CNI-CIG

Despedida de Chiapa de Corzo. (2006)

5 de enero de 2006

Bueno, compañeros y compañeras, de la Otra Campaña, aquí de Chiapa de Corzo y de los otros lados que nos visitaron. Yo quisiera decirles unas palabras antes de que nos fueramos... los compañeros organizadores están preocupados por la comida pero no vinimos a comer sino a escuchar su palabra.

Está, algunas cosas que estoy oyendo en sus intervenciones... yo creo que alguno de ustedes están preocupados porque se metan los líderes. Por parte nuestra no se preocupen, por dos cosas: una porque nosotros no somos sus líderes, somos sus compañeros; por eso hicimos la Otra Campaña, no para que uno esté encima de otro diciendo, sino para que cada uno tenga el valor que conquiste con su trabajo y con su lucha; y la segunda, porque a nosotros en estos doce años ya no ofrecieron todo y no agarramos nada; nosotros no tenemos coches, ni fincas, ni ranchitos; con trabajo es una champita que nos dan los compas por donde pasamos, porque ni siquiera tenemos una casa, vivimos donde nos metemos y comemos lo que los dan; no hay cuentas bancarias, ni nada. Por eso no se preocupen; si no lo aceptamos antes, que nos ofrecieron hasta la Secretaría de Gobernación General a cambio de que firmamos la paz de 1994 y lo rechazamos, no veo que nos van a ofrecer ahora; sólo que nos ofrezcan la Presidencia de la República y como ya dije, nos sobra inteligencia para ser Presidente de la República; para ser Presidente hay que ser pendejo, que es lo que han demostrado...

Compañeros, hay una palabra que quiere decir mucho que se llama dignidad. La dignidad, decimos, es si uno se respeta a sí mismo y respeta al otro; la dignidad fue el que dio origen al movimiento zapatista; no la cultura y el conocimiento; los que nacen el Ejército Zapatista de Liberación Nacional no saben leer ni escribir, no saben hablar frente a un micrófono, ni siquiera hablan castilla...No saben ni siquiera sumar y restar... nunca fueron a la escuela, es más, no existía... pero en determinado momento se dijeron: tenemos que respetarnos a nosotros mismos, y tenemos que decidir si seguimos siendo ignorados, que nadie nos vea, que nadie nos tome cuenta, y nacemos y morimos y no aparecemos en ninguna cuenta, osea, ni siquiera había un registro de quien nace; entonces si se nace o se muere, no existió para nadie y entonces nosotros en nuestra dignidad, como tenemos que respetarnos a nosotros mismos decimos ¡Ya basta!. Así fue como empezó todo; no crean que hubo muchos estudios y todo eso. Yo lo que les pido es que ustedes analicen y cuando vayan a hablar con sus hermanos, planteen este problema de la dignidad. El problema de la Otra Campaña es si nos respetamos a nosotros mismos o no. Si no nos respetamos, no nos van a respetar. Y todo esto que está en juego la campaña electoral es un profundo desprecio a ustedes, a su inteligencia ¿Alguien puede creer que esos programas de televisión y los anuncios son para gente inteligente? ¿Que vamos a votar por el PRI, por el PAN, por el PRD? El problema que tienen con Andrés Manuel López Obrador es falso, compañero; él no es de izquierda y lo ha dicho una y otra vez. Ustedes se pueden imaginar lo que quieran pero él nos está echando mentiras; está poniendo alrededor de él todo el equipo de Salinas de Gortari; y pueden engañarse y decir, no, pues es que ahora sí, lo van a llevar a la Presidencia y dentro de uno o dos años, chin, salió malo y ahora ¿quien va a seguir?. Bueno, ha ver si el Marcos se va a aventar... no, ni madres, porque ya les digo que para eso se necesita ser guey, con todo y cuerno.

Entonces, lo que nosotros les estamos diciendo: ustedes hagan lo que su corazón les diga; pero pongan a pensar ese corazón y métanle la palabra dignidad; respétense a sí mismos y exijan que el que les hable o les proponga algo, los respete, los tome en cuenta. Porque todo eso de las campañas electorales es: “ustedes no valen más que porque tienen una credencial de elector y va a servir para poner un voto”; en el momento en que ponen el voto, “anda vete, a ver cómo te va...”. La otra campaña es otra cosa, precisamente. Aquí hay gente que habló, yo la escuché y tomé el apunte; y hay gente que no habló, también la escuché y tomé el apunte; porque hay gente, pues que sí le da pena hablar en público, pero no sabemos cómo es su corazón, y hay gente que habla muy bonito en público y no sabemos cómo es su corazón. Entonces, lo que va a ser la otra campaña es: va a ir a hablar con ustedes, no en una reunión como ésta pues; vamos a ir a su casa; vamos a ir con la compañera de Tuxtla a donde tiene su Colonia, y con los compañeros que están en otras partes, con los compañeros Ixtapa; y vamos a ir a acarrear el agua, con ellos, y ahí nos va a platicar, porque no va a tener miedo de si hay una cámara o un micrófono o un policía, como hay varios aquí; y nos va a decir lo que siente su corazón, su indignación y su coraje de estar rompiéndose la espalda todo el día y al final ver que es igual; y de una u otra forma, estar enterándose de que aquellos que les prometieron una cosa, y otra, cada vez son más ricos y no hacen absolutamente nada.

