Documentación histórica

Intervención de la Asociación Ya Basta. Italia. Mesa de la mañana. 2 de enero de 2009

UN AGRADECIMIENTO POR HABER HECHO POSIBLE ESTE PRIMER FESTIVAL MUNDIAL DE LA DIGNA RABIA

AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL,

A LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS EN REBELDÍA,

A LA OTRA CAMPAÑA NACIONAL E INTERNACIONAL,

A LOS MOVIMIENTOS SOCIALES QUE ESTÁN AQUÍ Y A AQUELLOS QUE ESTÁN AUNQUE NO HAYAN PODIDO VENIR,

TAMBIÉN AL CIDECI QUE NOS BRINDA SU HOSPITALIDAD

Nuestra palabra hoy es una contribución colectiva, porque la Asociación Ya Basta es un puente que desde Italia cruza los océanos.

Un saludo de las comunidades italianas en resistencia para defender su derecho a decidir sobre su futuro: como los habitantes de la ciudad de Vicenza que luchan contra la construcción del cuartel militar estadunidense más grande en Europa, como los hermanos y hermanas de Nápoles que pelean contra la devastación ambiental, como las gentes de la Valle di Susa que se enfrentan a la construcción de megaproyectos destructivos, y de muchos más lugares en donde los de abajo se organizan y luchan, haciendo crecer la autonomía dentro de sus luchas.

Un saludo de los y las estudiantes de las escuelas preparatorias y las universidades que han tomado las calles, ocupando las aulas y bloqueando las ciudades en estos meses, en contra de la reforma del sistema educativo puesta en marcha por el anterior gobierno de centro-izquierda e implementada por el actual gobierno de derecha.

“Ola anomala” es el nombre que se han dado y como una ola con el grito de “vuestra crisis no la pagaremos nosotros” han invadido la escena social con creatividad y con múltiples acciones.

Ellos son los precarios, los futuros trabajadores flexibles que ya están construyendo su autonomía exigiendo nuevos derechos para reapropiarse de la riqueza existente.

Un saludo de todas las familias, niños y niñas que dentro del movimiento de la ola han ocupado las escuelas primarias y ESTÁN autogestionándolas, trasformandolas en lugares libres, con una educación abierta y no jerárquica, como de por si deberían ser las escuelas.

Un saludo de los Centros Sociales Ocupados, espacios donde la autogestión se hace autonomía.

Puntos de referencia para irrumpir en las metrópolis y subvertir los planes de control y seguridad de los de arriba.

Centros Sociales que producen cultura, crean medios de comunicación independientes, conquistan el derecho a la vivienda con la ocupación de casas, animan las luchas antirracistas y antifascistas en nuestro territorio.

Centros sociales que, mientras se enfrentan con las peores formas de explotación de este sistema neoliberal, hacen de su independencia una nueva práctica de libertad, devolviendo su verdadero sentido a la digna palabra libertad.

Un saludo de las y los migrantes, invisibles que en medio de todas las dificultades de su vida clandestina, tienen el valor de organizarse para afirmar que ningún ser humano es ilegal.

Un saludo de las mujeres, en su mayoría jóvenes, que están inventando con sus prácticas reales y radicales un discurso de género que se centra en la autodeterminación.

Mujeres en movimiento, cuerpos y pensamientos libres.

Todos estos saludos, todas estas luchas, son las de mujeres y hombres de distintas edades que saben bien, porque la están viviendo, qué quiere decir rabia, que es la digna rabia.

Estas son algunas voces de la digna rabia en nuestro país, pero hay muchas más que se ESTÁN moviendo en la sociedad.

Estamos en un momento de la historia que nombramos “año zero”.

Estamos en la crisis de la globalización, aquello que intentaron imponernos como único modelo de futuro para la humanidad. Una crisis que es económica, social y ambiental, es decir, estructural.

Una crisis producida en gran medida por las luchas, las resistencias, la insubordinación de muchos a ser explotados totalmente por un sistema que quiere reservar la ganancia y la riqueza solamente para unos pocos, expoliando y condenando a la pobreza a la mayoría de la humanidad.

Qué queremos decir cuando decimos que la crisis es estructural? Básicamente que el capitalismo no puede salir de la situación por la que atraviesa si no modifica su propia naturaleza, una naturaleza de violencia y explotación. Una naturaleza que por si mismo el capitalismo no puede modificar, lo que significa que, al contrario de lo que tratan de hacernos creer los poderosos, no habrá una nueva forma de capitalismo “bueno” o neo-reformismo, sencillamente porque es imposible.

Precisamente por eso la actual crisis abre una época que puede desencadenar enormes dramas para la humanidad, pero que al mismo tiempo puede También crear enormes posibilidades.

