Documentación histórica

Comunicado de la CONAI. 4 de Septiembre de 1995

COMISIÓN NACIONAL DE INTERMEDIACIÓN
COMUNICADO DE LA CONAI
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, a 4 de septiembre de 1995

Mañana, 5 de septiembre de 1995, dará comienzo otra ronda de negociación en San Andrés entre la delegación del Gobierno Federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. La CONAI tiene la esperanza de que, en este diálogo, se den pasos importantes que nos lleven a una paz con justicia y dignidad.

Esta esperanza está fincada en la observación de que se están abriendo nuevos espacios para el diálogo, como conquistas de las diferentes movilizaciones de distintos sectores del pueblo de México. El trabajo por la paz y por las distintas reivindicaciones políticas y sociales, han favorecido la apertura de estos nuevos espacios. A partir de ellos se podrán construir los caminos de la paz. Un ejemplo de esto, es la movilización y el esfuerzo de la sociedad civil para promover, organizar y realizar la Consulta Nacional, en la que, de nueva cuenta, comprometió su palabra por una paz justa y digna.

Por ello, la CONAI hace un llamamiento a toda la sociedad civil, para que continúe impulsando los cambios, que requiere el país y para seguir luchando por la paz. En esta lucha, la sociedad civil democrática ha sido -y es- la más importante protagonista, pues se ha comprometido por la paz, por las 16 demandas planteadas por los indígenas chiapanecos, y por los caminos de la política y el diálogo.

La CONAI está convencida de que sólo enfrentando las causas profundas de la sublevación chiapaneca se podrá construir la paz. Desde el 1º de enero de 1994, el estado de Chiapas ha vivido los días y los meses entre el azoro y la desconfianza, con la expectativa de que, con los diálogos de San Andrés, la esperanza de un futuro más justo, más libre, más participativo, sea una realidad para todos. Porque la paz sólo es el silencio de las armas, sino también de la transformación de las relaciones sociales para hacerlas más equitativas y para sentar las bases de un desarrollo con justicia.

La CONAI es consciente de que reconocida gravedad económica, política y social del país afecta el logro de una paz como la que todos queremos: justa y digna, porque tal situación multiplica las posibilidades de inestabilidad en diversas regiones de nuestro país.

Tampoco podemos dejar de manifestar nuestra preocupación acerca de la violencia en Chiapas. Nos preocupan las distintas medidas represivas ejercidas contra campesinos que reclaman tierras, y la creación de un organismo policíaco “extra” como la FR (Fuerza y Reacción). Nos preocupa, también, que para las elecciones del 15 de octubre próximo, donde se elegirán presidentes municipales y nuevo Congreso Estatal, no existan las condiciones necesarias ni los mecanismos electorales adecuados, a fin de garantizar elecciones transparentes y confiables.
En este contexto, no podemos dejar de mencionar que la penetración policiaco-militar en las zonas de influencia zapatista en Chiapas es muy grave. No solamente por lo que representa de acoso, sino por el doloroso daño que empieza a manifestarse en las comunidades, por la falta de alimentos, de medicinas, y por no poder hacer sus habitantes su vida diaria y productiva de manera normal. La permanencia de tantos días y meses del Ejército Federal en estas regiones, ha traído consigo presión sobre sus pobladores, y ha significado otros males más, causados por la entrada de comerciantes que venden alcohol irresponsablemente, y la introducción de la prostitución.

Hacemos un llamado vehemente a la sociedad civil para que solicite al gobierno de la República que, como un gesto de buena voluntad hacia la paz, actúe con una serie de medidas eficaces de distensión militar. Sobre este particular, apreciamos la propuesta hecha recientemente por la Conferencia Nacional por la Paz, en su primera sesión.
Puede señalarse que en los encuentros de San Andrés se han dado momentos muy duros, por cuanto se dan diferencias políticas y culturales entre las Partes. En verdad estas representan universos políticos en conflicto y prácticas culturales muy diferentes entre sí. En materia cultural, además, se ha dado, de modo directo, el problema lingüístico, así como la distancia que existe entre el discurso de la élite “moderna”“ y el discurso campesino e indígena. Estas son realidades cuya comprensión es imprescindible para avanzar en el diálogo y la negociación.
La CONAI valora la dimensión nacional que el presidente Ernesto Zedillo dio a los problemas de Chiapas, y la manera como el Presidente de la República reconoce la injusticia que padece esta población del sureste y el reclamo nacional para su inmediata solución integral.

La CONAI también expresa su satisfacción por el pronunciamiento público de la Comisión de Concordia y Pacificación en el que llama a acelerar el Diálogo Nacional para la Reforma del Estado. Sus trabajos de coadyuvancia en el Diálogo de San Andrés son importantes para que, la dimensión nacional de las soluciones y acuerdos que lleven a la paz justa y digna, esté presente y actuante.

La comunidad nacional rechaza la injusticia y no quiere la violencia. Insistimos que la paz es tarea de todos. La CONAI da la bienvenida e invita a diversificar todo tipo de iniciativas que aporten condiciones favorables para una solución política de los graves problemas nacionales y que abonen el terreno donde se edifique la paz verdadera.
Queremos resaltar que los movimientos reivindicadores de causas justas en otras partes del mundo, principalmente los movimientos indígenas del continente americano, han comprendido y están, en consecuencia, actuando muy atentos a que los problemas de México se resuelven de manera justa y digna. Saludamos desde aquí, desde San Andrés, todas esas manifestaciones de apoyo a los mexicanos que luchan por la paz.

Creemos que el avance político democrático será el camino que nos llevará a la paz. Por esta razón, el diálogo por esa paz no debe ser excluyente: debe incluir a muchos actores, que participan en distintos tiempos y formas, en ese camino que se está abriendo, para que se dé un Diálogo Nacional nuevo, amplio, en la pluralidad, que tenga como característica el que sea auténticamente la vía para el cambio que nos conduzca a una paz verdadera.

La CONAI tiene una gran esperanza. Así, con esta convicción, seguirá cumpliendo con las labores, difíciles pero necesarias, de su función Mediadora. Estamos por la vía de la justicia y la democracia, por los derechos de todos los campesinos, indígenas y ciudadanos pobres de México. Si caminamos por esa vía, llegaremos a 1a paz que tanto deseamos.

ATENTAMENTE

CONAI


Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 5090401. (Sexta ronda de Diálogos en San Andrés)