Comunicados

CHIAPAS: LA TRECEAVA ESTELA. (2003)

Primera parte: UN CARACOL.

Madrugada en las montañas del sureste mexicano.

Despacio, con un lento pero constante movimiento, la luna deja que la oscura sábana de la noche le resbale por el cuerpo y muestra al fin la lúbrica desnudez de su luz. Se tiende entonces a lo largo del cielo con el deseo de mirar y ser mirada, es decir, de tocar y ser tocada. Si algo hace la luz es remarcar su opuesto, así que, abajo, una sombra ofrece a la nube una mano mientras murmura:
 
"Ven conmigo, mira con tu corazón lo que mis ojos te muestran, camina en mis pasos y sueña en mis brazos. Allá arriba las estrellas hacen un caracol con la luna como origen y destino. Mira y escucha. Es ésta una tierra digna y rebelde. Los hombres y mujeres que la viven son como muchos hombres y mujeres del mundo. Caminemos entonces para mirarlos y escucharlos ahora, cuando el tiempo titubea entre la noche y el día, cuando la madrugada es reina y señora en estos suelos.
 
Cuidado con ese charco y el lodo. Mejor sigue la huella que, como en muchas otras cosas, es la más sabedora. ¿Escuchas esas risas? Son de una pareja que a esta hora repite el antiguo rito del amor. Él murmuró algo y ella ríe, ríe como si cantara. Luego silencio, luego suspiros y gemidos apagados. O tal vez fue al revés, primero los suspiros y gemidos, después los murmullos y las risas. Pero sigamos adelante, porque el amor no requiere de más testigos que las miradas trocadas en piel y, siendo luz de sol sin importar la hora, también desnuda a las sombras.
 
Ven. Sentémonos un rato y déjame contarte. Estamos en tierras rebeldes. Aquí viven y luchan ésos que se llaman "zapatistas". Y muy otros son estos zapatistas... y a más de uno desesperan. En lugar de tejer su historia con ejecuciones, muerte y destrucción, se empeñan en vivir. Y las vanguardias del mundo se mesan los cabellos, porque en el "vencer o morir" estos zapatista ni vencen ni se mueren, pero tampoco se rinden y aborrecen el martirio tanto como la claudicación. Muy otros, es cierto. Y luego ése que se dice que es su líder, el tal Sup Marcos, cuya imagen pública se acerca más a la de Cantinflas y Pedro Infante, que a la de Emiliano Zapata y el Ché Guevara. Y es inútil decir que así nadie los toma en serio, porque los primeros en burlarse de ser muy otros son ellos mismos.
 
Son indígenas rebeldes. Rompen así con el esquema tradicional que, primero de Europa y después de todos aquellos que visten el color del dinero, les fue impuesto para mirar y ser mirados.
 
Así que no les acomodan ni la imagen "diabólica" de los sacrificadores de humanos para malcontentar a los dioses, ni la del indígena menesteroso con la mano tendida esperando la limosna o la caridad de quien todo tiene, ni la del buen salvaje que es pervertido por la modernidad, ni la del infante que divierte a los mayores con sus balbuceos, ni la del sumiso peón de todas las haciendas que hieren la historia de México, ni la del hábil artesano cuyo producto adornará las paredes de quien lo desprecia, ni la del ignorante que no debe opinar sobre lo que está más allá del reducido horizonte de su geografía, ni la del temeroso de dioses celestiales o terrenos.
 
Porque has de saber, azul reposo, que estos indígenas enojan hasta a quienes simpatizan con su causa. Y es que no obedecen. Cuando se espera que hablen, callan. Cuando se espera silencio, hablan. Cuando se espera que dirijan, se ponen atrás. Cuando se espera que sigan atrás, agarran para otro lado. Cuando se espera que sólo hablen ellos, se arrancan hablando de otras cosas. Cuando se espera que se conformen con su geografía, caminan el mundo y sus luchas.
 
O sea que no tienen contento a nadie. Y parece no importarles mucho. Lo que sí les importa es tener contento a su corazón, así que siguen los caminos que él les marca. Así parece que están haciendo ahora. En todas partes hay gente en los caminos. Van y vienen apenas cruzando los saludos de rigor. Pasan largas horas en reuniones o asambleas o lo que sea. Entran con rostro ceñudo y salen sonriendo con complicidad.
 
Mmh...
 
Como quiera que sea, es seguro que lo que vayan a hacer o a decir no les va a gustar a muchos. Además, como dice el Sup, la especialidad de los zapatistas es crear problemas y ya luego a ver quién los resuelve. Así que de esas reuniones no cabe esperar más que problemas...
 
Tal vez podríamos adivinar de qué se trata si miramos con atención. Los zapatistas son muy otros, no sé si ya te lo dije, así que imaginan cosas antes de que esas cosas estén y piensan que, nombrándolas, esas cosas empiezan a tener vida, a caminar... y sí, a da r problemas. Así que seguro ya imaginaron algo y van a empezar a hacer como si ese algo ya existiera y nadie va a entender nada hasta que pase un tiempo porque, en efecto, ya nombradas, las cosas empiezan a tener cuerpo, vida y mañana.
 
Entonces podríamos buscar alguna pista... No, no sé dónde buscar... Creo que su modo es mirar con los oídos y escuchar con la mirada. Si, ya sé que suena complicado, pero ahora no se me ocurre otra cosa. Ven sigamos caminando.
 
Mira, allá el arroyo se hace un remolino y en su centro la luna titila su danza deforme. Un remolino... o un caracol.
 
Dicen aquí que los más antiguos dicen que otros más anteriores dijeron que los más primeros de estas tierras tenían aprecio por la figura del caracol. Dicen que dicen que decían que el caracol representa el entrarse al corazón, que así le decían los más primeros al conocimiento. Y dicen que dicen que decían que el caracol también representa el salir del corazón para andar el mundo, que así llamaron los primeros a la vida. Y no sólo, dicen que dicen que decían que con el caracol se llamaba al colectivo para que la pabra fuera de uno a otro y naciera el acuerdo. Y también dicen que dicen que decían que el caracol era ayuda para que el oído escuchara incluso la palabra más lejana. Eso dicen que dicen que decían . Yo no sé. Yo camino contigo de la mano y te muestro lo que ve mi oído y escucha mi mirada. Y veo y escucho un caracol, el "pu"y", como le dicen en lengua acá.
 
Ssh. Silencio, La madrugada ya deja su paso al día. Si, ya sé que aún está oscuro, pero mira cómo las champas se van iluminando de a poco con la lumbre en los fogones. Como ahora somos sombras en la sombra, nadie nos ve, pero si nos vieran seguro nos convidarían un cafecito que, con este frío, se agradece. Como se agradece el roce de tu mano en mi mano.
 
Mira, la luna ya se desliza a occidente, ocultando su embarazo de luz tras la montaña. Es hora de marcharse, de cobijar el paso en la sombra de la cueva, ahí donde se alivian el deseo y el cansancio con otro cansancio más amable. Ven, ahí, con piel y palabras te susurraré "¡Y, ay, cómo quisiera ser/una alegría entre todas,/una sola, la alegría con que te alegrarás tú!/Un amor, un amor solo:/el amor del que tú te enamorases./Pero/no soy más que lo que soy"/(Pedro Salinas. "La voz a ti debida"). Ahí ya no miraremos, pero, en la duermevela del deseo anclado en buen puerto, podremos escuchar la actividad que en estos días agita a estos zapatistas que se empeñan en subvertir hasta el tiempo y levantan de nuevo, como si una bandera fuera, otro calendario... el de la resistencia."
 
Se van sombra y luz. No se han fijado en que una champa ha mantenido su tenue iluminación toda la noche. Ahora, adentro, un grupo de hombres y mujeres comparten el café y el silencio, como antes compartieron la palabra.
 
Durante varias horas, estos seres de corazón moreno han trazado, con sus ideas, un gran caracol. Partiendo de lo internacional, su mirada y su pensamiento ha ido adentrándose, pasando sucesivamente por lo nacional, lo regional y lo local, hasta llegar a lo que ellos llaman "El Votán. El guardián y corazón del pueblo", los pueblos zapatistas. Así desde la curva más externa del caracol se piensan palabras como "globalización", "guerra de dominación", "resistencia", "economía", "ciudad", "campo", "situación política", y otras que el borrador va eliminando después de la pregunta de rigor "¿Está claro o hay pregunta?". Al final del camino de fuera hacia dentro, en el centro del caracol, sólo quedan unas siglas: "EZLN". Después hay propuestas y se dibujan, en el pensamiento y en el corazón, ventanas y puertas que sólo ellos ven (entre otras cosas, porque aún no existen). La palabra dispar y dispersa empieza a hacer camino común y colectivo. Alguien pregunta ¿ "Hay acuerdo? "Hay", responde afirmando la voz ya colectiva. De nuevo se traza el caracol, pero ahora en camino inverso, de dentro hacia fuera. El borrador sigue también el camino inverso hasta que solo queda, llenando el viejo pizarrón, una frase que para muchos es delirio, pero para estos hombres y mujeres es una razón de lucha: "un mundo donde quepan muchos mundos". Más despuecito, una decisión se toma.
 
Ahora es el silencio y la espera. Una sombra sale a la lluvia nocturna. Un chispazo de luz apenas le ilumina la mirada. De nuevo en la oscuridad asciende el humo de sus labios. Con las manos tras la espalda empieza un ir y venir sin destino. Hace unos minutos, allá adentro, una muerte se ha decidido...
 
(Continuará...)
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, julio del 2003.
 
Segunda parte: Una muerte.
 
Hace unos días, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional decidió la muerte de los llamados "Aguascalientes" de la Realidad, Oventik, La Garrucha, Morelia y Roberto Barrios. Situados todos ellos en territorio rebelde. La decisión de desaparecer los "Aguascalientes" fue tomada después de un largo proceso de reflexión...
 
El día 8 de agosto de 1994, en la sesión de la Convención Nacional Democrática celebrada en Guadalupe Tepeyac, el Comandante Tacho, a nombre del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, inauguró, frente a unas 6,000 personas procedentes de diversas partes de México y del mundo, el llamado "Aguascalientes" y lo entregó a la sociedad civil nacional e internacional.
 
Muchos no conocieron ese primer "Aguascalientes", sea porque no pudieron ir, sea porque eran muy jóvenes en aquel año (si usted tiene ahora 24 años o sea que entró en 25, en ese entonces tenía 14 años o sea que estaba entrado en 15), pero era un navío formidable. Encallado en el costado de una loma, su blanco y gigantesco velamen aspiraba a recorrer los 7 mares. Sobre el puente ondeaba, feroz y desafiante, la bandera con el cráneo feroz y las tibias cruzadas. Dos gigantescas banderas nacionales se abrían a los lados, como alas. Tenía una su biblioteca, enfermería, sanitarios, regaderas, música ambiental (que alternaba obsesivamente, en "la del moño colorado" y "cartas marcadas") y, según cuentan, hasta un área para atentados. El trazado de las construcciones semejaba, según he relatado alguna vez, un gigantesco, caracol gracias a lo que llamábamos la "casa chueca". La "casa chueca" no estaba chueca, tenía un quiebre que a primera vista parecía un error arquitectónico, pero que desde las alturas permitía apreciar la espiral que formaban las construcciones. La tripulación del primer "Aguascalientes" estaba formada por individuos e "individuas" sin rostro, evidentes transgresores de las leyes marítimas y terrestres, y era su capitán el más apuesto pirata que haya surcado los océanos: parche en la cuenca del faltante ojo derecho, barba negra con destellos platinados, nariz pronunciada, garfio en una mano y sable en la otra, pata de carne y pata de palo, pistola al cinto y pipa en la boca.
 
El proceso para llegar hasta la construcción de ése que fue el primer "Aguascalientes" fue accidentado... y doloroso. Y no me refiero a la construcción física (que fue realizada en un tiempo récord y sin "spots" televisivos), sino a la construcción conceptual. Explico:
 
Nosotros, después de habernos preparado por 10 años para matar y morir, para manipular y disparar armas de todo tipo, fabricar explosivos, ejecutar maniobras militares estratégicas y tácticas, en fin, para hacer la guerra después de los primeros días de combates, nos habíamos visto invadidos por un auténtico ejército, primero de periodistas, pero después de hombres y mujeres de las más diversas procedencias sociales, culturales y nacionales. Fue después de aquellos "Diálogos de Catedral", en febrero-marzo de 1994. Los periodistas siguieron apareciendo intermitentemente, pero eso que nosotros llamamos "la sociedad civil", para diferenciarla de la clase política y para no encasillarla en clases sociales, fue siempre constante.
 
