Comunicados

Mitin en Chetumal. (2006)

15 de enero de 2006

(Previamente habló un señor que dijo que Marcos se había revuelto cuando estaba Salinas y que envió a su gente a luchar sólo con palos, es decir, a que los “mataran como perros”; pregunta que tanto había “revolucionado” el estado de Chiapas si Quintana Roo estaba lleno de chiapanecos porque hay más trabajo que en su estado natal; y también dice que no se debe tener miedo a nada, y por tanto, no debe de irse tapado)

Como decíamos, buenas noches Chetumal, buenas noches Quintana Roo.

Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, soy del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y vengo a contarles nuestra historia por que como se ve, hay gente que no sabe qué es lo que pasó.

Entonces lo que estamos haciendo ahora que estamos recorriendo el país, es que estamos buscando historias como la nuestra y que no sea necesario hacer lo que hicimos nosotros que fue alzarnos en armas; en Chiapas, en las montañas del Sureste mexicano, como decimos nosotros, las comunidades indígenas no existían, podían nacer o morir y nadie llevaba la cuenta, los gobiernos del PRI, del PAN o del PRD, de cualquier partido, no nos tomaban en cuenta; entonces llegó ese señor que se llama Salinas de Gortari que dijo que ahora ya somos del primer mundo, que hay mucho trabajo, mucho dinero y mucho desarrollo, mientras en nuestras montañas, la gente moría, los niños morían antes de llegar a los cinco años, de fiebres, de diarreas que se podían curar con una pastilla que ni siquiera había; no había caminos, cuando alguien se enfermaba si quería ir al hospital, tenía que caminar tres días para agarrar un carro, llegar a un hospital del gobierno y que no lo recibieran por que ni siquiera sabía hablar español; así nos empezamos a organizar y llegamos a la conclusión de que teníamos que hacernos escuchar, y la única forma de hacernos escuchar es hacer que el país y el mundo volteara a vernos. Nos alzamos en armas el primero de enero del 94, fuimos a las ciudades, las tomamos, derrotamos al ejército y a la policía en esos días, y luego nos replegamos por que habíamos conseguido lo que queríamos, que nos voltearan a ver. Inmediatamente después de eso, los gobiernos federales empezaron a mandar mucha ayuda para la gente que no era zapatista, o para los zapatistas, para que se salieran de nuestra organización, y entonces empezamos a resistir; los zapatistas no recibimos ayuda del gobierno, ni despensas, ni PROGRESA, ni PROCEDE, ni PROCAMPO o como se vaya llamando según cada sexenio; sin embargo en estos doce años de resistencia, gracias al apoyo de gentes como ustedes aquí en Quintana Roo, aquí en Chetumal en concreto, nuestras comunidades, señor, viven mejor que las comunidades del PRI, del PAN y del PRD que reciben dinero. Antes no teníamos hospitales, tenemos hospitales dirigidos por propios indígenas; tenemos escuelas donde no había nada, están enseñando la historia con respeto a nuestra cultura como indígenas que somos, respetando nuestra lengua; hemos mejorado nuestra vivienda, vivimos mejor que antes de 1994, esa es la verdad y si alguien no me cree, vea la prensa de los que han ido para allá, o vaya para allá, que le pida dinero al gobernador o al presidente municipal que le pagó por venir a hacer escándalo aquí, para que vaya allá y vea directamente con sus ojos y compare lo que es una comunidad zapatista con una comunidad priísta, o panista. Esa es la historia, pero llegamos a un lugar donde no podemos avanzar más compañeros, nuestro movimiento no era sólo por los indígenas de Chiapas, ni sólo por los indígenas de México, si no era por democracia, y es todavía, por democracia, libertad y justicia para todos los que no la tienen, que somos la mayoría de los mexicanos.

