Documentación histórica

Discurso de Doña Rosario Ibarra de Piedra en la Convención Nacional Democrática (1994)

 

8 de Agosto de 1994

Discurso pronunciado por Rosario Ibarra de Piedra al momento de recibir la bandera nacional de manos del Subcomandante Marcos, durante la primera sesión de la Convención Nacional Democrática, celebrada en Aguascalientes, Chiapas, el 8 de agosto de 1994.

Compañeras y compañeros:
Compañeros del presidium:

Pido permiso a esta convención para hacer uso de la palabra. No tienen ustedes idea, quizá la tengan vaga, pero no tienen todos ustedes, no les cabe la enormidad, la profundidad de la idea de lo que significa estar en esta convención y haber escuchado la palabra de los compañeros zapatistas, en especial las palabras de Marcos.

Para las madres de los desaparecidos, para las madres de los que cayeron en las cárceles clandestinas del mal gobierno, es lo más bello que podemos recibir a cambio de su ausencia que no acabamos de olvidar, de esa ausencia que quisiéramos que no existiera.

Al recibir en mis manos la bandera de Marcos y escuchar de él que la cuidara, y que si no sé cuidarla se la devuelva, quiero decir a Marcos y al Ejército Zapatista y a todos ustedes que los desaparecidos, nuestros hijos, están con nosotros y que la empezaron a cuidar desde su precocidad y nos enseñaron a cuidarla.

La vamos a cuidar; la vamos a defender. Yo quiero compañeros, que todos ustedes y el pueblo de México nos ayuden a arrancarla de las filas del mal gobierno.

También, compañeros, vamos a terminar con estas migajas vergonzosas de la justicia, que lo expresó mejor Marcos que yo, que significan solidaridad, esa solidaridad espuria, falsa, degradante para el pueblo de México; también de allí la vamos a arrancar, compañeros.

Pero no la vamos a arrancar --¡cuidado!-- agrediéndonos unos a otros; no la vamos a arrancar en el pleito cotidiano de las sectas, de los grupos, de la gente que parece enemiga de México y no enemiga del régimen corrupto que nos gobierna.

Compañeros:

Vinimos aquí con la esperanza de cambiar esta patria, deveras, de una vez por todas; dar vuelta a esa página oprobiosa, como lo expresó Marcos también mejor que yo.

Hagamos de esta convención el inicio del nuevo camino de la historia: del sendero luminoso, glorioso, hermoso, hacia la democracia, la libertad y la justicia, y entonces sabremos cuidar la libertad porque la hemos ganado.


Fuente: http://www.bibliotecas.tv/chiapas/ago94/08ago94.html