Nosotros estábamos aprendiendo y, me imagino, esa sociedad civil también. Nosotros aprendíamos a escuchar y a hablar, al igual, imagino, que la sociedad civil. También imagino que el aprendizaje fue menos arduo para nosotros.
 
Después de todo, ése había sido el origen fundamental del EZLN: un grupo de "iluminados" que llega desde la ciudad para "liberar" a los explotados y que se encuentra con que, más que "iluminados", confrontados con la realidad de las comunidades indígenas, parecíamos focos fundidos. ¿Cuánto tiempo tardamos en darnos cuenta de que teníamos que aprender a escuchar y, después, a hablar? No estoy seguro, han pasado ya no pocas lunas, pero yo calculo unos dos años al menos. Es decir, lo que en 1984 era una guerrilla revolucionaria de corte clásico (levantamiento armado de las masas, toma del poder, instauración del socialismo desde arriba, muchas estatuas y nombres de héroes y mártires por doquier, purgas, etcétera, en fin, un mundo perfecto), para 1986 ya era un grupo armado, abrumadoramente indígena, escuchando con atención y balbuceando apenas sus primeras palabras con un nuevo maestro: los pueblos indios.
 
Creo que ya he relatado antes, varias veces, esta parte del proceso de formación (o "refundación") del EZLN. Pero si ahora lo repito no es para abrumarlos con la nostalgia, sino para tratar de explicar cómo se llegó hasta la edificación del primer "Aguascalientes" y, después a su proliferación en tierras zapatistas, es decir, rebeldes.
 
Con esto quiero decir que el principal acto fundacional del EZLN fue el aprender a escuchar y a hablar. Creo que, entonces, aprendimos bien y tuvimos éxito. Con la nueva herramienta que construimos con la palabra aprendida, el EZLN se convirtió pronto en una organización no sólo de miles de combatientes, sino claramente "fundida" con las comunidades indígenas.
 
Para decirlo de alguna forma, dejamos de ser "extranjeros" y nos convertimos en parte de ese rincón olvidado por el país y por el mundo: las montañas del sureste mexicano.
 
Llegó un momento, no podría precisar bien cuando mero, en que ya no estaba el EZLN por un lado y las comunidades por el otro, sino que todos éramos, simplemente zapatistas. Estoy siendo necesariamente esquemático al recordar este período. Ya habrá, espero, otra ocasión y otro medio para detallar ese proceso que, en su forma cruda, no estuvo exento de contradicciones, retrocesos y recaídas.
 
El caso es que así estábamos, es decir, todavía aprendiendo (porque, creo, nunca se acaba de aprender), cuando el ahora "neo aparecido", Carlos Salinas de Gortari (entonces presidente de México gracias a un fraude electoral descomunal), tuvo la "brillante" idea de hacer las reformas que acababan con el derecho de los campesinos a la tierra.
 
El impacto en las comunidades ya zapatistas fue, por decir lo menos, brutal. Para nosotros (note usted que ya no distingo entre las comunidades y el EZLN) la tierra no es una mercancía, sino que tiene connotaciones culturales, religiosas e históricas que no viene al caso explicar aquí. Así que, pronto, nuestras filas regulares crecieron en forma geométrica.
 
Y no sólo, también creció la miseria y, con ella, la muerte, sobre todo de infantes menores de 5 años. Debido a mi cargo, me tocaba entonces checar por radio los ya cientos de poblados y no había día en que alguien no reportara la muerte de un niño, de una niña, de una madre. Como si fuera una guerra. Después entendimos que, en efecto, era una guerra. El modelo neoliberal que Carlos Salinas de Gortari comandó con cinismo y desenfado, era para nosotros una auténtica guerra de exterminio, un etnocidio, puesto que eran pueblos indios enteros los que estaban siendo liquidados. Por eso nosotros sabemos de qué hablamos cuando hablamos de la " bomba neoliberal".
 
Imagino (habrá estudiosos serios por ahí que contarán con datos y análisis precisos) que esto ocurría en todas las comunidades indígenas de México, Pero la diferencia estaba en que nosotros estábamos armados y entrenados para una guerra. Dice Mario Benedetti, en un poema, que uno no siempre hace lo que quiere, que uno no siempre puede, pero tiene el derecho a no hacer lo que no quiere. Y en nuestro caso, no queríamos morir... o más bien, no queríamos morir así.
 
Ya antes, en alguna ocasión, he hablado de la importancia que tiene para nosotros la memoria. Y en consecuencia, la muerte por olvido era (y es) para nosotros la peor de las muertes. Yo sé que sonará apocalíptico, y que más de uno buscará algún dejo martiriológico en lo que digo, pero, para ponerlo en términos llanos, nos encontramos entonces frente a una elección, pero no entre vida o muerte, sino entre un tipo de muerte y otro. La decisión, colectiva y consultada con cada uno de los, entonces, decenas de miles de zapatistas, es ya historia y originó ese destello que fue la madrugada del primero de enero de 1994.
 
Mmh. Me parece que me estoy desviando, porque de lo que se trata es de informarles aquí que hemos decidido darle muerte a los "Aguascalientes" zapatistas. Y no sólo informarles, también tratarles de explicar por qué. En fin, sean generosos y sigan leyendo.
 
Acorralados, salimos esa madrugada de 1994 con solo dos certezas: una era que nos iban a hacer pedazos; la otra que el acto atraería la atención de personas buenas hacia un crimen que, no por silencioso y alejado de los medios de comunicación, era menos sangriento: el genocidio de miles de familias de indígenas mexicanos. Así como lo digo, puede sonar a que teníamos (o tenemos) vocación de mártires que se sacrifican por otros.
 
Mentiría si dijera que si. Porque aunque, viéndolo fríamente, no teníamos ninguna oportunidad militar, nuestro corazón no pensaba en la muerte, sino en la vida y, puesto que éramos (y somos) zapatistas y, ergo, nuestra duda nos incluye, pensábamos que podíamos estar equivocados en eso de que nos iban a hacer pedazos, que tal vez se levantara el pueblo de México entero. Pero nuestra duda, debo ser sincero, no alcanzaba a ser tan grande como para suponer que podría pasar lo que en realidad pasó.
 
Y eso que pasó, fue, precisamente, lo que dio origen al primer "Aguascalientes" y, luego, a los que le siguieron. Creo que no es necesario que repita lo que pasó. Casi estoy seguro (que no suelo estarlo en casi nada) de que quien lee estas líneas algo o mucho tuvo que ver en eso que pasó.
 
Así que hagan un esfuerzo y pónganse en nuestro lugar: años enteros preparándose para disparar un arma, y resulta que lo que hay que disparar son palabras. Se dice así nomás y, ahora que leo lo que acabo de escribir, parece que fue casi natural, como un silogismo de ésos que enseñan en la preparatoria. Sin embargo entonces, créanme, no fue nada fácil. Batallamos mucho... y seguimos haciéndolo. Pero resulta que un guerrero no olvida lo que aprende y, como expliqué antes, nosotros aprendimos a escuchar y a hablar. Así que en ese entonces la historia, como dijo no sé quien, cansada de andar se repetía, y estábamos de nuevo como al principio, es decir, aprendiendo.
 
Y aprendimos, por ejemplo, que éramos diferentes, y que había muchos diferentes a nosotros, pero también diferentes entre ellos mismos. O sea que, casi inmediatamente después de las bombas ("no eran bombas, sino rockets", se apresuraron a aclarar entonces los intelectuales a-nexos que criticaban a la prensa que hablaba de "bombardeos a las comunidades indígenas"), nos cayó encima una pluralidad que no pocas veces nos hizo pensar en si no hubiera sido mejor que, en efecto, nos hubieran hecho pedazos.
 
Un combatiente lo definió, en términos muy zapatistas, en abril de aquel 1994. Llegó a reportarme de la llegada de una caravana de la sociedad civil. Le pregunté que cuántos eran (había que acomodarlos en algún lado) y quiénes (no preguntaba el nombre de cada uno, sino a que organización o grupo pertenecían). El insurgente valoró primero la pregunta y después la respuesta que daría. Eso suele tardar un rato, así que encendí la pipa. Después de la valoración, el compañero dijo. "Son un chingo y son un desmadre". Creo inútil explayarme sobre el universo cuantitativo que abarca el concepto científico "un chingo", pero con "desmadre" el insurgente no representaba una reprobación o una calificación del estado de ánimo de quienes llegaban, sino definía la composición del grupo. "¿Cómo que un desmadre?", le pregunté. "Si", respondió, "Hay de todo, hay... hay son un desmadre", terminó diciendo para insistirme en que no había concepto científico alguno que definiera mejor la pluralidad que había entrado por asalto en territorio rebelde. El asalto se repitió una y otra vez. A veces eran, en efecto, un chingo. Otras veces eran dos o más chingos. Pero siempre fue, para usar el neologismo empleado por el insurgente, "un desmadre".
 
Intuimos entonces que, ni modos, teníamos que aprender, y que ese aprendizaje debía ser para los más posibles. Así que pensamos en una especie de escuela donde nosotros fuéramos los alumnos y el "desmadre" el maestro. Para esto ya estábamos en junio de 1994 (o sea que no somos muy rápidos para darnos cuenta de que tenemos que aprender) y estábamos por hacer pública la nombrada "II Declaración de la Selva Lacandona" que llamaba a formar la "Convención Nacional Democrática" (CND).
 
La historia de la CND es materia de otro relato y ahora sólo la menciono para ubicarlos en tiempo y espacio. Espacio. Si, ése era una parte del problema de nuestro aprendizaje. Es decir, necesitábamos un espacio para aprender a escuchar y a hablar con esa pluralidad que llamamos "sociedad civil". Acordamos entonces construir el espacio y nombrarlo "Aguascalientes" puesto que sería la sede de la Convención Nacional Democrática (rememorando la Convención de las fuerzas revolucionarias mexicanas en la segunda década del siglo XX). Pero la idea del "Aguascalientes" iba más allá. Nosotros queríamos un espacio para el diálogo con la sociedad civil. Y "Diálogo" quiere decir también aprender a escuchar al otro y aprender a hablarle.
 
Sin embargo, el espacio "Aguascalientes" había nacido ligado a una iniciativa política coyuntural y muchos supusieron que, agotada esa iniciativa, el "Aguascalientes" perdía sentido. Pocos, muy pocos regresaron al "Aguascalientes" de Guadalupe Tepeyac. Después vino la traición Zedillista del 9 de febrero de 1995 y el "Aguascalientes" fue destruido casi totalmente por el ejército federal. Incluso ahí se erigió un cuartel militar.
 
Pero si algo caracteriza a los zapatistas, es la tenacidad ("será la necedad", pensará más de uno). Así que no había pasado un año cuando nuevos "Aguascalientes" surgían en diversos puntos del territorio rebelde: Oventik, La Realidad, La Garrucha, Roberto Barrios, Morelia. Entonces sí, los "Aguascalientes" fueron lo que debían ser: espacios para el encuentro y el diálogo con la sociedad civil nacional e internacional. Además de ser sedes de grandes iniciativas y encuentros en fechas memorables, cotidianamente eran el lugar donde "sociedades civiles" y zapatistas se encontraban.
 
Y no sólo. Otros "Aguascalientes" surgieron en otros puntos del territorio nacional (a vuela pluma recuerdo el de la "Casa del Lago", fundado por CLETA, y, más recientemente, el llamado "ojo de Agua" en Ciudad Universitaria, en la UNAM, -ambos en la Ciudad de México-), y en el mundo (el de Madrid, España, el más reciente). Las personas que levantaron y mantuvieron funcionando estos espacios no deben estar contentos al leer ahora que los zapatistas hemos decretado la muerte de los "Aguascalientes". Pero mal hacen en enojarse, porque con los zapatistas no hay muertes estériles.
 
Les decía que nosotros tratamos de aprender de nuestros encuentros con la sociedad civil nacional e internacional. Pero también esperamos que ella aprendiera. El movimiento zapatista surge, entre otras cosas, por la demanda de respeto. Y resulta que no siempre recibimos respeto. Y no es que nos insultaran. O cuando menos no con esa intención. Pero es que, para nosotros, la lástima es una afrenta y la limosna una bofetada. Porque, paralelamente al surgimiento y funcionamiento de esos espacios de encuentro que fueron los "Aguascalientes", se ha mantenido en algunos sectores de la sociedad civil lo que nosotros llamamos "el síndrome de la cenicienta".
 
