Documentación histórica

"El cerco está roto; ella es el arma más beligerante e intransigente del zapatismo", expresó el subcomandante. (1996)

"Nunca más habrá un DF sin nosotros'', señaló

Jaime Avilés, enviado, La Realidad, Chis, 9 de octubre ¤ Una vez que todo quedó cocinado entre la Cocopa y el EZLN, y después de 48 horas de tensión y especulaciones, ocurrió lo

siguiente:

A las tres de la tarde, Javier Elorriaga anunció que una hora después, en el Aguascalientes de esta comunidad, se llevaría a cabo la ceremonia en la que el Frente Zapatista de Liberación Nacional y distintas organizaciones de la sociedad civil invitarían a la Comandancia General del EZLN a viajar a la ciudad de México para asistir al Congreso Nacional Indígena. Sin embargo, el inicio del acto se postergó hasta después de las cinco de la tarde, lo que a nadie extrañó, pues como bien se sabe ésta sigue siendo una rebelión de colgados.

Elorriaga tomó la palabra ante un escenario donde se encontraban José Quirino Salas (El Barzón), Adelfo Regino (Foro Indígena Permanente), Adriana López Monjardín y el filósofo Luis Villoro (por la sociedad civil), así como el poeta chiapaneco Juan Bañuelos (Conai), el senador Guillermo del Río Ortegón (Cocopa), y el mayor Moisés, el comandante Tacho y el sucomandante Marcos, todos los cuales, con excepción de Tacho y Moisés, tomaron la palabra.

Adelfo Regino hizo la invitación formal al Congreso Indígena; José Quirinos ofreció a los zapatistas que participaran en una jornada por el diálogo nacional que se llevará a cabo el domingo 13 y el lunes 14 de los corrientes; López Monjardín criticó que al llamamiento al diálogo nacional, hecho a finales de septiembre por tres mil 190 organizaciones y personalidades, el gobierno federal respondió con un absurdo pues únicamente reconoció a la Conai como signataria de esa convocatoria, "demostrando que ignoran a la sociedad civil y que sólo considera representativos a los partidos políticos''.

Entonces, Luis Villoro habló para subrayar la debilidad de la sociedad civil y destacar su importancia en el proceso que vive actualmente nuestro país. Acto seguido, el subcomandante Marcos dijo que el EZLN se daba oficialmente por invitado y que procedería a consultar con sus bases si aceptaba el ofrecimiento. Así que se dirigió a donde se encontraban Tacho y Moisés y entabló un breve team back con ellos, para regresar al micrófono e informar a los presentes: "Nuestra respuesta es que no, que nunca más habrá un México, Distrito Federal sin nosotros, frase que aludió obviamente al lema del Congreso Indígena.

Dado este golpe, Marcos dijo que teniendo de su lado "la razón, la autoridad moral, la opinión pública, la historia y la ley'', el EZLN había decidido negociar la salida de los zapatistas, porque ``la nueva política de la que hablamos los zapatistas no es el arte de lo posible, ni el arte de los cínicos, sino el arte de incluir también a los que quieren matarnos''. Y fue entonces cuando anticipó que el EZLN enviaría a la capital de México "a lo más beligerante, más agresivo, más intransigente y que representa nuestra mayor señal de guerra'', y cuando todos pensábamos que presentaría a Durito, fue hasta una casa vecina asediado por la prensa y volvió con la pequeñísima y muy enferma comandante Ramona que, víctima de una enfermedad terminal en su fase última, el próximo sábado estará en el Zócalo para conmemorar con los indígenas de todo el país el 504 aniversario de la invasión de América.


Fuente: Periódico La Jornada 10 de octubre de 1996