Documentación histórica

Intervención del Frente del Pueblo (2008)

Los Otros Caminos: Otros Movimientos Sociales

Frente del Pueblo

28 de diciembre de 2008

Buenas Tardes.

Memoria y lucha social

Nuestra participación en este foro tratará de tres experiencias de movimientos sociales en los cuales hemos contribuido para su realización, con nuestras limitaciones políticas, teóricas, e ideológicas. Estas experiencias son: Los sismos de 1985, el pueblo dobla al PRI gobierno. El regalo de amistad de Ebrard en Tepito. Y la Cuesta, familias pobres que desafían el fuego.

Los sismos de septiembre de 1985 no sólo sacuden a la ciudad, dejándola en ruinas y escombros. Sacuden también la conciencia de la población trabajadora y capas de la pequeña burguesía o clase media afectada.

Se toma conciencia de que hay que organizarse independiente y autónomamente del PRI gobierno y de los grandes monopolios inmobiliarios que controlaban las colonias afectadas: la Roma, Centro Histórico, Doctores, Obrera, Tránsito, Morelos, Peralvillo, Tepito, Valle Gómez, Tlatelolco, Santa María la Ribera, Guerrero, y Martín Carrera.

Después de volcarse la población hacia los damnificados: estudiantes, empleados, enfermos, médicos y enfermeras, vecinos y trabajadoras de la industria de la costura en la cual se pone al descubierto la explotación sin freno a la que son sometidas. Otorgando solidaridad de todo tipo, ya sea rescatando a los muertos y heridos, buscando dónde pernoctar, ya fuese en albergues o en campamentos, utilizando los parques o calles. Solicitando víveres y ropa, tiendas de campaña, cobijas y demás enseres necesarios para soportar la crisis, no sólo económica, a la que se enfrentaban miles de damnificados y el pueblo en general, ante la llegada de los neoliberales al poder con Miguel de la Madrid a la cabeza y ya presente Salinas de Gortari con sus títulos en escuelas de renombre en Estados Unidos.

El PRI gobierno intenta aprovechar la catástrofe natural para superar la crisis económica, utilizando los significativos apoyos internacionales recibidos, los de la propia deuda y las divisas del petróleo. Pretende, primeramente, esconder a los miles de muertos amontonados en el servicio médico forense, y en el cementerio colectivo en que se convierte el que fue Estadio de Béisbol del Seguro Social.

Y luego de desalojar a los miles de damnificados de su zona de arraigo y obligarlos a vivir en los municipios que rodean el Distrito Federal, para así convertir a la capital en la entidad más cara y privilegiada del país.

Sin embargo, en una marcha de más de 50 mil gentes —entre ellas se encontraban miles de costureras y familiares ya agrupados en el Sindicato 19 de Septiembre—, las cuales rodean los Pinos y burlan el cerco militar que protegía la casa presidencial. Los damnificados se oponen al desalojo y demandan al propio De la Madrid la reconstrucción de la ciudad.

A pesar de que hasta ese momento el PRI dominaba a los grupos urbanos de la ciudad por medio de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares, CNOP, los damnificados rebasan a esta burocrática organización y se organizan independientemente, primeramente, en su colonia, y luego se da paso a la formación de la Coordinadora Única de Damnificados, CUD.

La CUD es la forma en que los damnificados se unen y organizan por medio de la cual se establece el dialogo con el gobierno federal. Cada grupo de damnificados enviaba a dos representantes elegidos en Asamblea General y podían asistir los que así lo desearan.

Las reuniones se realizaban semanalmente y se rolaban en cada colonia. De hecho, la coordinación era una dirección colectiva con cada grupo organizado. La gente asistía a escuchar las opiniones y propuestas, participaban en las mismas hasta que se fue burocratizando y centralizando las decisiones en unos cuantos. Los acuerdos se tomaban por consenso, y si había diferencias, se consultaba con las bases de cada organización.

