Centro de Documentación sobre Zapatismo

Chiapas en Datos

Los pueblos indígenas

Según el censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2005, Chiapas tiene con 4.293.459 habitantes, siendo el séptimo de los Estados más poblados de México. Según el INEGI (2005), 957.255 personas pertenecen a un pueblo indígena en Chiapas, aunque ese número pude variar según qué criterios se utilicen para realizar los censos. La mayoría de la población indígena se concentra en tres regiones: los Altos, el Norte y la Selva y se agrupan en los pueblos Tzeltal (37,9% de la población indígena total), Tzotzil ( 33,5%), Chol (16,9%), Zoque ( 4,6% ), Tojolabal (4,5% ) y Mame, Chuj, Kanjobal, Jacalteco, Lacandón, Kakchikel, Mochó (Motozintleco), Quiché e Ixil que juntos conforman el 2,7% de la población indígena del estado.

 

Situación Económica y Social

Según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO), desde el año 2000, Chiapas es el segundo estado con mayor grado de marginación en el país siendo los Altos de Chiapas la zona que tiene mayor grados de marginación.

El modelo de agricultura predominante en el estado es el de subsistencia, lo que no permite tener excedentes agrícolas y, por tanto, ingresos económicos; los campesinos se han visto notablemente empobrecidos tras las reformas neoliberales de apertura a los mercados exteriores; en el conjunto de México, el salario mínimo ha perdido un 20% de su poder adquisitivo desde la entrada en vigor del TLC. El 83% de la población indígena trabaja en el campo, un 5,5% en la industria y otro 8,6% en el sector servicios.

Un gran número de hogares indígenas no tienen las condiciones mínimas de una vivienda digna; pese a que Chiapas es el primer estado en la República mexicana en cuanto a la riqueza en agua (el 30% del agua superficial del país, concentrado sobre todo en Montes Azules) y energía hidroeléctrica (el 54% de la energía del país se genera en una sola cuenca chiapaneca, El Grijalva), numerosas comunidades indígenas que no tienen ni luz eléctrica ni con agua entubada. Los datos son los siguientes:

  • El 25,9% de la población no tiene agua entubada.
  • El 5,88% no tiene energía eléctrica.
  • El 8,07% no tiene drenaje ni servicio sanitario.
  • El 32,9% de las casas tienen piso de tierra, y
  • El 85,7% de la población indígena cocina con leña o carbón.

En Chiapas, al igual que en otros estados de México, existe un fuerte movimiento social en resistencia contra las altas tarifas de luz.

En lo que se refiere a la educación, el 42,76% de la población chiapaneca de quince años o más no ha terminado la primaria y el 20,4% ni siquiera ha ido a la escuela; la mayoría de esa población es indígena ya que el 14,1% de la población de 6 a 14 años no asiste a la escuela y el 24,9% de la población del estado no habla español. El promedio de la escolaridad de la población indígena de más de 15 años es de 3.9 años en 2005.

Según el censo nacional de 2005, Chiapas tiene el nivel más alto en el país en cuanto al analfabetismo. El 9,6% de la población general chiapaneca de 8 a 14 años no sabe leer ni escribir mientras que el promedio nacional es del 3,3%, pero el porcentaje sube al 21,4 % entre la población de 15 años o más, pero si nos referimos a la población indígena de 15 años o más, el 39,2% es analfabeta.

En términos generales, el 27,9% de los hombres indígena son analfabetos pero el porcentaje sube al 50,1% referido a las mujeres.

En lo que se refiere a la salud, la mayoría de las comunidades indígenas nunca han tenido el acceso al sistema de salud mexicano; la falta de recursos y la lejanía de algunas comunidades de los grandes centros urbanos ha llevado a la agudización y reproducción de enfermedades fácilmente curables. Según estadísticas de la Secretaria de Salud en 2007, en Chiapas, hay menos de un médico por 1000 habitantes, la cifra más baja de todo el país, calculándose que, más de un millón de chiapanecos, cerca del 25% de los habitantes del estado, en su mayoría indígenas, no tienen acceso a ningún tipo de servicio de salud.