Orita aquí hablaron algunos compañeros que dicen que están promoviendo el voto; nadie les dijo nada. Hace casi dos años, en Zinacantán, que es una comunidad que queda ahí, rumbo a San Cristóbal de las Casas, los compañeros zapatistas fueron a llevar agua a unos hermanos que no tenían agua, se la cortaron ¡Ah! ¿Y por qué se la cortaron? Porque estaban en resistencia y no querían recibir apoyo del gobierno, y porque les estaban dando cargos de síndicos municipales, y dicen no, porque los zapatistas no luchamos por el poder. ¿Sabes que hizo a la autoridad perredista? Y ustedes no dijeron nada..., les cortó el agua. ¿Y sabes que hicimos nosotros? No atacamos al PRD. Juntamos agua en bidones, en San Andrés, la subimos a camiones y se la llevamos; les entregamos el agua, y les dijimos en un discurso: hermanos, hay que dialogar, no somos enemigos; íbamos saliendo y nos balacearon. No nos mataron, porque aparte son pendejos, no apuntan bien, y porque los compañeros están entrenados pues, militarmente, y se protegieron bien para que no los mataran... y aquí a ustedes no les dijeron nada... Acaba de hablar un hermano que está en un predio de Rutilio Escandón, no lo dijo, es senador por PRD y precandidato al gobierno del Estado... Busquen un zapatista que tenga una finca... y nosotros no les decimos nada, los escuchamos... no les vamos a contestar porque ésta es la Otra Campaña; aquí no le vamos a hacer el juego a ningún candidato y creo que está mal que utilicen estas reuni ones para promover que si un candidato u otro por porque era el trato que hicimos.. Vamos a respetarnos porque si no hay respeto, entonces nosotros también nos vamos a ir duro; este no es su lugar y ni el lugar del PRI, ni del PAN, ni del PRD, ni del Partido del Trabajo. Éste es el lugar de la gente que no tiene partido político institucional porque a lo mejor sí está organizado en un partido pero no de esos que están pintando el hueso. No importa quién llegue, compañeros, nos va a olvidar.. sí quieren probarlo, pruébenlo, pero en seis meses, un año, no va a pasar y van a decir ¡uta!, salimos lo mismo, o peor, nosotros decimos que va a salir peor.

¿De qué se trata todo esto? De que vamos escuchándonos todos. ¡Qué bueno que hablaron todos! Ustedes no se dan cuenta pero muchas de ésas cámaras no son de periódicos y de televisiones que se ven así, normales. Son de compañeros que son como ustedes y esos pasan la noticia por otros lados, por abajo, decimos nosotros. Entonces, la compañera de Tuxtla, el compañero de Ixtapa, el compañero de la zona cañera, no lo saben, pero su voz ya la está escuchando alguien en Tijuana, que está a punto de cruzar porque no tiene trabajo... la está escuchando gente en Nuevo León, que es obrero, o en Michoacán... otros campesinos de otras partes están diciendo: “eso que le pasa a esa compañera o a ese compañero, a mi me pasa también”... Y lo primero que va a decir es “echemos trato”, pero noble, echemos trato de que vamos a juntarnos.

Pero la Otra Campaña no acaba en esta reunión; esta reunión, yo vine para conocerlos, y ya voy a regresar otra vez, y voy a regresar con mis compañeros comandantes y vamos a quedar aquí y vamos a tardar, no tres horas, meses... y no que nos vamos a estar en una reunión sino que nos van a decir ustedes “vamos a mi Colonia”, ¡vamos!. “No, porque no va a haber cámaras...” no nos importa; lo que nos interesa es su palabra, es tomarla en cuenta y aprender de tu respeto que tienes por ti mismo y tu capacidad de luchar. Por eso les digo, al final de esto no va a haber un cargo... nosotros, al final de esto no vamos a tener una diputación, ni una presidencia municipal, ni una gubernatura, ni una presidencia ni nada. Al final de esto, nosotros vamos a tener compañeros; en Chiapa de Corzo, en Ixtapa, en Tuxtla, en todas estas partes que nos van a recibir y los vamos a recibir, Simojovel, Huitiupán, todos los que se han acercado, nos van a recibir y vamos a platicar y vamos a hacer acuerdo de nuestra lucha.

