Comunicados

En Chiapa de Corzo. (2006)

5 de enero de 2006

Buenas tardes, compañeros y compañeras de Chiapa.

Antes de hacer uso de la palabra, le voy a pedir aquí a un compañero que hable con ustedes; ustedes lo conocen de hace mucho tiempo y él los conoce a ustedes todavía de más tiempo; de eso se trata la otra campaña: que cada quién agarre con sí mismo  su propia voz; el compañero va a entrar en 107 años en este mes de marzo que viene. Compañero...

Señores y compañeros, yo le hablé ... al señor que está en el podio... no tengo ayuda de nada, así es que, le dije yo al señor, ya estoy viejo, tengo 106 años ... (inaudible)... el 19 de marzo... 107 años... Así es que yo ya no puedo trabajar, ya estoy ... (inaudible)... Gracias, muchas gracias.

Bueno, compañeros y compañeras, queremos agradecer al pueblo de Chiapa que nos haya recibido y también a los compañeros y compañeras que a la entrada nos dieron la fuerza de nuestros antepasados para poder seguir en esta lucha que estamos haciendo con todos, con indígenas, con obreros, con campesinos, con empleados, maestros, choferes... toda la gente pues, que está jodida en este país.

Hace un momento escuchamos a dos compañeras hablarnos en la lengua y escuchamos... no se oye... no se oye... ¿qué hago? ¿grito?... ¿ya?... ¡Vente pa'ca, mi'hija, estás muy lejos de mí!... ¡Afiáncese pa'ca!... Hace un rato escuchábamos la palabra, la lengua madre pues, en la voz de dos compañeras y podíamos escuchar que era como un canto; así era de por sí nuestra palabra de los indígenas hasta que llegaron los invasores, primero los españoles, luego los franceses, luego los norteamericanos, y desde entonces así nos han estado jodiendo los gringos que son los que están dominando este país. Los gringos de Estados Unidos y los gringos de México, que nacieron aquí pero que adoran y veneran la bandera de las barras y las estrellas.

Durante todo ese tiempo de silencio a ido creciendo nuestra humillación, el desprecio que recibimos y nuestra pobreza. Acá hay un letrero, en lengua Chiapa, donde dice una gran verdad: entre todos los jodidos siempre el indígena queda más peor. Así ha sido nuestra historia, y eso lo que queremos cambiar. Pero no podemos solos, compañeros y compañeras. Para poder cambiar ese sistema de injusticia que nos tiene a los indígenas hasta lo más abajo, hasta el sótano, vamos a tener que unir nuestra fuerza con los trabajadores del campo y de la ciudad, con los jóvenes, con las mujeres, con los niños, con los homosexuales, con las lesbianas, con todos los que están siendo explotados por este sistema capitalista. Y entonces nuestro silencio que ha sido impuesto por el invasor, se tiene que convertir antes otra vez en grito, en un grito de rebeldía, pero una rebeldía organizada; que ya no estemos gritando, lamentandonos, separados unos de otros, unos por un lado otros por otro, y a veces haciéndole caso al rico que hace que no peleemos entre nosotros mientras ellos siguen disfrutando de sus riquezas. Tenemos que unirnos con todos con todos esos, hacer ese grito y transformar completamente este país; no darle nada más una pequeña, esté..., maquillada o una pequeña pintura; tenemos que cambiarlo completamente para que nuestra voz y nuestra palabra vuelva a ser el canto que fue lo que no se heredaron nuestros antepasados.

Para nosotros es un gran orgullo que aquí en Chiapas haya un grupo de compañeros y compañeras, y yo creo que también en eso están la mayoría de los habitantes, que mantienen una trinchera de defensa de nuestra cultura indígena. Es la cultura que parió al México y que lo hizo crecer porque no fueron los invasores los que levantaron las construcciones ni los que hicieron avanzar este país; fue la sangre indígena y luego la indígena hecha mestiza, la de los trabajadores del campo y la ciudad, la que levantó todo esto, que no disfrutamos a pesar que nosotros lo construimos. Entonces, ese canto podrá ser otra vez el que guíe el camino, ya no sólo de los indígenas, sino de todos los trabajadores unidos como debemos estar en esta lucha. Por eso nosotros les pedimos a todos ustedes que podamos abrir nuestro corazón y sin perder lo que somos, o sea como indígenas que somos, como jóvenes, como mujeres, como hombres, como niños, como ancianos, mantengamos pues, nuestra unidad en la lucha para poder transformar todo este sistema.