Del baúl de los recuerdos saco ahora extractos de una carta que escribí hace más de 9 años: "No les reprochamos nada (a los de la sociedad civil que llegan a las comunidades), sabemos que arriesgan mucho al venir a vernos y traer ayuda a los civiles de este lado. No es nuestra carencia la que nos duele, es el ver en otros lo que otros no ven, la misma orfandad de libertad y democracia, la misma falta de justicia. (...) De lo que nuestra gente sacó de beneficio en esta guerra, guardo un ejemplo de "ayuda humanitaria" para los indígenas chiapanecos, llegado hace unas semanas: una zapatilla de tacón de aguja, color rosa, de importación del número 6 y 1/2... sin su par. La llevo siempre en mi mochila para recordarme a mi mismo, entre entrevistas, foto reportajes y supuestos atractivos sexuales, lo que somos para el país después del primero de enero: una cenicienta. (...) Estas buenas gentes que, sinceramente, nos mandan una zapatilla rosa, de tacón de aguja, del 6 y 1/2, de importación, sin su par... pensando que, pobres como estamos, aceptamos cualquier cosa, caridad y limosna. ¿Cómo decirle a toda esa gente buena que no, que ya no queremos seguir viviendo la vergüenza de México? En esa parte que hay que maquillar que no afee el resto. No, ya no queremos seguir viviendo así."
 
Eso fue en abril de 1994. Entonces pensamos que era cuestión de tiempo, que la gente iba a entender que los indígenas zapatistas eran dignos y que buscaban no limosnas sino respeto. La Otra zapatilla rosa nunca llegó y el par sigue incompleto, y en los "Aguascalientes" se amontonan computadoras que no sirven, medicinas caducas, ropa extravagante (para nosotros) que ni para las obras de teatro ("señas" les dicen acá) se utilizan y, sí, zapatos sin su par. Y siguen llegando cosas así, como si esa gente dijera "pobrecitos, están muy necesitados, seguro que cualquier cosa les sirve y a mí esto me está estorbando".
 
No sólo, hay una limosna más sofisticada. Es la que practican algunas ONG's y organismos internacionales. Consiste, grosso modo, en que ellos deciden qué es lo que necesitan las comunidades y, sin consultarlas siquiera, imponen no sólo determinados proyectos, también los tiempos y formas de su concreción. Imaginen la desesperación de una comunidad que necesita agua potable y a la que le endilgan una biblioteca, la que requiere de una escuela para los niños y le dan un curso de herbolaria.
 
Hace unos meses, un intelectual de izquierda escribía que la sociedad civil debía movilizarse para lograr el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés porque las comunidades indígenas zapatistas estaban sufriendo mucho (ojo: no porque fuera de justicia para los pueblos indios de México, sino para que los zapatistas no sufrieran más privaciones).
 
Un momento. Si las comunidades zapatistas quisieran, serían las de mejor nivel de vida de América Latina. Imaginen ustedes cuánto no estaría dispuesto a invertir el gobierno para conseguir la rendición de nosotros y tomarse muchas fotos y hacer muchos "spots" donde Fox o Martita se autopromocionaran, mientras el país se les deshace en las manos. ¿Cuanto no hubiera dado el ahora "neo aparecido" Carlos Salinas de Gortari por terminar su mandato, no con la carga de los asesinatos de Colosio y de Ruíz Massieu, sino con la foto de los rebeldes zapatistas firmando la paz y el Sup entregando su arma (¿la que Dios le dio?) a quien sumió en la ruina a millones de Mexicanos? ¿Cuánto no hubiera ofrecido Zedillo para tapar la crisis económica en la que hundió al país, con la imagen de su entrada triunfal en la Realidad? ¿Cuánto no hubiera estado dispuesto a dar el "croquetas" Albores para que los zapatistas aceptaran la "remunicipalización" efímera que impuso durante la tragicomedia de su mandato?
 
No. Ofertas para comprar su conciencia han recibido muchas los zapatistas, y sin embargo se mantienen en resistencia, haciendo de su pobreza (para quien aprende a ver) una lección de dignidad y de generosidad. Porque decimos los zapatistas que "para todos todo, nada para nosotros" y si lo decimos es que lo vivimos. El reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura indígena, y la mejora en las condiciones de vida, es para todos los pueblos indios de México, no sólo para los indígenas zapatistas. La democracia, la libertad y la justicia a las que aspiramos son para todos los mexicanos, no sólo para nosotros.
 
Con no pocas personas hemos insistido en que la resistencia de las comunidades zapatistas no es para provocar lástima, sino respeto. Acá, ahora, la pobreza es un arma que ha sido elegida por nuestros pueblos para dos cosas: para evidenciar que no es asistencialismo lo que buscamos, y para demostrar, con el ejemplo propio, que es posible gobernar y gobernarse sin el parásito que se dice gobernante. Pero bueno, el tema de la resistencia como forma de lucha tampoco es el objetivo de este texto.
 
El apoyo que demandamos es para la construcción de una pequeña parte de ese mundo donde quepan todos los mundos. Es, pues, un apoyo político, no una limosna.
 
Parte de la autonomía indígena (de la que habla, por cierto, la llamada "Ley Cocopa") es la capacidad de autogobernarse, es decir, de conducir el desarrollo armónico de un grupo social. Las comunidades zapatistas están empeñadas en este esfuerzo, y han demostrado, no pocas veces, que lo pueden hacer mejor que quienes se dicen gobierno. El apoyo a las comunidades indígenas no debiera ser visto como la ayuda a inválidos mentales que ni siquiera saben qué necesitan (y por eso hay que decirles lo que deben recibir) o a niños a los que hay que decirles qué deben comer, a qué hora y cómo, qué deben aprender, qué deben decir y qué deben pensar (aunque dudo que todavía haya niños que acepten esto). Y éste es el razonamiento de algunas ONG's y de buena parte de los organismos financiadores de proyectos comunitarios.
 
Las comunidades zapatistas son responsables en los proyectos (no son pocas las ONG's que pueden atestiguarlo), los echan a andar, los hacen producir y mejoran así los colectivos, no los individuos. Quien apoya a una o a varias comunidades zapatistas, está apoyando no sólo la mejora de la situación material de un colectivo, está apoyando un proyecto mucho más sencillo pero más absorbente: la construcción de un mundo nuevo, uno donde quepan muchos mundos, uno donde las limosnas y las lástimas por el otro sean parte de las novelas de ciencia ficción... o de un pasado olvidable y prescindible.
 
Con la muerte de los "Aguascalientes", mueren también el "síndrome de cenicienta" de algunos "sociedades civiles" y el paternalismo de algunas ONG's nacionales e internacionales. Cuando menos mueren para las comunidades zapatistas que, desde ahora, ya no recibirán sobras ni permitirán la imposición de proyectos.
 
Por todo esto, y por otras cosas que se verán después, el próximo 8 de agosto del 2003, aniversario del primer "Aguascalientes", se decretará la muerte bien "morida" de los "Aguascalientes". La fiesta (porque hay muertes que hay que festejar) será en Oventik y están invitados todos aquellos y aquellas que, en estos diez años, han apoyado a las comunidades rebeldes, sea con proyectos, sea con campamentos de paz, sea con caravanas, sea con el oído atento, sea con la palabra compañera, sea con lo que sea, siempre cuando no sea con la lástima y la limosna.
 
El día 9 de agosto del 2003 nacerá algo nuevo. Pero de eso les contaré mañana. O más bien al rato, porque ahora es de madrugada acá, en las montañas del sureste mexicano, rincón digno de la patria, tierra rebelde, guarida de transgresores de la ley (incluyendo la de gravedad), y pedacito del gran rompecabezas mundial de la rebeldía por la humanidad y contra el neoliberalismo.
 
(Continuará...)
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2003.
 
 
Tercera parte: Un nombre.

Llueve. De por sí llueve en Julio, el séptimo mes del año. Estoy tiritando junto al fogón, dando vueltas sobre mí mismo, como si fuera pollo en rosticería, para ver si así me seco un poco. Resulta que la reunión con los comités terminó ya muy tarde, en la madrugada, y nosotros estamos acampados a buena distancia del lugar de la reunión. No llovía cuando salimos, pero como si nos estuviera esperando, se desató un aguacero de padre y muy señor mío, justo cuando íbamos a mitad del camino, es decir, cuando daba lo mismo seguir que regresar. Los insurgentes se fueron a sus respectivas champas a cambiarse el uniforme mojado. Yo no, y no por valiente, sino por sonso, porque resulta que, buscando aligerar el peso de la mochila, no cargué con una muda de repuesto. Así que, aquí estoy, haciéndole al "pollo estilo Sinaloa". Además inútilmente, porque, por alguna razón que no alcanzo a comprender, mi gorra parece esponja que absorbe el agua cuando llueve y se exprime sola bajo techo. El caso es que, dentro de la champa donde está el fogón, tengo mi lluvia personal. Estos absurdos no me maravillan. Después de todo estamos en tierras zapatistas, y aquí el absurdo es tan frecuente como la lluvia, sobre todo en el séptimo mes del año. He echado ahora sí que más leña al fuego, y no en sentido figurado, y ahora las llamas amenazan con quemar el techo. "No hay mal que no se pueda poner peor", me digo recordando uno de los refranes de Durito, y mejor me salgo.

 
Afuera ya no llueve arriba, pero bajo mi gorra hay un diluvio. Yo estoy tratando de encender la pipa con la cazuela hacia abajo cuando llega el Mayor Rolando. Me queda viendo. Mira al cielo (que a estas alturas ya está completamente despejado y con una luna que parece, a no dudarlo, un sol de medianoche). Vuelve a mirarme. Yo comprendo su desconcierto y digo: "Es la gorra": Rolando dice "Mmh", que viene a significar algo así como "Ah". Para esto ya llegaron más insurgentes e insurgentas y, por supuesto, una guitarra (Esa si, bien seca), y se ponen a cantar. El Rolando y un servidor nos echamos, a dueto, "La Chancla" frente a un público desconcertado, porque aquí el "hit parade" opta por las cumbias, los corridos y las norteñas.
 
Vista la reiteración de mi fracasado lanzamiento como cantante, me retiré a un rincón y seguí el sabio consejo del Monarca que, al igual que Rolando, me quedó viendo, vio el cielo, volvió a mirarme y sólo dijo: "Quítalo tu gorra Sup". La quité y, por supuesto, paró esa lluvia privatizada. Se fue el Monarca a donde estaban los demás. Le dije al Capitán José Luis (que anda de mi escolta) que se fuera a descansar, que ya no iba a haber nada. El Capitán se fue, pero no a descansar, sino a darle a la cantadera.
 
Así que me quedé sólo. Tiritando todavía pero ya sin la lluvia sobre mí. Volví a tratar de encender la pipa, ahora sí con la cazuela hacia arriba, pero descubrí entonces que el encendedor se me había mojado y no daba ni una chispita. Yo murmuré: "úta madre, ya no enciendo ni la pipa, "seguro que mi "sex appeal" se irá a los suelos". Estaba buscando en las bolsas del pantalón (que no son pocas) no un ejemplar de bolsillo del "kamasutra", sino un encendedor seco, cuando una llama se encendió muy cerca de mí.
 
Reconocí el rostro del Viejo Antonio detrás de la luz, acerqué la cazuela de la pipa al cerillo encendido y, dando todavía bocanadas, le dije al Viejo Antonio: "Hace frío".
 
"Hace", respondió él, y con otro fósforo encendió su cigarrillo hecho con doblador. A la luz del cerillo, el Viejo Antonio me quedó viendo, luego miró al cielo, luego otra vez me miró, pero él no dijo nada. Yo tampoco, Seguro que el Viejo Antonio ya está acostumbrado, como yo, a los absurdos que pueblan las montañas del sureste mexicano. Un viento repentino apagó la llama y quedamos sólo con la luz de una luna como hacha mellada por el uso, y el humo rayando la oscuridad. Nos sentamos en el tronco de un árbol caído. Creo que estuvimos un rato en silencio, no muy me acuerdo, pero el caso es que, sin darme apenas cuenta, el Viejo Antonio ya me estaba contando...
 