Se menciono aquí el problema del pago por los altos costos de la energía eléctrica; sólo llevamos tres días y hemos escuchado en el Norte de Chiapas, en los Altos y ahora aquí que hay ese problema; mañana vamos a la Costa, también. ¿Qué pasa si todo ese movimiento de resistencia por las altas tarifas eléctricas se une? En lugar de que cada quién anda por su lado, se hace un gran movimiento de resistencia; a ver si es lo mismo; a ver si el gobierno puede despreciarnos si aparece esa unidad. Los que están con el problema electoral, váyanse por otro lado. De por sí ya lo eligieron, es otro camino; y además no va por aquí abajo, va por allá arriba; y allá arriba, sólo hemos recibido desprecio, humillación e insulto. Porque todas las campañas electorales, compañeros, vean aquí, son un insulto; vaya, ni siquiera los niños que apenas están aprendiendo, les pegan... y gastan un dineral... mira que gastan todo ese dineral... como quiera, se están poniendo de acuerdo entre ellos, por eso están brincando de un partido a otro; ustedes ven el equipo de López Obrador, es igual que el de Madrazo, igual... igual que el de Felipe Calderón del PAN. Si no lo creen, si creen que realmente hay una diferencia, es... lo que están pasando... es... dicen ¿ven esta casa? Estuvo pintada del tricolor, del PRI, luego azul, del PAN, ahora la vamos a pintar de amarillo y negro, del PRD. Vamos a estar fuera de la casa como quiera... ¿A nosotros que nos importa de que color la van a pintar? Si como quiera ellos viven adentro, se pudren adentro, se hacen todas sus cochinadas adentro, se enriquecen... y nosotros seguimos afuera, en la calle, viendo, esperando a que pasan tres años o seis años y vuelven a salir y nos preguntan ¿cómo ven? ¿cómo pintamos la casa? Eso es democracia. Y les vamos a tomar en cuenta. Y otra vez fuera. Lo que nosotros estamos diciendo es, vamos a tirar esa casa, vamos a hacer otra donde quepamos los que la hicimos; porque esa casa que es la República, donde ellos están adentro, nosotros la hicimos, los trabajadores, campesinos, obreros, indígenas... y estamos fuera. Y nosotros ya lo vimos, porque ésta es la gran diferencia... En estos doce años, todavía hace cinco o seis años, pasamos por aquí, por Tuxtla; estábamos por la demanda de los derechos de los pueblos indios, y siempre dijimos “vamos por eso”, y no cumplieron, compañeros, ustedes lo vieron que no cumplieron; y no cumplieron ni el PRI, ni el PAN, ni el PRD. Ninguno puede decir “yo sí les hice caso”; no es cierto, todos votaron en contra y por eso seguimos con capuchas y por eso, cuando salimos, salimos con riesgo de vida y no de que nos van a atropellar otros microbuses, sino de que nos van a dar un balazo o un golpe o algo para detenernos. No lo van a poder porque ya no se trata de una persona, ni de una organización. Aquí el problema no es si es Marcos o el EZLN; el problema es la Otra Campaña y que tú, que me estas escuchando ahorita realmente de corazón, osea, que no vienes de oreja, tienes un lugar ahí y es tu organización.

Finalmente, nos puede ir mal o bien, nos va a ir bien, ¿eh?, pero no le digan a nadie... supongan que nos va mal... ustedes van a poder darle la cara a sus hijos y sobre todo, se van a poder levantar en la mañana y verse en el espejo y no sentir vergüenza. Y aquellos que están apostando a que otro les resuelva el problema, sólo pueden verse al espejo con vergüenza y decir, no fuiste capaz de pelear por lo que te pertenece. Y la democracia, la libertad y la justicia es algo que nos pertenece. A veces nos damos cuenta, a veces se nos olvida. Pero yo les aseguro que si ustedes le entran a esto, no sólo se van a unir con un gran movimiento como no tienen ni idea, porque apenas llevamos tres días y se está levantando un montón de polvo, ¿saben cómo? como cuando la bola, como cuando la Revolución. Y ahí no había que si partídos políticos... ¡olvídense!. Ahí la gente se organizaba, se ponía de acuerdo... Nosotros no estamos llamando a la lucha armada, porque la lucha armada sólo unos la hacen, los que tienen la fuerza, la capacidad para hacer el [inaudible] y la mayoría de la gente queda fuera... No, eso nosotros ya lo vimos y no les estamos llamando para eso. Estamos llamando que cada quién, que sea ama de casa, campesino, obrero, maestro, estudiante, joven... lo que sea, según lo que sabe hacer, le entre... y que no hay dirigentes... tenemos que hacer el acuerdo entre todos; por eso, cada cosa que nosotros decimos, lo mandamos a preguntar a cada uno, a ver que piensa. Y no se avanza hasta que ya todos hablaron, bueno, ahora sí, que dijo la mayoría, por eso vamos despacio pero vamos juntos; en cambio, en otras partes, lo que nos dicen es “así se va a hacer; el que esté de acuerdo bien y el que no adiós, se chingó, adiós, a ver que le va a pasar”. De eso se trata la Otra Campaña, por eso va a costar y va a tardar.