Chiapas ocupa el segundo lugar de desnutrición en el país, después de Guerrero y es la décima causa de muerte en el Estado. Hay sesenta municipios que presentan desnutrición severa, 36 con importante grado de desnutrición, 13 con moderada y dos con desnutrición leve según el gobierno de estado a finales del año 2006. En la población indígena, la desnutrición alcanzó el 71,6% en el año 2008 y según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en el 2007 había 176.124 niños desnutridos, la mayoría de los cuales eran indígenas.

Los niveles de mortalidad en Chiapas son de los más altos en el país y son las enfermedades infeccionas las principales causas de enfermedad, seguidas por las respiratorias y las intestinales, debidas a la falta de agua potable y drenaje. La tuberculosis es una de las enfermedades con mayor incidencia en las comunidades indígenas y la tasa de mortalidad infantil llega a ser de 75 por cada 1.000 niños, en las zonas de mayor índice de marginalidad. En el conjunto del estado, en el año 2007, la tasa de mortalidad infantil era del 21,7%0, la segunda más alta del país.

Y respecto a la madres, la muerte materna afecta principalmente a las mujeres pobres que tienen muy difícil e acceso a los servicios de salud, y sufren de desnutrición, y embarazos prematuros y, en muchas ocasiones, no deseados. Si en los países industrializados el nivel de muerte materna es de 10 muertes de mujeres por cada 100.000 nacimientos, en México, las cifras suben a 51 mujeres por cada 100.000 nacimientos y en Chiapas, las cifras se disparan a 117 mujeres, ocupando el tercer lugar en el ámbito nacional. De 1999 a 2002, las regiones con mayor número de muertes maternas fueron las de la Selva y los Altos, ambas mayoritariamente indígenas.

 

La Tierra

En Chiapas, la Reforma Agraria que se realizó en México después de la Revolución Mexicana, apenas sí se inició, de manera que gran parte de la tierra quedó en manos de unos pocos terratenientes, lo que llevó a una fuerte conflictividad social que con los años se fue profundizando.

La búsqueda de un trozo de tierra llevó a un complejo proceso de migración indígena hacia la Selva a partir de los años cincuenta, hecho que se realizó con el beneplácito de los gobiernos de turno, pero que se complicó cuando en los años 70, el gobierno federal otorgó 600 mil hectáreas de la Selva a unas pocas familias de la llamada etnia lacandona, cuando aún estaban pendientes de regularizar cientos de predios en la zona, que el propio gobierno había animado a ocupar. Este hecho vino a complicar aún más la ya de por sí difícil situación agraria del estado creando unos conflictos que aún hoy día, perduran.

La reforma del artículo 27 de la Constitución, que en el año 1992 permitió que la tierra comunal y ejidal dejara de estar protegida y pudiera entrar al libre mercado de la compra-venta, antes prohibido, hizo explotar una gran movilización en todo el país, pidiendo su anulación y fue, a la postre, una de las principales causas del levantamiento del EZLN en 1994.

Dos son los programas que utiliza el gobierno para implementar esta reforma y facilitar la compra-venta de tierras (destruyendo de paso, el tejido comunitario): el PROCEDE (Programa de Certificación de Derechos Ejidales) y el PROCECOM (Programa de Certificación de Comunidades). En Chiapas, el 17% de la tierra es de propiedad colectiva y hay un total de 1.887 ejidos, el 37% de los cuales, no habían entrado al PROCEDE en el año 2003. Aunque todavía es posible inscribirse en él, el gobierno cerro formalmente el programa en el año 2006 con un total de 2.883.375,7779 hectáreas registradas.

