Documentación histórica

Grupo 4: Situación, derechos y cultura de la mujer indígena. Avances y convergencias. (1995)

Avances y convergencias

María Guerra

21 de octubre de 1995

En los 4 días de trabajo que tenemos en este grupo, hemos logrado un avance importante en torno al análisis y diagnóstico de las diversos aspectos que conforman la situación de las mujeres indígenas de nuestro país encontrando un simple consenso entre todas las participantes.

La voz de las mujeres se fue alzando en esta mesa, con una profunda indignación y dolor en el reconocimiento de que hemos sido víctimas de una larga historia de discriminación, opresión y violencia. La opresión que padecemos tiene un triple carácter: como mujeres, como pobres y como indígenas. La violación a nuestros derechos humanos es de siempre. Ni la "Declaración Universal a los Derechos Humanos" ni la Convención sobre la eliminación a todas las formas de discriminación sobre la mujer, ratificada por México, se ha cumplido por parte del gobierno de la República.

La violencia ha sido el______de la vida cotidiana de las mujeres indígenas. La primera forma de violencia son el hambre y la desnutrición heredadas a una generación a otra y la inconsistencia de atención a la salud, reproducción de las mujeres, que respete su antigüedad y sus costumbres y el despojo de la tierra y de los recursos naturales que les pertenecen como el agua, la luz, la madera. Su marginación de los programas de capacitación y educación, la imposición de leyes y costumbres de una lengua y vestimenta que nos es la suya.

Esta situación apenas expresada en este intento de resumen, tiene su causa en el sistema de partido de estado, en su política neoliberal en el tratado de libre comercio, en la deuda externa, en el saqueo y venta de nuestra riqueza por un grupo que decide por todos y también en una sociedad dividida en clases en donde domina una ideología patriarcal y sexista que crea relaciones asimétricas entre los hombres y las mujeres. Se nos ha excluido de todo, cuando las mujeres estamos en todos, somos la base de la cultura.

Derivado del análisis anterior, las mujeres de este grupo de trabajo hemos hecho algunas propuestas, que además de tener un carácter nacional, creemos que expresan el consenso de las participantes y los temas que contempla el título de nuestro grupo de trabajo, en los incisos a, b, c, d, e, y f. Se recoge en los siguientes planteamientos: las mujeres indígenas queremos tierra, y tener el derecho a poseerla a ser dueñas de nuestros recursos naturales, a recibir el apoyo del gobierno para tener una vivienda digna. No queremos pagar la luz, ni el agua, ni la entrada a las zonas arqueológicas que nos heredaron nuestros antepasados, tenemos que reformar el art. 27 de la Constitución.

Queremos que se crea un Fondo Nacional Indígena que sea manejado por nosotras. Reclamamos el derecho a organizarnos libremente sin por ello ser objeto de represión. Queremos y exigimos que salgan el ejercito, los judiciales y las guardias blancas de nuestras comunidades porque llevan la enfermedad y la muerte. Queremos estar representadas en el Congreso y en forma igualitaria en los gobierno indios.

Queremos que se respete nuestras costumbres, se reconozcan a las parteras de nuestras comunidades, que se apoye la conservación de la medicina tradicional, que no nos impongan medicina o anticonceptivos que nos dañan.

Queremos decidir el número de hijos.

Queremos soluciones de fondo a la salud.

Queremos escuela para nosotras y para nuestros hijos, maestros bilingües y que se respeten nuestras lengua.

Queremos programas y proyectos productivos que garanticen un pago justo a nuestra mercancía, sea agrícola o artesanal.

Queremos que se paguen salarios mínimos para las indígenas que laboren como trabajadoras domésticas.

Queremos la autonomía de los pueblos indios y el respeto a los usos y costumbres que no afecten la dignidad de la mujer, porque hay casos del maltrato y violencia al interior de la familia y las comunidades.

Queremos crear un nuevo tipo de relación entre el Estado y los pueblos, y entre los hombres y las mujeres.

Queremos crear un nuevo proyecto de nación en donde imponen la democracia y la justicia.

Queremos por último hacer un reconocimiento al EZLN a las comandantes aquí presentes por habernos brindado la oportunidad de que nuestra voz sea escuchada. La ley revolucionaria de las mujeres zapatistas recoge mucho de nuestras demandas. Nos hemos pronunciado en este grupo por la desmilitarización de Chiapas y en general por el retiro del ejército de las comunidades. exigimos también la libertad de los presos y las pesas acusados de presuntos zapatistas.

Queremos demostrar con este esfuerzo que el diálogo es posible para encontrar el camino de una paz con justicia y dignidad.

María Guerra


Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 51023133