Lo que nosotros venimos a decirles es que no están solos, compañeros, vamos a estar con ustedes; con ustedes vamos a ir, con ustedes vamos a pelear y con ustedes vamos a luchar. Y lo que vamos a hacer en esta primera parte es escuchar su palabra de todos en cada parte y ustedes van a aprender que tienen compañeros en el norte de la República o en el norte de Chiapas, que queda aquí nada más y ni siquiera los han visto; a lo mejor, nunca los van a conocer, pero esos compañeros van a pelear junto con ustedes y ustedes junto con ellos, porque están en un solo movimiento; y no vamos a dejar que pasados dos años vayan a decir “ese... se fue por otro lado, se vendieron los líderes, se corrompió el movimiento”. No, porque como es de cada uno, tenemos que cuidarlo y no dejar que se vaya para otro lado. Tal vez, de por si alguno, ya hay alguien que habla, que dice que es el líder y que dice que por aquí; pero eso no sirve. Las grandes transformaciones no las hacen hombres, ni mujeres individuales. Las hacen pueblos organizados. Y lo que hizo el Ejército Zapatista de Liberación Nacional fue eso. Si sale mucho que Marcos y no se qué, pues es porque se fue mucho la cámara por ese lado. Pero si tu le quitas a Marcos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, osea, cientos de miles de hombres y mujeres, niños y ancianos indígenas, todos, no hay mestizo, no hay uno que pase de aquí de estatura. La gran mayoría no habla castilla, pero está orgulloso de ser indígena y lo levanta. Todos esos dijeron “no podemos solos, ya. ¿Qué hacemos? Hay que buscar a los que están como nosotros aunque no son indígenas”, y a eso vine a Chiapa de Corzo. A encontrar a los que son indígenas y a los que no son indígenas y decirles “vamos a echar acuerdo. ¿Tu porqué estás así?” “No, por el sistema” “¡Ah! Pues yo también. Vamos a luchar juntos”. “Pero, ¿quién va a dirigir?” “Entre todos; vamos a ponernos de acuerdo”. Aquí habló un compa que es joven y que definió la rebeldía. Y nosotros decimos: aquí va a haber quién manda y todos los jóvenes van a decir, no, pues ni madres, porque nosotros estamos en contra de que alguien nos mande. Y si ese que manda es hombre, las mujeres van a decir no, pues qué, un macho y luego a nosotras quién nos toma en cuenta... Y si manda una mujer, los machitos van a decir, no, mandilones ni madres, no le vamos a entrar... Y así cada vez se va a ir partiendo; a unos les va a gustar, a otros no; y lo que es un gran movimiento, se parte. En cambio, si queda claro desde el principio que no importa quién va a hablar, porque estos, aunque yo no hablé, me vieron y escucharon mi silencio y me van a ir a buscar... Y lo que nosotros vamos a hacer es pedirles a ustedes, vamos a buscar a ese hermano que no habló, que nomás se asomó allá y yo... pues sí... ahí sale el Marcos... ahí sale otro, que hablan muy bonito... y tiene su pensamiento y su dignidad y buena idea pero no le gusta decir... o no lo sabe decir en público... Ese tiene que estar tranquilo, van a llegar a mi casa, van a tocar a mi puerta, me van a decir, “compa, ¿puedo pasar?” y pasa... “es que voy a la milpa”.... “vamos”... “es que voy al mercado”... “vamos... yo me se pelear con ese...del mercado... es que está muy caro el tomate, oiga, porqué, no chinges...”