Estas palabras que les voy a decir, van dirigidas sólo a algunos, los que realmente están aquí por interés para saber de qué se trata o qué va a pasar, por que habrá gente que nomás viene a ver que va a pasar, así de si va a haber algún escándalo o algo o gente que nomás viene a asomarse; pero hay jóvenes, mujeres, hombres, ancianos, que están interesados en saber que va a pasar, si realmente se está construyendo aquí otra alternativa.

Estos días, pueblo de Chetumal, estuvimos escuchando una historia de dolor, muy parecido al nuestro, el dolor de los compañeros del ejido Chetumal que los despojaron de cientos de hectáreas para hacer un aeropuerto, y los despojaron ilegalmente, a pesar de que tienen los papeles y todo eso, y en lugar de utilizarlos esos terrenos que les quitaron, para interés público, para que mejorara pues, aquí Chetumal o Quintana Roo, es que los están vendiendo a los grandes empresarios para sus centros comerciales. Escuchamos la historia de los compañeros de Majahual, que también los están despojando de sus tierras legalmente ganadas, los persiguen, los hostigan, los golpean, porque no están de acuerdo que unos empresarios con el apoyo del gobierno están cercando la playa y están poniendo un muro como el muro que está poniendo el gobierno norteamericano para que los mexicanos no pasen del otro lado de la frontera, pero aquí en México, y aquí en Quintana Roo; y estos compañeros se organizan para protestar, los amenazan de muerte, los persiguen, los encarcelan, los golpean y ahí siguen. Escuchamos la historia de los indígenas mayas de Nicolás Bravo, como cada vez que se van a organizar para mejorar, inmediatamente viene un camión, a veces el camión es de policías del estado, para que no se muevan o para golpearlos, y a veces lleva despensas o cobijas, para contentarlos un rato nada más. Hemos escuchado también la historia de los compañeros campesinos que ven como no pueden producir los alimentos ni siquiera para sobrevivir, y que cada vez con esto del PROCEDE, se ven obligados a vender sus tierras por un dinero que apenas les dura un poco y luego se tienen que ir a emigrar al otro lado, a Estados Unidos, para ganar dinero, y separarse de su familia. Hemos oído historias de los jóvenes que no tienen alternativa en el estudio para luego encontrar trabajo; si antes las familias trabajaban para que sus hijos pudieran estudiar y tuvieran un futuro asegurado, pues ahora igual pueden tener una carrera también y como quiera no agarran un buen trabajo.

Toda esa historia de injusticia de historia, de dolor, la escuchamos, y la escuchamos en Chiapas y la vamos a escuchar en el resto del país. Pero no acabó ahí, y eso es lo que les queremos decir, por que está gente que tiene este dolor y sufre, como seguramente sufren los que me están escuchando con atención por otras causas o por las mismas, no se conforma, se rebela, se organiza y lucha por cambiar las cosas, esa es la diferencia; hay gente que la pisotean, la humillan y se queda callada o se conforma con un chicle, o se conforma ni siquiera con un dulce, sino con una palabra: “pórtate bien y tal vez te voy a dar algo”. Pero hay gente que no se conforma, que busca otros ideales, que se organiza y empieza a exigir sus derechos; esos, pueblo de Chetumal, son los que hacen la historia, los que la cambian, los que hacen en cada lugar que las cosas avancen y mejoren para todos aunque no sean todos los que le entran a luchar, aunque uno siga esperando que otro va a hacer el trabajo que le toca, de luchar por transformar las cosas.

Eso es lo que vimos, pero vimos también que esa voz y esa lucha es muy pequeña, a lo mejor muchos de ustedes que están aquí en Chetumal ni si quiera la conocen, aunque vivan todos los días con ella, con esa realidad, pero seguramente no la conocen en el resto de Quintana Roo, ni en el resto de México. Y lo que nosotros estamos pensando y tratando de hacer aquí, es organizarnos junto con ustedes para que no se repita un primero de enero del 94, para que nunca nadie más tenga que tomar un arma, taparse el rostro y cambiarse el nombre, para que lo vean. Por que si nosotros venimos aquí a hablar sin pasamontañas, nadie va a saber quienes somos, pero si nos ven como nos voltearon a ver desde aquel primero de enero de 94, entonces si van a saber quienes somos, eso es lo raro de esta lucha, que necesitamos ocultarnos para que nos miren, y necesitábamos entonces, morir para poder vivir con dignidad.

