El buen gobierno

Declaración de Moisés Gandhi. Primer Foro de Promotores y Agentes de Salud. (1997)

Definición de Salud

Salud es el bienestar del pueblo y del individuo, que contenga la capacidad y motivación para todo tipo de actividad sea social o política. Salud es vivir sin humillación, podernos desarrollar como mujeres y hombres; es poder luchar por una patria nueva donde los pobres y particularmente l@s indígenas se puedan determinar de manera autónoma, y donde la pobreza, la militarización y la guerra destruyen la Salud.

Este bienestar abarca lo físico y lo mental. Esto significa tener buena alimentación, buena vivienda, mantener la higiene en las casas, tener agua potable, luz y servicios médicos; que no haya contaminación por agroquímicos en la tierra y al medio ambiente ya que perjudica a la población, tener tierra donde trabajar, tener educación, una buena organización, tener libertad, respeto a la cultura y justicia.

Cómo queremos que sea la Salud:

Consideramos que la salud debe tener necesariamente las siguientes características: 1. Para tod@s: la salud no es individual sino colectiva. Es un derecho de tod@s. 2. Neutralidad: como trabajador@s de la salud debemos atender a todas las personas sin distinción de raza, color, lengua, edad, credo, género, cultura, partido, dinero... 3. Responsabilidad: la salud debe estar en manos del pueblo, y debemos demostrar que el trabajo de l@s promotor@s es importante y eficaz y que no lo pueden llevar a cabo sin el apoyo del pueblo.

Situación actual:

Frente a la construcción colectiva de lo que entendemos por salud, en el presente foro l@s asistentes encontramos que en la situación de guerra que se vive en las comunidades, el gobierno ha convertido la salud en un arma, (existen interrogatorios en las consultas y son condicionadas con el fin de que los enfermos no estén organizados), en una herramienta más para destruir los esfuerzos organizativos de los pueblos.

De esta forma, sin justicia, sin respeto a la dignidad de la población, la salud es propiedad de un pequeño sector de la población, y la atención médica es para quien tiene dinero para pagarla: la salud no es para tod@s.

Cuando las comunidades intentan capacitarse para responder a las necesidades de salud, el gobierno trata de destruir este esfuerzo, queriendo que la población no sea responsable de su salud, sino solo objeto de programas gubernamentales; considera la salud como un problema solamente médico, sin relacionarlo con las condiciones de vida y trabajo de la población.

Estas condiciones de vida y de trabajo, de por sí malas, son afectadas todavía más en esta situación de guerra. Esta guerra, no declarada públicamente por el gobierno, es algo real en las comunidades, permanente y de "alta intensidad". Porque cada día hay más muertos y más sangre. La baja intensidad era antes, ahora no. Están matando dirigentes y amenazando sacerdotes: esto es alta intensidad.

La militarización, afecta profundamente la vida de la población. Todas las acciones del ejército están dirigidas a desestabilizar, para dividir, para controlar. Las comunidades denunciamos que contaminan nuestros ríos, violan a nuestras mujeres, controlan represivamente, ocupan los auditorios municipales y las escuelas, introducen el alcoholismo, la prostitución y la droga en nuestros pueblos, no podemos transitar libremente, obligan a las mujeres a controlar la natalidad esterilizándolas o poniéndoles dispositivos sin su consentimiento, cuando dicen que dan ayuda social en realidad están dividiendo a las comunidades, a l@s vecin@s, a las familias. Esto, unido a la miseria que se vive en las comunidades, agrava las condiciones de salud.

El papel de l@s promotor@s

L@s promotor@s somos personas elegidas por la comunidad para promover acciones que de manera organizada permitan mejorar las condiciones de vida y salud de la población.

El sistema gubernamental de salud impone a l@s promotor@s o trabajador@s de la salud, dificultades que impiden el desarrollo de sus actividades.

