Documentación histórica

Carta al EZLN de varios Municipios Indígenas de Morelos. (2002)

A USTEDES NUESTROS HERMANOS DEL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

Cuando en su mirada vimos sus pupilas miramos la vida y la historia que de nuestras tierras respiramos al arar.

Bastó que de sus manos levantaran el grito de libertad para saber que nuestro General Zapata miraba en sus miradas, fue así como nos supimos ustedes al escucharlos.

Nos faltaba un 1 de enero para entendernos uno en nuestras demandas, lo sabíamos y desde la selva reconocimos que ahora abría que juntar las voces para hacer llegar fuerte nuestra palabra al alma de nuestro pueblo.

Y lo entendieron, desde allá abrieron el espacio de dialogo para que nosotros nos encontráramos, desde la montaña hicimos de la palabra diversa el camino de nuestros pueblos, ahí construimos en nuestro encuentro la voluntad de nuestro futuro.

Y así dijimos, que nuestra lucha pasaba por el reconocimiento a nuestra existencia, la valoración de nuestro pasado, y la inclusión de nuestro destino a la palabra hablada de nuestro pueblo.

Así junto a ustedes hermanos zapatistas dejamos que el poder dijera su palabra con los hechos para saber si importábamos para ellos o seguíamos siendo un objeto de su curiosidad y de olvido permanente.

Desde entonces, siete años han pasado y nada ha pasado, el mismo poderoso a quién había que recordarle que existíamos ahora seguimos recordándole que seguimos vivos y que tenemos una lucha que es la lucha de todos nuestros tiempos, la dignidad.

Hace un año y cuatro meses que sus pasos tenían que caminar los pasos de nuestros pueblos para decirles a todos nuestros hermanos indígenas que los derechos no se regalan sino que se pelean y gritan al corazón de nuestro México para que de sus entrañas siempre siga viva la razón de nuestra conciencia.

Supieron hacer llegar nuestra palabra y nuestra lucha para que en México y en el mundo se supiera que exigimos el reconocimiento de nuestros derechos indígenas, que se supiera que junto con ustedes hermanos queremos un México distinto, mejor un México con justicia y dignidad.

Peleamos para que esa voz fuera escuchada por el poder, llegamos a la Tribuna de quienes deciden por todos, hablamos para nuestra voz llegara a los corazones de los que quieren hablar por todos.

Y no, nuestra voz se perdió en el compromiso de quienes nunca se comprometen por todos, sino es por sus propios intereses y así nuevamente nos hicieron a un lado, nos mandaron al cuarto de servicio en los temas importantes de nuestro país, ignoraron nuevamente más de 550 años de desprecio y exclusión, nos condenaron al cansancio y al olvido. Eso quisieron, pero no.

Cuando el 28 de marzo ustedes hermanos zapatistas regresaron a Chipas, la marcha no se acabó, así como tampoco había empezado el 24 de febrero del año pasado, ya veníamos de un camino de brechas trazadas y destinos en los ojos.


LA MARCHA ZAPATISTA SIGUE...


No se acabo cuando se fueron a Chiapas. Sigue, porque aquí estamos, aquí frente a otro Poder de la Unión y en el corazón del Poder Judicial en México, aquí desde dentro cuestionando a los legisladores y al Ejecutivo su desprecio por nuestros derechos y egoísmo por incluirnos dentro del proyecto de nación que queremos construir los siempre excluidos.

Sabemos que la situación en Chipas hermanos zapatistas como siempre no es fácil, que la presencia del Ejercito sigue hostigando a sus comunidades, que la amenaza de desalojo en Montes Azules es una provocación del mal Gobierno para darle una salida de exterminio a la palabra incomoda y la vida digna que supieron demostrar.

Aquí seguimos, seguiremos y no dejaremos de luchar para que ahora la Suprema Corte de su palabra y por fin escuchemos la voz de un poder acostumbrado a callar y a ceñirse a la voluntad de quienes ellos saben servir.

No dejaremos que nuestra palabra asimilada en el corazón de nuestro pueblo se pierda por el gran deseo de los que imponen y quieren guiar nuestro destino al mar de los olvidos.

Les decimos ustedes hermanos zapatistas que esos legisladores cometieron errores, por su desesperación aprobaron la reforma con grandes deficiencias –como siempre lo han hecho- y quisieron que nos calláramos y aceptáramos se acción como única e irremediable. No fue así, acudimos adonde no imaginaban que podíamos ir, venimos aquí a donde ellos se creen inmunes, llegamos a un Poder donde ahora no saben con quién estar, nosotros les decimos a ellos que el camino es la verdad y la razón.

A ustedes hermanos zapatistas les decimos que no se han ido, que nunca se irán de nuestro pueblo, que Zapata cabalga junto a ustedes y que nosotros los pueblos indígenas caminamos los pasos que tantas veces caminaron nuestros ancestros, que Morelos, que Zapata, que ustedes son el camino de nuestra conciencia.


VIVAN LOS PUEBLOS INDÍGENAS
VIVA MORELOS
VIVA ZAPATA
VIVA EL EZLN


MUNICIPIOS INDÍGENAS DE TEPOZTLAN, TLAYACAPAN, TEPALCINGO Y YECAPIXTLA, MORELOS. COMUNIDADES INDÍGENAS DE SANTA CATARINA, XOXOCOTLA, HUEYAPAN, CUENTEPEC. MORELOS.
Frente a la Suprema Corte de justicia de la Nación.
México D.F. a 13 de junio de 2002.