Documentación histórica

Lectura del texto enviado por Joao Pedro Stedile, del MST. Mesa de la mañana del 5 de enero de 2009

Tenemos el primer participante, que es una lectura de una carta especial del compañero Joao Pedro Stedile del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, MST, de Brasil. Lectura a cargo del compañero Ernesto Gómez, de la Unorca, México, recién egresado de la escuela nacional Florestan Fernández de Formación Política-Ideológica del MST en Brasil; toma la palabra.

Buenos días a todos, a todas; nosotros, antes de leer la carta quisiéramos empezar este nuevo día de trabajo, de platica con una pequeña ceremonia o mística que le llamamos. Y aquí es la compañera la que va a guiar este momento.

Pedirles y decirles que como pueblo indígena, como pueblo originario de este planeta cualquier actividad que hacemos invocamos a los 4 puntos cardinales, señalando como primero que nuestra tierra es importante. Yo como mapuche digo que la palabra mapo significa tierra y che gente. Hoy en día, mas que nunca, necesitamos recuperar nuestra tierra y nuestros territorios. Pero también es importante decir que hoy en día el agua la tienen privatizada; necesitamos recuperar y que nuestras aguas sean nuestras y que nuestros arroyos, nuestros ríos, nuestros mares sean nuestros, de los pueblos y al servicio de los pueblos. La importancia del sol, de la energía que tenemos aca representada a través de estas velas es muy importante; sin tierra, sin agua, sin la luz del sol y obviamente son importantes nuestras semillas; estas semillas que nos dan vida nos alimentan cada día, a nuestros hijos e hijas y con estas semillas decimos que no pueden ser privatizadas, no pueden ser patentadas y decimos que estamos en contra de los transgénicos y decimos que las semillas son patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad. Muchas gracias compañeros.


Hermanos, hermanas, compañeros y compañeras, camaradas del movimiento zapatista y luchadores de México y el mundo.

Desde Brasil queremos enviar nuestro mensaje y decirles que nos hubiera gustado mucho haber podido esta ahí con ustedes para también manifestar nuestra indignación y nuestra digna rabia, pero mas que todo nuestra esperanza en los cambios verdaderos. Acompañamos con mucha atención estos largos 15 años de lucha del pueblo zapatista, estos largos años de lucha de todo el pueblo mexicano contra el imperio, el neoliberalismo y todo tipo de injusticias practicadas por el imperio, sus empresas y por el gobierno de México y su burguesía.

Se nos hace que el capital ha transformado a México como en una especie de laboratorio de sus vergonzosas tácticas contra el pueblo y después las que dan resultado las extiende para todo el continente. Hemos entendido durante estos años, como el capitalismo actúa en esta etapa bajo el control de las empresas transnacionales y del capital financiero globalizad; como actúa para controlar, con una falsa legitimidad, con las elecciones supuestamente democráticas, para subordinar el estado burgués y sus gobiernos.

La mayoría de los gobiernos se han transformado en meros títeres y aun cuando logramos elegir gobiernos populares, los gobiernos populares solo han logrado enfrentarlos cuando construyen una verdadera alianza con las fuerzas populares, como están haciendo los gobiernos de Venezuela y Bolivia.

Hemos visto como las fuerzas populares de izquierda, cuando se preocupan solo con la vía institucional, a menudo caen en las desviaciones de intereses inmediatos de grupitos o solo de tener puestos públicos y abandonan con frecuencia los proyectos de cambios profundos. Hemos mirado al glorioso pueblo de Cuba enfrentarse durante 50 años a todos esos problemas y resistir, como una retaguardia ideológica y una trinchera política de todo el pueblo latinoamericano. Y ustedes, en Chiapas, juegan un rol fundamental para seguir alimentando la resistencia, la indignación, la rabia y la esperanza, de que es posible que los pueblos derroten al capital a pesar de la correlación de fuerzas tan adversa en este periodo histórico.

En nuestro continente latinoamericano hemos observado muchos movimientos campesinos inspirarse en luchas históricas para seguir resistiendo. En los últimos 15 años, las empresas transnacionales y el capital financiero globalizado, han controlado nuestros estomago; ya controlan nuestro bolsillo pero jamas controlaran nuestras mentes y nuestros corazones, porque el capital no tienen razón ni sentimiento. Por eso, cuando todo parecía perdido, hemos visto en los últimos meses a los vientos de la rabia golpear al capital y a la lógica de su propia ganancia. Han cavado así muchas tumbas para muchos capitalistas grandes y pequeños como advirtió Marx hace 150 años. Pero no podemos mirar solamente; la lógica perversa no es suficiente para derrotar y tumbar toda la dominación del capital; es necesario que el pueblo se concientice de quienes son sus verdaderos amigos y sus enemigos; es necesario que el pueblo coordine su rabia y que su indignación la transforme en energía generadora de cambios. Solo el pueblo organizado y el movimiento de masas puede tener la fuerza suficiente y necesaria para enfrentar la fuerza avasalladora del capital. Por eso en la Vía Campesina Internacional y acá en Brasil, hemos debatido mucho la situación del campo y de las nuevas formas de dominación del latifundio, de la oligarquía, de sus gobiernos y de las empresas transnacionales.

Hemos acordado que en esta etapa de lucha, en defensa de la tierra, de las semillas, del agua, de la agricultura campesina, las empresas transnacionales son nuestros enemigos. [...] han creado para protegerlos, como la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el FMI, la utilización del dolar como si fuera una moneda internacional, el Grupo de los 7, el Grupo de los 8, el Grupo de los 20 y tantos otros grupos que crean, estos solo representan el capital y no a los pueblos.

Por eso, en cada uno de nuestros países, acordamos impulsar cada vez mas luchas masivas de los campesinos y de todo el pueblo contra esos enemigos.

Cada quien tendrá sus tácticas pero necesitamos avanzar en formas cada vez más solidarias y coordinadas entre nosotros para aumentar nuestra capacidad de lucha. Seguramente el pueblo mexicano también aumentara sus formas de lucha y ampliara su articulación con los demás movimientos de otros países. Los tiempos son de crisis del capital; los tiempos son de mucha lucha; los tiempos serán de seguir sembrando; todavía no son tiempos de cosechas, pero son tiempos de sembrar la rabia, de sembrar la indignación, de sembrar la esperanza y la unidad latinoamericana para pronto poder cosechar los cambios de justicia e igualdad social.

Estamos con ustedes compas, pa lo que sea.

¡Viva el pueblo cubano! ¡Viva el pueblo mexicano! ¡Viva el pueblo zapatista!

Reciban a nombre de toda la militancia del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra MST, un caluroso y fraternal abrazo, un abrazo rabioso de combate pero esperanzado de los cambios tan necesarios.

Joao Pedro Stedile desde una lluviosa noche del 4 de enero en Sao Pablo

Y quisiera hacer entrega de la carta y de este poster que mandan los compañeros para los zapatistas.