Documentación histórica

Grupo 1: Comunidad y Autonomía. Síntesis de la primera Sesión. (1995)

 San Andrés Larráinzar, Chis., 19 de octubre de 1995

El conjunto de intervenciones se refirió, en su mayor parte, y en posiciones que reflejan una diversidad de opiniones, al asunto de la autonomía de los pueblos indios y a los derechos que, históricamente, le han sido negados a una parte fundamental de la población del país. Los participantes lo hicieron en el contexto de una crítica al sistema político y social prevaleciente, en especial al sistema de partido de Estado, así como a la política económica neoliberal aplicada por el gobierno, que margina a grandes sectores de la población y que pone en peligro la existencia misma de los pueblos indios. Se cuestionó también la existencia de políticas aplicadas en el “medio indígena”, que no son producto de un consenso ni toman en cuenta la creciente lucha por la participación desde abajo.

Se planteó de principio un diagnóstico de la situación de los pueblos indios, que sus demandas son de carácter nacional y no solo regional; que el racismo y la discriminación deben ser erradicados. Que la justicia sea producto de las propias necesidades, y no violatoria de los derechos humanos y colectivos, que la pobreza no es resultado de la cultura , sino del sistema en su conjunto, que existe una larga tradición de resistencia, que es necesario que se cumplan los convenios internacionales (como el 169 de la OIT), que tome en cuenta su calidad de pueblos, que la autonomía es la contribución de los pueblos indios a la necesaria transición a la democracia.

Exigieron participación en el ejercicio del poder a través de la autonomía, elecciones conforme a los usos y (contribuciones) de comunidades, municipios y regiones, Un trato justo e igualitario que contemple el derecho a la diferencia. Autonomía no es separatismo, sino enriquecimiento del nuevo pacto federal del que tendrá que ser construido como lo expresaron algunos, con muchas otras fuerzas y sectores.

La cuestión indígena es asunto que solo podrá resolverse en el marco de una profunda reforma del estado que modifique de raíz las formas cotidianas y de la vida pública, que generan y reproducen la dominación, la discriminación y el racismo.

La Autonomía se perfila como el camino para iniciar una nueva relación de los pueblos indígenas con el Estado. Esta debe verse como el proceso a través del cual se les reconozca a los pueblos indígenas su derecho a la participación en la vida nacional. Las reformas constitucionales serán solo un paso de ese proceso, y se requiere, además, abrir los espacios institucionales para que participen en el diseño de las instituciones y las políticas públicas que tienen que ver con la totalidad de su vida y de la nación. Por ello es importante que se fomente el dialogo intercultural para el Desarrollo y que la especificidad de los indígena se incluya como un punto constante en todas las mesas de trabajo de a agenda de San Andrés; pero también en todos los puntos del Diálogo Nacional para la reforma del Estado.

Existen serias dificultades para instrumentar la Autonomía; es una tarea difícil que debe prepararse en todos los terrenos. El gran reto es lograr la autodeterminación para todos los pueblos indígenas. Se debe asegurar el derecho a la autonomía en la Constitución como un derecho pleno, para luego reglamentarlo, tomando en cuenta las distintas particularidades.

Se observa una diversidad de contenidos, relacionados al concepto de Autonomía. Tal diversidad se correspondió con el tipo de organización que hizo los planteamientos. La Autonomía como capacidad de gestión en la organizaciones productivas, como forma de gobierno comunitario , como forma de gobierno y gestión municipal y como forma regional para el reconocimiento de los derechos indígenas.

A manera de conciliación se hicieron dos propuestas:

Ver las diferentes concepciones sobre la autonomía como no contradictorias, a través de establecer acuerdos en puntos esenciales sobre la reforma del Estado.

Y que para resolver el problema de las escalas de la Autonomía, habría que analizar si la remunicipalización con previa reforma al municipio en sus facultades y sus funciones, pueda constituir un punto de coincidencia de la demanda indígena y de la demanda nacional.

La reconciliación de los campesino indígenas, el restablecimiento de la vida comunitaria, así como la reactivación de la vida económica y productiva en la región son los retos más difíciles para sociedad mexicana, que pueden afrontarse con posturas abiertas y plurales entre todos los actores sociales a nivel microregional.


Fuente: Archivo Histórico de la Conai. Documento 5101903.