La utilización electoral del movimiento dio paso a su rompimiento, incluida por supuesto la CUD. Por una parte, se fueron aliando los grupos de lo que hoy es el PRD: Asamblea de Barrios, UPREZ, UPNT, Patria Nueva, Asociación Cívica Nacional, entre los principales. Por otra parte, los grupos independientes que formamos el Frente del Pueblo y en su tiempo la Central Unitaria de Trabajadores CUT.

El Frente del Pueblo somos la continuación independiente de la CUD, ante el abandono de sus objetivos de lucha independiente, democráticos y de clase por parte de los grupos de los cuales sus dirigentes buscaron huesos electorales o participación en el gobierno.

El 20 de mayo de 1990, la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre, UVyD; la Unión de Vecinos e Inquilinos de Peralvillo, UVIP; la Organización Independiente Cuauhtémoc de la Colonia Doctores; y la Unión Inquilinaria de Lucha Popular decidimos dar vida a un nuevo proyecto con objetivos sociales y políticos, luchando porque el Distrito Federal fuese un Estado para lo cual se debería convocar a una Asamblea Constituyente y así restablecer los derechos políticos y sociales del pueblo.

Ahora veamos Tepito. Desde los sismos, se inicia la presencia en el Centro Histórico y Tepito. Sin embargo, son dos los momentos significativos de nuestra participación después de los sismos: uno es cuando se logra participar en La Otra Campaña y el recorrido de la Comisión Sexta por el país en el Distrito Federal en concreto.

Cuando ese 3 de mayo, que no se nos olvidará jamás, se logra que el Subcomandante Insurgente Marcos y La Otra Campaña entren y hagan presencia en el famoso barrio de Tepito. Los líderes de los comerciantes, los diputados perredistas y el gobierno, que encabezaba Alejandro Encinas, se oponían a la entrada del Sub y de La Otra Campaña al barrio, argumentando los tres de forma casi parecida de que no existían garantías de seguridad para su llegada y que habría choques.

El otro momento es cuando Marcelo Ebrard y el PRD en el gobierno muestran su verdadera cara. El 14 de febrero, Ebrard despierta a los tepiteños con un regalo: desaloja a 140 familias utilizando un operativo policíaco de 500 elementos, no permitiendo la presencia de los medios de comunicación a la unidad habitacional de Tenochtitlán 40, acusándolos de ser todos narcomenudistas y cueva de homicidas.

Inmediatamente, despliega en todo el barrio operativos policíacos coordinados por el hoy célebre y destituido secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega, con toda la marca que mantendrá toda su vida por los jóvenes muertos en el antro News Divine.

Tales acciones infames y arbitrarias traen como consecuencia que miles sean desplazados de esta zona comercial popular y las ventas caigan en más de 50 por ciento. Los medios electrónicos se prestan a esta infamia, se desata una campaña con el objetivo de criminalizar cualquier protesta u organización de resistencia al despojo.

Al principio, los vecinos y comerciantes del barrio son sorprendidos, pero después se organizan independientemente de los líderes que se han vendido al gobierno. La gente los confronta directamente con los funcionarios del gobierno del Distrito Federal, en las reuniones oficiales, en las cuales se pretendía justificar el despojo, exponiendo un proyecto por medio del cual se pretendía mejorar la imagen urbana y limpiarlo de la delincuencia y el narcomenudeo.

Una vez convencidos, los vecinos y comerciantes se organizan primero como Foro Abierto Tepito, FAT, y luego como Movimiento Unido del Barrio de Tepito. Sus demandas de trabajo, vivienda y respeto de arraigo se traducen en marchas multitudinarias al zócalo, rodeados por cientos de granaderos. Se utilizan formas de lucha novedosas y creativas, de las cuales la Casa Nacional del Estudiante aporta significativamente.

Durante tres meses, la gente se reúne diariamente en el centro del barrio, con lo cual se desafía los operativos, a la provocación y amenazas del gobierno amarillo. Por medio del boteo, se sostienen los gastos del movimiento, tanto de propaganda como de organización y sonido. El movimiento logra ganar simpatía en algunos medios electrónicos y diarios de circulación nacional. Gracias a esta movilización y resistencia se detienen los desalojos y la desocupación de trabajadores del comercio del Eje 1 Norte y de varias calles del centro del barrio.

