Documentación histórica

Intervención de Radio Ñomndaa (2008)

Mesa: Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: DESPOJO

Radio Ñomndaa

27 de diciembre de 2008

(Una compañera da un mensaje en amuzgo). 

(Un compañero) Hermanas y hermanos, compañeras y compañeros. Somos indígenas nn'anncue ñomndaa, amuzgos, de la costa chica de Guerrero y Oaxaca. Venimos a saludar a las compañeras y compañeros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional que, para nosotros, son ejemplo de lucha y dignidad.

Venimos a este lugar para encontrarnos con ustedes, compañeras y compañeros aquí presentes. Porque, al igual que ustedes, vemos posible y necesario construir colectivamente otra forma de relacionarnos. Y pensamos que lo podemos hacer, precisamente, con ustedes. Gente digna y honesta. Que estamos hartos de las injusticias, la explotación, el despojo y el desprecio que hemos padecido por culpa del sistema capitalista.

Como pueblo indígena, podemos platicar mucho de las injusticias que, desde hace años, hemos padecido. Muchos de ustedes ya conocen nuestra historia. Queremos platicar sobre el despojo que hemos sufrido en el sistema capitalista. Despojo es una palabra muy conocida por los pueblos originarios. Lo hemos vivido por más de 500 años.

Hemos sido despojados de nuestra madre tierra. Hemos sido despojados de nuestra agua. Hemos sido despojados de nuestro sustento, que es el maíz. Hemos sido despojados del derecho a nombrar a nuestras propias autoridades, a nuestro modo de organización. Hemos sido despojados de nuestras lenguas originarias. Hemos sido despojados de nuestra medicina tradicional. Hemos sido despojados del derecho a decir y a decidir cómo queremos vivir nuestras vidas.

Pero no han podido despojarnos de nuestra dignidad. De nuestra resistencia y rebeldía ante las injusticias. Y por eso estamos aquí con ustedes, compañeras y compañeros. Queremos decirles que nosotros, como pueblo indígena, desde hace cuatro años, tenemos en nuestras manos una herramienta que nos ha ayudado a platicarnos, a conocer y a reconocernos, a fortalecer nuestra cultura. Esta herramienta se llama Radio Ñomndaa, “La palabra del agua”.

Pero los caciques, los ricos y el mal gobierno no quieren que nosotros podamos decir nuestra palabra en el aire. Nos damos cuenta que pretenden despojarnos del derecho a decir, en nuestra lengua, lo que pensamos y sentimos. Nos damos cuenta que pretenden despojarnos del derecho de utilizar el aire, las frecuencias, para platicarnos. Hemos padecido de la persecución, la represión, por izar este derecho.

El día 10 de julio del 2008, llegaron a nuestra comunidad agentes de la AFI y personal de Cofetel, con la intención de llevarse a la fuerza las herramientas que ocupamos en Radio Ñomndaa. Sin embargo, nuestro pueblo no lo permitió. Vino después la oferta del mal gobierno para darnos un permiso para transmitir. Ante lo cual, hicimos consulta a las comunidades y, el pasado día 20 de diciembre, que cumplimos cuatro años de estar al aire, dimos nuestra respuesta —que ahora la queremos compartir con ustedes—:

Considerando que nosotros los pueblos indígenas siempre hemos luchado por ser reconocidos como parte de este país, pero siempre hemos sido excluidos. Ante esta situación, queremos decir que no deseamos su permiso como sometimiento, no deseamos su permiso como dádiva. No lo deseamos como privilegio, sino como reconocimiento de un derecho legítimo para todos los demás pueblos indígenas y no indígenas de este país.

Por lo tanto, mientras llega un nuevo tiempo, con una nueva Constitución, en donde haya un reconocimiento integral a nuestros derechos colectivos, como sujeto de derecho y no como objeto, vamos a seguir transmitiendo con el permiso y el apoyo del pueblo. Así como con la solidaridad de gente digna y honesta como ustedes.

¡Nunca más un México sin nuestra palabra! ¡Vivan los pueblos indígenas! ¡Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!

Tenochtitlan, a 27 de diciembre del 2008.

 

Atentamente

El Comité de Radio Ñomndaa, “La palabra del agua” y el Colectivo en Rebeldía Suljaa’.

Gracias compañeras y compañeros.