. O vamos a barrer el patio y vamos y lo barremos, la calle, según lo que nos toque. Y ahí los vamos a conocer, porque así es como nació el EZLN; no crean que le llegamos y una reunión “a ver, ¿quién quiere entrar?” No, pues no. Fuimos con ellos a sus casas, hablamos con ellos, no sabíamos hablar la lengua... nos enseñaron; no sabíamos el modo... nos enseñaron. Ustedes nos tienen que enseñar, a nosotros, y eso venimos a pedirles. Aquí tienen un alumno; voy a traer a más. No venimos a enseñarles nada; ustedes díganos: “aquí el modo es así y asá”, ¿sí?, aquí hablan de este modo y eso quiere decir esto, cuando te digan... y vamos a aprender la lengua, no importa si es castilla, porque cada castilla tiene su modo y el modo de la gente; y así vamos a aprender a conocer. Y uno respeta si conoce al otro; ni no lo conoce, no lo respeta; por eso los políticos no nos respetan, porque no nos conocen y no les importa. Lo que les importa es que hay un bolo de mucha gente y lo que sale en el periódico es que había mucha gente; si no hay, hay que pagar a ver quién llega. Todos. Y lo pagan y se llena ya sale, no, pues tiene mucho apoyo... no es cierto.... Ahí ustedes, en esa plaza van a ser un número de cinco mil, por ejemplo... En la Otra Campaña, no. Vas a ser Juan Pérez o Petronila González, como te llames y ahí vas a tener la forma de opinar; “eso que están haciendo, no estoy de acuerdo”, y lo pone y se toma en cuenta. Si ustedes dicen “qué va a pasar si estos líderes se van a hacer diputados, osea, se van a apendejar”. No, porque no luchamos por el poder, la otra campaña no lucha por el poder. Entonces, no tengan pena... ya si sale que alguien se está vendiendo, que antes de la Otra Campana no tenía carro y ahora tiene su carrito o su negocio o lo que sea, pues como es público y abierto, ahí sí se va a ver, y ahí lo vamos a criticar y no lo vamos a permitir; ahora, les digo claro, los compañeros campesinos que hablaron, los compañeros colonos, lo primero que va a pasar es, aquí saliendo, que el gobierno les va a decir, “yo te arreglo tu problema”, pero salte de ahí; o yo te arreglo tu problema pero mete mal la palabra, dividelos. Y ahí si que tienen ustedes que decidir su dignidad; y les van a ofrecer un papel, les van a ofrecer una cantidad de dinero... digan claramente frente al espejo: “me estoy vendiendo”, por ese crédito o por ese papel de reconocimiento de la tierra, o van a decir, lo que debe decir cualquier humano: “yo no estoy en venta”, no soy [inaudible] o pollo pa'que me estén vendiendo o comprando; soy un ser humano y quiero para mí y para mi gente una vida digna; y eso es lo que está pasando, que no es una vida digna, no es una vida de respeto para la gente; hay quién vive muy bien y tiene todo y quiere más; y hay quién no tiene nada... Están los compañeros estos, afectados por el huracán Stan; compañeros, los únicos que han recibido ayuda son los zapatistas de ahí; ¿y saben quién les dio? El pueblo, no el gobierno, no reciben nada del gobierno; los que reciben del gobierno... no llega nada, se lo están robando todo; entre otros, los del PRD en el Distrito Federal; hasta salió la noticia de que se robaron un trailer de ayuda para Chiapas, se lo llevó a su casa el encargado de la policía del PRD ahí... salió en todas las noticias, no estamos inventando. Y en todas las partes aparece que pide la gente “ayuda humanitaria para Chiapas” y como Chiapas es un nombre muy grande, ustedes deben estar orgullosos y nosotros, como chiapanecos, también estamos orgullosos, pues mucha gente apoya; pues todo se lo quedan... no llega; y nuestras comunidades están jodidas pero tienen escuelas, hospitales, clínicas... gracias al apoyo de otra gente; no reciben un quinto del gobierno porque saben qué, el que recibe un solo quinto, sale del zapatismo; pero como está esa lección de dignidad, mucha gente, todo el mundo dice, yo te ayudo, órale, pero me vas a respetar; aquí no me vas a decir que voy a hacer, sino vas a hacer lo que dice la comunidad.