LA HISTORIA DEL SOSTENEDOR DEL CIELO.
 
"Según nuestros más anteriores, al cielo hay que sostenerlo para que no se caiga. O sea que el cielo no mero está firme, sino que cada tanto se pone débil y como que se desmaya y se deja caer así nomás como se caen las hojas de los árboles y entonces puras calamidades que pasan porque llega el mal a la milpa y la lluvia lo rompe todo y el sol castiga al suelo y es la guerra quien manda y es la mentira quien vence y es la muerte quien camina y es el dolor quien piensa.
 
Dijeron nuestros más anteriores que así pasa porque los dioses que hicieron el mundo, los más primeros, tanto empeño pusieron en hacer el mundo que, después de terminarlo, ya no muy tenían fuerza para hacer el cielo o sea el techo de nuestra casa y le pusieron ahí nomás lo que se les ocurrió y entonces el cielo está puesto sobre la tierra nomás como un techo de ésos de plástico. Entonces el cielo no está mero firme, sino que a veces como que se afloja. Y has de saber que cuando esto pasa, se desarreglan los vientos y las aguas, el fuego se inquieta y la tierra da en levantarse y caminarse sin encontrar donde estarse sosiega.
 
Por eso dijeron los que antes de nosotros se llegaron, que, pintados de colores diferentes, cuatro dioses se regresaron al mundo y, haciéndose gigantes, se pusieron en las cuatro esquinas del mundo para agarrarlo al cielo para que no se cayera y se estuviera quieto y bien planito, para que sin pena lo caminaran el sol y la luna y las estrellas y los sueños.
 
Pero, también cuentan aquellos del paso primero en estas tierras, que a veces a uno o a más de los bacabes, los sostenedores del cielo, como que le entra su sueño y como que se duerme o se distrae con alguna nube y entonces no lo tensa bien su lado del techo del mundo o sea del cielo, y entonces el cielo o sea el techo del mundo como que se afloja y como que se quiere caer sobre la tierra, y el sol y luna ya no tienen plano su camino y las estrellas igual.
 
Así pasó desde el principio, por eso los dioses primeros, los que nacieron el mundo dejaron encargado a uno de los sostenedores del cielo y él debe estarse pendiente para leer el cielo y ver cuando empieza a aflojarse y entonces este sostenedor debe hablarle a los otros sostenedores para que despierten y vuelvan a tensar su lado y las cosas se acomoden de nuevo.
 
Y este sostenedor nunca duerme, siempre debe estar alerta y pendiente para despertar a los demás cuando el mal se cae sobre la tierra. Y dicen los más antiguos en el paso y la palabra que este sostenedor del cielo lleva en el pecho colgado un caracol y con él escucha los ruidos y silencios del mundo para ver si todo está cabal, y con el caracol los llama a los otros sostenedores para que no se duerman o para que se despierten.
 
Y dicen aquellos que más primero fueron que, para no dormirse, este sostenedor del cielo va y viene dentro y fuera de su propio corazón, por los caminos que lleva en el pecho, y dicen aquellos enseñadores antiguos que este sostenedor enseñó a los hombres y mujeres la palabra y su escritura porque, dicen mientras la palabra camine el mundo es posible que el mal se aquiete y esté el mundo cabal, así dicen.
 
Por eso la palabra del que no duerme, del que está pendiente del mal y sus maldades, no camina directo de uno a otro lado, sino que anda hacia sí misma, siguiendo las líneas del corazón, y hacia fuera, siguiendo las líneas de la razón, y dicen los sabedores de antes que el corazón de los hombres y mujeres tiene la forma de un caracol y quienes tienen buen corazón y su pensamiento se andan de uno a otro lado, despertando a los dioses y a los hombres para que se estén pendientes de que el mundo se esté cabal. Por eso, quien vela cuando los demás duermen usa un su caracol, y lo usa para muchas cosas, pero sobre todo para no olvidar."
 
Con las últimas palabras, el Viejo Antonio ha tomado una varita y algo ha dibujado en la tierra. Se va el Viejo Antonio y yo me voy también. Al oriente el sol se asoma apenas por el horizonte, como asomándose nomás, como checando si quien vela no se ha dormido y si hay alguien pendiente de que el mundo vuelva a estar cabal.
 
Regresé al lugar a la hora del pozol, cuando el sol ya había secado la tierra y mi gorra. A un lado del tronco caído, sobre la tierra, vi el dibujo que había hecho el Viejo Antonio. Era una espiral de trazo firme, era un caracol.
 
El sol estaba por la mitad de su camino cuando regresé a la reunión con los comités. Decidida la madrugada anterior la muerte de los "Aguascalientes", se decidía ahora el nacimiento de los "Caracoles" con otras funciones, además de las que tenían los ya agónicos "Aguascalientes".
 
Así los "Caracoles" serán como puertas para entrarse a las comunidades y para que las comunidades salgan; como ventanas para vernos dentro y para que veamos fuera; como bocinas para sacar lejos nuestra palabra y para escuchar la del que lejos está. Pero sobre todo, para recordarnos que debemos velar y estar pendientes de la cabalidad de los mundos que pueblan el mundo.
 
Los comités de cada zona se han reunido para ponerle nombre a su caracol respectivo. Serán horas de propuestas, discusiones sobre traducciones, risas, enojos y votaciones. Yo sé que eso tarda, así que me retiro y les digo que me avisen cuando ya hayan hecho acuerdo.
 
Ya en el cuartel, comemos y, en la sobremesa, el Monarca dice que ha encontrado una poza bien "chingona" para bañarse y no sé cuánto. El caso es que Rolando, que no se baña ni en defensa propia, se entusiasma y dice "Vamos".
 
Yo he escuchado con escepticismo (no sería la primera vez que el Monarca saliera con una de las suyas), pero como quiera hay que esperar a que los comités se pongan de acuerdo, así que también digo "Vamos". José Luis queda de alcanzarnos después porque no ha comido, así que salimos primero los tres, o sea el Rolando, el Monarca y yo merengues. Atravesamos un potrero y nada que llegamos. Cruzamos una milpa y nada que llegamos. Le dije a Rolando: "Creo que vamos a llegar cuando ya haya acabado la guerra". El Monarca replica que " ya está aquí nomás".
 
Por fin llegamos. La poza está en un vado del río por el que que cruza el ganado y, en consecuencia, está lodosa y circundada por mierda de vacas y caballos. Rolando y yo protestamos al unísono. El Monarca se defiende: "No así estaba ayer". Yo digo: "Además ya hace frío, yo creo que no me baño". Rolando, que ha perdido el entusiasmo en el camino, recuerda que la mugre, como bien lo dice el Piporro, también protege contra las balas, y se suma con un "Creo que yo tampoco". El Monarca se suelta entonces un discurso sobre el deber y no sé cuánto y que "sin importar las privaciones y sacrificios". Yo le digo que qué tiene que ver el deber con su pinche poza y él entonces nos da en la pata de palo porque nos dice: "Ah, entonces se rajan".
 
No lo hubiera dicho. A Rolando le crujen los dientes como jabalí enojado mientras se quita la ropa, y yo muerdo la pipa y me desvisto hasta revelar totalmente la "otra media filiación". Nos aventamos al agua más por orgullo que por ganas. Como que nos bañamos, pero el lodo nos dejó el cabello de tal forma que seríamos la envidia del punk más radical. El José Luis llegó luego y dijo "está bien jodida el agua". Rolando y yo le dijimos, en estéreo, "Ah, entonces te rajas". Así que José Luis se metió también a la poza lodosa. Al salir nos dimos cuenta de que nadie traía nada para secarse. Rolando dijo "Pues nos sequemos con el viento", así que sólo nos pusimos las botas y nos fajamos las pistolas, y ahí vamos de regreso, completamente en pelotas, con nuestras miserias al aire, secándonos con el sol.
 
De pronto José Luis, que marcha a la vanguardia, alerta diciendo "viene gente". Nos pusimos los pasamontañas y seguimos adelante. Era un grupo de compañeras que iban a lavar ropa al río. Por supuesto que rieron hasta cansarse y algo dijeron en lengua. Le pregunté a Monarca si escuchó lo que decían y me dijo que dijeron "Ahí va el Sup". Mmh... yo digo que me reconocieron por la pipa, porque créanme que yo no he dado motivo para que me reconozcan por la "otra" media filiación.
 
Antes de llegar al cuartel nos vestimos, aunque todavía íbamos mojados, porque tampoco se trataba de inquietar a las insurgentas. Nos avisaron entonces que ya habían terminado los comités. Cada caracol tenía ya un nombre asignado:
 
El Caracol de la Realidad, de zapatistas tojolabales, tzeltales y mames, se llamará "MADRE DE LOS CARACOLES DEL MAR DE NUESTROS SUEÑOS", o sea "S-NAN XOCH BAJ PAMAN JA TEZ WAYCHIMEL KU"UNTIC".
 
El caracol de Morelia, de zapatistas tzeltales, tzotziles y tojolabales, se llamará "TORBELLINO DE NUESTRAS PALABRAS", o sea "MUC"UL PUY ZUTU"IK JU"UN JC"OPTIC".
 
El Caracol de la Garrucha, de zapatistas tzeltales, se llamará "RESISTENCIA HACIA UN NUEVO AMANECER", o sea "TE PUY TAS MALIYEL YAS PAS YACH"IL SACÁL QUINAL".
 
El Caracol de Roberto Barrios, de zapatistas choles, zoques y tzeltales, se llamará "EL CARACOL QUE HABLA PARA TODOS", o sea "TE PUY YAX SCO"PJ YU"UN PISILTIC" (en tzeltal), y "PUY MUITIT"AN CHA "AN TI LAK PEJTEL" (en chol).
 
El Caracol de Oventik, de tzotziles y tzeltales, se llamará "RESISTENCIA Y REBELDÍA POR LA HUMANIDAD", o sea "TA TZIKEL VOCOLIL XCHIUC JTOYBAILTIC SVENTA SLEKILAL SJUNUL BALUMIL".
 
Esa tarde no llovió y el sol pudo llegarse sin problemas, caminando por un cielo planito, hasta la casa que tiene detrás de la montaña. Salió entonces la luna y, aunque parezca increíble, la madrugada entibió las montañas del sureste mexicano.
 
(Continuará...)
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2003.
 
 
Cuarta parte: Un plan.
 
Desde hace varios años, las comunidades indígenas zapatistas están empeñadas en un proceso de construcción de la autonomía. Para nosotros la autonomía no es fragmentación del país o separatismo, sino el ejercicio del derecho a gobernar y gobernarnos, según establece el artículo 39 de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos.
 
Desde los inicios de nuestro alzamiento, y aún mucho antes, los indígenas zapatistas hemos insistido en que somos mexicanos... pero también somos indígenas. Esto quiere decir que reclamamos un lugar en la Nación Mexicana, pero sin dejar de ser lo que somos.
 
El supuesto proyecto zapatista de una 'Nación Maya' sólo existe en los papeles de algunos de los militares más estúpidos del Ejército Federal Mexicano que, sabiendo que la guerra que realizan contra nosotros es ilegítima, usan este pobre argumento para convencer a sus tropas de que, atacándonos, defienden a México. Sin embargo, el alto mando militar y sus servicios de inteligencia saben que el EZLN no aspira a separarse de México sino que, como lo dice su apellido, pretende la 'liberación nacional'.
 
El proyecto separatista para el Sureste mexicano sí existe, en cambio, en la aplicación de la doctrina neoliberal en nuestras tierras y es comandado por el gobierno federal. El ahora malogrado "Plan Puebla Panamá" no era más que el plan de fragmentar el país, asignándole al sureste mexicano la función de "coto de caza" para el dinero mundial.
 
En el proyecto de fragmentación que se opera desde el gobierno (ésta es la verdadera agenda de los partidos políticos y los tres poderes de la Unión, no la que sale en la prensa), México se dividiría en 3: El norte, con sus estados incorporados a la lógica productiva y comercial de la Unión Americana; el centro, como proveedor de consumidores con mediano y alto poder adquisitivo; y el sur-sureste, como territorio a conquistar para la apropiación de recursos naturales que, en la destrucción globalizada, son cada vez más importantes: agua, aire y tierra (madera, petróleo, uranio... y personas).
 
Siendo esquemáticos y lacónicos, tendríamos que el plan es hacer: del norte, una gran maquila; del centro, un gigantesco "mall"; y del sur-sureste, una gran finca.
 
