Documentación histórica

Intervención del Consejo Nacional Autónomo de la Costa de Chiapas (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: Despojo

Consejo Nacional Autónomo de la Costa de Chiapas

27 de diciembre de 2008

Buenos días compañeros y compañeras, compas. Estamos aquí presentes de dos municipios que vengo representando que es Tonalá y el municipio de Pijijiapan. Venimos en estas conversaciones a darles un mensaje a todos ustedes. Aquí están presentes. Y estamos con todo el corazón, sí. Me presento: me llamo Rosalino Sandria Bonilla y vengo de un pueblito que se llama El Fortín, del municipio de Pijijiapan. Que estamos al pie de la costa del mar y de unos esteros y unas pampas que están más ahí. Pero somos unos pueblos y marginados que estamos afuera de la ley. Supuestamente así nos tienen.

Nosotros estamos aquí por las altas tarifas de luz, tantos recibos tan carísimos, que somos humildes, somos pescadores, albañiles, campesinos. Tenemos un pedacito de terreno, que desgraciadamente no nos alcanza ni para la comida ni para darle estudios a nuestros hijos.

Aquí estamos presentes pa’darles un poquito de conocimiento que tenemos. ¿Cómo trabajamos nosotros? Toda la cablería de luz, de redes, de postes, de levantar. Desde el Stan que tuvimos nosotros en el... de los pueblos que estuvimos se nos cayeron 16 postes de concreto, de madera. Desgraciadamente, Comisión nunca tuvo la oportunidad ni de decir: no, tan siquiera vamos a levantárselos. Siempre íbamos a avisarles: queremos esa luz. Teníamos más de dos meses sin luz, en esos 17 pueblitos que somos. Tan sólo ahí en el municipio de Pijijiapan y aparte Tonalá.

Desgraciadamente, pues nunca lo hicieron caso. Hablamos con el señor Reynoso, hablamos con el señor gobernador Juan Sabines... tampoco. Le mandamos oficios al presidente de la República mexicana... tampoco nos hicieron caso. Ellos sí quieren que les páguemos los recibos, tan altos que vienen, unos nos vienen de 2 mil, 3 mil, 4 mil, otros no vienen de 10 mil y 15 mil pesos. Para tener una casita de tres o cuatro focos, una televisión, una licuadora, una lavadora... no es justo señores.

Entonces, nosotros trabajamos en esto en el Consejo. Nos reunimos la resistencia civil y así estamos trabajando. Nosotros ponemos a traer postes donde no los tenemos, porque así nos dieron un consejo muy bonito, muy simpático y muy chulo: que todo lo que tenemos es de los mexicanos, nosotros los pagamos, nosotros pagamos esas redes. Esos postes, los arrancamos y los ponemos donde nos hace falta. La verdad, pues no tenemos miedo de ninguno y así estamos trabajando, señores.

Hasta ahorita, en lucha llevamos 20 años. Veinte años estamos en la lucha como es Tonalá y Pijijiapan. Somos como 400, 500 personas que estamos en esto de la resistencia civil. No hemos pagado ningún recibo. Debemos en ese pueblito, debemos como 160 mil pesos. Y van a cada rato a decirnos que paguemos. No vamos a pagarles nada, les decimos al instante a todos los que van ahí. ¿Sabe por qué? Porque son una bola de rateros, una bola de ladrones que tienen para lo que nosotros no tenemos: mantener nuestros hijos. Ellos sí están bien preparados, tienen sus buenas casas, y bien chingones ¿no?

Pues aquí estamos nosotros para decirles esto que siento. Y se los decimos por parte del pueblo. Sí les decimos una cosa: este Consejo se nutrió de gente humilde, de uno o dos licenciados que tenemos, que pertenecemos, de un profesor, de maestras. También pertenecemos a la segunda red que es de San Cristóbal, de La Otra Campaña. Y ahí nos están enseñando muchas cosas, señores. Y estamos aprendiendo algo, porque sí somos todavía novatitos, todavía no tenemos mucho estudio, pero sí tenemos un tercer año de primaria. Desgraciadamente, no llegamos a otras cosas.