Nosotros no venimos a invitarlos a que se mueran, ni a que maten, nosotros venimos a invitarlos a que vivan luchando, pero ya no solos, no apartados, no que lo pasa en Chetumal con trabajos tal vez lo saben algunos, pero seguramente sólo lo saben los que lo están padeciendo, los que van a dar a la cárcel, los que son golpeados, los que son asesinados, y en todas partes de México se repite esa historia, para la gente que está oprimida, que es sencilla y humilde, que no anda con grandes carros, con trajes de marca, corbata, saco, aire acondicionado, grandes vehículos, grandes casas, con la gente que no tiene todo eso y se rebela, hay dos caminos que ofrece el sistema que está ahorita, o la cárcel o el cementerio. Lo otro pues nos dicen, no pues quedémonos así como estamos, como decía el que vino aquí, “quedémonos como estamos”, Quintana Roo es un gran estado y un ejemplo en todas partes, a trabajar aquí porque hay mucho trabajo y buen salario, verdad, las cosas no están caras, el gobierno es democrático” yo pensé que me había equivocado de país, de mundo, ni siquiera de país.

No, sabemos que es lo mismo en todas partes, y una cosa es lo que nos estén diciendo la televisión o los políticos en sus discursos, o en la radio, o en los periódicos y otra cosa lo que estamos enfrentando cada día en las calles, y sabemos que las cosas están cada día mas caras, que el salario cada vez es mas bajo, que el desprecio por el color sigue o es más crudo, que todo aquel que no tenga influencias no puede entrar a ningún lado con la esperanza de recibir justicia, que los jóvenes no tienen mas futuro que la delincuencia o irse para Estados Unidos, que las mujeres siguen siendo despreciadas, que los jóvenes, hombres o mujeres, por su forma de vestir, por lo que les gusta bailar, o la música que les gusta escuchar, son vistos inmediatamente como delincuentes, cuando los verdaderos delincuentes son los que están en el gobierno y en las grandes empresas.

Entonces lo que podemos hacer es eso, podemos dejar, a ver como pasa el día y a ver si al día siguiente algo extraordinario pasa y las cosas mejoran o vamos a seguir como estamos, esperando que al otro día a ver si va a haber que comer en la mesa, a ver si alguien si nos va a respetar, a ver si la policía no nos va a atacar, a ver si del gobierno si nos van a escuchar…

(se oye el ruido fuerte de un avión)

Ahí va un político de esos que quieren votos ahorita, eh. Hay que gritar fuerte para que escuche pues (risas). Entonces podemos hacer eso, esperar y ver si ahora otro candidato, que además ya sabemos que viene del mismo partido político que nos tiene así, y que no más que se va cambiando de partido, como que va brincando, y vamos a ver al poco tiempo que las cosas siguen igual, pero no siguen igual, siguen peor, cada parte que pasa el tiempo estos gobiernos están destruyendo lo que tenemos: las selvas, el agua, la estructura familiar, la estructura de los pueblos, todo este país lo están destruyendo, junto con la gente que lo habita, como si fuera una gran bomba que explota y desaparece los recursos naturales y a la gente, porque la gente que queda se tiene que ir a trabajar a otro lado. Entonces, tenemos esa opción, esperar a que va a pasar eso y se va a desertificar Quintana Roo, no va a haber nada, ni casas, y sobre las ruinas van a construir otro Quintana Roo donde vamos a estar afuera, todos los mexicanos no nomás los de Quintana Roo y de Chetumal, y vamos a ver desde las orillas una gran ciudad con grandes edificios donde está prohibida la entrada a la gente que lo construyó; finalmente de eso se trata el capitalismo, de construir un mundo donde los que lo trabajan, los que lo echan a andar, queda afuera siempre; y entonces, tanto como mexicanos, como ciudadanos de Quintana Roo tenemos que escoger si vamos a participar en un país que nos excluye, que nos hace a un lado, o vamos a construir otro país.

