Documentación histórica

Intervención de Unidad Obrera y Socialista - UNIOS- (2008)

Los Otros Caminos: Otra Ciudad

Unidad Obrera y Socialista -UNIOS

26 de diciembre de 2008

Buenas tardes compañeros.

Es un honor para nosotros empezar esta discusión, en este tema tan controvertido y, desde Unidad Obrera Y Socialista -UNIOS-, vamos a... les han repartido ahí el resto de la ponencia...

Iniciamos...

Nuestro planteamiento es un poco, empezar a discutir el rumbo de una discusión urbana, más allá, en cierta medida, a veces se está discutiendo mucho... se entiende la discusión de la política urbana más que nada por los problemas y los planteamientos que plantean los gobiernos de las ciudades, pero esto va mucho más allá... Entonces por eso, nuestro planteamiento es en este sentido.

Dice así: cada día, la dinámica de la política urbana de las ciudades del este país hacia los pobres tiene denominadores comunes que es necesario identificar desde las organizaciones que conformamos la Otra Campaña; iniciar un debate en torno a las posiciones de los habitantes de la ciudades. Debemos tomar, ante las innumerables denuncias de despojo e injusticia, cual será el futuro de la vida para los trabajadores y los desposeídos de la ciudad. ¿Por que vivimos es la incertidumbre?

UNÍOS, como un reagrupamiento de la izquierda, está planteando esto y nosotros lo hacemos desde nuestra experiencia. Nosotros somos un reagrupamiento de izquierda que nacimos, o provenimos, de la lucha que se generó en esta ciudad a raíz de los sísmos de 1985. Ustedes deben saber que se derrumbó una buena parte de viviendas populares, que el gobierno, aprovechando la oportunidad, la situación, quería que los habitantes emigraran hacia las afueras de la ciudad. Por eso, se dio un lucha y se obligó al gobierno a respetar estas situaciones.

Partimos, entonces, de las necesidades reales de los de abajo a la izquierda, de la necesidad de construir otro espacio que aloje nuevas relaciones de producción, sociales, culturales, políticas, entre sus habitantes y ayude a caminar hacia la construcción de un territorio no urbano, es decir un territorio no entendido como lo que hoy conocemos como Ciudad. En cierta medida, la ciudad como tal, pertenece a ciertas relaciones de producción, es decir, esta realidad, tal como la conocemos, es la expresión física de las relaciones de producción capitalista. A nuevas relaciones sociales, les corresponde una diferente fisonomía y organización sobre el suelo.

Nuestra propuesta a la Digna Rabia, es contribuir a suavizar la salida social por fuera, a iniciar la marcha hacia la emancipación política de los trabajadores urbanos y ayudar a construir otra política urbana, aquella que construya una cosa diferente a la actual ciudad. Vamos a llamarla, tentativa mente, espacio autónomo urbano. Entonces, éste espacio tiene que ser muy distinto a lo que nos propone la actual política urbana y los partidos en el poder. El panorama urbano del futuro, lo marcara la crisis económica y energética mundial, pues las ciudades requieren de un crecimiento exponencial del consumo energético y de los flujos financieros permanentes para mantener la inversión de la infraestructura urbana; para las economías dependientes económica y tecnológicamente como la nuestra, se hará imposible sostener dicho ritmo en los próximos treinta años. Millones de habitantes urbanos estarán en la miseria, y aumentará la dependencia de los pobres del presupuesto urbano, y por supuesto, no alcanzarán los recursos para enfrentar las consecuencias de el trastorno climático mundial que, en el caso de nuestra ciudad de México, vamos a ponerla como una de las siete áreas urbanas en el mundo que en las Naciones Unidas están estudiando ante el desastre de lo que es el crecimiento urbano descontrolado. Así que, señores, nosotros estamos en un laboratorio. Bueno en ese sentido, hay un anuncio, básicamente, que va a haber un colapso de los recursos hídricos en el Distrito Federal; es decir, en pocas palabras

Visualiza la ciudad con una máquina para movilizar las inversiones hechas en ella; así su misión es garantizar, mantener, construir, administrar, las condiciones sociales ,culturales, políticas y económicas necesarias para que dicha máquina funcione. Coincidimos con [...] en su apreciación, cuando dice que la sociedad basada en el mercado está marcada por una profunda irracionalidad, tan profunda que incluso, lleva consigo su autodestrucción. Desde el capitalismo, el crecimiento urbano es perpetuo pues como Marx planteó, el dinero como representante de la forma universal de la riqueza, constituye un impulso desmesurado, desenfrenado, de pasar sobre y por encima de sus propias barreras. En caso contrario, dejaría de ser capital, es decir, dinero que se produce a sí mismo. Sólo le interesa la suma de los dividendos que se obtengan en el espacio urbano, el soporte material sobre donde se realizará la revalorización de su dinero; un sustrato más, también susceptible a convertirlo en mercancía; por ello, definitivamente, la forma que usamos, el espacio urbano, está subordinado al valor de las ganancias que general el uso del espacio urbano.

La política urbana... vamos a tratar de ejemplificar un problema, parte de este problema alrededor de la política urbana del gobierno de la ciudad, un gobierno que se denomina democrático y de izquierda.