La situación de violencia y represión se manifiesta de diferentes maneras en la salud. Los medicamentos, las clínicas, los programas de vacunación y otros, se convierten en campo de batalla y en instrumentos de los partidos políticos, los militares, paramilitares, sectas religiosas, instituciones gubernamentales de salud como IMSS, SSA, COPLAMAR, DIF, CAS, INI, SEDESOL y otros agentes que intervienen dividiendo a las comunidades, ofreciendo becas y sueldos e intentando destruir el trabajo de l@s promotor@s de salud.

L@s promotor@s de salud somos desconocid@s por el gobierno y algunas comunidades no nos valoran porque no tenemos título oficial de estudios, porque no regalamos medicinas, porque no tenemos medicamentos. Mientras nuestro trabajo se basa en el amor y el servicio a nuestras comunidades y a nuestro pueblo, las dependencias gubernamentales nos dividen, nos ataca el gobierno con sus "promotor@s" de escasa formación y que reciben sueldo, regalan medicinas y vivimos el desprecio y el hostigamiento de las sectas y el ejército, porque no nos dejan cumplir nuestro trabajo de salud, nos interrogan, revisan nuestros libros y materiales y nos acusan de delitos que no cometemos como narcotráfico y portación ilegal de armas.

Como promotor@s de salud, reconocemos que tenemos una tarea importante en la recuperación de nuestra cultura y la valoración de nuestra dignidad como aportes para la prevención y la curación de las enfermedades.

La cultura de nuestros pueblos nos une, nos da identidad y nos ayuda en el trabajo comunitario y de salud, por eso insistimos en la necesidad de compartir los conocimientos con hueseros, curanderos, iloles (médicos tradicionales) y parteras.

Reafirmamos la necesidad del uso y la promoción de diferentes maneras de prevenir y de curar más de acuerdo a nuestras culturas y que estamos recuperando. Valoramos la importancia de estar organizados, de tener encuentros, pláticas, asambleas, donde se intercambien conocimientos sobre plantas medicinales y otras experiencias.

También entendemos que es nuestra tarea fortalecer las medidas preventivas en la comunidad: agua potable (no solo entubada), letrinas, basura, huertos, etc. En algunas comunidades estamos llevando el control de la vacunación.

Manifestamos la necesidad de que l@s promotor@s de salud estemos capacitad@s integralmente en los diferentes métodos de promoción, prevención y atención a la salud, compartiendo estos conocimientos con toda la comunidad para reencontrarnos con la salud, la amistad y la confianza de nuestr@s ancian@s para que su conocimiento no se pierda.

Como promotor@s, valoramos la importancia de tener información para tod@s y ante la violencia que nos rodea creemos importante y necesario su análisis, su denuncia ante organismos de Derechos Humanos y la coordinación con otras organizaciones de diferentes municipios y estados, para compartir y escuchar las experiencias de otr@s. De esta forma podemos responder a los ataques organizada y políticamente.

Como promotor@s intentamos evitar que la violencia entre a nuestras familias y comunidades, y consideramos este Foro-Encuentro como una estrategia más para resistir la violencia. También sentimos la necesidad de conocer las leyes y los derechos humanos para denunciar las violaciones a los mismos.

Acompañamos al pueblo que vive todos los días las muchas caras de la violencia. No es solo la guerra de las balas sino la violencia que se manifiesta por la falta de empleo, el hambre, la pobreza, la carestía de los productos básicos y la falsa información de los medios de comunicación. Ante esta realidad, el pueblo plantea muchas acciones de resistencia. En algunas de ellas l@s promotor@s participamos:

• Resistencia en el pago de la luz.
• Resistencia a programas del gobierno, porque no queremos limosnas ni sobornos, manteniendo las organizaciones independientes.
• Resistencia al pago de las contribuciones ejidales.
• Denuncia de las violaciones a los derechos humanos.
• Acompañar las marchas para que el ejército salga de las comunidades.
• Hacer cooperativas de consumo básico.
• Hacer tomas de tierras.
• Exigir la libertad de los presos políticos.
• Elaborar medicamentos para cuando se necesiten.
• Respondiendo a las agresiones sin violencia, pero organizada y políticamente.
• Acompañar a los refugiados en las montañas y solidarizarse con ellos.
• Suspender y rechazar la venta de alcohol y la introducción de la prostitución en las comunidades y en las cabeceras municipales.
• Informar de lo que pasa en las comunidades.