Yo, lo que les digo, a nombre de mis compañeros aquí, de la Otra Campaña, es que no le tengan miedo, éntrenle... sí, no van a ganar nada, pues, pero créanme que cada mañana, no van a sentir vergüenza de ser lo que son... ¿qué es lo que hacen los políticos? Que una persona se avergüence de ser lo que es. ¡Cómo después de todas esas campañas, todavía me voy a formar y voy a votar! ¿por quién? A que pase cuanto tiempo para que vean que todo es igual, que la casa cambió de color y como quiera, sigo afuera... No, no se trata de eso, es lo que nosotros les decimos; ustedes vean si votan o no votan y por quién votan... es su corazón... ese no es problema; el problema es cómo nos organizamos para cambiar las cosas; no van a cambiar arriba, tienen que cambiar abajo.

Lo que sigue en la Otra Campaña es que no se acabe ahorita esto, aquí, cuando ya nos vamos para Tuxtla; que se sigan reuniendo, analizando, discutiendo la Sexta Declaración, que inviten a otros hermanos y hermanas a que la conozcan y que se empiecen a organizar, porque después regresamos y ya tardamos... entonces hay que ver, bueno, dónde van a quedar, que van a comer, a que lado se van a ir, quién los va a acompañar, cómo se va a llevar el apunte de las demandas, lo que nos entregaron los compañeros que tenemos que juntar con el de todo México, porque ese es el Programa Nacional de Lucha. No hay quien nos viene a decir “¡vamos a luchar por esto!, ¿quién quiere?”, no; es que le estamos preguntando a cada quién y se hace un sólo programa donde cada quién diga “eso que está ahí, yo lo he dicho, no es que vino un intelectual a decirme.. ni que vino un político a decirme... yo lo dije porque yo lo vivo, lo vivo en cada lugar”, y es ahí dónde queremos ir. No crean que la Otra Campaña son reuni ones de estas, no... me cae que vamos a ir a esos lugares... por eso decimos que vamos a tardar, porque tenemos que ir a todas partes y hay compañeros y compañeras de la Comisión Sexta que van a tardar meses aquí, aquí en Chiapa de Córzo; y ustedes van ha decir “¡hola Comandante!” ¿Comandante David? Ahí está. ¿Tacho? ¿Esther? ¡Vamos! Y va a andar con ustedes y ahí le dicen “no, dame chance pues hace mucho calor y el pasamontañas pues no se aguanta”; pues ahí les dan un poco de pozol, como el que nos dieron aquí llegando [inaudible] y entonces los van a llevar y van a ver que pasan las elecciones, y eso se acaba, y la Otra Campaña sigue, sigue caminando... y cada vez les vamos a dar el informe... y hay más compañeros en tal lado y en tal lado y en tal... y se va a hacer un gran movimiento, compañeros; y va a ser la más hermosa lección de amor que este país va a recibir. Escojan: o van a ser los alumnos, o los maestros. Nosotros les decimos: pásense de este lado, no vas a agarrar un arma ni te vas a tapar la cara; vas a ser lo que eres y te vas a llamar como te llamas; y tu vas a ser parte de ese equipo de maestros, que van a ser miles, que le van a enseñar a este país que no está destruido y que tiene dignidad y que hay gente que se la juega por él sin que le den nada, sin esperar un cargo, nada más por poder decirle a otros “esto que ves aquí, nosotros lo construimos”. Así como los hermanos de aquí hacen el recordatorio de la historia heredada de los [inaudible] dicen “ellos lucharon y nos heredaron esta historia de dignidad”; entonces, aquí hablaba alguien, ¿cual es el nombre que vamos a dejar a la historia? El que vale es éste, el que se va a construir de este lado; el otro va a aparecer “sexenio de tal año a tal año, tal y tal”; y se va. Pero lo que va a salir de aquí es un nuevo México y tu le puedes entrar y puedes ser parte de él; si vas a tener tu lugar, vas a poder decirle a otro “yo lo hice; ahí estaba el Marcos también, pero él me ayudaba, no él mero dirigía” y yo con mucho gusto voy a decir “sí, yo estuve con ese compañero, y con esa compañera, estuve y sí, y fuimos a tal parte y ahí le levantamos esa bandera y ahí levantamos esa lucha y la conquistamos, entre muchos más”. Van a ver que se van a sentir, aquí en su corazón, algo que sólo se conoce a veces, es decir: estoy haciendo lo que debo hacer, lo que es mi deber, no lo que me impone la necesidad. Y yo se que se va a batallar porque como quiera está la necesidad de que se va a comer, dónde se va a dormir y todo eso, pero no vamos a estar solos, compañeros. En cada lucha que emprendamos, por una vivienda digna, por servicios, porque no está muy caro, porque haya mejores precios en el mercado, como la compañera que hablaba del maíz y todo eso, ya no va a estar sola, o solo ese compañero, va a tener otros compañeros, mismo aquí en Chiapas, mismo en Chiapas, en todo el Estado y en toda la República; y al rato, como ya escucharon aquí, en todo el mundo. Y no va a ser nada que se los regalaron, porque ustedes pueden ver que los compañeros zapatistas... pueden ir a las comunidades, ahí están, que los inviten a la Junta de Buen Gobierno, y van a ver, van a ver una escuela donde no había nada y un hospital donde no había nada y le van a preguntar al compa “¿y ese?” “Yo lo hice”, te va a decir. “Pero, ¿te lo dio el gobierno?” “No, yo lo hice” “Y ¿qué te costó?” “Sangre”. Nosotros no les estamos pidiendo que se mueran, les estamos pidiendo que luchen, que se sacrifiquen, pero ya no para que otro cabrón se haga rico sino que luchen por la libertad, la democracia y la justicia de todos, ustedes incluidos. Para hacer esa chamba, se necesita un grupo, mero, chingón; hombres y mujeres que no tienen miedo; no van a agarrar un arma, ni se van a tapar la cara. Van a decir “yo soy quién soy y me llamo como me llamo”, como dice la canción, ¿sí?. Esos son los que van a echar... y lo que nosotros estamos preguntando cuando venimos, aquí a Chiapa de Corzo, en [inaudible] en Ixtapa y en todos los lugares, quienes son esos hombres y mujeres que dicen “yo”. ¿Recuerdan cuando Zapata firmó el Plan de Ayala? Puso una bandera, la firmó y dijo “El que no tenga miedo, que pase y firme”. Unos no firmaron y hubo quién si firmó y pasó lo que pasó, se cambió todo el país. Y ya luego lo volvieron a cambiar los ricos. Pero eso es lo que les estamos diciendo: no les vamos a pedir que arriesguen su vida, les vamos a pedir que le echen ganas, que hagan oír su palabra dónde quiera que estén y que se organicen para escuchar la palabra de otros; y no se engañen, y no se engañen a sí mismos; aquí no les vamos a pedir que voten por uno porque todos son iguales, pa'que nos hacemos patos... Toda la gente que está aquí es inteligente, por eso está aquí. No se engañen, no va a cambiar nada con uno y con otro, no alimenten una esperanza falsa. La única esperanza que vale la pena es la que me estaba pidiendo una compañera que devolviera, que es la que ustedes han construido con su historia y con su trabajo.