Pero una cosa son los planes en el papel y otra la realidad. La voracidad del gran dinero, la corrupción de la clase política, la ineficiencia de la administración pública, y la creciente resistencia de grupos, colectivos y comunidades, han impedido que el plan se pueda aplicar cabalmente, y que donde logre instalarse presente la solidez de una escenografía de cartón prendida con alfileres.
 
Ahora que, para el Poder, parecen estar de moda los "suicidios", podríamos decir que no hay concepto mejor para definir el plan de políticos y empresarios para nuestro país: es un suicidio.
 
La globalización del Dinero necesita de la destrucción del Estado Nacional. Éste, durante mucho tiempo, ha sido (entre otras cosas) la trinchera en la que los capitales locales se refugian para subsistir y crecer. Pero de la trinchera ya sólo quedan algunos escombros.
 
En el campo, los pequeños y medianos productores han ido sucumbiendo frente a las grandes agroindustrias. Pronto les seguirán los grandes productores nacionales. En la ciudad, los "malls", es decir, los centros comerciales, no sólo anulan al pequeño y mediano comercio, también se "tragan" a los grandes comercios nacionales. Y ni hablar de la industria nacional, que se encuentra ya en sus últimos estertores.
 
Frente a esto, la estrategia del dinero nacional ha sido ingenua, por no decir estúpida. Ha repartido monedas a uno y otro lado del espectro de los partidos políticos, asegurando así (cuando menos eso creen) que no importa qué color gobierne, porque siempre lo hará al servicio del color del dinero. Así los grandes empresarios mexicanos financian lo mismo al PRI, al PAN, al PRD, o a cualquier partido político que tenga alguna posibilidad en el tinglado gubernamental y parlamentario.
 
En sus reuniones (como en los tiempos de la mafia en Norteamérica, las bodas suelen ser un pretexto para que los grandes señores sellen acuerdos y desvanezcan conflictos), los señores mexicanos del dinero se felicitan mutuamente: tienen en nómina a toda la clase política nacional.
 
Pero lamento darles una mala noticia: como lo demostró el ahora acallado escándalo de los "Amigos de Fox", el dinero fuerte viene de otro lado. Si el que paga manda, el que paga más, manda más. Así que esos políticos impulsarán leyes a la medida del cheque que reciben. Tarde o temprano, los grandes capitales foráneos irán apropiándose de todo, empezando por quebrar y absorber a quienes más tienen. Y todo esto con la protección de leyes "ad hoc". Los políticos son ya, y desde hace tiempo, dóciles empleados... de quien paga màs. Mal hacen los empresarios nacionales al pensar que el dinero extranjero se conformará con la industria eléctrica y el petróleo. El nuevo poder en el mundo quiere todo. Así que del dinero nacional sólo quedará la nostalgia y, si tienen suerte, algún puesto menor en las mesas directivas.
 
El agónico capital nacional en su ceguera histórica ve con terror cualquier forma de organización social. Las casas de los mexicanos ricos se protegen con complicados sistemas de seguridad. Temen que venga de abajo la mano que les arrebate lo que tienen. Al hacer uso de su derecho a la esquizofrenia, los mexicanos ricos no sólo delatan el origen real de su bonanza, también revelan su cortedad de miras. Serán despojados sí, pero no por la improbable furia popular, sino por una codicia más grande que la suya: la de quienes sí son ricos donde la riqueza es. No es asaltando las grandes mansiones y de madrugada que entrará la desgracia, sino por la puerta principal y en horas de oficina. El ladrón no tiene el físico del desposeído, sino la del próspero banquero.
 
Quien despojará de todo a los Slim, los Zambrano, Los Romo, los Salinas Pliego, los Azcárraga, los Salinas de Gortari, y los otros apellidos del reducido universo de los ricos mexicanos, no habla tzeltal, tzotzil, chol o tojolabal, ni tiene la piel morena. Es más tampoco habla español. Habla inglés, tiene la piel de color verde dólar, estudió en universidades extranjeras y es un ladrón de costumbres refinadas.
 
Por eso de nada le servirán los ejércitos y policías. Éstos se preparan y atrincheran para pelear contra fuerzas rebeldes, pero su mayor enemigo, el que aniquilará por completo, profesa la misma ideología: el capitalismo salvaje.
 
Por su parte, la clase política tradicional ha empezado ya a ser desplazada. Si el Estado es visto como una empresa, es mejor que lo manejen gerentes y no políticos. Y en la neo empresa "estado-nacional.com" el arte de la política no sirve más.
 
Los políticos de antaño se han dado ya cuenta y tienden a emboscarse en sus respectivas trincheras regionales o locales. Pero el huracán neoliberal también irá a buscarlos ahí.
 
Mientras tanto, el capital nacional seguirá en sus opíparas comilonas. Y acaso nunca se dará cuenta de que uno de sus comensales será su sepulturero.
 
Por eso, en vano esperan quienes suspiran porque la defensa del Estado Nacional venga de los empresarios nacionales, de los políticos o de "las instituciones de la República". Unos, otros y otras se hayan embriagados por el holograma del poder nacional y no se dan cuenta de que pronto serán echados de la mansión que ahora poseen.
 
Nosotros, los zapatistas, nos hemos referido en algunas ocasiones al llamado "Plan Puebla Panamá" como algo ya extinto. Esto ha sido así por varias razones:
 
Una es que el mencionado plan ya ha sido minado y el solo intento de su implementación no hará sino agudizar las revueltas sociales.
 
Otra es que el plan pretende que aceptemos que en el norte y centro del país las cosas ya están decididas y nadie se opone. Esto es falso. Las rutas de la resistencia y la rebeldía cruzan todo el territorio nacional, y afloran también ahí donde la modernidad parece haber triunfado totalmente.
 
Una más es que, cuando menos en las montañas del sureste mexicano, no se permitirá, por ningún motivo su implementación.
 
Nosotros no tenemos inconveniente en que Derbez y Taylor sigan embaucando empresarios con el mentado plan, y que diversos funcionarios cobren un sueldo por trabajar en un cadáver. Cumplimos con avisar y que cada quien crea lo que quiera.
 
El principal plan del gobierno no es el "Plan Puebla Panamá". Ése sólo sirve para entretener a una parte de la burocracia estatal y para que los empresarios nacionales comulguen con la rueda de molino de que, ahora sí, el gobierno hará algo para mejorar la economía.
 
El principal plan de la pareja presidencial, en cambio, consiste en algo completamente distinto al "PPP"; desmantelar todas las ya débiles defensas de la economía nacional, entregarse totalmente al desorden globalizado y atenuar un poco, con sermones y limosnas, los brutales impactos de una guerra mundial que ya ha desvastado varias naciones.
 
Si para Carlos Salinas de Gortari el proyecto transexenal fue el "Pronasol" (recuerde usted que hasta se empezaría a formar el "partido solidaridad"), para el foxismo es la "Fundación Vamos México", que dirige Martha Sahagún de Fox. "Pronasol" no era más que la limosna institucionalizada. "Vamos México" tiene, además, un fuerte olor a conventillo rancio.
 
Los planes del gobierno suelen ser complicados y rimbombantes, pero tanta palabrería lo único que oculta es el alto sueldo de sus funcionarios. Estos planes sirven sólo para tener oficinas, emitir comunicados de prensa, y dar la impresión de que algo se está haciendo por la gente.
 
Olvidan los que mandan mandando que la virtud de un buen plan es que debe ser simple y sencillo.
 
Así que, frente al "Plan Puebla Panamá" en particular, y en general contra de todo plan global de fragmentación de la Nación Mexicana, El Ejército Zapatista de Liberación Nacional lanza ahora el... "Plan La Realidad-Tijuana" (RealiTi", por sus siglas).
 
El Plan consiste en ligar todas las resistencias en nuestro país y, con ellas, reconstruir desde abajo a la nación mexicana. En todos los estados de la federación existen hombres, mujeres, niños y ancianos que no se rinden y que, aunque no son nombrados, luchan por la democracia, la libertad y la justicia. Nuestro plan consiste en hablar con ellos y escucharlos.
 
El plan "La Realidad-Tijuana" no tiene presupuesto alguno, ni funcionarios, ni oficinas. Cuenta sólo con la gente que, en su lugar, en su tiempo y en su modo, resiste contra el despojo, y recuerda que la patria no es una empresa con sucursales, sino una historia común. Y la historia no es algo que sólo es pasado. Es también, y sobre todo, futuro.
 
Como el Corrido del Caballo Blanco, pero en Sombra-Luz y saliendo un domingo de La Realidad (y no de Guadalajara), la palabra y el oído zapatista cruzará todo el territorio nacional, desde Cancún y Tapachula, hasta Matamoros y la Paz, llegará a Tijuana a la luz del día, pasará por Rosarito y no se echará hasta ver Ensenada.
 
Y no sólo. Puesto que nuestra modesta aspiración es contribuir en algo a la construcción de un mundo donde quepan muchos mundos, también tenemos un plan para los cinco continentes.
 
Para el norte del continente Americano tenemos el "Plan Morelia-Polo Norte". Que incluye a la Unión Americana y Canadá.
 
Para Centroamérica, El Caribe y Sudamérica, tenemos el "Plan La Garrucha-Tierra de Fuego".
 
Para Europa y África, tenemos el "Plan Oventik-Moscú" (caminando hacia el oriente) y pasa por Cancún el próximo septiembre.
 
Para Asia y Oceanía, tenemos el "Plan Roberto Barrios-Nueva Delhi" (caminando hacia el occidente).
 
Para los cinco continentes el plan es el mismo: luchar contra el neoliberalismo y por la humanidad.
 
Y para las galaxias también tenemos un plan, pero todavía no sabemos que nombre ponerle (¿"La Tierra-Alpha Centauro"?). Nuestro plan intergaláctico es tan sencillo como los anteriores y consiste, grosso modo, en que no sea una vergüenza llamarse "ser humano".
 
Sobra decir que nuestros planes tienen varias ventajas: no son onerosos, no tienen director alguno y se cumplen sin cortes de listones, sin ceremonias aburridas, sin estatuas, y sin que el grupo musical reprima sus ganas de tocar, ahora a ritmo de cumbia y mientras el respetable le da vuelo a la hilacha, ésa que dice "ya se mira el horizonte..."
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
Julio del 2003.
Chiapas, México, Continente Americano, Planeta Tierra, Sistema Solar, Galaxia...
Galaxia... ¿Cómo se llama nuestra galaxia?
 
P.D. Hablando de planes perversos, este 25 de julio se cumplen 9 años del atentado que sufrió la comitiva del entonces candidato a gobernador de Chiapas, Amado Avendaño Figueroa. En él perdieron la vida los luchadores sociales Agustín Rubio, Ernesto Fonseca y Rigoberto Mauricio. La justicia sigue pendiente. No sé ustedes, pero nosotros no olvidamos.
 
 
Quinta parte: Una historia.
 
La historia de los municipios autónomos rebeldes zapatistas es relativamente joven, tiene 7 años cumplidos y entrada en 8. Aunque fueron declarados en ocasión de la ruptura del cerco de diciembre de 1994, los municipios autónomos rebeldes zapatistas (los MAREZ) tardaron todavía un tiempo en concretarse.
 
Hoy, el ejercicio de la autonomía indígena es una realidad en tierras zapatistas, y tenemos el orgullo de decir que ha sido conducido por las propias comunidades. En este proceso el EZLN se ha dedicado únicamente a acompañar, y a intervenir cuando hay conflictos o desviaciones. Por eso es que la vocería del EZLN no coincidía con la de los municipios autónomos. Éstos expresaban directamente denuncias, solicitudes, aclaraciones, acuerdos, hermanamientos (no son pocos los municipios autónomos rebeldes zapatistas que sostienen relaciones con municipios de otros países, principalmente de Italia). Si ahora los autónomos han pedido que el EZLN cumpla funciones de portavoz es porque han entrado en una etapa superior de organización y, generalizada ésta, no corresponde a un solo municipio, o a varios, el darlo a conocer. Por eso el acuerdo fue que el EZLN diera a conocer esto que ahora cambia.
 
Los problemas de las autoridades autónomas, en el período ya pasado, se pueden agrupar en dos tipos; los que se refieren a su relación con la sociedad civil nacional e internacional; y los que se refieren a su autogobierno, es decir, a las relaciones con las comunidades zapatistas y no zapatistas.
 