Al igual que el pueblo, resistimos la guerra con la fuerza de la organización, con valor, esfuerzo, experiencia y conciencia con la fuerza de la palabra de Dios, con la fuerza de nuestras costumbres, culturas y tradiciones; y también ayudándonos ante el sufrimiento y la tristeza aunque haya angustias y temores.

Ante esta situación de violencia y guerra exigimos que salgan de nuestras comunidades todos los grupos militares, paramilitares, guardias blancas, seguridad pública y judiciales que nos atacan y cada vez más se meten en nuestras comunidades, con la excusa de dar un servicio.

En las comunidades indígenas seguiremos resistiendo hasta las últimas consecuencias aunque nos provoquen, porque no queremos más violencia. La intervención del ejército, "guardias blancas" y seguridad pública ha violentado nuestro sistema de vida comunitaria. Sin embargo, seguimos resistiendo sin caer en la provocación, seguimos unid@s y organizad@s; buscando siempre la unión de la medicina tradicional y herbolaria para resistir con nuestro propios recursos. Damos la orientación necesaria a nuestras familias y comunidades para evitar caer en las trampas del gobierno y su ejército.

Las mujeres participamos como promotoras de salud y reclamamos justicia, igualdad, libertad, el derecho al descanso, a decidir el número de hijos; a participar en la toma de decisiones que afectan a la familia y la comunidad, en el manejo de fondos dentro de la vida de las familias, comunidades, ejidos y organizaciones. Aunque se ha avanzado en la igualdad de hombres y mujeres, todavía queda mucho por hacer, como ejemplo, que los hombres revisemos nuestra actitud hacia las mujeres y aprendamos a vivir en igualdad. Se están realizando acciones en las comunidades para intentar disminuir la desigualdad (cursos, cooperativas, talleres, etc.). Las mujeres pedimos una ley que defienda nuestros derechos. L@s promotor@s de salud debemos poner el ejemplo en nuestros hogares viviendo en igualdad entre mujeres y hombres.

La intervención del ejército en nuestras comunidades nos ha obligado a cambiar nuestras rutas y horarios de trabajo, las mujeres ya no podemos caminar cerca de los retenes porque tenemos miedo a ser violadas. Procuramos ya no salir en las noches, porque somos atacadas por el ejército.

Queremos una nueva educación para nuestr@s hij@s para ir evitando las desigualdades entre hombres y mujeres. Tomamos como requisito fundamental para la defensa de nuestro trabajo en salud a nuestra organización, buscando siempre la participación de las mujeres en todos los niveles, porque la lucha es pareja y decidida.

Por todo lo anterior, l@s promotor@s:

Declaramos que la salud debe estar en manos del pueblo, solo así se garantizará que llegue a tod@s y evitará que sea una política impuesta de afuera. Solo así podremos hacer valer nuestro trabajo, que se respeten nuestras tradiciones en salud, nuestra cultura y forma de ser;

Declaramos que el pueblo es capaz de cuidar su salud y tomar sus propias decisiones, que la comunidad debe participar en la elaboración de las políticas de salud, debe tomar las decisiones y vigilar que se cumplan. Los indígenas tenemos derecho a la tierra, el trabajo, la vivienda digna, el agua, etc. Y tenemos derecho a controlar todos los recursos que son de nuestros pueblos y forman parte de la salud.

