La Sexta

En Yucatán, con adherentes. (2006)

I
Está el problema este que tenemos todos de los miedos, todos incluyéndonos a nosotros, a lo mejor… pero ese siempre va a estar y es donde uno decide qué tiene que hacer a cambio de eso. Pero hay otros miedos también que aparecen; está el miedo de entrarle a algo que sea malo, que tenga intereses obscuros o que se vaya a ir por otro camino. Y tal vez las dudas que hay ahorita en los compañeros y compañeras que son simpatizantes, es que qué tal que nos estamos metiendo a algo que está mal dirigido, que hay una fuerza obscura que quiere llevarnos por otro lado. Qué tal que el Sub se tapa la cara porque en realidad es Salinas de Gortari, por eso usa capucha y usa esto para aplastar la oreja. O qué tal pues, como dicen los perredistas, que él está pagado por el PAN para arruinar la campaña de López Obrador, o como dicen otros, como decía la pinta, que son comunistas que se comen a los niños.. en cochinita pibil. No, el miedo éste a que no esté claro lo que está pasando, que no tengan claro los objetivos, es un miedo legítimo, muy justo, muy sano y hay que ejercerlo. Hay que quedar claro a lo que le va a entrar uno antes de hacerlo.

Y está el miedo también de que sí sea un buen movimiento, pero a la larga sus líderes, sus jefes, como decía un compañero ahí, agarren otro camino y pase lo que siempre pasa de que un movimiento es aprovechado por alguien para su beneficio propio. Pero está esto que ya está pasando, ya no podemos evitarlo; está esta inquietud que hay en mucha gente, humilde y sencilla, y no me refiero sólo al nivel económico, porque hay gente humilde y sencilla aunque más o menos tenga para vivir sin mucha necesidad, que también siente esta inquietud de hacer algo.

Está esto de las campañas electorales, que dicen, finalmente ahí hay otra opción, hay otras cosas que me están ofreciendo y todos ustedes, hombres y mujeres, no importa su edad, o sea los niños que llegaron hoy de la secundaria o como los niños que hablaron ahora, que van a escuchar y a analizar qué es lo que se propone. Y van a escuchar que vienen gentes que no tienen tapado el rostro, detrás, antes que lleguen ellos, van a llegar muchos anuncios publicitarios en la televisión, en las revistas, en los periódicos, en la radio y les van a decir lo que nosotros no les vamos a decir. Les van a decir: “yo voy a solucionar ese problema, yo voy a solucionar el problema de Chichen Itzá, el problema de Oxcún, el problema de los niños, sí, que no haya borrachos. Todo lo que están diciendo aquí, yo se los voy a solucionar; nada más me das tu voto y con eso yo me encargo de todo”… y ¡qué a todo dar que así fuera! Que sí sea cierto que esa persona que está ofreciendo eso, si es honesto, que no es ladrón y que sale de presidente de la República. Compañeros y compañeras, la ciudad de México queda muy lejos, muy lejos... aunque quedara aquí al lado.

Y qué tal que ese es bueno y a la hora que reparte los cargos, los puestos, a Yucatán le toca uno malo, uno ladrón, uno criminal, un violador. Qué tal que le pasa lo mismo a Quintana Roo, o a Campeche. O a lo mejor les toca uno bueno ¿quién sabe? Entonces ahí se están tirando un volado, a que otro haga lo que se tiene que hacer aquí.

Entonces, venimos nosotros, y digo nosotros, porque no vengo solo, vienen otros compañeros que no son del EZLN, pero que son de otras organizaciones políticas, sociales, individuos, organizaciones no gubernamentales, culturales, que también están en la Otra Campaña, y vienen a decirles lo que les vengo a decir yo ahorita: es que tenemos este problema que tenemos, muy grande, que es que queremos transformar este país y queremos invitarlos que se junta la mayoría de la población aquí en Yucatán.

Porque vemos que ya no podemos hacer más... [inaudible] …los finqueros y que se la volvimos a… [inaudible] ... mejoramos nuestra vivienda también, y aún así vemos que no basta, tenemos que levantar un movimiento nacional… [inaudible] ... sino un movimiento civil y pacífico, no sólo una parte, no sólo Chiapas, sólo la parte indígena.

Entonces, en 94, nosotros pusimos la vida, porque no teníamos nada más. No teníamos nada; ni dinero, ni una historia, ni se conocía nuestro nombre., ni nuestro rostro; nos lo tuvimos que tapar para que se conociera. ¡Qué raro! Lo único que… nos salió.