En su relación con la sociedad civil nacional e internacional, el problema principal es que hay un desarrollo desequilibrado de los municipios autónomos, de las comunidades que se encuentran dentro de ellos e, incluso, de las familias de zapatistas que viven ahí. Es decir, los municipios autónomos más conocidos (como los que son sedes de los ya extintos "Aguascalientes") o más a la mano (más cercanos a los centros urbanos o con acceso por carretera), reciben más proyectos y más apoyo. Lo mismo ocurre con las comunidades. Las más conocidas y las que se encuentran a borde de carretera reciben más atención de las "sociedades civiles".
 
En el caso de familias de zapatistas, ocurre que la sociedad civil, cuando visita las comunidades o trabaja en proyectos o se instala como campamento de paz, suele construir una relación especial con una o varias familias de la comunidad. Lógicamente, con encargos, regalos o atenciones especiales, esas familias tienen más ventajas que el resto, aunque sean todas zapatistas. No es raro, también que quienes tienen interlocución con la sociedad civil por el cargo que ocupan en la comunidad, en el municipio autónomo, en la región, o en la zona, reciban atenciones especiales y regalos que muchas veces dan de qué hablar en el resto de la comunidad y no siguen el criterio zapatista de "a cada quien según sus necesidades".
 
Debo aclarar que no se trata de una relación perversa ni de lo que alguien, con soberbia llamó "contrainsurgencia bien intencionada", sino de algo natural en las relaciones humanas. Sin embargo, puede producir desequilibrios en la vida comunitaria si no hay contrapesos a esa atención privilegiada.
 
En lo que se refiere a la relación con las comunidades zapatistas, el "mandar obedeciendo" se ha aplicado sin distinción. Las autoridades deben ver que se cumplan los acuerdos de las comunidades, sus decisiones deben informarse regularmente, y el "peso" del colectivo, junto con el "pasa la voz" que funciona en todas las comunidades, se convierten en un vigilante dificil de evadir. Aún así, se dan casos de quien se da la maña para burlar esto y corromperse, pero no llega muy lejos. Es imposible ocultar un enriquecimiento ilícito en las comunidades. El responsable es castigado obligándolo a hacer colectivo y a reponerle a la comunidad lo que tomó indebidamente.
 
En cuanto la autoridad se desvía, se corrompe o, para usar un término de acá, "está de haragán", es removida del cargo y una nueva autoridad la sustituye. En las comunidades zapatistas el cargo de autoridad no tiene remuneración alguna (durante el tiempo en que la persona es autoridad, la comunidad le ayuda en su manutención), es concebido como un trabajo en beneficio del colectivo y es rotativo. No pocas veces es aplicado por el colectivo para sancionar la desidia o el desapego de alguno de sus integrantes, como cuando, a alguien que falta mucho a las asambleas comunitarias, se le castiga dándole un cargo como agente municipal o comisariado ejidal.
 
Esta "forma" de autogobierno (que aquí resumo en extremo) no es invención o aportación del EZLN. Viene de más lejos y, cuando nació el EZLN, ya tenía un buen rato que esto funcionaba, aunque sólo a nivel de cada comunidad.
 
Es a raíz del crecimiento desmesurado del EZLN (como ya expliqué, fue a finales de los años 80), que esta práctica pasa de lo local a lo regional. Funcionando con responsables locales (esto es, los encargados de la organización en cada comunidad), regionales (un grupo de comunidades) y de zona un grupo de regiones), el EZLN vio que, de forma natural, quienes no cumplían con los trabajos eran suplidos por otro. Aunque aquí, puesto que se trataba de una organización político-militar, el mando tomaba la decisión final.
 
Con esto quiero decir que la estructura militar del EZLN "contaminaba" de alguna forma una tradición de democracia y autogobierno. El EZLN era, por así decirlo, uno de los elementos "antidemocráticos" en una relación de democracia directa comunitaria (otro elemento antidemocrático es la Iglesia, pero es asunto de otro escrito).
 
Cuando los municipios autónomos se echan a andar, el autogobierno no sólo pasa de lo local a lo regional, también se desprende (siempre de modo tendencial) de la "sombra" de la estructura militar. En la designación o destitución de las autoridades autónomas el EZLN no interviene para nada, y sólo se ha limitado a señalar que, puesto que el EZLN, por sus principios, no lucha por la toma del poder, ninguno de los mandos militares o miembros del Comité Clandestino Revolucionario Indígena puede ocupar cargo de autoridad en la comunidad o en los municipios autónomos. Quienes deciden participar en los gobiernos autónomos deben renunciar definitivamente a su cargo organizativo dentro del EZLN.
 
No voy a extenderme mucho sobre el funcionamiento de los Consejos Autónomos, ellos tienen su propio actuar ("su modo", decimos nosotros) como aval, y no son pocos los testigos "sociedades civiles" nacionales e internacionales que los han visto funcionando y que trabajan directamente con ellos.
 
Sin embargo, no quiero que quede la impresión de que se trata de algo perfecto y que sea idealizado. El "mandar obedeciendo" en los territorios zapatistas es una tendencia, y no está exenta de sube-y-bajas, contradicciones y desviaciones, pero es una tendencia dominante. De que ha resultado en beneficio de las comunidades habla el haber logrado sobrevivir en condiciones de persecución, hostigamiento y pobreza que pocas veces pueden encontrarse en la historia del mundo. No sólo, los consejos autónomos han logrado llevar adelante, con el apoyo fundamental de las "sociedades civiles", una labor titánica: construir las condiciones materiales para la resistencia.
 
Encargados de gobernar un territorio en rebeldía, es decir, sin apoyo institucional alguno y bajo la persecución y el hostigamiento, los consejos autónomos enfocaron sus baterías a dos aspectos fundamentales: la salud y la educación.
 
En la salud, no se limitaron a construir clínicas y farmacias (siempre apoyados por las "sociedades civiles", no hay que olvidarlo), también formaron agentes de salud y mantienen campañas permanentes de higiene comunitaria y de prevención de enfermedades.
 
Una de esas campañas estuvo, una vez muy cerca de costarme el ser criticado en asamblea (no sé si ustedes conozcan lo que es ser criticado en una asamblea, pero si no, basta que les diga que el infierno debe ser algo parecido) y el ser "mirado" por la comunidad (o sea que la gente te "mira", pero con una de esas miradas que dan escalofríos, en fin, una especie de purgatorio). Resulta que, creo que fue en la Realidad, me encontraba yo de paso y pernoctaba en una de las champas que tienen los compas para esos casos. Ese día pasó el "comité de salud" de la comunidad a revisar las letrinas de cada casa (había acuerdo que las letrinas debían ser tapadas regularmente con cal o ceniza, para evitar la proliferación de enfermedades). Por supuesto que nuestra letrina no tenía ni cal ni ceniza. Los "comité de salud" me dijeron, amablemente, "compañero subcomandante insurgente Marcos, estamos revisando las letrinas por acuerdo de la comunidad y su letrina no tiene ni cal ni ceniza y entonces tiene que ponerle y mañana vamos a venir para ver si ya tiene". Yo empecé a balbucear algo sobre el viaje, el caballo renco, los comunicados, los movimientos militares, los paramilitares y no me acuerdo qué más. Los "comité de salud" escucharon pacientemente hasta que dejé de hablar y sólo dijeron "es todo compañero subcomandante insurgente Marcos". Por supuesto que al día siguiente, cuando pasaron los "comité de salud", la letrina tenía ceniza, cal, arena, y cemento no, pero nomás porque no encontré, que si no hasta sellaba para siempre la mentada letrina.
 
En la educación, en tierras en las que no había ni escuelas, mucho menos maestros, los Consejos Autónomos (con el apoyo de las "sociedades civiles", no me cansaré de repetirlo) construyeron escuelas, capacitaron promotores de educación y, en algunos casos, hasta crearon sus propios contenidos educativos y pedagógicos. Manuales de alfabetización y libros de texto son confeccionados por los "comité de educación" y promotores, acompañados por "sociedades civiles" que saben de estos asuntos. En algunas regiones (no en todas, es cierto) ya se logró que asistan a la escuela las niñas, ancestralmente marginadas del acceso al conocimiento. Aunque se ha conseguido que las mujeres ya no sean vendidas y elijan libremente a su pareja, existe todavía en tierras zapatistas lo que las feministas llaman "discriminación de género". La llamada "ley revolucionaria de las mujeres" dista todavía buen trecho de ser cumplida.
 
Siguiendo con la educación, en algunas partes las bases zapatistas han hecho acuerdos con maestros de la sección democrática del sindicato del magisterio (o sea los que no están con Gordillo) para que no hagan labor de contrainsurgencia y respeten los contenidos recomendados por los Consejos Autónomos. Zapatistas como son de por sí, estos maestros democráticos aceptaron el acuerdo y han cumplido a cabalidad.
 
Ni los servicios de salud ni los educativos abarcan todas las comunidades zapatistas, es cierto, pero buena parte de ellas, la mayoría, ya tiene modo de conseguir una medicina, atenderse una enfermedad y de que haya un vehículo para llevarlo a la ciudad en caso de enfermedad o accidente graves. La alfabetización y la primaria están generalizándose apenas, pero una región ya cuenta con una secundaria autónoma que, por cierto, en estos días, "gradúa" a una nueva generación compuesta por hombres y, ojo, mujeres indígenas.
 
Hace unos días me enseñaron los diplomas y los certificados de estudios de la Secundaria Rebelde Autónoma Zapatista. Mi modesta opinión es que deberían hacerlos de chicle, porque están encabezados con un "EZLN. Ejército Zapatista de Liberación nacional", y luego se lee (en "castillo" y en tzotzil) "El Sistema Educativo Rebelde Autónomo Zapatista de Liberación Nacional ( se refiere al que funciona en los Altos, porque en otras zonas hay otros sistemas educativos) certifica que el (la) alumno (a) fulano (a) cursó satisfactoriamente los tres grados de Secundaria Autónoma, de acuerdo a los Planes y Programas Zapatistas en la ESRAZ, Escuela Secundaria Rebelde Autónoma Zapatista "1º. De enero de 1994", obteniendo un promedio general de ____. Por lo que nuestro Sistema Educativo le reconoce su esfuerzo, sus aportes a la lucha de resistencia y le invita a compartir con nuestros pueblos, lo que el pueblo le ha dado". Y luego se dice "¡Por una educación liberadora!, ¡Por una educación científica y popular!. Me pongo al servicio de mi pueblo." Así que, en caso de persecución, el alumno no sólo no podrá exhibirlo sino tendrá que comérselo, por eso mejor de Chicle. Está también la boleta de calificaciones (que aparece como "Reconocimiento") y en él se leen las materias (en realidad no son materias, sino "áreas") que se cursan: Humanismo, Deportes, Artística, Reflexión de la realidad, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Reflexión de la lengua materna, Comunicación, Matemáticas, y Producción y servicios a la Comunidad. Sólo hay dos evaluaciones: "A" ("área aprobada") y "ANA" ("área no aprobada"(. Yo sé que las "Anas" que en el mundo hay se van a ofender, pero yo nada puedo hacer porque, como digo, los autónomos son B autónomos.
 
La educación es gratuita y los "comités de educación" se esfuerzan (reitero: con el apoyo de las "sociedades civiles") porque cada alumno tenga un su cuaderno y un su lapicero, sin que tenga que pagar por ello.
 
En la salud se está haciendo el esfuerzo porque sea también gratuita. En algunas clínicas zapatistas ya no se cobra a los compañeros, ni la consulta, ni la medicina, ni la operación (si ésta es necesaria y es posible realizar en nuestras condiciones), y en el resto se cobra sólo el costo de la medicina, no así la consulta y la atención médica. Nuestras clínicas tienen el apoyo y la participación directa de especialistas, cirujanos, doctores y doctoras, enfermeras y enfermeros, de la sociedad civil nacional e internacional, así como de alumnos y pasantes de medicina y odontología de la UNAM, de la UAM, y de otros institutos de estudios superiores. No cobran ni un solo peso y, no pocas veces, ponen de su bolsillo.
 
Yo sé que más de alguno estará pensando que ya parece informe de gobierno y que nomás falta que diga "el número de pobres se ha reducido" o alguna "foxeada" por el estilo, pero no, acá el número de pobres ha crecido porque el número de zapatistas ha crecido, y una cosa va con la otra.
 