Declaramos que la salud en manos del pueblo es parte importante de la democracia y autonomía. Por ello, exigimos participar en la creación de nuestras propias leyes de salud por las que se rijan nuestras comunidades. Que nuestro trabajo, apoyado por la comunidad, sea reconocido oficialmente por el gobierno, para tener acceso a los recursos humanos y materiales del Estado en la promoción, prevención, atención y capacitación de la salud;

Declaramos que queremos: cambiar el sistema y unirnos l@s promotor@s, las comunidades y los pueblos; exigir que se cumplan los derechos que les quitaron a nuestros padres; exigir precios justos a nuestros productos y el manejo de los bienes y recursos naturales de nuestros territorios (ríos, bosques, ruinas, etc.);

Declaramos que tenemos el derecho a estar informad@s sobre los servicios que las instituciones de salud están obligadas a dar para garantizar que se cumplan y que el servicio llegue a tod@s con el personal necesario y capacitado;

Declaramos que para la atención de la salud en tiempo de guerra, como el que estamos sufriendo, es importante estar prevenidos y definir estrategias claras de información y prevención, entre otras. Algunas de ellas son la capacitación sobre los posibles problemas de salud mental y su tratamiento, preparación en primeros auxilios, análisis con las comunidades sobre la situación en que se vive así como técnicas para el tratamiento del agua, etc.; preparar grupos de nutrición y alimentación y comités de salud. Es necesario tener preparado un botiquín de emergencia con plantas medicinales y medicamentos de patente.

Declaramos que la atención a l@s niñ@s, ancian@s y discapacitad@s se vuelve principal así como la asistencia a las familias que tienen que salir de sus comunidades por la guerra, pues en estas situaciones aumentan los miedos, angustias y otras enfermedades.

Declaramos que las acciones en favor de la salud y la lucha por nuestros derechos van mas allá. Los mecanismos de presión (manifestaciones, bloqueos, marchas, etc.) son otros modos para que se nos escuche y exigir nuestros derechos, así como la información a la opinión pública nacional e internacional y organismos de Derechos Humanos sobre la situación de Chiapas con el fin de contrarrestar la información oficial que intenta hacer creer que no hay guerra y que están resueltas nuestras demandas.

Declaramos la exigencia de que los centros de salud den un trato humano y respetuoso, que cada centro cuente con traductores, con atención las 24 horas, que se tenga acceso al segundo nivel de atención para tod@s, que se cuente con albergues cercanos y alimentación para familiares de enfermos, que tengan las áreas de atención indispensables (dental, herbolaria, mental, para mujeres y niñ@s, medicina general, etc.). Que l@s médic@s se hagan más conscientes de que hay otras alternativas de atención y las respeten. Que los centros de salud deben tener personal adecuado y capacitado así como el equipo médico completo y el medicamento necesario para dar todo tipo de servicio y que l@s médic@s cumplan con su obligación de atender al enfermo.

Declaramos que la comunidad tiene el derecho a participar en el funcionamiento de los centros de salud. Las instituciones de gobierno no pueden nombrar a otr@s promotor@s cuando éstos ya existen en la comunidad nombrados por ella, y deben extender una identificación colectiva para cada organización independiente de promotores de salud y que permita hacer a los promotores su trabajo con libertad y moverse libremente en cualquier situación.

Finalmente, Declaramos que, ante la política gubernamental que impulsa la privatización de las instituciones públicas de salud convirtiendo a la salud en una mercancía de la que se beneficia un sector reducido de la población, luchamos por que la salud quede en manos del pueblo y proponemos la creación de una red de promotor@s de salud del pueblo y de comités de salud para cada comunidad e instituciones de salud. Estos comités de salud deberán participar en el proceso de planeación, ejecución, evaluación y vigilar el funcionamiento de los centros de salud, llevar el control de las consultas, poner las normas que debe seguir el personal médico del centro, elegir la administración de los centros de salud y que sean locales y regionales.

L@s promotor@s de salud no prometemos, nos comprometemos junto con tod@s l@s mexican@s que hoy promueven una Patria nueva con la lucha por mejorar las condiciones de vida, por organizarnos y creer en nosotros mismos para servir mejor, por recuperar la salud y el derecho a la vida de nuestras comunidades.

 

"POR UNA SALUD EN MANOS DEL PUEBLO" Moisés Gandhi, Región Autónoma Toztz Choj, Chiapas; a 24 de febrero de 1997.