Documentación histórica

Intervención de la CGT del Estado Español. DF. (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: Explotación

Intervención de la CGT del Estado Español

26 de diciembre de 2008

Buenos días, compañeros, compañeras. Salud.

Efectivamente desde la Confederación General del Trabajo de España, un sindicato... no es mayoritario en absoluto, pero con cierta representatividad en el sentido de que está implantado e insertado socialmente y laboralmente, suficientemente en todo el Estado Español, y por tanto nos va a permitir la posibilidad de intentar aunar, de intentar formar parte de todo ese movimiento de rebeldía, de subversión, de lucha, que necesariamente, hoy por hoy, la clase trabajadora necesita afrontar contra el ataque brutal, feroz, bestial, que está imponiendo en estos últimos años, en estos últimos tiempos, el capitalismo.

Quiero mandaros el primer mensaje libertario, fraternal, el mejor abrazo que los trabajadores y trabajadoras somos capaces de darnos y de sentirnos y en primer lugar se lo queremos dirigir a todo el movimiento, hombres y mujeres, niños, niñas, ancianos, ancianas, personas en definitiva, que componen el EZLN, el movimiento zapatista, y reconocer, absolutamente con toda claridad, ese movimiento, esa lucha, ese foco de revolución que están aportando al mundo, que han sido capaces de consolidarlo, que ha sido capaces de trascender la vanguardia y que sea la sociedad en su conjunto, con ese apoyo social absolutamente necesario para que cualquier revolución triunfe, han sido capaces de afrontar, en muchas ocasiones con mucha soledad y con mucha incomprensión de toda esa lucha, toda esa entrega, y en primer lugar estamos como digo el reconocimiento a esa lucha y el agradecimiento absoluto porque sean capaces de tener este tipo de iniciativas, esté tipo de ganas de realizar encuentros, este tipo de ganas de seguir luchando, de ganas de que nos encontremos las personas de izquierda , las personas de abajo, efectivamente, los que somos iguales, los que nos sentimos hermanos absolutamente, que tengan las ganas de seguir convocando este tipo de encuentros, para que, entre todos realmente nos replanteemos la reflexión de lo que significa hoy por hoy, ser izquierda, ser de abajo y tener capacidad de cambio y de lucha y de enfrentamiento contra la opresión del capitalismo, que como digo, es feroz y bestial. Por tanto, nuestra reconocimiento a esa lucha.

¡Cuántas horas habrán trabajado de asambleas!, ¡cuanto habrán tenido que trabajar el cambio de personas!, porque ninguna revolución se nutre y se fundamenta y avanza, si no es como consecuencia de que la defienden con el cuerpo, con el sentimiento, con la pasión, con la inteligencia, las personas que forman parte de ella. Eso requiere de un tipo de personas distinto, un tipo de personas nuevo. La revolución se hará en la medida en que todos vayamos avanzando al mismo ritmo y con la misma fuerza y con la misma convicción y tengamos la misma capacidad de lucha por defenderla. Yo creo que ese trabajo ejemplar que está ahí, representa un hito histórico, forma parte del movimiento obrero sin ningún tipo de dudas, y de nuevo desde la CGT, queremos hacer ese reconocimiento a ese trabajo y esa lucha.

Es cierto que ha habido muchos más movimientos revolucionarios largo de la historia. Nosotros, por ejemplo, somos un sindicato que nos sentimos hermanos y herederos y continuadores de lo que fue la CNT histórica, el movimiento anarquista sindicalista de España, en el año 1936, hace ya 70 años, prácticamente nada, si realmente queremos seguir sintiéndonos vivos, también fuimos capaces de construir un mundo distinto, un mundo con unos fundamentos distintos, con una base organizativa distinta a nivel militar, a nivel político, a nivel económico, a nivel social, a nivel de producción, a nivel educativo, a nivel de derechos sociales humanos, de relaciones humanas... y eso se logra siempre, como consecuencia de que esa gran mayoría, de que esa masa social, de que esa base social, realmente lo comparte. Es decir, los trabajadores y las trabajadoras, cuando se dan las circunstancias, cuando hay organización, cuando hay trabajo continuado de construcción, de ideas, de personas, cuando eso se produce, la clase trabajadora hemos de mostrado un mundo que somos capaces de construir sociedades alternativas sociales diferentes, sociedades que realmente si piensan en hacernos felices y en desarrollarnos como especie y como seres humanos.

Por tanto el llamamiento que nos hace actualmente el capitalismo, con su crisis, con su decadencia, de apatía, de esto no tiene solución , de que no os preocupéis que nosotros los dirigentes seremos capaces de resolver vuestros problemas..., ese llamamiento de desmovilización social, nosotros tenemos la obligación, como clase trabajadora, de desbancarlo, tenemos obligación de ponernos de pie como clase trabajadora y decir, “ somos la mayoría, somos los excluidos, vuestro sistema capitalista únicamente piensa en vosotros, en vuestros beneficios, en vuestra productividad”; los seres humanos no formamos parte de la vida, nos han recluido, nos han excluido, nos han apartado, nos han segregado, como queramos llamarlo, nos están asesinando o nos están marginando o nos están encarcelando.