Sí les digo esto. Que estén todos concientes. Esa gente internacionales... todos los estados de aquí del país mexicano. Que estamos unidos, de la lucha sobre la luz, estamos aquí todos presentes: Campeche es uno de los principalmente, que están aquí también. Y ya habíamos tenido simpatía en conocernos. Y tenemos otra participación también allá en el pueblo de Tonalá, que es la ciudad, tan bonita, y tenemos unas cosas tan preciosas. Pero ¿de qué nos sirve? que téngamos unas cosas valedoras, si no nos vale a nosotros tampoco. ¿Para qué servimos? Somos una tierra de marginados, que el gobierno ni nos quiere.

Esto es lo que les digo, señores. El trabajo que tenemos nosotros: Nosotros hacemos los postes, de concreto, nosotros los ponemos. ¿Se nos va la luz? Nosotros la componemos. Porque Comisión no va. Desgraciadamente, no nos mantiene nada. Y ¿qué quieren? ¿Que así les paguemos? Si tenemos 20 años desde que pusieron los postes. Una red. Nos robaron mil 800 metros de alambre. Tuvimos quince días sin luz. Esa decisión de los pueblos que tenemos ahí. ¿Qué cosa hizo Comisión, señores? ¿Qué hizo el Reynoso? ¿Qué hizo el gobernador? Nada.

Hasta que le hicimos un paro en la carretera federal que es del municipio de Pijijiapan y Tonalá. ¿Saben cuántas personas participamos de esos 400 que estamos, según, en resistencia civil? Éramos 150 personas, de niñas, señoras y señores de edad y chavos. Cuando ya vieron que estaba muy del tráfico, desde Tapachula hasta Cintalapa, el gobernador ya entonces se sintió hablándole al presidente municipal que se llama... y otro presidente que es de Tonalá.

Entonces, le hablaron al señor Reynoso. ¿Para qué? Para que nos dieran el cable. Hasta que se les hinchó —ahora sí les voy a pedir una disculpa muy grande—, a quien se les hinchó los huevos para mandarnos ese cable al otro día. De veras, se los digo de corazón, así. Nosotros sufrimos bastante en esos pueblos, y marginados, que no nos atiende el gobierno.

Que, desgraciadamente, lo digo aquí del corazón y de todos ustedes que me están escuchando. Se siente gacho y se siente fiero. Nosotros somos pescadores, agarramos un poco de pescado y ¿a dónde lo metemos? No tenemos con qué enfriarlo. Vivimos muy lejos del municipio de Pijijiapan. Tenemos 20 kilómetros que es una terracería. ¿Cómo caminamos? Tenemos un solo vehículo, señores. Un transporte que nos viaja nomás una vez al transcurso del pueblo.

Entonces, sí les vengo a decir y a invitarlos que me escuchen, por favor. Que esa es la voz que tenemos de los dos municipios, de los pueblos y marginados. Porque, desgraciadamente, no nos hacen caso. Así estamos trabajando nosotros. Nosotros hacemos los postes, nosotros robamos —la verdad nosotros robamos en otras...— donde ya no ocupan los cables, en ésos empatamos las redes, altas y bajantes.

Nosotros lo hacemos y lo digo con orgullo. No tengo miedo de que me metan al bote. Ya me fueron a visitar la AFI, ya me quieren meterme al bote. No les tuve miedo, señores. Y así somos seis participantes que estamos trabajando en esto.

Y sí les agradezco mucho, que me hagan caso esa gente internacional de otros países que vienen, que se los comuniquen a sus presidentes, para que ellos también trabajen con el presidente de aquí de la República mexicana, que le hagan ver cómo estamos por allá en el estado de Chiapas. Que dicen que es muy bonito, que es muy rico... pero solamente en los centros sociales, a donde se ve el billete. Donde hay centros ganaderos, pero se van para atrás y se ven el trasero. No saben ni lo que tienen, ni cómo viven ni cómo comen.

Esta es la verdad y eso es lo que estoy participando. Y le agradezco mucho a los que me haigan escuchado. De corazón, no tengo más palabras para decirles otras cosas. Gracias.