II

Y entonces en ese ambiente de gran agitación política, porque todo el país estaba apoyando eso, los zapatistas dicen “NO, aquí quedan pendientes”; piden la lucha. Y entonces para hacer esto, hacen el documento y Zapata lo firma y dice: “Aquél que no tenga miedo, que pase y firme”. Y lo dice así, porque para nosotros los indígenas la palabra tiene un valor muy grande. Y decía que a la hora de firmar, vaya, a la hora de adherirse, esa lucha está creciendo cada vez más, ustedes… [inaudible] ... por Chiapas, y lo que nos están adelantando, va a pasar lo mismo en Campeche, Tabasco, Veracruz, en Oaxaca. Fíjense, el sureste de México, que sólo aparecía cuando hay una desgracia: una inundación, una matanza, un violador, o eso de allá del otro lado y siempre que pasaba algo.

Entonces se está levantando esto, y no los estamos invitando a que vayan a hacer un trabajo, sino los estamos invitando a que nos reciban, ahora que regresamos otra vez, para, junto con ustedes, ir a Chichen Itzá y estar con los compañeros artesanos ahí a la hora que están haciendo la mercancía, y a la hora que la están vendiendo y a la hora que se están peleando por el precio. Con los compañeros de Oxcún a la hora que están haciendo… [inaudible] ... Universidad de Yucatán, con las mujeres cuando se reúnen y empiezan a discutir los problemas, con los niños cuando están en la escuela, con las señoras cuando están discutiendo los problemas de las casas o de los barrios, ahí, y aprender de ustedes por qué vamos a luchar todos y empezar a unir nuestras luchas con otros.

Lo que nosotros les estamos diciendo es que en este proceso que se viene, el proceso electoral que ya empezó, hay alguien que les va a venir a decir que si lo escogen a él, si lo apoyan a él, les va a resolver todo. Nosotros les venimos a decir: nosotros no vamos a resolver nada, absolutamente nada; no les venimos a traer soluciones, sino problemas. Y una invitación: de que estén, junto con nosotros, y todos estos compañeros que vienen de otras partes y que se están alzando ya en otras partes del país, a juntos hacer la construcción de este nuevo México.

Hagan de cuenta que estamos ahorita en 1992, nada más que en lugar de Yucatán, en la Selva Lacandona y en los Altos de Chiapas, pero no estamos poniéndonos de acuerdo para alzarnos en armas; estamos poniéndonos de acuerdo para algo más difícil, más duro y más largo. Porque, en todo caso, ahí la apuesta era muy sencilla: o nos matan o no nos matan. Aquí no. Aquí tenemos que resolver cómo vamos a hacer este trabajo, cómo vamos a hacer esta lucha y cómo vamos a irlo uniendo en todo el país.

Entonces, hagan de cuenta que estamos en esa situación y que nos están preguntando qué piensa su corazón, sí, personal e individualmente, no que lo decidan ahorita ni mañana, sino que lo analicen, lo discutan y decidan si ponen la firma. No para apoyar a un candidato, sino para comprometerse ustedes como hombres, mujeres, como niños, como ancianos, como jóvenes, que es la mayoría de los que están aquí, para decir: “órale, yo voy a poner mi esfuerzo, mi interés y mi empeño en este lado, no en el otro que me está ofreciendo que me resuelve todo con una encuesta o con un spot publicitario”, que nos están diciendo.

Y si así los compañeros campesinos indígenas de Oxcún nos dicen, nosotros tenemos que defenderlo, porque ya vimos que hay todo este problema; si los artesanos de Chichen, nosotros tenemos que defenderlos porque hay este problema, los niños, los jóvenes, todo eso... Aquí de lo que se trata es que esa lucha no quede sola, que Oxcún, perdón, ¿es así?, no se quede solo ni Chichen Itzá; pero no se trata que sólo Yucatán lo apoye, sino que todo el país lo apoye, y en correspondencia Oxcún, Chichen Itzá, y…[inaudible]... apoyen a otros Estados.

III

Ahorita, hay aquí compañeros de los medios de comunicación, de los que ya se conoce y otros que no se conocen. El compañero ese que habló que está preocupado porque va a salir en televisión: no se preocupe, le apaga. Porque no paga el spot publicitario, viera que es de un partido político, entonces sí, pero luego le pasan la cuenta. Pero hay otros medios de comunicación que están pasando por otros lados, por eso era importante que ustedes… [inaudible] ... no porque esperen una solución de Marcos  o del EZLN o de la Otra Campañ;, es importante decir cuál es el problema porque lo escucha otro compa en otro lado y lo hace.