Ustedes pueden decir con orgullo y en cualquier parte del mundo “yo soy chiapaneco”. El gobierno no... no puede decir... el gobierno anda allá en lo oscuro, donde nadie lo ve y si preguntan “tú, ¿quién es?”, “no, yo no se quién es” “¿Pablo Salazar?” “No, yo no se quién sea ese” y se va por otro lado, pues. Pues yo me llamo como me llamo y soy chiapaneco. Hay quién está organizando la Otra Campaña para cambiar México y ahí... yo soy de los que está haciendo eso... Y no sólo porque hay Ejército Zapatista... Es que ustedes también tienen su propia historia de lucha que nos da dignidad... Y a lo mejor, yo agradezco mucho que ustedes dicen que es un orgullo que venga yo para acá como Ejército Zapatista de Liberación Nacional; para nosotros es un orgullo y un honor decir que tenemos compañeros aquí, pero de veras, como no tienen ni idea... Y nosotros vamos con los compañeros y les decimos “Fíjense que fuimos y hablamos ahí con los compañeros de Chiapa y llegaron de tales y cuales lados” “¿Cómo son?” “Pues los hay grandes y bajitos y gordos...” “No, no chinges... ¿cómo son así, ¡su corazón! ?¿cómo es su corazón?, es lo que nos interesa” “No, pues su corazón es de lucha” “¡Ah!, ¡como el nuestro!. Tenemos compañeros ahí”. Antes decíamos “hermanos”, es que son de otro lado... Nosotros sólo la hablamos de compañero al que está de nuestro mismo tamaño.

Así que ustedes no vean ya, los que le entren a la Otra Campaña, a los zapatistas para arriba, los tienen que ver al mismo nivel o para abajo, en todo caso. ¡Éntrenle! Van a ver que se van a sentir mejor consigo mismos y van a poder afrontar al otro, a su pareja, a su compañero, a su compañera, familia, a sus compañeros del trabajo y le van a poder explicar “mira, yo estoy en esto, pero no es que me vinieron a decir que es que así va a ser; yo lo estoy haciendo...” o que “vino el Marcos y nos dijo que él es igual como nosotros y que juntos vamos a hacer esto... y yo le dije tomó apunte, y él me dijo que ese apunte que tomo de mi palabra la va a llevar para otro lado... yo le creo... porque no me ha echado mentiras antes...¿porqué me va a echar mentiras ahora?...sino voy a ser... para echar mentira hay que ser político de esos que quieren cargo... yo no quiero cargo... es más, me dijo que van a regresar... si es que no hay una desgracia... viene él otra vez y aquí va a tardar ¿no me crees? lo voy a traer...” y al otro día llegamos juntos y ahí dice “no pues es que este compa dice que no es cierto que tú..”... “a ver ponte de lado a ver.. ¡ah! ¡sí es Marcos!” ¡Y ya va a creer! O va a llegar el Comandante David, o Comandante Tacho, o Comandanta Ramona, o Comandanta Susana... ¡Todos los que han visto en la televisión, o que vieron aquella vez en la Marcha del 2001! aquí van a estar, pero no así unas horas de que ya corre porque hay que comer y están esperando en Tuxtla... un día y otro día y una semana y un mes, hasta que ya acabamos aquí y ahora vamos a otro lado y así... Y ustedes saben que tienen compañeros de ustedes, como ustedes que están recogiendo todas estas palabras y su palabra se está haciendo grande, de eso es de lo que se trata. Ahorita no se dan cuenta, pero su palabra ya está haciéndose grande; a lo mejor, algunos periodistas pues, que sean honestos, van a tomar nota y van a decir “ahí habló una mujer que dice que en Tuxtla está este problema de una Colonia invadida y unos campesinos dicen que entraron a los terrenos del cabrón de Rutilio Escandón que es senador y los quiere reprimir; un senador que es finquero ¡hazme el chingao favor! Y es del partido por el que dicen esos hermanos que hay que votar. En todas partes es igual, aquí el problema no es si es una persona, como me estaba diciendo de este lado, al rato un compañero; el problema es cómo está el sistema que está pudriendo todo. Ese sistema ya no se puede arreglar, que lo vamos a arreglar aquí, pegando con chicle y así con [inaudible]. Hay que tirarlo y hacer otro, pero no que alguien venga y nos diga cómo; vamos a hacerlo entre nosotros.

