Documentación histórica

Intervención de trabajador@s de la maquila de Baja California. DF. (2008)

Las Cuatro Ruedas del Capitalismo: Explotación

Trabajadores de la industria maquiladora en Baja California

26 de diciembre de 2008

Bueno, este... los veinte minutos nos los vamos a dividir entre tres compañeros de Coahuila, Tamaulipas y Tijuana.

Primero, esto fue lo que me pidieron que les leyera, primero, es la diferencia entre la cárcel y la maquila.

En la cárcel te pasas la mayor parte del tiempo en una celda de 3 x 2.5 metros; en la maquila te pasas la mayor parte del tiempo en un espacio de 1.5 x 1.5 metros. En la cárcel, la celda tiene una ventana  pequeña al exterior y ventilación natural; en la maquila, no tienes ventanas al exterior y el aire está contaminado. En la cárcel, te dan tres comidas al día; en la maquila tienes treinta minutos para salir a comer, pagas por ello y es tan mala como la de la cárcel. En la cárcel, nadie te molesta porque fumes; en la maquila solo puedes fumar a la hora de la comida y tienes que escoger entre fumar o comer. En la cárcel, la pena se acorta por buen comportamiento; en la maquila, si te comportas bien te premian con más trabajo. En la cárcel, el guardia te abre y cierra las puertas a tu paso; en la maquila tienes que ir abriendo y cerrando las puertas con una tarjeta de seguridad. En la cárcel, nadie te molesta porque veas TV o leas un libro; en la maquila no hay que TV y si lees un libro, te despiden. En la cárcel, no tienes que pedir permiso para ir al baño; tienes tu propio excusado y puedes tardar lo que se te plazca; en la maquila, tienes que pedir permiso para hacer tus necesidades fisiológicas; si te dan permiso, tienes cinco minutos para regresar a tu puesto de trabajo y compartes el excusado con cientos de personas. En la cárcel permiten que tu familia y amigos te visiten dos veces a la semana; en la maquila, ni siquiera puedes hablar por teléfono con ellos. En la cárcel, tus gastos los pagan los contribuyentes y nadie te obliga a trabajar; en la maquila, tienes que pagar todos los gastos por ir a trabajar y además, te descuentan impuestos. En la cárcel, los custodios, por lo general son unos sádicos; en la maquila se llaman gerentes y supervisores...

Lo otro, es el Plan de Lucha de los Trabajadores y Trabajadoras de la Maquila, que hicimos en Tijuana; dice:

Vivimos una ofensiva del capitalismo que ha echado abajo conquistas que teníamos como la jornada de ocho horas, el derecho a la organización, etc.

Esto, nos ha puesto en una situación en que lo que vivimos es la resistencia; resistencia ante quién nos  oprime, explota, despoja, discrimina, reprime y pretende robarnos nuestra dignidad. En esta lucha de resistencia, debemos ponernos de acuerdo para acumular la fuerza y la organización que nos permita tomar los medios de producción y así poder destruir a nuestro opresor, el sistema capitalista.

Mientras logramos tener la fuerza y la organización para realizar nuestro objetivo y destruir al causante de nuestros males, nuestras demandas como trabajadoras y trabajadores de la maquila en Tijuana, para poder convencer a nuestras compañeras y compañeros de que las cosas pueden cambiar, de que la vida puede ser diferente, de que otro mundo es posible, de que necesitamos organizarnos, nuestro Plan de Lucha es:

Aumento salarial de emergencia, que el salario alcance para lo que dice el artículo 123 de la Constitución, que se respete el derecho a organizarnos como nosotras y nosotros queramos y necesitemos, que se respete la jornada de 8 horas como máximo al día, que no se nos castigue si no cumplimos con los estándares de producción, que las mujeres no sean despedidas cuando están embarazadas, que se nos permita ir al baño cuando nuestras necesidades fisiológicas así lo requieran,

que no se utilicen químicos que dañen nuestra salud, principalmente el sistema reproductivo, que no haya malos tratos ni insultos ni gritos, que se respete nuestra dignidad como seres humanos por parte de supervisores, gerentes mexicanos y extranjeros, que se termine la esclavitud en la maquila, que bajen los ritmos de producción, que se respeten las incapacidades permanentes totales, permanentes parciales  y temporales, que podamos tener vacaciones, que no nos despidan por defender nuestros derechos, que nos paguen las incapacidades de tres días o menos, que no pidan pruebas de embarazo para entrar a trabajar, que permitan trabajar aunque tengamos tatuajes o piercings, que respeten nuestra forma de vestir sin importar el género, el sexo o el gusto sexual que tengamos, que se prohíba el trabajo industrial dominical y nocturno, que haya guarderías para nuestros hijos e hijas, estabilidad en el empleo, que desaparezcan los sindicatos fantasmas, que se enseñe la Ley Federal del Trabajo desde la primaria, que se de un trato digno en el Seguro Social, que se investigue sobre las nuevas enfermedades que estamos padeciendo producto de los químicos y los movimientos repetitivos, que se incorporen a la lista de enfermedades de la Ley Federal del Trabajo estas nuevas enfermedades.

Alto al hostigamiento sexual a mujeres, lesbianas, travestis y homosexuales; que recibamos reparto de utilidades, que se respeten los días de descanso obligatorio de acuerdo a nuestra historia y cultura y no se nos cambien por los días festivos en Estados Unidos, que las empresas se hagan responsables de todos los gastos de salud y educación cuando nuestros hijos e hijas nazcan con malformaciones producto de los químicos en las fábricas. Salud laboral, vivienda digna, que los hombres se hagan responsables también de las tareas domésticas y del cuidado de los niños y niñas; no a los contratos de protección, que no se contaminen nuestra colonias con los deshechos químicos de las maquiladoras.