La regularización de tierras ha tenido un fuerte impacto contrainsurgente con fuertes enfrentamientos entre organizaciones como la OPDDIC y bases de apoyo zapatistas, alrededor de tierras recuperadas por estos últimos, a veces acompañados por miembros de otras organizaciones, después del levantamiento de 1994, y que ahora, esas otras organizaciones pretenden titular a su nombre.

Los Recursos Naturales

Chiapas es uno de los lugares del mundo con mayor diversidad animal y vegetal debido a que conserva una superficie significativa de bosques, destacando por su gran biodiversidad, la Selva Lacandona, pese a que en las últimas décadas esta superficie sufrió una fuerte degradación a raíz de la explotación maderera y ganadera, así como de la fuerte presión humana sobre la tierra.

En esa zona, el gobierno está impulsando diversos proyectos y macroproyectos que van desde la “conservación ambiental” (Corredor Biológico Mesoamericano), al “desarrrollo social” de la zona (Proyecto de Desarrollo Social, Integrado y Sostenible en la Selva Lacandona -PRODESIS- con financiamiento de la Unión Europea) pasando por lo que pretenden que sea un proyecto de “modernización y reordenamiento territorial” (el Plan Puebla-Panamá)que permitiría el acceso y extracción de los recursos naturales de la zona, “reordenando” el territorio y sacando de él a los pueblos originaros que pretenden tener el control sobre su propio territorio, tal y cómo quedó constancia en los Acuerdos de San Andrés, firmados pero nunca cumplidos por el gobierno.

Chiapas tiene los dos ríos más caudalosos del país: el Usumacinta y el Grijalva; en este estado se concentra el 30% del agua superficial de todo el país y es en la Reserva de la Biosfera de Montes Azules dónde se ubica la región hidroeléctrica más grande. De las más de 10 cuencas hidrólicas en Chiapas, la más importante es la del Río Grijalva, que genera el 54% de la energía hidroeléctrica del país.

Pero también es una zona con un alto potencial petrolífero, no sólo por el petróleo que ya se produce, 17,5 millones de barriles de petróleo crudo, equivalente al 21% de la producción nacional, sino también por las reservas que quedan por explotar. Y en lo que se refiere a Gas Natural, en 2001, Chiapas produjo 222.964 millones de pies cúbicos, el 47% de la producción nacional.

El Estado es muy rico en biodiversidad; ésta se concentra sobre todo, en las áreas naturales protegidas, entre ellas, la Reserva de la Biósfera de Montes Azules, una de las más grandes de las 37 que están declaradas en la zona, más que cualquier otro estado del país. El 20% del territorio de Chiapas está bajo protección oficial.

El interés que importantes corporaciones transnacionales y farmacéuticas tienen en la zona, viene avalado porque en Chiapas hay:

  • 19 tipos de vegetación;
  • Cerca de 8.500 especies de plantas;
  • 180 especies de mamíferos;
  • 666 especies de aves;
  • 227 especies de reptiles;
  • 92 especies de anfibios y
  • más de 1.200 especies de mariposas.

Esto también es un aliciente para diversas compañías que promueven el llamado “ecoturismo”, una de las formas de sacar provecho financiero de la riqueza natural de los pueblos a los que, con la idea de generar ingresos, se les sujeta a las reglas y demandas del mercado, sin que ese “turismo alternativo” cuide las implicaciones culturales que la realidad de los diferentes pueblos conllevan. Además, se han hecho propuestas de “desarrollo” de la zona, como es la creación de un “nuevo Cancún” en la zona norte del Estado, hacer internacional el aeropuerto de Palenque, construir grandes infraestructuras hoteleras, que sin olvidar las autopistas, como la que une San Cristóbal de las Casas con Palenque, creen un “corredor turístico” que convierta Chiapas en el primer estado en “desarrollo ecoarqueológico del país”.


 

 

Fuentes: CIEPAC, Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), INEGI, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, La Jornada,Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Chiapas , SIPAZ.