De eso se trata, compañeros. Ustedes tienen que seguir; es lo que les pido como compañeros, porque yo voy a seguir y ese es el trato que estamos haciendo. Si ustedes dicen “bueno, ya se fue el Marcos, que Dios lo bendiga y no se le atraviesen carros en el camino” y se van a su casa como si nada, pues no es trato, porque yo si estoy cumpliendo con mi parte y ustedes no; entonces, se trata de que ustedes se sigan reuniendo, discutiendo; saquen la palabra de los que no hablaron; que hable, que no tenga pena; aunque se le atraviese el español y se trabe... yo ya vieron que un hace rato se me trabó un chingo, pues. Eso no importa pues, quién es; lo que importa es cual es la idea que está diciendo y empiecen a hacer acuerdo, y bueno, ya vimos aquí cómo está, ahora vemos en otro lado... van a ver que va a haber organización; y cada organización va a tener su lugar y no se va a cambiar. No se trata que dejen sus luchas, hay que seguir esa lucha y ahora hay que unirla con otros.

Damos cuenta de que nos recibieron y que tiene una lucha muy grande por el respeto a la cultura indígena; esos hermanos tienen que seguir en esa lucha, no la pueden dejar porque es muy importante. Aquí en estos días ellos nos enseñaron más que en 12 años de alzamiento sobre lo que es la lucha indígena... quiera que lo que lucharon sí va a servir para que [inaudible] porque todavía falta un tramo largo. Sigan en esa lucha y aparte, entrenlo a otro... están pues los compañeros que son del magisterio, de la sección siete... hay seguir con la lucha sindical y hay que ver, de las otras luchas; los compañeros que están con lucha agraria, también seguir, los de terrenos urbanos... hay que seguirle cada quién en lo suyo, pero también buscando el acuerdo con el compañero y con la compañera.

Pues esa es mi palabra que les quería decir, compañeros. No tengan pena; sobre todo, no tengan miedo. Va a salir bien, porque del lado nuestro está la razón y la historia; na'mas por eso va a salir bien. Pero no es porque Dios va a decir “¡Ay! Buena gente, que les vaya bien”. Va a salir bien porque vamos a hacer que salga bien; así lo vamos a luchar y así lo vamos a trabajar para que salga bien.

Es lo que les quería decir, compañeros; gracias, de veras, que nos recibieron; gracias que nos dieron su palabra... la llevamos... vamos a regresar en junio otra vez, de pasada, a ver si todavía pues, ahí quedó pozol, pues... ahí yo dejé en la taza la mitad para que la metas en el gelador y regreso... y luego ya después de junio, yo regreso, informo a mis compañeros zapatistas y en septiembre estamos saliendo a otra vuelta; pero aquí es ya dónde decimos aquí vamos a tardar ya días, semanas, meses... no es así, rápido. Entonces ya nos vamos a poder conocer, no van a decir “No, Marcos, te vi en televisión”, no... “Tu te llamas Marcos” y yo les voy a conocer por su nombre y van a decir “oye, pues vamos pa'l cine” y bueno... pues cual pasan... y si pasan una cochinada, pues mejor no... “no, pero que hay palomitas y tanto”; pues vámos... o si hay DVD pirata y eso ahí en una casa, “vamos a verlo”, pues vamos; “vamos a vivir juntos pues, como compañeros” y a aprender juntos y hacer esto que es nuestro trabajo.

Lo que yo les estoy invitando es que se hagan parte de una organización, como jefes o jefas... Y de ahí, nosotros vamos a hablar con otros que ahorita no saben que es la Sexta Declaración, no saben qué es la Otra Campaña; les van a dar dinero el PRI, el PAN o el PRD y van a ir a votar porque no saben si hay otra cosa... Con esos tenemos que ir a hablar después, cuando ya estemos bien organizados.

Pues es todo, compañeros, compañeras, muchas gracias. Ahí nos vamos a ver...


 

 

Fuente: Audio de Regeneración Radio