Ahora, en lo que estamos aquí, y a lo que venimos a escuchar, porque de eso se trata, es a qué nos vamos a comprometer si es que le entran a la Otra Campaña: a escuchar; a escuchar a otro, a uno que no conocemos todavía, que ni siquiera sabemos si existe, que es como nosotros, que tiene unos problemas u otros y que quiere que se conozca lo que está haciendo, así como nosotros cada quien queremos que se conozca nuestra lucha y que no quede sola.

Nosotros estamos encontrando por donde pasamos, no es cierto lo que están diciendo los medios que nomás llega la gente y nos da la lista del pedido de Santa Clós o de Santos Reyes, retrasado... La mayor parte de la gente que estamos topando nos está contando su historia de lucha: estamos cansados, ya estamos hartos de que nos organizamos y sabe…[inaudible] ... cómo le hacemos. No piden solución de su problema, sino piden bueno, qué vamos a hacer. Y entonces ya, nosotros decimos: vamos a hacer que esa voz se haga grande. En Quintana Roo, un compa maya se acerca y me dice: “aquí está nuestro problema, nosotros lo que queremos es que le des aire a la palabra, que la hagas grande y que vuele”, fue su palabra que hizo. Lo que estaba pidiendo él es que la Otra Campaña haga que la lucha que tenía, que era pequeña para él, se conociera en todo México y en otras partes del mundo, y así se hizo. Se agarró esa palabra y los compañeros de los medios alternativos la mandaron para todos lados. Ese pequeño trabajo de la Otra Campaña es el que empieza a echar a andar otra máquina.

Y está este otro problema, que ya se está corriendo la voz, porque era un secreto, pero ya se sabe que nosotros vamos a ganar. Entonces más gente se está entrando, pues. Entonces, aquí lo que hay que elegir es si nos vamos a entrar ahora, cuando está empezando y podemos tener el orgullo de decir: “nosotros empezamos en Yucatán, era 19 de enero, estaba más o menos, el clima, así entre que se estaba yendo el norte e iba a venir el calor, ya estábamos aburridos, el Marcos llegó tarde. Y empezamos a ponernos de acuerdo; estaba este y el otro, y empezó la lucha que transformó éste país. No me lo contaron, no lo vi en Internet, ni en la televisión, porque había puros anuncios, ni en el periódico, porque había puros desplegados políticos, ni en la radio, porque también había puros comerciales… hermanos, escuché a este señor, hombres, mujeres, niños y ancianos, y allí nos pusimos de acuerdo. Y empezó con mi nombre que puse en un papel, donde dije que yo me comprometía a escuchar al otro, y a luchar hasta lo último por transformar este país y acabar con un sistema que es el que nos tiene así”.

Eso es lo que hay que elegir nada más, no van a agarrar un arma, no se van a cambiar de nombre, no se van a tapar el rostro, ni se van a ir para otro lado. Van a luchar allí donde están, con sus fuerzas, con sus compañeros, con sus familias, y van a unir su lucha a otros. De eso se trata la Otra Campaña, y a eso es a lo que los estamos invitando. Y ahí es donde hay que decidir, porque es por voluntad. Y a lo mejor hay quien le entra y dice a ver cómo va, si va mal pues me salgo: no hay problema. Que entra para ver qué saca: ampollas. Y habrá quien quiera pelear porque, como dijo la compañera de aquí de este pueblo, que hay que luchar y que no hay que dejarse, y así va a ser.

Y así como cada vez que hay una reunión, en cada lugar que pasamos, cada vez llega más gente. Porque aquí en Yucatán, en todo el estado, había como 60 personas que eran de la Otra Campaña antes de que llegáramos y ahora, con lo de la organización y las reuniones, se está triplicando o cuadriplicando, no sé cómo va ahorita pues. Quiere decir que hay mucha gente que le quiere entrar, y que sabe que no va a perder su identidad ni a dejar de ser lo que es, que ese es el trato, y que lo vamos a tomar en cuenta, todos, y que él va a defender su espacio y hacerlo valer.

Yo le digo que a cada quien que esta aquí como simpatizante, o sea pensando si le entra o no le entra, que le entre, así de plano. Si va a ser ahorita o después, ahí lo ve en su corazón. Pero, como quiera, aquí no se trata nada más de si vamos a ganar o no, porque ya les dije el secreto que no debía, sino el problema es si vamos a participar desde ahora, o vamos a llegar más adelante, cuando más cosas estén definidas, y más trabajos avanzados, y menos historia podamos contarle a otros.

Éntrele pues, defienda su lugar, aquí va a encontrar obreros, campesinos, maestros, estudiantes, indígenas, mujeres, lesbianas, homosexuales. De todo va a haber, hasta parece que andan unos enmascarados allí… de lucha libre, no crean que somos nosotros. Y con ellos, con todos ellos, hay que construir este otro país que hace falta, porque ahorita es una vergüenza.