Ha llegado el momento, entiendo, y aprovechando realmente esas grandes palabras que se oyen de cambio de sistema, de transformación del sistema capitalista, nosotros queremos transformar el sistema capitalista para construir un mundo donde realmente esa base social, esa solidaridad, ese apoyo mutuo, ese construir la sociedad desde abajo y compartida, sin dirigentes, sino donde todos tenemos mucho qua aportar y mucho que aprender al mismo tiempo, eso hay que demostrar es que es posible y lo hemos demostrado a lo largo de la historia, los trabajadores y trabajadora,s cuando nos sentimos, como digo, partícipes, protagonistas; pasamos de dirigentes, de líderes, que simplemente, en un momento determinado, únicamente transforman su liderazgo, lo mismo nos da de derechas, de extrema derecha, de izquierda, de extrema izquierda; nosotros creemos en las personas y las personas nos sentimos todas iguales y con capacidad de decisidir en la medida en que la organización de la que nos dotemos, la organización debe ser el reflejo de lo que luego debe ser la sociedad futura, esa organización esté fundamentada en la igualdad, en la participación, en la decisión colectiva, en la asamblea. Ese es el llamamiento que nosotros queremos hacer como sindicato, sindicato, desde luego, absolutamente alejado de todo lo que es el sindicalismo burocratizado, institucionalizado, el sindicalismo que contribuye a que el sistema capitalista funcione, absolutamente alejados de eso... creemos en la organización de los trabajadores y las trabajadoras,a pero no creemos, efectivamente, que la revolución la podamos hacer solos. Hay que construir una organización sindical fuerte, con ganas, con potencia, pero efectivamente, además de trabajadores y trabajadoras somos personas y y tenemos otro tipo de necesidades; el movimiento social, de acción social, junto con la acción sindical son las herramientas que nosotros hemos descubierto para que realmente podamos ir planteando soluciones y haciendo propuestas de transformación, no propuestas absolutamente alejadas de la realidad y no asumidas por tanto por la mayoría, sino propuestas muy sólidas muy y muy debatidas y muy asumidas por esa mayoría, para que realmente estemos todos dispuestas y todos dispuestos a defenderlas.

Yo creo que puede ser un buen momento, en estos tiempos, en este año, a año y pico, al menos..., evidentemente uno es lo que el contexto en que se mueve y evidentemente, la CGT está circunscrita al Estado Español, por tanto, ésta circunscrita a lo que sería el mundo occidental, por tanto, la visión de los problemas..., evidentemente somos muy sensibles, muy solidarios, intentamos mantener esta internacionalidad, internacionalismo, desarrollado al máximo pero evidentemente, quienes sufren en sus propias carnes los problemas, son quienes más son conscientes de ese problema.

Por tanto la visión que nosotros damos de ese mundo occidental, en muchas ocasiones, choca o puede no entenderse, en lo que es otro mundo que, efectivamente, están sufriendo con mucha más sangría, con mucho más crudeza lo que es la aportación del capitalismo. Pero en cualquier caso, somos partícipes de que la lucha obrera, de que la clase obrera solamente es una y por tanto la lucha de la clase obrera también debe ser una.

Con ese enfoque, con ese sesgo, que desgraciadamente, entiendo que tenemos por pertenecer a ese mundo de países, de alguna manera, bueno, con un estado social más desarrollado, estamos diciéndole a los trabajadores y trabajadoras, es necesaria la organización, es necesaria la lucha. Efectivamente, hay crisis financiera, hay crisis económica, hay una crisis profunda ecológica. El modelo de desarrollo hay que cambiarlo necesariamente, por el bien de todos. Hay una crisis de derechos. Se está desmantelando, en estos países occidentales, se está desmantelando absolutamente todo lo que habían sido las conquistas y los éxitos de las luchas de los trabajadores y trabajadoras de las últimas décadas. Todo eso se está desmantelado.

El que exista un sólo modelo de pensamiento único, un solo modelo de desarrollo, un sólo modelo económico actualmente, está provocando que eso que es la globalización, es decir, el último rostro del capitalismo, campe a sus anchas, no tenga ningún remilgo en dejar.., en hacer dejación de sus principios, de sus fundamentos, de que la economía de mercado es la que nos va a hacer felices y por el contrario entender que, cogiendo el dinero público, sanear sus bancos, sanear sus empresas, es decir, seguir estafando la clase trabajadora, seguir esquilmando y seguir expoliando lo que es ese estado de bienestar o ese estado social que, al menos, habíamos conseguido con las luchas de los últimos años. Evidentemente como digo, no olvidamos jamás, lo que es el sufrimiento de ese conjunto de trabajadores y trabajadoras que pertenecen a otro mundo, que desgraciadamente sufren una mayor esclavitud.