Ustedes saben bien que todo este tiempo que viene es un tiempo electoral, y van a escuchar que vienen aquí candidatos de los tres partidos, bueno hay más pero los que se están mero peleando son tres partidos, el partido PRI, el partido PRD y el partido PAN, y ésos les van a prometer muchas cosas, que hagan una cosa y que hagan otra y otra y les va a ofrecer drenaje, y luz, agua, teléfono, apoyo económico, mejores precios, todo para que voten por ellos. Pero nada van a cumplir, no es cierto. Nada, nada de lo que necesitamos va a venir de arriba. Ningún gobierno, no importa de qué color sea, va a cumplir. Si necesitamos algo y lo merecemos, porque por eso estamos luchando, vamos a tener que conquistarlo con la organización, unidos obreros, campesinos, indígenas, todos los sectores pues, que estamos destrozados, humillados. No les crean a esos que les vienen ofrecer mentiras. No van a cumplir. Una y otra vez cada tres, cada seis años, vuelve a pasar lo mismo y no mejora la situación del pueblo. Lo que les decimos nosotros es que cuando esos lleguen al poder, las cosas no van a seguir igual, van a estar peor. Nuestros jóvenes y nuestros niños ya no van a heredar un país o una casa sino que les vamos a entregar un montón de piedras vacías, sin historia, sin vergüenza y sin dignidad.

 Entonces ahora sí que hay que tomar una decisión, compañeros y compañeras: si es que vamos a dejar que pase esto sin hacer nada o es que nos vamos a organizar y así como el compa José que habló aquí, vamos a tomar todos, cada uno la palabra y vamos a hacer escuchar nuestros sufrimientos, nuestras demandas pero también a nuestras luchas para que otros hermanos las escuchen. Aquí yo les informó a los compañeros de Chiapa que vienen compañeros trabajadores, por ejemplo, de la Intersindical 1º de Mayo, que son obreros y trabajadores que están en la ciudad de México y que vienen aquí para conocer de la lucha y para unirse a ella y también para invitarlos a ustedes  que se unan; y vienen también gentes de otros países que quieren luchar. Esta, la Otra Campaña es el lugar para que esa voz se escuche y se haga grande porque es sólo así, como nuestra lucha va a poder avanzar haciendose grande, donde estamos todos nosotros, o sea, abajo con la gente humilde y sencilla que decimos que queremos transformar esto en algo más justo; por eso decimos que somos de izquierdas.

Éntrenle compañeros, no se rajen, organicense; aquí van a tener un lugar que los respete, que escuche su palabra y la haga valer. No estamos buscando puestos, no queremos ser presidentes, ni gobernadores, ni presidentes municipales porque para eso hay que ser muy pendejo y pues, nosotros no somos así. Entonces nosotros les pedimos que vean la Sexta Declaración; ahí no está palabra dura, está palabra sencilla; y ahí se explica bien cual es nuestro pensamiento; y ahí lo vean pues, sí es que estamos echando mentira o si es que estamos diciendo la verdad,  porqué estamos diciendo que los ricos no nada más son así porque así nacieron sino que hicieron su riqueza sobre nuestra miseria, sobre nuestra explotación. Y que eso no es justo, que un montón de gente que trabaja así como [inaudible] un pequeño grupo de holgazanes esté haciéndose cada vez más rico [inaudible] los políticos, porque ellos ni siquiera nada hacen, no más están cobrando mucho y mucho dinero y vendiéndose para hacer leyes que beneficien a los que lo tienen todo y para nosotros, pues no hay nada. Allá arriba, compañeros y compañeras, no hay nada que esperar. Todo el futuro que pueda tener este país, México, con todo lo que somos va a nacer de aquí abajo, de abajo y a la izquierda que es de donde es la Otra Campaña. Vengan con nosotros, vamos a hablar, escuchar... Ahorita, al rato, vamos a Tuxtla, luego vamos a Tonalá, luego a Huixtla, luego a Altamirano y luego Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo, todos los Estados, para escuchar la palabra de gente así como ustedes, compañeros y compañeras, y vamos a ver la forma de unirnos unos con otros; no vamos a hacer la historia otra vez de antes, no vamos a tirarnos en el Cañón del Sumidero. Lo que vamos a tirar en el Cañón del Sumidero es la injusticia, la represión, la explotación y todas la mentira que es la que nos han estado imponiendo en estos años. Entonces, nuestro plan, compañeros y compañeras es vivir, vivir con dignidad, con democracia, con libertad y justicia.  

¡Que viva Chiapa, compañeros!


Fuente: Transcripción del audio 05-elviejoymarcos.mp3. Regeneración Radio.