La política urbana del gobierno del DF se encuentra en este contexto pues para mantener su operatividad como ciudad, es necesario un subsidio federale y por ello posterga el desarrollo económico de otras ciudades más pequeñas del país. La política urbana sexenal de Marcelo Ebrard la ha elaborado el jefe de las demandas del proyecto político del capital, demostrando los hechos, con acciones de despojo, en Tepito, Iztapalapa, Tlantelco que están dispuestos a llegar a fondo. Para el gobierno capitalismo, el DF debe ser una ciudad competitiva donde la identificación de las locaciones y pontenciales de cada zona dirijan los programas de fortalecimiento de su infraestructura, de sus servicios, para favorecer la inversión pública y privada, así como la creación de nuevas empresas y con eso, se plantea la generación de empleo.

Desde esta perspectiva, el gobierno es congruente con la vocación empresarial; las políticas de reordenamiento urbano, están para paliar la falta de oferta de suelo urbano y caminan al despojo legal y sistemático de tierra urbana, desde las reservas federales hasta el centro histórico; es decir todo es terreno factible de despojar.

Los movimientos sociales urbanos generan presiones políticas a los gobiernos para satisfacer sus demandas, pero dicha metodología, a largo plazo a llevado a sus dirigencia a convertirse en gestores de la política urbana de los gobiernos de turno. El gobierno del DF no renuncia a la demagogia, pues plantea la vivienda y el equipamiento social, como moneda de cambio político para garantizar las lealtades políticas que permitan gobernar la ciudad. La satisfacción de dichas demandas, en el contexto de la economía mercantil y política a los que se enfrenta el movimientos urbano y definir el sentido de una política emancipadora urbana, sin abandonar el trabajo por las demandas inmediatas pero sin subordinar todo el movimiento a ella...; para nosotros, no existe una salida de fondo desde el gobierno urbano; para satisfacer dignamente las necesidades de los de abajo a la izquierda nacionales. Tampoco es viable el desarrollo urbano sustentable como lo plantean; es ideología pura, pues no existe crecimiento sustentable, porque o se crece o se sustenta. Lo que se ha creado, todo proceso de crecimiento, altera lo existente y por lo tanto, habrá que ver si se puede sustentar o no. Para el capitalismo, quiere decir sostenible, es decir, que no se frene el crecimiento urbano.

La política de desindustrialización, afecta a la mayoría de las urbes latinoamericanas; han convertido a los suburbios en guettos de pobreza. El futuro para miles de jóvenes que ahí viven, luce cerrado para muchos de ellos y poco a poco, con cualquier razón, se asumen reacciones violentas. Estos jóvenes, viven en su propia tierra como marginales; se convierten en expresiones locales de procesos mundiales y resultan ser parte de la población que sobra, para las políticas económicas del neoliberalismo. Toda la gente en la ciudad sabe que existir en una ciudad cuesta, tiene un precio, y le parece una forma natural de organizarse. No, no es así. La ciudad es histórica y circunstancial. Para visualizar la posibilidad de otra forma de agruparnos diferente a la actual, es necesario empezar a pensar en nuevas formas de relaciones sociales y de producción urbana como así como nuevas formas sociales para la distribución del trabajo.

Son dos posturas de principio, a desarrollar de manera concreta en el espacio autónomo urbano. La apropiación de los medios de producción dentro del contexto urbano, es un problema, donde se enfrentan de manera directa al poder político del capital. Por ello, la emancipación económica de los trabajadores está ligada a encontrar nuevas formas de organización social y política, que permitan de manera democrática, no burocrática, y autogestiva, transformar las ciudades en las que vivimos en espacios autogestivos que nos ayuden a caminar hacia los espacios autónomos urbanos donde se mande obedeciendo.

Es necesario llevar adelante la construcción de un programa político urbano, desde abajo a la izquierda y superar las contradicciones en las que caiga el movimiento. Ante la fantasía del mercado libre los trabajadores tenemos que responder con la destrucción de la idealización suprema de las mercancías que, por ejemplo, hace el comercio ambulante. Necesitamos construir, desde los espacios autónomos urbanos una alianza con los trabajadores del campo y aprovechar la dimensión del mercado urbano para avanzar en el comercio justo que ayude a transformar los resultados económicos obtenidos, en apoyo para construir una nueva fuerza política y organizativa. Propiedad y mercado, son dos factores unínticos mutuos que nos organicen y nos guíen hacia un mundo anticapitalista como el que nos propone la Sexta Declaración de la Selva Lacandona: un mundo donde quepamos todos.

La ciudad es en última instancia, la expresión física de la apropiación de los medios de producción por parte de la burguesía. La apropiación de los medios de producción por los trabajadores es un problema político. Hoy, la tarea urgente es avanzar a la constitución de un bloque de fuerzas anticapitalistas de izquierdas radical para construir eso, eso que estamos llamando espacio autónomo urbano. Es lo que necesitamos avanzar para la construcción de un movimiento político, democrático, autogestionario del pueblo trabajador urbano, que nos sirva para soñar, luchar, entender y crear lo que puede ser la autonomía urbana.

Los territorios urbanos, autogobernados, que tengan la capacidad de enfrentar a las nefastas políticas urbanas del Estado y su policía, que nos despojan, reprimen y empobrecen en día a día...Ésta tarea es impostergable. Por ello, compañeros, en cierta medida, nuestra intención es que... hay que construir este debate, este debate apenas empieza, no vamos a poder construir ese nuevo espacio siguiendo las propuestas que nos hacen los gobiernos. Los gobiernos responden en su lógica, en su planeación, en su dinámica, a lo que hemos aquí planteado. Así por eso, nuestra convocatoria es que nos sentemos cada uno con sus colectivos y empecemos...