Documentación histórica

Intervención del Colectivo Suburbano (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: DESPOJO

Colectivo Suburbano

27 de diciembre de 2008

Rocío Orozco y Raúl Orozco

Rocío: Nosotros somos un colectivo de allá del estado de México. Nosotros nos hemos dedicado a sacar una radiografía de lo que está pasando en el estado de México. Nosotros somos del área metropolitana y somos el Colectivo Suburbano, y vamos a platicarles un poco de nuestro trabajo.

Cabe destacar que nosotros no somos de ningún grupo ejidatario o comunero. Porque nosotros somos de los avecindados, de nuestras familias que llegaron a avecindarse ahí. Nosotros no podemos tener ninguna ingerencia en esta cuestión de la tierra en este momento, porque lo que vemos es, como algo sintomático, en esas partes hemos visto que muchos de los ejidatarios y los comuneros han perdido esa identidad con la tierra. Por eso mismo, ellos no se aplican a defenderla o a tener como una resistencia ante este despojo tan tremendo que vemos de la tierra.

A continuación, mi compañero va a dar una breve introducción del asunto.

Raúl: Buenas tardes a todos. Para casi todos los habitantes de México, bueno, la Ciudad de México y sus zonas aledañas, me refiero a la gente occidental, vemos a la tierra y la ven como un objeto de compra y venta, un bien enajenable, comercializado. Es algo que sólo sirve para explotar la relación simbiótica que antes existió.

Ya la tierra no es el todo, es ahora sólo un objeto geofísico. Cabe destacar que en algunos grupos indígenas —no todos— siguen con su cosmología. En la zona en la que nosotros estamos trabajando, vemos que los pocos reductos indígenas que quedan han perdido su cosmología con la tierra.

Para poder analizar la problemática de despojo del estado de México, lo hemos dividido en tres regiones, debido a su homogeneidad. La zona oriente, con vastas características mazahuas y otomíes principalmente. La zona norte, la más urbanizada y citadina, zona dormitorio e industrial. Y la zona poniente, conformada por los asentamientos urbanos recuperados o invadidos por organizaciones pro vivienda.

Rocío: Bueno, esta radiografía será limitada: la conforman los municipios de Naucalpan, Atizapán, Tlanepantla, Nicolás Romero, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán de Romero Rubio, Tepozotlán, Zumpango, Teoloyucan y Coyotepec. En esta área, la problemática de la pérdida de identidad con la tierra y la cultura se da con un despojo gradual de tierras, conocidas como el ejido y la tierra comunal.

Esta identidad de tenencia se ha visto gravemente debilitada por la institución de cacicazgos, por familias que, al desaparecer la figura legal de la comuna, han visto el momento idóneo para su expansión económica, además del abuso y corrupción, para el enajenamiento de la tierra. Casos como son los Hank González, el grupo Atlacomulco, Montiel, Los Peña, en Naucalpan. En Atizapán, la familia Rojas, los Barrales. En Nicolás Romero, los Barrón, los Castro, por mencionar algunos.

En esta zona, antiguamente, se caracterizaba por una extensión de zona boscosa, vasta orografía, un buen clima. Los primeros habitantes fueron grupos otomíes. Después pasó a manos del imperio azteca, en el cual se asentaba su corte y su élite militar. En La Colonia, se desarrollaron amplias zonas comunales, cedidas por La Corona. Además de amplias haciendas. Por ejemplo, la denominada zona de Monte Alto, que comprendió a Nicolás Romero, Atizapán y Naucalpan.

Esta zona comenzó a unificarse con la metrópoli. La creación de grandes zonas habitacionales e industriales marcaron una rápida desaparición del ejido. Siguiendo después con los terrenos que se encontraban en la forma de tierra comunal. Claro ejemplo es el palacio municipal, que se encuentra asentado sobre tierras ejidales, y se encuentra en litigio.

El caso de la tierra comunal, su dispersión se debe principalmente a la intención de los gobiernos municipales. Es utilizada como botín económico de políticos y represores. Cambiando las zonas explotables con el cambio de gobierno. Por ejemplo, si el gobierno es de extracción priísta, tiende a crear zonas urbanas populares, como lo que vendría a ser Antorcha Campesina, institución claramente priísta. Y la panista tiende a crear clases medias, grupos sociales principalmente engrosados en sus filas.

Raúl: Durante la década de los ochenta, la creación de las zonas urbano-comerciales, caso concreto Cuautitlán Izcalli y parte de Tlanepantla, expropiaron grandes cantidades de tierra comunal, convirtiendo a los antiguos dueños de los terrenos en los tenderos de la región. Ahora, la tierra que antes se labraba, se convirtió en el hogar de oficinistas, burócratas y obreros calificados.

En la región norte, detectamos principalmente los siguientes problemas: la voraz urbanización mal planeada. Vemos asentamientos claros en lechos de ríos, en barrancas, en zonas que, por cuestiones climáticas y de tiempo, pueden causar un daño severo tanto a la naturaleza como a los seres humanos que la habitan. El corte de zonas orográficas y contaminación de mantos freáticos, entre algunos.

