Documentación histórica

Contexto en el que se produjo la salida de la Comandanta Ramona. (1996)

Los organizadores del Congreso Nacional Indígena que trabajaban en la preparación de los trabajos para su inauguración a mediados de octubre en la ciudad de México , hablaron de la posibilidad de invitar a miembros del EZLN a participar en dicho Congreso, y con ello se reabrió la discusión sobre si este viaje sería o no posible: el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Arturo Núñez, fue tajante y dijo que la Ley no permitía el viaje.

Pero la idea de la invitación avanzaba, y el 25 de septiembre, integrantes de la Cocopa se reunieran con la Comisión Promotora del Congreso Nacional Indígena, entre los que estaban Javier Elorriaga, Priscila Pacheco y Luis Hernández, ratificando los primeros que no habían recibido petición oficial del EZLN para realizar ese viaje y que mientras esto no sucediera, ellos no podían intervenir.

A partir de ese momento, comenzaron a realizarse pronunciamientos a favor de dicho viaje, de tal forma que la Secretaría de Gobernación hizo público un comunicado en el que advertía que si los miembros del EZLN se trasladaban fuera de Chiapas sin pasar por la vía de los acuerdos, incurrirían en un acto de provocación deliberado al cual habría que aplicar la ley.

El 2 de octubre se dio a conocer un comunicado firmado por el Subcomandante Marcos en el que informaba de la recepción de varios documentos entre los que se encontraba un texto llamado “Por la Paz, el Diálogo Nacional”, firmado por más de 520 organizaciones y personalidades del país, y que contenía una serie de consideraciones sobre la situación nacional, y en donde se reclamaba para la sociedad un lugar en el proceso de cambio que el país necesitaba y llamaba al EZLN a mantener su disposición a escuchar, a continuar en el camino de la lucha política y lo invitaba a atender las propuestas de la Cocopa y de la Conai para renovar el diálogo de San Andrés. El subcomandante manifestó que el EZLN respondía a ese llamado a la paz y al diálogo nacional reafirmando su compromiso en la: “búsqueda de la vía política y pacífica para resolver el conflicto con el supremo gobierno y para darle a la mesa de San Andrés la trascendencia y definitividad que el Gobierno le ha escatimado hasta ahora.”

Con relación al documento recibido de la Cocopa, lo consideró “muy importante para los zapatistas”, e indicó que contenía una serie de propuestas e iniciativas encaminadas a preservar la vía del diálogo y la negociación política, por lo que estaba preparando una respuesta a los legisladores de la Comisión con los comentarios y dudas respecto a lo que indicaba el documento.

El día 3 de octubre, una “comisión promotora” de la visita del EZLN a la Ciudad de México para participar en el Congreso Nacional Indígena, visitó a la Cocopa en sus oficinas para entregarle una carta, en donde le señalaron que: “en estos momentos, la paz de la República no se encuentra en peligro solamente en Chiapas, hay muchos lugares de México asolados por la militarización, la violencia, el narcotráfico. Hay mexicanos desesperados por las actuales condiciones de miseria de sus regiones que han optado por el camino de la confrontación armada. No podemos cerrar los ojos ante esta grave situación. Es fundamental que los partidos políticos, el Poder Legislativo y la Comisión de Concordia y Pacificación, en lo particular, hagan una contribución importante al proceso de la paz, favoreciendo el Diálogo Nacional.”

La Cocopa se reunió con el Secretario de Gobernación y con el coordinador de la delegación gubernamental, Marco Antonio Bernal, emitiendo un boletín de prensa conjunto en el que destacaron las siguientes conclusiones: que para el Gobierno Federal, la movilidad del EZLN fuera de Chiapas debe ser un acto negociado con dignidad y prontitud y no una decisión unilateral que lastime la relación entre las partes, y que por tanto, estaban dispuestos, a través de la Cocopa, a discutir y acordar de una vez por todas la conversión del EZLN en fuerza política; esto es lo que les permitiría no sólo la movilidad de sus miembros sino también hacer uso de todos los recursos contemplados por la ley.

Con relación a la reforma constitucional sobre derechos de los pueblos indios, el Gobierno Federal dijo que la iniciativa que elaboraría, recogería los acuerdos de San Andrés, y atendiendo la petición de la Cocopa y por su conducto, la enviaría al EZLN para sus comentarios antes de su presentación oficial.

El 5 de octubre, el presidente en turno de la Cocopa, el diputado José Narro Céspedes, informó que la Secretaría de Gobernación estaba dispuesta a pactar el traslado de una delegación zapatista al Congreso Nacional Indigenista, si el EZLN se pronunciaba claramente al respecto y aceptaba negociar las condiciones y el día 7, la Cocopa se reunió con los zapatistas en La Realidad, con la finalidad de establecer acuerdos para reanudar el diálogo entre el Gobierno y el EZLN y el traslado de los zapatistas al Distrito Federal.

En la Ciudad de México, se iniciaron los trabajos del Congreso Nacional Indígena en el Auditorio de la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social y en La Realidad se anunció que la comandante Ramona viajaría hasta el Distrito Federal y sería la representante del EZLN en el Congreso Nacional Indígena. El subcomandante Marcos dijo que: “el EZLN no pidió permiso para salir. Salió” y agregó que pidió la coadyuvancia de la Cocopa para que las condiciones fueran mejores y no quedaran lastimadas las partes que estaban negociando en San Andrés.

