Documentación histórica

Ocho indígenas aprehendidos fueron consignados y remitidos al penal de El Amate. 01-05-2009

Inquietante "normalidad" viven zapatistas en torno a zona de balnearios fluviales

Hermann Bellinghausen
Enviado

Municipio autónomo Comandanta Ramona, Chis., 1º de mayo. La calma es engañosa. Resulta inquietante que todos estén inquietos, y la "normalidad" no parece convincente. Todavía ayer jueves, los priístas de Agua Clara hicieron disparos al aire en las afueras de El Salvador, balneario a cargo de la junta de buen gobierno zapatista del caracol IV, de Morelia.

Los balnearios fluviales entre Ocosingo y Palenque, tramo especialmente codiciado por los desarrolladores turísticos de la anunciada autopista San Cristóbal-Palenque, se encuentran en vilo desde hace dos semanas, cuando la policía encarceló a seis representantes del ejido San Sebastián Bachajón (municipio de Chilón), adherentes de la otra campaña del EZLN, acusándolos de "asaltantes", y posteriormente aprehendió a un comerciante, base zapatista del municipio autónomo Comandanta Ramona. Según sus testimonios, fueron torturados para declararse culpables.

Esta noche se informó que los ocho indígenas "arraigados" de San Sebastián Bachajón, Agua Azul y Xanil fueron consignados por el juez y remitidos al penal de El Amate.

Desde el operativo, en el crucero de Agua Azul acampa un destacamento de la Policía Estatal Preventiva (PEP) y controla el paraje, a cuyos pobladores agredió, según testimonios de los indígenas. A menos de 100 metros se encuentra la comunidad zapatista San José, donde la cotidianidad luce mejor conservada que en Agua Azul.

El balneario cerró a causa de la emergencia sanitaria por la epidemia de influenza, generando una tregua que podría servir a las autoridades para ganar tiempo.

Además de efectuar continuos patrullajes entre Agua Clara y Xanil, las camionetas de la Policía Estatal de Caminos (PEC) mantienen una guardia en esta última población. Luego de las agresiones a tiros de la policía y priístas miembros de la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic) en Betel Yochip y Agua Clara, la PEC se interna constantemente en ambos poblados y se reúne con los priístas.

En otro punto del trayecto carretero, la mina de arena recuperada hace unos meses por el ejido San Sebastián Bachajón está abandonada, luego de que los de Opddic destruyeron la semana pasada sus cercas y la ocuparon, con la habitual aquiescencia policiaca.

Por su parte, tras haber sido bloqueado por los priístas, en evidente coordinación con la policía, el balneario El Salvador está hoy abierto. En las afueras opera una taquilla de priístas, quienes no lo cuidan, pero cobran 20 pesos, el doble que la de los zapatistas, metros adelante, donde se pagan 10 pesos.

Las bases zapatistas de Agua Clara y comunidades aledañas mantienen en El Salvador un plantón de indígenas de la región que policías y priístas paramilitarizados amagan con invadir y desalojar desde los últimos días de abril.

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas manifestó en un nuevo boletín que "los pobladores de San Sebastián Bachajón son parte del movimiento indígena que se contrapone a los planes neoliberales de despojo del territorio y depredación de los recursos naturales. La región de Agua Azul ha sido por años zona turística, cuyas cuantiosas utilidades son aprovechadas por intereses ajenos al pueblo tzeltal de Bachajón". El área actualmente recibe "un fuerte impulso del gobierno del estado para la inversión extranjera", lo cual explica el interés "por inhibir la organización, movilización y el ejercicio de sus derechos como pueblo indígena".


http://www.jornada.unam.mx/2009/05/02/index.php?section=politica&article=024n1pol