Ese encuentro entre los trabajadores y trabajadoras de Europa, en el caso concreto de España, y los trabajadores de otro mundo, se está produciendo en los que son los trabajadores inmigrantes. La provocación que nos llega a través del capitalismo , la provocación que nos llega a través de los nacionalismos, del neofascismo, del patrioterismo fácil y barato de que como ahora hay crisis en Europa, los que sobran son los trabajadores extranjeros y las trabajadoras extranjeras, ese mensaje, hay que combatirlo con radicalidad, hay que combatirlo con convicción, diciendo que, efectivamente, la respuesta es única, somos la misma clase obrera; tenemos que meternoslo en nuestra propia sangre, nuestros propios trabajadores y trabajadoras deben de ser partícipes de que ese mensaje es honesto, mensaje sí es de transformación. No se trata de salvarnos nosotros y mandar al Estrecho, a que se mueran los compañeros de norte de África o simplemente estemos asistiendo, sin que haya ningún tipo de levantamiento, en ningún país europeo, a lo que son los homólogos al Guantánamo que tiene Estados Unidos. Tenemos centros de internamiento donde la directiva de la Unión Europea habla de retener, sin ningún tipo de normas, sin ningún tipo de derecho, los a lo que son los trabajadores inmigrantes, simplemente por haber cometido un... bueno, no es ni falta, simplemente un problema administrativo de que no tienen papeles. No han cometido ningún tipo de delito, luego no es permitible ni debemos aceptar bajo ningún concepto, el seguir manteniendo los centros de internamiento, que como digo, pretenden que se extiendan hasta dieciocho meses; eso es mantener miles y miles de Guantánamos en el resto de Europa y la clase trabajadora y la sociedad en general, estamos permaneciendo callados. Ha llegado el momento de ponernos en pie, a llegado el momento de encontrarnos los trabajadores de unos mundos con los trabajadores de otros mundo, para que realmente sea la clase trabajadora la que recupere lo que es la lucha de clases. Nuestros sindicatos es un sindicato de clase; representa esa mayoría que realmente hace funcionar al mundo. La lucha de clases y revitalizarla; el adormecimiento a que no se habían sometido los medios de comunicación, magníficamente controlados y manejados y desarrollados expresamente para el control mental , eso hay que combatirlo con rebeldía, con lucha, con enfrentamiento y por tanto, con ilusión.

Son muchas las formas de como la explotación del capitalismo sigue construyendo sus redes para que todos vayamos cayendo en las mismas. Son las multinacionales, realmente, a través de los expedientes de regulación de empleo, las que van haciendo uso de ese potencial económico, de ese potencial político que tienen, ya que realmente los políticos, los gobiernos, no son sino marionetas en sus manos, ¿ no?. Con los expedientes de regulación de empleo están esquilmando el erario público, están esquilmando el bolsillo de los trabajadores y las trabajadoras y los están despidiendo y están mandando el despido, como digo. al desempleo, y a la precariedad por tanto, a diario, a diario, a miles y miles de trabajadores y trabajadoras.

Por tanto, el enfrentamiento, como digo, al que nos quieren someter con medidas, por ejemplo, como digo, con la Directiva Europea de las 65 horas, que en algunos países eso puede parecer algo normal, hay que negarse radicalmente, hay que oponerse radicalmente a que la de explotación continúe, a que el expolio a que nos están sometiendo, como digo, realmente termine por, simplemente, por hacernos desaparecer, porque no nos sintamos nunca ni felices ni dueños de nuestro futuro.

 

Quiero terminar, porque creo que lo importante es que, aquí no hablemos desde la mesa, sino que realmente podamos establecer un debate sano sobre lo que son las propuestas que estamos enviando, quiero terminar diciendo que efectivamente la defensa, en el caso concreto del Estado Español, la defensa, por ejemplo, de lo público, de lo colectivo, de lo participativo, de aquello que nos da señas de identidad, de clase trabajadora, del desarrollo de organizaciones que, realmente, planteen modelos organizativos donde la participación y la asamblea sea el órgano de gestión... Ese es el trabajo importante que tenemos que diseñar, es el trabajo importante al que no podemos seguir renunciando.

Ojalá que esta pequeña oportunidad, que a lo mejor no está permitiendo en estos tiempos, cuando hablamos de crisis, cuando ya muchos nos reconocemos, perdón, muchos se siguen reconociendo anticapitalistas y gente nueva que están empezando a utilizar ese término con entusiasmo y con interés, ojalá aprovechemos ese fruto de esa rebeldía que necesariamente... y esa movilización social, que necesariamente va a surgir, para que seamos capaces de transcender de nuestras propias empresa, de nuestro propio ámbito de trabajo y tengamos una visión de conjunto, tengamos una visión de lucha global, tengamos una visión de movilización social colectiva y generalizada. Nosotros trabajamos con la huelga general en España en estos momentos. La huelga general ya se ha producido, por ejemplo, en Italia; en Francia la tienen prevista para finales de enero; nosotros trabajamos con esa movilización general en el Estado Español, con objeto de unificar las luchas, de sentirnos parte de esa clase trabajadora que ha sido excluída y que está siendo marginada absolutamente. Ese es el compromiso, ese es nuestro mensaje y esas son nuestras ideas, con las queremos encontrarnos con todos vosotros y vosotras.

Nuestro agradecimiento, como digo, a la invitación que se nos presta, la posibilidad de compartir nuestros mensajes y un saludo libertario y un abrazo fraternal.