El día 10 de octubre, en medio de la Selva Lacandona y de un dispositivo armado, en una ceremonia muy emotiva, el EZLN le entregó a la comandante Ramona a la Cocopa y a representantes de la sociedad civil, para que fuera trasladada a la Ciudad de México. El subcomandante Marcos mencionó que la paz estaba “como de aquí al Zócalo de la Ciudad de México”y le dijo a la Cocopa y a la sociedad civil que con ella se llevaban “el corazón del EZLN”.

La comandante Ramona fue trasladada en una camioneta Suburban, acompañada por Javier Elorriaga, del FZLN y los legisladores Juan N. Guerra Ochoa y Óscar González Yañez y su médica de cabecera ya que desde hacía tiempo, estaba muy enferma. Mientras, en otra camioneta, los escoltaban los demás integrantes de la Cocopa y la sociedad civil, desde la Realidad hasta San Cristóbal de las Casas, donde pasó la noche en la casa del obispo Samuel Ruiz García para viajar en avión, al día siguiente, hasta la Ciudad de México.

El día 11 de octubre se realizó la clausura de los trabajos del Congreso Nacional Indígena. En ella, la comandante Ramona leyó un comunicado: “por mi voz habla la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Nuestra palabra es que vamos a apoyar todo lo que ustedes acuerden. Sabemos que lo que acuerden es para seguir la lucha para que todos los indígenas podamos vivir como seres humanos, no como animales, así como nos tienen los poderosos”. Informó que el EZLN apoyaba todos los resolutivos de ese encuentro a favor de la desmilitarización y la autonomía de los pueblos indios, e hizo un llamado a los asistentes al CNI a continuar la lucha juntos.

Los participantes en el Congreso acordaron los siguientes puntos: 1. Exigirle al Gobierno Federal la salida del Ejército de sus comunidades, 2. La liberación de presos políticos y autóctonos, 3. El cumplimiento de los acuerdos de Chiapas, 4. El reconocimiento jurídico constitucional de su existencia como pueblos y de su derecho a la autodeterminación,5. El reconocimiento de sus sistemas normativos para construir un régimen jurídico y plural que regule el orden social, 6. Garantizar sus derechos sociales, políticos y culturales para afirmar, hacer florecer y perdurar sus comunidades, 7. Participar en la construcción de un nuevo pacto social, 8. Impulsar una Nueva Constitución con un proyecto incluyente, 9. Realizar reformas a la Constitución, las leyes y las instituciones existentes, a fin de crear espacios que garanticen la transición a la democracia; modificar el artículo 27 de la Constitución para garantizar el respeto a la tierra y territorio de los pueblos indios, 10. Luchar para transformar en forma pacífica una paz justa y con equidad y 11. Diálogo con la sociedad civil para buscar juntos la transformación de México.

El día 12 de octubre, conmemoración del 504 aniversario de la resistencia indígena, se realizó un acto en el Zócalo de la Ciudad de México, donde la comandante Ramona pidió al pueblo de México, que no dejasen sólo al movimiento insurgente en su lucha por lograr un País democrático, libre y justo. En la movilización, participaron más de 100 organizaciones sociales que ocuparon tres cuartas partes de la Plaza de la Constitución, para dar fin en forma simbólica a cuatro días de trabajo del Congreso Nacional Indígena, en el Día de la Raza.

Además de su mensaje, la comandante Ramona leyó un comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena, en el que la comandancia general del EZLN envió un saludo a los indígenas del país y subrayó: “estamos dispuestos a participar en un gran diálogo nacional con todos, donde nuestra palabra sea una palabra más en muchas palabras y nuestro corazón sea un corazón más dentro de muchos corazones y vamos a caminar mucho y vamos a dar muchos pasos. Yo soy el primero de muchos pasos de los zapatistas al Distrito Federal y a todos los lugares de México. Esperamos que todos ustedes caminen junto a nosotros, esta es nuestra palabra hermanos”. En el acto, sólo hablaron dirigentes indígenas, quienes ratificaron la declaración política del Congreso, en la que demandaron autonomía, desmilitarización del país y se pronunciaron en favor de un diálogo nacional.

Por su parte, Javier Elorriaga informó que la comandante Ramona sería intervenida quirúrgicamente, con el apoyo de organizaciones sociales y simpatizantes. Precisó que: “todo sería con el apoyo de donativos que habían hecho Organizaciones No Gubernamentales y simpatizantes del zapatismo, por lo que no vamos a necesitar el apoyo oficial para la operación de la comandante.”

La Cocopa, por su parte, emitió un comunicado en la que se felicitaron porque tanto el Gobierno Federal como el EZLN hubieran atendido la llamada de la Comisión de Concordia y Pacificación para construir por la vía del diálogo un acuerdo negociado que resolvió la crisis de la presencia de la comandante Ramona en México. Informaron también que la Cocopa, por acuerdo de las partes, asumió el compromiso de apoyar los traslados de la comandante zapatista y que la Comandancia General del EZLN dejó a criterio de la Cocopa que se prolongara la estadía de Ramona para su atención médica. La Cocopa inmediatamente asumió la necesidad de que la comandante fuera tratada médicamente, cosa que también el Gobierno entendió si bien la decisión de tanto de ser atendida médicamente como del tipo de atención médica que recibirá es un asunto que deberán resolver ella y el EZLN, señalaron.