La enajenación de zonas productivas, en espera de una próxima industrialización. Lugares que antes eran para cultivo, ahora, es tierra que se mantiene sin trabajar, para esperar a que las próximas industrias o las grandes trasnacionales lleguen a poblar esa zona, y se conviertan en bodegas o centros de trailers, en este caso.

La tendencia a la privatización de reservas ecológicas con fines de lucro. En ciertas zonas de Cuautitlán y Atizapán, reservas ecológicas están siendo privatizadas, para el uso exclusivo de compañías extranjeras o de clases pudientes. En la creación de rellenos sanitarios de manera ilegal, mal planeados. Podemos explicar el caso de que si el Distrito Federal necesita agua, el agua viene del estado de México. Si la basura está copando la Ciudad de México, el estado de México está recibiendo toda la basura.

La creación de zonas residenciales de uso exclusivo de clases pudientes en la zona de Naucalpan y Tlanepantla. Vemos zonas antes boscosas, como Zona Esmeralda que, ahora, una casa en esta zona vale alrededor de cinco millones de pesos.

Bueno, éstos son unos de las pocas radiografías que hemos visto en la zona. Es un trabajo que se ha hecho a base del caminar con colectivos de nuestra zona, con gente que nos ha dicho y experiencias propias.

El problema de nuestra zona norte en el estado de México se basa en que se ha perdido una identidad con la tierra y se ha visto solamente como una zona industrializada. La gente sólo va a dormir a la zona norte del estado de México.

Rocío: También, nosotros queremos denunciar que el estado de México está teniendo una fragmentación social. Está teniendo un completo desconocimiento de los lugares en donde se habita. Por ejemplo, hay un caso, en Cuautitlán Izcalli. Cuautitlán Izcalli, antiguamente, era un lugar donde los aztecas le habían dado a sus guerreros. Por eso se llama Cuautitlán Izcalli, que viene de águila, el cerro de las águilas. Toda esa parte era de guerreros águilas, y ahora, vienen las Casas Geo, vienen las Casas Somex, y empiezan a devastar esos lugares, y se encuentran en el terreno los vestigios de todas esas comunidades antiguas. Y sobre esas ruinas arqueológicas vienen y plantan las casas, sin importarles la memoria histórica que se está perdiendo.

También, lo que vemos es que, en el caso de Xilotzingo, es que todos los mantos freáticos se los están quitando a los comuneros. Los comuneros tratan un poco de organizarse, pero no es como muy de resistencia su costumbre. Van con el gobernador, les dice, les hace escritos. Y, a la hora de la hora, ya con agua, ha bardeado esos pozos de agua.

También vemos que, por ejemplo, en Atizapán, hay un cerro, abajo de ese cerro, pusieron un montón de casas. Abajo de esas casas, salen los mantos freáticos. Y las casas nada más lo único que hacen es como desviar el agua. Y no le están tomando importancia a esa agua, se está desperdiciando. La están tirando.

También lo que estamos viendo es que, por ejemplo, en el caso de Xonacatlán y Zumpango, en una comunidad que se llama Cuevas están metiendo basureros, están engañando a los ejidatarios. Llega Profepa a decirles que no hay ningún problema, que lo van a expropiar, pero que no hay ningún problema. Y todo eso apunta para hacer grandes basureros.

También hay otro caso, como por ejemplo en Coyotepec, en Coyotepec el Procede no había entrado y ya están, ya entró. O sea, los ejidatarios nos llamaron, tratamos de hablar con ellos. Desgraciadamente, nosotros no tenemos ninguna ingerencia y, lo que hicieron los ejidatarios fue vender su tierra. Y ya todo eso apunta para hacer naves industriales. Y bueno, la cuestión aquí es que se está perdiendo esa costumbre por la tierra.

Raúl: Para concluir nuestro diagnóstico, hemos realmente visto que la tierra en el estado de México, en el norte del estado de México, se está perdiendo la identidad. Se están perdiendo grandes extensiones por monopolios, por cuestiones económicas y políticas. Y el grave problema es que la gente que debe hacerse responsable de su tierra, no lo está haciendo. La pregunta para nosotros es: ¿qué podemos hacer?

Rocío: Bueno, pues esto es a grandes rasgos, muchas gracias, y esperamos que si hay alguien por ahí del estado de México: comunero, ejidatario o algún hijo de por ahí, pues se nos puedan acercar, para seguir trabajando sobre esta cuestión y poder realmente confrontar esta cuestión del despojo, porque, como les repito, nosotros no somos ni hijos, ni descendientes, entonces, nosotros no podemos como, de una forma, de tener la ingerencia directa. Tener esta intervención directa que están haciendo. Sino más bien lo estamos denunciando, porque es lo que vemos.

Vemos que los cerros por los que antes caminábamos ya son propiedad de los presidentes municipales. Ya están con policías. Ya no te dejan caminar. Las áreas verdes de las que antes disfrutábamos, ya no las podemos disfrutar porque ya las bardearon y ahora ya es un campo de golf, o un campo ecológico.

Pues eso es todo, pues muchas gracias y nos seguimos viendo.