Por eso quiero remarcar que todo esto se da en condiciones extremas de pobreza, carencia y limitaciones técnicas y de conocimientos, además que el gobierno hace todo lo posible por bloquear los proyectos que provienen de otros países.
 
Hace poco me platicaban unos "sociedades civiles" los sufrimientos que tuvieron que pasar para traer una congeladora que funciona con energía solar. El proyecto consiste en vacunar a los niños, pero la mayoría de las comunidades no tienen energía eléctrica o, si la tienen, no tienen refrigerador. Así que la congeladora permitiría mantener las vacunas hasta que fueran aplicadas a quienes las necesitan. Bueno, pues resulta que para traer la mentada congeladora había que hacer infinidad de trámites burocráticos y, según se investigó, sólo había una organización que podía traer del extranjero lo que quisiera y de manera expedita: la "Fundación Vamos México" de Martha Sahagún de Fox. Por supuesto que no se recurrió a esa agencia de publicidad. Se cumplieron todos los trámites y, aunque tarde, la congeladora se instalará y habrá vacunas.
 
Además de educación y salud, los Consejos Autónomos ven los problemas de tierras, trabajo y de comercio, donde avanzan un poco. Ven también asuntos de vivienda y alimentación,. Donde estamos en pañales. Donde se está un poco bien es en cultura e información. En cultura se promueven, sobre todo, la defensa de la lengua y las tradiciones culturales. En información, a través de las diversas estaciones de radio zapatista, se trasmiten noticieros en lengua. También, regularmente y alternados con música de todo tipo, se transmiten mensajes recomendando a los varones el respeto a las mujeres, y llamando a las mujeres a organizarse y exigir el respeto a sus derechos. Y, no es por nada, pero nuestra cobertura sobre la guerra en Irak fue muy superior a la de CNN (lo que, bien visto, no significa mucho).
 
Los Consejos Autónomos también administran la justicia. Los resultados son irregulares. En algunos lados (por ejemplo en San Andrés Sakamch'en de los Pobres) hasta los priístas acuden a la autoridad autónoma porque, dicen, "ellos si atienden y resuelven "la" problema". En otros, como explicaré ahora, se presentan problemas.
 
Si la relación de los Consejos Autónomos con las comunidades zapatistas está llena de contradicciones, la relación con comunidades no zapatistas ha sido de constante fricción y enfrentamiento.
 
En las oficinas de las organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos (y en la Comandancia General del EZLN) hay un buen tanto de denuncias en contra de los zapatistas por supuestas violaciones a los derechos humanos, injusticias y arbitrariedades. En el caso de las denuncias que recibe la Comandancia, se turnan a los comités de Zona para investigar su veracidad y, en caso positivo, solucionar el problema juntando a las partes para hacer acuerdo.
 
Pero en el caso de los organismos defensores de los derechos humanos hay dudas y confusiones porque no está definido a quién hay que dirigirse. ¿Al EZLN o a los Consejos Autónomos?
 
Y tienen razón (los defensores de los derechos humanos), porque no existe claridad sobre este asunto. También está el problema de las diferencias entre derecho positivo y los llamados "usos y costumbres" (como les dicen los juristas) o "camino del buen pensamiento" (como les decimos nosotros). La solución de éste último corresponde a quienes han hecho de la defensa de los derechos humanos su vida. O, como en el caso Digna Ochoa (que para la fiscal especial no fue mas que una oficinista -como si ser oficinista fuera ser menos-, pero que para los perseguidos políticos fue, y es, una defensora), su muerte. En lo que atañe a una definición clara de a quién o quienes hay que dirigirse para dar curso a esas denuncias, les corresponde a los zapatistas. Y en estos días se conocerá cómo tratarán de resolverlo. En fin, que no son pocos los problemas que enfrenta la autonomía indígena en territorios zapatistas. Para tratar de solucionar algunos de ellos, se han realizado cambios importantes en su estructura y funcionamiento. Pero de esto les contaré después, ahora sólo quise dar una breve semblanza de en dónde estamos.
 
Esta larga explicación se debe a que la construcción de esta autonomía indígena no ha sido sólo obra de los zapatistas. Si la conducción del proceso ha sido exclusiva de las comunidades, la realización ha contado con el apoyo de muchos y muchas más.
 
Si el alzamiento del 1 de enero de 1994 fue posible por la complicidad conspirativa de decenas de miles de indígenas, la construcción de la autonomía en territorio rebelde es posible por la complicidad de cientos de miles de personas de diferentes colores, diferentes nacionalidades, diferentes culturas, diferentes lenguas, en fin, de mundos diferentes.
 
Ellos y ellas, con su apoyo, han hecho posible (en lo bueno, porque lo malo es sólo responsabilidad nuestra) no que se solucionen las demandas de los indígenas rebeldes zapatistas, pero sí que mejoren un poco sus condiciones de vida y, sobre todo, que hayan sobrevivido y hecho crecer una más, acaso la más pequeña, de las alternativas frente a un mundo que excluye a todos los "otros", es decir, a indígenas, jóvenes, mujeres, niños, migrantes, trabajadores, maestros, campesinos, taxistas, comerciantes, desempleados, homosexuales, lesbianas, transexuales, religiosos comprometidos y honestos, artistas e intelectuales progresistas, y ___ (agregue usted lo que falte).
 
Para todos ellos y ellas (y quienes no son ni ellos ni ellas) debiera haber también un su diploma que dijera "El Ejército Zapatista de Liberación Nacional y las Comunidades Indígenas Rebeldes Zapatistas certifican que ________(nombre del -o la- cómplice en cuestión) es nuestro hermano(a) y tiene, en estas tierras y con nosotros, como casa un moreno corazón, como alimento la dignidad, como bandera la rebeldía, y como mañana uno donde en el mundo quepan muchos mundos. Dado en suelos y cielos zapatistas a los tantos días del mes tal del año etcétera", y firman los y las zapatistas que saben hacerlo, y los que no pues lo ponen su huella". Yo, en un rincón, pondría:
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2003.
 
(Continuará...)
 
 
Sexta parte: Un buen gobierno.
 
En cada uno de los cinco "Caracoles" que están por nacer en territorio rebelde, se trabaja a marchas forzadas para que todo esté listo (bueno, como me dijo un compa comité: "va a estar un poco listo, pero no mero, pero sí un poco bastante"). Con más entusiasmo que sapiencia, se edifica, se pintan (o repintan) las construcciones, se limpia, se acomoda, se reordena. Un constante martillar-aserrar-cavar-sembrar suena en las montañas del sureste mexicano, con música de fondo que varía de uno a otro lado. Allá, por ejemplo, son "Los Bukis" y "Los Temerarios"; en otro lado, "Los Tigres del Norte" y "El Dueto Castillo"; más para allá, "Filiberto Remigio", "Los Nakos", "Gabino Palomares", "Oscar Chávez"; más para acá, "Maderas Rebeldes" (que es un grupo musical zapatista que, sorpresivamente, escala a pasos agigantados el "hit parade" local -no he averiguado si escala hacia arriba o hacia abajo-).
 
Y en cada "Caracol" se distingue perfectamente una nueva construcción, la llamada "Casa de la Junta de Buen Gobierno". Según se alcanza a ver, habrá una "Junta de Buen Gobierno" en cada zona y representa un esfuerzo organizativo de las comunidades, no sólo para enfrentar los problemas de la autonomía, también para construir un puente más directo entre ellas y el mundo. Así que:
 
Para tratar de contrarrestar el desequilibrio en el desarrollo de los municipios autónomos y de las comunidades.
 
Para mediar en los conflictos que pudieran presentarse entre municipios autónomos, y entre municipios autónomos y municipios gubernamentales.
 
Para atender las denuncias contra los Consejos Autónomos por violaciones a los derechos humanos, protestas e inconformidades, investigar su veracidad, ordenar a los Consejos Autónomos Rebeldes Zapatistas, la corrección de estos errores, y para vigilar su cumplimiento.
 
Para vigilar la realización de proyectos y tareas comunitarias en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, cuidando que se cumplan los tiempos y formas acordados por las comunidades; y para promover el apoyo a proyectos comunitarios en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas.
 
Para vigilar el cumplimiento de las leyes que, de común acuerdo con las comunidades, funcionen en los Municipios Rebeldes Zapatistas.
 
Para atender y guiar a la sociedad civil nacional e internacional para visitar comunidades, llevar adelante proyectos productivos, instalar campamentos de paz, realizar investigaciones (ojo: que dejen beneficio a las comunidades), y cualquier actividad permitida en comunidades rebeldes.
 
Para, de común acuerdo con el CCRI-CG del EZLN, promover y aprobar la participación de compañeros y compañeras de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas en actividades o eventos fuera de las comunidades rebeldes; y para elegir y preparar a esos compañeros y compañeras.
 
En suma, para cuidar que en territorio rebelde zapatista el que mande, mande obedeciendo, se constituirán, el 9 de agosto del 2003, las llamadas "Juntas de Buen Gobierno".
 
Sus sedes estarán en los "Caracoles", habrá una junta por cada zona rebelde y estará formada por 1 ó 2 delegados de cada uno de los Consejos Autónomos de dicha zona.
 
Siguen siendo funciones exclusivas de gobierno de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas: la impartición de justicia; la salud comunitaria; la educación; la vivienda; la tierra; el trabajo; la alimentación; el comercio; la información y la cultura; el tránsito local.
 
El Comité Clandestino Revolucionario Indígena en cada zona vigilará el funcionamiento de las Juntas de Buen Gobierno para evitar actos de corrupción, intolerancia, arbitrariedades, injusticia y desviación del principio zapatista de "Mandar Obedeciendo".
 
Cada Junta de Buen Gobierno tiene un su nombre, elegido por los Consejos Autónomos respectivos:
 
La Junta de Buen Gobierno Selva Fronteriza (Que abarca desde Marqués de Comillas, la región de Montes Azules, y todos los municipios fronterizos con Guatemala hasta Tapachula), se llama "HACIA LA ESPERANZA", y agrupa a los municipios autónomos de "General Emiliano Zapata", "San Pedro de Michoacán", "Libertad de los Pueblos Mayas", "Tierra y Libertad".
 
La Junta de Buen Gobierno Tzots Choj ( que abarca parte de los territorios donde se encuentran los municipios gubernamentales de Ocosingo, Altamirano, Chanal, Oxchuc, Huixtán, Chilón, Teopisca, Amatenango del Valle), se llama "CORAZÓN DEL ARCOIRIS DE LA ESPERANZA" (en lengua; "Yot'an te xojobil yu'un te smaliyel"), y agrupa a los municipios autónomos de "17 de Noviembre", "Primero de Enero", "Ernesto Ché Guevara", "Olga Isabel", "Lucio Cabañas", "Miguel Hidalgo", "Vicente Guerrero".
 
La Junta de Buen Gobierno Selva Tzeltal (que abarca parte de los territorios donde se encuentra el municipio gubernamental de Ocosingo), se llama "EL CAMINO DEL FUTURO" (en lengua: "Te s'belal lixambael") y agrupa a los municipios autónomos de "Francisco Gómez", "San Manuel", "Francisco Villa", y "Ricardo Flores Magón".
 
La Junta de Buen Gobierno Zona Norte de Chiapas (que abarca parte de los territorios en donde se encuentran los municipios gubernamentales del norte de Chiapas, desde Palenque hasta Amatán), se llama "NUEVA SEMILLA QUE VA A PRODUCIR" (en tzeltal "yach'il ts' unibil te yax bat'p´oluc"; y en chol: "Tsi Jiba Pakabal Micajel Polel"), y agrupa a los municipios autónomos de "Vicente Guerrero", "Del Trabajo", "La Montaña", "San José en Rebeldía", "La paz", "Benito Juárez", "Francisco Villa".
 
La Junta de Buen Gobierno Altos de Chiapas (que abarca parte de los territorios donde se encuentran los municipios gubernamentales de los Altos de Chiapas y se extiende hasta Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal Ocozocuautla y Cintalapa"), se llama "CORAZÓN CÉNTRICO DE LOS ZAPATISTAS DELANTE DEL MUNDO" (en lengua: "Ta olol yoon zapatista tas tuk'il sat yelob sjunul balumil"), y agrupa a los municipios autónomos de "San Andrés Sakamchén de los Pobres", "San Juan de la Libertad", "San Pedro Polhó", "Santa Catarina", "Magdalena de la Paz", "16 de Febrero", y "San Juan Apóstol Cancuc".
 
