar los riesgos que corre la persona para tomar medidas de seguridad. Una persona o grupo que sufre de represión debe de denunciar públicamente una experiencia de represión y esto lo expone a riesgos.

Darle sentido a la experiencia. La violencia política es cometida por el Estado, quien se supone que tendría que proteger a las personas. La represión, es decir, el uso arbitrario del poder y de la fuerza, nos deja con la sensación de estar a merced del Estado y no tener control sobre nuestra vida y sobre lo que nos pueda pasar. Reconocer lo que hicimos para enfrentar la situación. Las personas, sobre todo, entre muchos de nosotros que sí estamos organizados y que tenemos nuestras causas y objetivos puntuales, no somos víctimas pasivas de la represión, siempre movilizamos recursos para enfrentarla. Es importante identificar qué hicimos para enfrentarla, así como conocer otras experiencias de organizaciones y sacar aprendizajes.

Otro, es prevenir el desgate. La lucha contra la represión es larga y es importante saberlo para tener una estrategia que nos permita tener una respuesta sostenible La lucha por los presos políticos es muy difícil, porque significa invertir mucho tiempo y recursos. Generalmente, empieza con un movimiento fuerte pero, con el tiempo, quienes participan deben volver a sus actividades cotidianas y necesitan seguir adelante con su vida familiar, laboral, etcétera. Nadie puede dedicarse las 24 horas del día a esto, por eso es común que, poco a poco, los familiares se van quedando solos.

Es importante pensar de qué manera podemos darle continuidad y evitar que todo recaiga en algunas personas y se quemen en este proceso, se desgasten. Esto es uno de los principales retos para los movimientos y una de las ventajas principales del Estado. Ya que el Estado sí tiene los recursos materiales y el control del aparato judicial para alargar los procesos judiciales y generar cansancio en la gente.

La memoria y verdad. La verdad oficial, difundida a través de los medios de comunicación, niega o tergiversa los hechos de la violencia política, esto hace que las víctimas y los sobrevivientes se sientan aislados, con una experiencia difícil de comunicar hacia otras personas. Por eso, es necesario crear formas de mantener viva la memoria y de difundir los hechos ocurridos, identificando a los responsables.

Por último, y un caso muy grave que hemos enfrentado, es la represión y la violencia sexual. La violencia sexual, sobre todo en contra de las mujeres, es usada por el Estado como un arma para reprimir. En este caso, es común que las mujeres sean culpabilizadas de la violencia que sufrieron, que se ponga en duda su respetabilidad como mujeres y que sean estigmatizadas en sus comunidades.

Cuando tratamos de apoyar a una mujer sobreviviente de violencia sexual, debemos, en primer lugar, respetar su decisión de denunciar públicamente o no. Si la mujer decide denunciar públicamente, es importante cuidar la información para no dar información innecesaria. Los puntos mencionados anteriormente para responder a la violencia política, también son válidos en este caso. Además, debemos hacer énfasis en la situación de violencia que vivió, no en la condición, es decir, evitar la estigmatización.

Bueno, pues éstos son algunos de los puntos que nosotros traemos, los dejamos acá en la mesa por si alguien los necesitara o los requiriera. Ésta sería nuestra participación como Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua. Muchas gracias por la invitación y que continúe muy bien el festival. Gracias.