Documentación histórica

Grupo 1: Comunidad y Autonomía. Declaración de Prensa del Grupo de Asesores del Grupo 1. (1995)

20 de octubre de 1995

Queremos exponer que en el Grupo 1 (sobre comunidad, autonomía y derechos indígenas) tuvimos un avance realmente sustantivo, pues ha habido un reconocimiento consensado en todo el grupo de discusión sobre la necesaria e insoslayable autonomía de los pueblos indios y la legitimidad de los derechos que históricamente le han sido negado a este sector de la población. En el grupo de trabajo se ha desarrollado un serio diagnóstico de la situación actual de las comunidades y regiones en donde la población indígena es mayoritaria o importante

También hubo en nuestro grupo una severa crítica al sistema político y social que prevalece en México, y, muy especialmente un juicio duro a la política económica neoliberal seguida por el Gobierno, y que pone ya en serio peligro la existencia misma de los pueblos indios y de otros sectores marginales de la población. La discusión (que se llevó a cabo con representantes de todo el país invitados por el EZLN y por organizaciones de Chiapas invitadas por ambas partes) ha demostrado que el planteamiento de los hermanos zapatista coincide plenamente con lo que está ocurriendo en todo el país: es decir, la demanda zapatista es una demanda NACIONAL y prueba de ello es lo que se ha debatido y consensado en este grupo de discusión.

Nuestra experiencia demuestra es que sí es posible dialogar con respeto y que esto forma parte ya del gran DIÁLOGO NACIONAL convocado por el EZLN y ratificado por Marcos el 1 de octubre pasado. Demuestra también que la distensión debe darse en todo el país, pues otras regiones, y no solo Chiapas, se hayan militarizadas o viven un estado de excepción (como el estado de Guerrero donde más de 70 dirigentes, en su mayoría indígenas, han sido asesinados por defender sus tierras o sus derechos). En nuestra discusión estuvieron presentes los presuntos zapatistas presos y los sacerdotes expulsados por el Gobierno que, con un ejemplo de lucha y honestidad, nos acompañaron en espíritu e ideas, como miembros de nuestra delegación.

Consideramos que hace falta un nuevo gobierno y un nuevo proyecto de nación. Demandamos el respeto del Gobierno y de los partidos, de las iglesias y de las sectas, hacia nosotros y nuestras formas de resolver el problema del poder, del territorio, de la justicia y de lo religioso.

La discusión nuestra constituye un aporte, la contribución de los pueblos indios a la ya urgente necesidad de un nuevo pacto federal, un nuevo constituyente y un nuevo trato entre los mexicanos: basado en el respeto, la tolerancia, la igualdad de derechos y el retorno a un estado de derechos que el Gobierno ha violentado en los últimos años. La autonomía como parte del nuevo federalismo basado en la soberanía popular.

Hacen falta reformas constitucionales profundas, replantear el artículo 27 constitucional, cambios más allá de las pequeñas reformas y respetar el ritmo de estos cambios: que sea conforme al ritmo de nuestros pueblos y no en los tiempos del Gobierno y de los partidos. Este diálogo alentado por la rebelión del primero de enero del 94 y por el proceso posterior de crecimiento político y de enseñanzas que todos hemos recibido de su palabra y de su andar, ha sido exitoso.

Los más pequeños serán los más grandes, y la palabra de todos hará cambiar la injusticia del poderoso y la impunidad de quienes roban nuestra tierra, nuestras riquezas y que quieren matar también nuestras raíces.

Agradecemos a la justa lucha del EZLN el estar aquí de todo el país indios, campesinos y académicos, presos y sacerdotes expulsados, en esta mesa del inicio del gran diálogo nacional para la transición pacífica a la democracia.


Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 5102007