Dramas enormes, porque el poder no dejará de intentar alimentarse imponiendo guerras, sistemas de control, violencia, para tratar de continuar explotando nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Pero también posibilidades enormes, porque si como decimos el capitalismo neoliberal no puede transformarse en un capitalismo “bueno”, neo-reformista, los espacios de las luchas, las resistencias, los movimientos para crear un mundo nuevo son más que nunca necesarios para la vida misma de la humanidad.

Los gritos de YA BASTA, las rabias, ya están empezando a ser dignas, comienzan a desarrollarse en múltiples formas de lucha que expresan y construyen autonomía, independencia, algo que no es solo otro mundo, sino un mundo completamente nuevo.

Es un camino que sabemos no será fácil.

Un camino que aunque esté hecho de conflictos, de radicalidad, de enfrentamientos, es el camino que nosotros queremos caminar juntos, de la mano de otros muchos y otras muchas en el mundo.

En este camino no se trata de tomar el poder para transformarlo desde dentro. No. Se trata de que practicando autonomía construimos nuestra independencia, lo que nosotros en Italia llamamos contrapoder.

Dentro de los conflictos y de las rebeldías, se camina una constante re-elaboración de nuevas formas sociales, de una cooperación social libre.

Liberar espacios, construir comunidades autónomas, hablar nuevos lenguajes, ser independientes, ser libres.

Autonomía, libertad, independencia, no son solo palabras, sino también cuerpos, sujetos, existencias, laboratorios vivientes que se pueden poner en común por todo el mundo, construyendo la fuerza de resistir a un poder que hará todo lo posible para detenernos.

Nosotros y nosotras desde nuestros territorios no pensamos ser el todo.

Intentamos abrir espacios en movimiento, ser puentes. Tratamos, no sin errores y dudas, de ser parte de la digna rabia.

En Italia ahora muchas y muchos decimos que no es el tiempo de la síntesis esquemática, de reproponer dogmas ideológicos, es más que nunca el tiempo de vivir la realidad construyendo autonomía.

Es el tiempo de analizar con pensamiento libre, de escuchar las voces de aquellos que, en el mundo, luchan.

Es el tiempo de vivir luchando desde abajo, de crear nuevas experiencias de hacer política.

Es el tiempo de construir un nuevo mundo.

No es el tiempo de los partidos políticos que dicen que se puede cambiar el mundo con las elecciones.

Porque, simplemente, no es verdad.

No es fácil, pero sí se puede, porque hemos aprendido que no hay otro modo de mirarnos en el espejo de los otros explotados sin sentir vergüenza.

Aquí estamos entonces para escuchar, para compartir nuestras experiencias, para regresar a nuestros Centros Sociales y a nuestras comunidades más fuertes que antes.

Sentimos que, aunque las palabras para nombrar las cosas sean a veces distintas, los lugares donde vivimos sean diferentes y nuestras historias sean diversas, hoy hay en el mundo un Ya Basta común, autónomo, independiente, libre, que habla con rabia y dignidad.

El próximo verano los poderosos del planeta celebraran en Italia la cumbre del G8. En este tiempo de crisis de la globalización, sin embargo, estos poderosos que se reunirán en nuestro país aparecen como gigantes con pies de barro.

Polifemos cegados por tantos “nadies” que se ESTÁN levantando, como está sucediendo con la revuelta en las calles de toda Grecia, con la insumisión de los jóvenes en las metrópolis de todo el mundo, con las resistencias de los pueblos indígenas contra el despojo en los cincos continentes, con las luchas en defensa de los bienes comunes y de la tierra en todo el planeta.

Este es el contexto diferente en el que los poderosos se reunirán en Italia en el G8, un momento distinto, un mundo diferente que como movimientos tenemos que preguntarnos y discutir juntos la manera de afrontarlo.

No será suficiente solamente con actos de protesta allí donde se reúnan los poderos, sino que será importante poner en practica realmente lo que ya es la radical alternativa a ellos.

Con esta idea trabajaremos como movimientos italianos, con Carlo Giuliani en el corazón, con Alexis de Grecia, Alexis de México, con todos los que murieron luchando contra este sistema, los que están encarcelados, los que están sufriendo, como los hermanos en Gaza.

Tenemos mucho de lo que preguntarnos, pero de lo que estamos seguros es de que con nosotros estarán ustedes.

Una conocida canción del hip hop rebelde italiano dice “hacemos movimiento para el movimiento”.

En las revueltas de los barrios negros de las metrópolis estadounidenses, se decía “sin rabia no se puede ser feliz”. Hoy decimos “sin la digna rabia no se puede construir el futuro”.

Asociación Ya Basta

San Cristóbal de las Casas, 2 de enero de 2009