La pregunta es entonces, si no hacemos eso ¿qué hacemos? Está la otra opción, vamos a esperar a que vengan los candidatos, que ya empezaron sus campañas electorales, que venga Roberto Madrazo, que venga Felipe Calderón, que venga Andrés Manuel López Obrador, el doctor Simi, no sé quien más anda por ahí, va a aparecer alguno, y se pare aquí en esta misma plaza y les diga: “Si ustedes votan por mí, le voy a dar agua, les voy a bajar los precios de la luz, voy a bajar los precios de los productos básicos, voy a aumentar el salario, voy a meter drenaje, voy a hacer que se respete a las mujeres, voy a garantizarles trabajo a los jóvenes” y entonces ahí lo que tenemos que elegir es si les creemos o no les creemos. Si eligen creerles, no vamos a discutirlo, cada quien tiene la madurez y la capacidad para decidir. Lo que nosotros decimos es que no les creemos, porque ya vimos pasar a todos, y no hay solución, la otra cosa que podemos hacer se organizar nuestras luchas, que ahorita están solas, por que ya hay, no se trata de levantar una lucha donde no hay nada, el pueblo de Chetumal y en general el pueblo de Quintana Roo se puede enorgullecer de que no se queda callado frente a una injusticia y sin hacer nada, si no se sabe en otras partes es por que Quintana Roo está donde está y por que hay un cerco en torno a él, el cerco como la misma barda que están haciendo en Majahual para convertirlo sólo en un atractivo turístico sin importar quien vive ahí, para convertirlos a todos en mozos, meseros, recamareras, prostitutas, lo que sea para atender al turista que viene de lejos; están las grandes muestras de la cultura maya y llegan los turistas de otros lados a ver y los gobernantes dicen “vamos a hacer como si estuviera vivo” y le ponen luces, foquitos, música, y allí al lado están los mayas que están viviendo realmente, que son los herederos de la misma cultura y que son hechos a un lado, producto de la limosna, el desprecio y el racismo.

Podemos elegir ese camino, o levantar esas luchas y unirlas, a lo que nosotros los estamos invitando es que aúnen sus luchas, nadie las va a dirigir por ustedes, nosotros no venimos a dirigir al pueblo de Quintana Roo en su lucha de liberación, venimos a invitarlo a sumar su lucha con la nuestra, y con la lucha de liberación en Yucatán, y en Veracruz, y en Campeche y en Tabasco y en todos los estados de la república mexicana, hasta que se hace una liberación nacional; sin que nadie pierda su independencia y su autonomía, que nadie venga a dirigirlos o a llevarlos por otro camino; no queremos hacer un movimiento donde los líderes o los jefes terminen corrompiéndose, y después de que el movimiento alcanzó su punto mas alto, aparecen con casas, con carros, con grandes puestos y el movimiento otra vez se va para abajo y no se consigue lo que se pedía o lo que se exigía; nosotros estamos pidiendo que mantengan sus luchas, que no se rindan, los necesitamos; no venimos a decirle que tiene que hacer a Quintana Roo, venimos a pedirle ayuda, le venimos a pedir que nos apoye, de dos formas, una: que resistan, que no rindan sus luchas, que no las vendan, sabemos que la tienen muy difícil por que los gobiernos los están hostigando, persiguiendo y reprimiendo, lo sabemos, sabemos que enfrentan todo el bloqueo de los medios de comunicación, sabemos que los bloquean y los ataca una cultura, pero nosotros sabemos, por que conocemos la historia de este estado, que hay un germen de rebeldía y de dignidad que nosotros como chiapanecos lo admiramos; y a eso vine a decirle al pueblo de Quintana Roo, nosotros los admiramos y los queremos, y es un orgullo para nosotros ser ciudadanos del mismo país que ustedes.

