Documentación histórica

Discurso de clausura de la CND, por Rosario Ibarra de Piedra (1994)

9 de Agosto de 1994

Compañeras y compañeros:

Hemos llegado casi casi al final de esta Convención Nacional Democrática. Queremos todos los aquí presentes dar las gracias a todos y a cada uno, a todos los que pusieron su granito de arena; bien o mal, calificados a veces bien y a veces mal, pero que lo hicieron con la mejor buena voluntad del mundo.
A los compañeros y compañeras de la comisión organizadora; a los compañeros y compañeras de seguridad, compañeros que vinieron hasta acá, sufriendo inclemencias del tiempo.
A los que llegaron hasta acá con los bolsillos vacíos, pero llenos de voluntad para estar en este hermoso rincón, verde como la esperanza, verde como el primer color de nuestra querida bandera.
Compañeros:
Siendo ahorita las doce y cinco del nueve de agosto de 1994, les pido que nos despidamos para dentro de muy poco tiempo, que cantemos todos el Himno Nacional, que es nuestro himno y que también ha sido manchado por el mal gobierno.
Quiero que lo cantemos con la bandera que ayer me entregó Marcos. Quiero que la tengamos en nuestras manos, y quiero decirles que seamos todos responsable de ella.
La guardaré para que sea inmaculada, limpia, símbolo de la lucha libertaria de los finales de este siglo; que lleguemos al año dos mil con el triunfo de todos los revolucionarios del pasado y del presente que soñamos en una patria nueva, en una patria digna, con democracia, con libertad, con justicia.
¡Viva la Convención Nacional Democrática!
¡Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!
¡Viva el Subcomandante Marcos!

¡Que vivan todos los héroes anónimos que hacen posible que hoy estemos unidos!

Fuente: http://www.bibliotecas.tv/chiapas/ago94/08ago94.html