Entre las primeras disposiciones de las Juntas de Buen Gobierno están las siguientes:
 
Uno.- Ya no se permitirá que los donativos y apoyos de la sociedad civil nacional e internacional sean destinados a alguien en particular o a una comunidad o municipio autónomo preciso. La Junta de Buen Gobierno decidirá, después de evaluar la situación de las comunidades, a dónde es más necesario que ese apoyo se dirija. La Junta de Buen Gobierno impone a todos los proyectos el llamado "impuesto hermano" que es del 10 % del monto total del proyecto. Es decir, si una comunidad, municipio o colectivo recibe un apoyo económico para un proyecto, deberá entregar el 10 % a la Junta de Buen Gobierno para que ésta lo destine a otra comunidad que no recibe apoyo. El objetivo es equilibrar un poco el desarrollo económico de las comunidades en resistencia. Por cierto, no se aceptarán sobras, limosnas ni la imposición de proyectos.
 
Dos.- Sólo se reconocerán como zapatistas a las personas, comunidades, cooperativas y sociedades de producción y comercialización que estén registradas en una Junta de Buen Gobierno. Así se evitará que se hagan pasar por zapatistas personas que no sólo no lo son, sino que incluso son anti-zapatistas (tal es el caso de algunas cooperativas de producción y comercialización de café orgánico). Los excedentes o bonificaciones por la comercialización de productos de cooperativas y sociedades zapatistas se entregarán a las Juntas de Buen Gobierno para que se apoye a los compañeros y compañeras que no pueden comercializar sus productos o no reciben ningún tipo de apoyo.
 
Tres.- Es común que gente deshonesta engañe a la sociedad civil nacional o internacional presentándose en las ciudades como "zapatistas" supuestamente enviados en "misión secreta o especial" a pedir dinero para enfermos, proyectos, viajes o cosas por el estilo. A veces, incluso, se llega a ofrecer entrenamiento en supuestas, y falsas, "casas de seguridad" del EZLN en la Ciudad de México. En el primer caso son engañados intelectuales, artistas y profesionistas y no pocos funcionarios de gobiernos locales. En el segundo caso son jóvenes estudiantes los que son víctimas de la mentira. El EZLN aclara que no tiene ninguna "casa de seguridad" en la Ciudad de México y no ofrece entrenamiento alguno. Esas malas personas, según nuestros informes, están involucradas en bandolerismo, y el dinero que reciben, que supuestamente piden para las comunidades, es usado para beneficio personal. El EZLN ha iniciado ya una investigación para establecer la responsabilidad de quienes usurpan su nombre y embaucan a la gente buena y honesta. Como es difícil contactar a la Comandancia General del EZLN para comprobar si tal persona es o no parte del EZLN o base de apoyo, y si es cierto o no lo que dice, ahora bastará ponerse en contacto con una de las Juntas de Buen Gobierno (la de la zona de la que diga provenir el "engañador") y en cuestión de minutos se les dirá si es cierto o no, y si es o no zapatista. Para esto las Juntas de Buen Gobierno expedirán certificaciones y acreditaciones que no obstante, deberán ser corroboradas.
 
Éstas y otras decisiones serán tomadas por las Juntas de Buen Gobierno (que se llaman así, aclaro yo, no porque ya sean "buenas" de por sí, sino para diferenciarlas claramente del "mal gobierno").
 
Así que ahora las "sociedades civiles" ya saben con quien tienen que ponerse de acuerdo para proyectos, campamentos de paz, visitas, donativos y etcétera. Los defensores de los derechos humanos ya saben a quién deben turnar las denuncias que reciben y de quien deben esperar respuesta. El ejército y la policía ya saben a quién atacar (nomás teniendo en cuenta que ahí si ya nos metemos también nosotros o sea el EZLN). Los medios de comunicación que dicen lo que les pagan que digan, ya saben a quien calumniar y/o ignorar. Los medios de comunicación honestos ya saben a dónde se puede acudir para solicitar entrevistas o reportajes en comunidades. El gobierno federal y su "comisionado" ya saben qué es lo que tienen que hacer como que no existe. Y el Poder del Dinero ya sabe a quién otro debe temer.
 
Siguen el ruido y el ajetreo. En algún lado, alguien da vuelta al dial de la radio y, de pronto, se escucha con nitidez: "Éste es Radio Insurgente, Voz de los Sin Voz, transmitiendo desde algún lugar de las montañas del Sureste Mexicano", luego una marimba suena al ritmo inconfundible de "Ya se mira el horizonte". Los compañeros y compañeras detienen un momento su trabajo y empiezan a intercambiar comentarios en lengua indígena. Apenas un momento. Nuevamente se reanuda la algarabía del trabajo.
 
Es curioso. De Pronto se me ha ocurrido que estos hombres y mujeres no parecen estar construyendo unas cuantas casas. Parece como si fuera un mundo nuevo lo que levantan en medio de toda esta bulla. Pero tal vez no. Tal vez son, en efecto, Sólo unas cuantas construcciones, y no ha sido sino el efecto de sombra y luz, que la madrugada tiende sobre las comunidades donde se trazan los "Caracoles", que me hizo pensar que era un mundo nuevo lo que se construía.
 
Me voy a un rincón de la madrugada y enciendo la pipa y la duda. Entonces, claramente, me escucho a mí mismo diciendo: "Tal vez no... pero tal vez sí...".
 
(Continuará...)
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2003.
 
 
Séptima y última parte: Una posdata.
 
¡Ya está aquí! ¡Ha vuelto! ¡Después de un tiempo aciago en que no nos deleitó con su estilo sin igual! ¡Con ustedes! ¡La única! ¡La inclonable! ¡La inconmensurable! ¡La añorada! ¡Laaaaa.... Posdaaaaata Recurrrrrrrrrente! ¡Siiiii! ¡Yupii! ¡Hurra! ¡Bravo! ¡Albricias! (Se supone que aquí el respetable prorrumpe en aplausos plenos de júbilo).
 
P.D. QUE TIENDE LA MANO Y LA PALABRA.- Es oficial: está usted formalmente invitada(o) a la celebración de la muerte de los "Aguascalientes", y a la fiesta para nombrar a los "Caracoles" y el inicio de las "Juntas de Buen Gobierno ". Será en Oventik, Municipio Autónomo de San Andrés Sakamch'en de Los Pobres, Chiapas Zapatista y Rebelde, los días 8, 9 y 10 de agosto del 2003. O sea que, como decimos acá la llegada el 8, la fiesta el 9 y el regreso el 10. A la entrada del Caracol de Oventik hay un letrero que reza: "Está usted en Territorio Rebelde Zapatista: aquí manda el pueblo y el gobierno obedece" (yo quiero poner uno parecido en nuestros campamentos, pero que diga: "aquí manda el Sup y cada quien hace lo que le da la gana". Suspiro.)
 
P.D. QUE REVELA INFORMACIÓN CLASIFICADA.- En la fiesta, según revelan nuestros servicios de inteligencia (que después de todo no son tan inteligentes porque todavía no encuentro un mi calcetín que perdí el otro día), estarán presentes los Consejos Autónomos de TODOS los municipios rebeldes zapatistas, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, y algunos cuantos miles de bases de apoyo. Habrá pocos discursos y muchas canciones (se rumora insistentemente en que llegarán grupos musicales zapatistas de las distintas zonas y harán un hiper-mega-magna-súper-dúper concierto sin más motivo que la alegría de seguir vivos y rebeldes -comparado con éste, cualquier concierto tecno será como una merienda con piñata, gorritos y bolsita de dulces-).
 
En el improbable caso de que usted decida asistir y compartir esta alegría con los transgresores de la ley, haría bien en escuchar las siguientes recomendaciones:
 
P.D. QUE LE ECHA MUCHA CREMA A SUS TACOS PORQUE DICE QUE TODAVÍA PARAGUAS (POR LA LLUVIA, SE ENTIENDE).- En tierras zapatistas el suelo, además de digno y rebelde, es frío, húmedo y lodoso. Las fiestas suelen ser tan animadas que la lluvia no puede contenerse y se da en participar, de manera por demás copiosa, justo en mitad de bailes y sentidas palabras. Por eso no estaría nada mal que con usted llevara, además de pies ligeros para la danza, algún paraguas, nylon, plástico, impermeable (o de perdida un periódico), para cubrirse por arriba y por abajo. Una de esas horribles "bolsas para dormir" (o "sleeping bags") le sería de gran utilidad si tiene la fortuna de poder interponer algo entre usted y la lluvia, y entre usted y el suelo.
 
P.D. QUE SE SANTIGUA.- En suelos zapatones, el único techo garantizado es el que tensa el sostenedor del cielo (el Viejo Antonio dixit), y, dado lo explicado en la posdata anterior, en estos días y noches llueve como si lo que abundara acá fuera la sed y no la dignidad. Por ello, debe usted estar en la disposición de dormir (¡ave María purísima!) con muchos y muchas más, bajo un mismo techo y en una promiscuidad tal, que deja a las orgías romanas en la categoría de "fiestas infantiles".
 
O deberá llevar una de esas casitas de campaña (que son muy prácticas, porque son las primeras en naufragar en la lluvia y el lodo) para pasar los contadísimos momentos de silencio y tranquilidad.
 
P.D. Que se prepara una torta "MARCO'S SPECIAL".- Bajo cielos zapatudos, el único alimento que abunda y redunda es la esperanza. Puesto que, según estudios científicos, es necesaria una dieta balanceada para completar la esperanza con calorías, carbohidratos, vitaminas, hidrocarburos, y otras cosas parecidas, haría bien usted en cargar una ración adecuada de comida enlatada, comida chatarra, tortugas, galletas (si son "pancrema" serán requisadas) o algo por el estilo, porque puede que lo único que encuentre acá sean tortillas (y a lo mejor ni eso).
 
P.D. QUE SINTONIZA.- Si tiene usted, cargue con un su radio de onda corta (o "empreste" uno, pero no lo compre a menos que sea con el ambulantaje o el pequeño comercio -salen mejores que lo de los grandes centros comerciales-), porque el día 9 de agosto a una hora que no hemos decidido todavía, se escuchará la primera emisión intergaláctica de "Radio Insurgente". Aún s usted decide castigarnos con el látigo de su desprecio, donde quiera que esté podrá sintonizarnos. La banda y la frecuencia precisas son: banda de 49 metros, en los 5.8 megaherz, en onda corta. Como es de esperar que el supremo interfiera la emisión, muévase en su dial con el mismo contoneo de las caderas en una cumbia y busque hasta encontrarnos.
 
P.D. QUE ECHA PORRAS.- En el magno evento habrá también un reñido torneo de baloncesto. En él se alzará con la victoria el mejor equipo (nota: cualquier equipo foráneo que ose derrotar a los locales - o sea a los zapatistas-, será tomado prisionero, obligado a escuchar, completo, el programa "Fox Contigo", y declarado "ilegal" por lo que su victoria será anulada). ¡Participa! ¡Apoya a tu equipo preferido! (nota: cualquier muestra de apoyo o simpatía del respetable hacia un equipo que no sea el de los locales -o sea los zapatistas- será repudiada unánimemente y la persona responsable será detenida y remitida a la asamblea más cercana para ser criticada y "mirada"). ¡Habrá equipos de todo el planeta (Estados Unidos, Euzkal Herria, Estado Español, Francia, Italia, UNAM, UAM, POLI, ENAH, "Sociedades Civiles", "Desmadre, S.A. de R. L, de C.V." y otros), incluyendo al "dream team" de la "Escuela Secundaria Rebelde Autónoma Zapatista Primero de Enero de Mil Novecientos Noventa y Cuatro" (cuando acaben de decir su nombre, el equipo contrario ya se habrá dormido)!. Es casi seguro que la final será EZLN vs EZLN (para garantizarlo, se distribuirán generosas raciones de pozol agrio a los otros equipos). Se rumora que hay una fuerte pugna entre los grandes consorcios multinacionales de noticias deportivas para conseguir los derechos de transmisión, pero parece ser que la exclusiva la tiene el Sistema Zapatista de Televisión Intergaláctica. Se dice también que las apuestas en Las Vegas están 7 veces 7 contra 0.0001 (a favor de los zapatudos, of course).
 
Vale. Salud y si no puede llegar, no se preocupe, igual estará con nosotros.
 
(Ya no continuará)
 
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
 
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, julio del 2003.