Entonces, nosotros no venimos a decirles, a dirigir su lucha, ustedes mismos la pueden dirigir, simplemente vamos a ponernos de acuerdo, si podemos unir las luchas de todos que están dispersas y hacemos una gran lucha, podemos realmente transformar este país; la única forma de hacerlo más justo, mas libre y más democrático es si desde abajo y la gente sencilla y humilde se organiza para transformarlo; nadie de arriba lo va a hacer por muy bueno, muy guapo o muy simpático que sea, no lo va a hacer, lo tenemos que conquistar nosotros mismos, eso es lo que nosotros aprendimos y es lo que les venimos a contar a ustedes. Y venimos a pedirles su apoyo, vengan con nosotros ¿cómo? quedándose aquí, levantando su lucha, resistiéndola y haciendo escuchar su voz por todo el país, por que ese es mi trabajo, por eso es Delegado Zero, por que van a venir, vamos a venir otra vez, pero ya con mas compañeros indígenas mayas, por que somos de lo mismo, para ir a sus casas, para ir a sus barrios, para ir a sus centros de trabajo, a sus centros de diversión y aprender de ustedes, de su lucha, no para decirles como van a hacer, queremos aprender de ella, por que tienen mucho que enseñarnos a nosotros como zapatistas y al resto del país. Si el resto del país no lo sabe se lo vamos a ir a contar, nosotros ya lo aprendimos estos dos días, lo sabíamos de oídas o por que alguien llegaba allá a contarnos, pero ahora ya lo vimos, vimos que la gente de aquí no se deja, no se rinde y no la pueden derrotar; eso es algo no sólo de admirar, sino también de lo que hay que aprender; si juntamos su lucha como Quintana Roo, como Chetumal, con la lucha zapatista, con la lucha de obreros y campesinos, maestros, estudiantes, jóvenes, mujeres, ancianos, por todas partes, este país va a empezar a cambiar realmente.

No les pedimos pues, que nos sigan, que sean, acepten nuestra dirección; al revés, nosotros les pedimos que nos enseñen y nos dirijan, pero ya no solos, ya no separados cada quien por su lado; le estamos pidiendo pues a los compañeros que ya están en la Otra Campaña y en La Sexta Declaración, en esta lucha, que se explique más y que más gente se entre; no hay paga compañeros, no va a haber puestos gubernamentales, no va a haber dinero, ni cheques, ni tortas, ni gorras, ni camisetas que se van a repartir, lo que va a haber es trabajo y el orgullo de estar trabajando directamente, no que nos van a contar, directamente, en la transformación radical de este país, en algo más justo, más libre y más democrático.

Nosotros venimos a decirles eso, si es época de elecciones elijan, elijan si las cosas siguen como están, si seguimos peleando, luchando por nuestros derechos, separados, aislados unos de otros sin que se escuche nuestra voz, o si elegimos unir nuestra lucha con las luchas de los demás; si eligen hacer crecer su lucha, entren con nosotros, por que no estoy hablando como Ejército Zapatista de Liberación Nacional, sino como parte de La Otra Campaña, donde hay organizaciones de mujeres, de jóvenes, organizaciones sociales, organizaciones políticas y personas individuales, aquí no hay límite de que ya estás muy viejo o estás muy joven, o que eres blanco, o que eres negro, o que eres chaparro o que eres alto, no, eso no es importante, lo que importa es la decisión de hacer algo, y aunque sea como individuo tiene que hacer escuchar su voz y señalar las injusticias que ve cada día y luchar junto con otros por transformarlas, entonces si eligen eso van a ver que van a poder levantarse en la mañana y mirarse al espejo sin vergüenza, sin sentir pena de no haber echo nada.