El gobierno mantiene la presencia policíaca, pero se le ha obligado a contenerse a pesar de que pudo desalojar del Centro Histórico a miles de comerciantes, con el consentimiento de los líderes priístas como Alejandra Barrios. A ésta, precisamente, le dejó Ebrard el edificio donde se encontraba la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, ubicada en el Eje Central y en el cual existía un café famoso colapsado en los sismos de 1985. Y el clan de Guillermina Rico.

Cabe señalar que, diferencias políticas al seno del Frente del Pueblo ocasionan primeramente que la gente se desoriente y dude de la conducción, y termine por dividirse y replegarse.

La otra experiencia es la de las cien familias proletarias de la colonia La Cuesta, por la que cruzan ductos de Petróleos Mexicanos, Pemex, y del agua federal y estatal, ubicada a la orilla del Cerro Gordo, Santa Clara, municipio de Ecatepec, estado de México, por la autopista rumbo a la ciudad de Pachuca, Hidalgo.

Para nosotros, es significativa esta lucha porque, en su inicio, 300 familias se enfrentan primeramente a un cacique priísta, Roberto Soberanes, el cual los defrauda con cerca de un millón. Y después, se enfrentan al también priísta, hoy ex presidente municipal de Ecatepec, Erubiel Ávila, el cual se compromete a no desalojar a las familias, pero que sin embargo, el 25 de marzo del 2005, manda incendiar la colonia, resultando dos niños con quemaduras graves, cien casas afectadas y 200 desplazados.

Después, se pide un pronunciamiento —por algunas gentes que tenían vínculos con el PRD que resultaron ser, uno, un simpatizante del PRD— a los diputados del PRD, un pronunciamiento por lo que ahí sucedía. Y terminaron regañando a la comisión que asistió, y diciéndoles que eran responsables y que llevaban prisa por ir a dar el abrazo a Torreblanca, que había ganado las elecciones en Guerrero.

Y, precisamente, con un plantón de una semana en la Sedesol, una manifestación conjunta con organizaciones sociales y un mitin el 19 de septiembre del 2004, en el zócalo —cuando los gobiernos panistas y perredistas, Fox y Obrador a la cabeza hacen remembranza por los sismos—, nosotros nos presentamos y recordamos a nuestros muertos, exigimos solución para los damnificados todavía existentes y castigo a los culpables de la infamia priísta.

Se logra detener el desalojo y el compromiso de reubicarnos en otro predio. Luego llegó, precisamente, el PRD al gobierno de Ecatepec con José Luis Gutiérrez Cureño a la cabeza. Prometió, cuando andaba en campaña y fue a solicitar el voto, que una vez llegando a la presidencia reubicaría a la gente.

Como se le dio largas se tuvo que tomar el palacio municipal. Se tomó el palacio municipal y solamente así se le obligó a ofrecer la reubicación de las familias en un predio que se llama “los muertos”. Se llama así porque es donde se aloja la chatarra del municipio: patrullas y camiones. El predio sigue en promesa, y las familias continúan allí.

Y por último, cabe señalar que solamente con la presencia de la Comisión Sexta de La Otra Campaña, el 25 de abril del 2006, se pudo lograr que las patrullas estatales y municipales se alejaran del predio y se volviera a recuperar los terrenos incendiados... (Me faltan mis lentes y luego aquí la luz ya se fregó).

Nosotros señalamos que es necesario que en esta etapa, del 2010, que ya se viene necesitamos un movimiento muy dinámico, propositivo, imaginativo, que utilice todas las formas de lucha abiertas, públicas. Que la gente se manifieste lo más ampliamente posible para que, en el 2010, podamos obtener un triunfo y lograr nuestros objetivos, retomando las experiencias de todos los movimientos que nos anteceden y de los presentes. Y así lograr la victoria.

Muchas gracias compañeros.