Vamos a tardar, no va a ser fácil, no hay que engañarse, por eso no decimos que el dos de julio todo se soluciona, porque vamos a tardar, porque tenemos que oír la historia y la lucha de todos, pero va a salir bien, va a salir bien por que nuestra causa es justa, y es noble, y es desinteresada, y ahorita ninguno de los partidos políticos que está buscando las elecciones puede decir eso, ningún político profesional puede decir que su lucha es noble, justa, honesta y desinteresada, todos quieren algo para ellos.

Entonces nosotros no venimos a convencerlos por que voten por alguien o que no voten; nosotros venimos a invitarlos a que piensen y que decidan a que van a dedicar su fuerza, su capacidad de lucha, de pensamiento, de palabra, de organización, si la van a dedicar para que alguien llegue al poder y termine enriqueciéndose y esperar a ver a que horas sale en la televisión el video donde sale que se está robando el dinero, o a lo mejor no va a salir en la televisión pero igual se va a robar el dinero. O en lugar de eso, empieza a hablar y a prestar el oído para escuchar las luchas de otros; ahorita sólo pedimos eso, y ya juntos decidir qué rumbo vamos a llevar, qué camino vamos a tener, cual es la compañía que vamos a elegir, por que estamos eligiendo no ir solos, con qué paso vamos a andar y a qué velocidad, entre todos los que le entren a eso. Y entonces, con este movimiento vamos a hablar con más gente, que no está aquí, que no sabe que es la Sexta, que no sabe que es La Otra, vaya ni siquiera sabe que son los partidos políticos o las elecciones y nada más la movilizan por la ignorancia o por la necesidad para que vaya y vote sin que siquiera sepa por quien; tenemos que ir a hablar con ellos, escucharlos y hablarles e invitarlos también a que se entren; estamos empezando el movimiento, podemos hacerlo bien, juntos, hacerlo grande y sobre todo hacerlo victorioso, nadie, ni el EZLN solo, ni ustedes solos, ni ninguna organización por muy buena que sea en México, puede sola, por eso estamos tratando de hacer este movimiento de unidad, de lucha, de izquierda, anticapitalista. Realmente nosotros les decimos como zapatistas que cualquier otra cosa es un engaño, no se va a poder transformar este país si no cambia el sistema, y entonces los empresarios ladrones van a cambiar pero de nombre pero van a seguir siendo ladrones; los políticos van a cambiar el color de su partido pero van a seguir siendo ladrones; en las cárceles y en los cementerios va a seguir habiendo luchadores sociales y en los grandes hoteles, en las grandes casas, en los grandes lujos, van a estar los criminales, y si alguna vez los agarran va a haber una ley que diga que son libres y nosotros, todos los que me están escuchando que es gente sencilla y humilde, pueden morir o para en la cárcel y nadie va a saberlo, a nadie le va a importar, mas que a su familia o a su pequeño grupo.

Y aquí lo que estamos diciendo es que juntos vamos a responder todos contra esa injusticia y juntos vamos a demandar por que esas cosas se transformen, y juntos nos vamos a movilizar tanto por los compañeros de Majahual, como los compañeros del ejido Chetumal, como los compañeros de Nicolás Bravo, como los compañeros que estén en la frontera norte o en Guerrero, o en Chiapas, o en Michoacán, todos, en todos lados juntos, y entonces sí, que se vea donde está la fuerza, si del lado del dinero y el crimen, que es el de ellos, o del lado de nosotros donde está el trabajo y la honestidad, y la nobleza. Y que este país elija que camino va a seguir, si el camino que lo va a salvar y lo va a reconstruir o el camino que lo va a acabar de destruir junto con la gente que lo habita. Eso es lo que está pasando en este país, lo pueden ver, pensar, analizar, finalmente se van a encontrar con esa elección; el 2006 es un año de elecciones, sí, hay que elegir si repetimos la historia de siempre y volvemos a estar agachados, humillados, reprimidos o hacemos ya, desde ahora, otra historia, otro México, otro pueblo, otra campaña.

Eso venimos a decirles compañeros, muchas gracias.


Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/