¿Qué es el zapatismo?

La larga travesía del dolor a la esperanza. (1994)

 LA LARGA TRAVESIA DEL DOLOR A LA ESPERANZA

 

Para el señor IK',príncipe tzeltal,fundador del CCRI-CG del EZLN,caído en los combates de Ocosingo, Chiapas,en enero de 1994. (Donde quiera que esté...)

 

"Cuando él llega nosotros vivimos
y del fondo del castillo de los pobres
donde nosotros teníamos tantos semejantes,
tantos cómplices, tantos amigos,
sube la vela del valor.
Icémosla sin vacilar.
Mañana sabremos por qué
cuando triunfemos.

 Una larga cadena de amantes
salió de la prisión.
La dosis de injusticia y la dosis de vergüenza
son verdaderamente demasiado amargas.
No es necesario todo para hacer un mundo,
es necesaria la felicidad y nada más.
Para ser feliz es necesario simplemente ver claro
y luchar.
No esperemos un solo instante:
levantemos la cabeza.


Tomemos por asalto la tierra." 

Paul Eluard 

 

MEXICO: ENTRE EL SUEÑ0, LA PESADILLA Y EL DESPERTAR

 

Capítulo 1

Que narra de los cantos neoliberales de 24 sirenas, de arrecifes de oro, de encallamientos en bancos de arena del desánimo y de otros peligros que acechan a los piratas en altamar.

 

Habla la patria

 

I. Hablan la patria y sus dolores

Me han dado como un pedaz
de tierra adolorida,
llena de cicatrices,
de heridas que no cierran,
de golpes y caídas.

 

Me han dado como una maldición
que no acaba,
como una casa derruida y amarga.
 

!Cómo pesa la historia!

Llena estoy de traiciones y robos,
cada humillación se suma y crece,
cada miseria se acumula.

El águila imperial desgarra mis entrañas
y poderosos señores se reparten
mis mares y montañas,
mis ríos y desiertos,
mis valles y quebradas. 

Estos son mis dolores,

grandes son y no acaban:
el dolor de mi suelo mancillado
el dolor de mi tierra empobrecida,
el dolor de mi hijo traicionado,
el dolor de mi lucha derrotada...

 

A este país se puede llegar por la planta alta o por el sótano. Al México del sótano se llega caminando y llorando...en el lodo.

En 1993 platicamos, cerca de San Quintín, en el municipio de Ocosingo, con un guatemalteco que iniciaba el largo e improbable viaje, a través de tierras mexicanas, hacia la Unión Americana. Para lograrlo debía arriesgar el dinero, la salud, la vida y la dignidad. 

El y su familia tenían que recorrer desde Chiapas hasta Baja Californiia Norte, navegar a través de una pesadilla de miseria y de muerte.

Le preguntamos por qué se arriesgaba a ir hasta Estados Unidos, que por qué no se quedaba a trabajar en alguno de los estados mexicanos que cruzaría en su viaje. Nos contestó riendo con burla:

"Si no estoy loco para hacerlo. Si nosotros estamos en Guatemala, ustedes están en 'Guatepior' pues" y platicaba la historia que contaban los que habían logrado llegar hasta la frontera norte mexicana y habían sido deportados por la BORDER PATROL: un México bastante alejado de las promociones turísticas, policía asesina, funcionarios corruptos, mendicidad, precios de Norteamérica y salarios de Centroamérica, guardias blancas, población en la miseria, desesperanza.

Una historia que ya conocíamos. La pesadilla que habita el sótano de este país, la pesadilla que nos llevó al despertar de enero de...

 

1994: AL MEXICO DE LA PLANTA ALTA...

se llega por avión. Un aeropuerto en el Distrito Federal, Monterrey, Guadalajara o Acapulco, es la entrada a un elevador que no sube ni baja, sino que recorre horizontalmente el país de los 24 hombres más ricos del país, los pasillos del México de la modernidad: las oficinas gubernamentales en donde se administra el neoliberalismo, los clubes empresariales donde cada vez es más difusa la bandera nacional, los centros vacacionales cuya verdadera vocación es ser espejo de una clase que no quiere ver lo que hay bajo sus pies: una larga escalera, caracol y laberinto, que baja hasta el México del sótano, el de pie, el del lodo.

Sobre la sangre y el barro que pueblan el sótano de este país, los 24 todopoderosos están ocupados contando los $44,100 millones de dólares, obsequio del sexenio de la modernidad.

El México de arriba no tiene tiempo para mirar hacia abajo, está ocupado con complicados cálculos macroeconómicos, intercambia promesas, halagos e índices de inflación, tasas de interés y porcentajes de inversión extranjera, concesiones de importación y exportación, listas de riquezas, balanzas donde la Patria y la dignidad no pesan: la deuda pública garantizada, a largo plazo, pasó de 3,196 millones de dólares en 1970, a 76,257 millones de dólares en 1989. La deuda privada no garantizada fue de 2,770 millones USD en 1970 y pasó a 3,999 millones USD en 1989. En 1989 la deuda pública a corto plazo llegó a 10,295 millones de dólares. Para inicios de la década de los 90 México debía 95,642 millones de dólares.

Cada año este país paga más deudas y, sin embargo, cada año debe más. El uso de créditos del Fondo Monetario Internacional pasó de 0.00 en 1970 a 5,091 millones de dólares en 1989. El crecimiento económico industrial y comercial cobra en efectivo en el campo mexicano: en la agricultura, en el periodo de 1965-1980, la producción creció a una tasa promedio anual de 3 por ciento. En el periodo 1980-1989, en sólo 1 por ciento.

 

Mientras tanto, en el comercio exterior, las importaciones hablan su complicado lenguaje de cifras: las importaciones de cereal en 1974 eran de 2,881 miles de toneladas métricas, y pasaron a 7,054 miles en 1984. Del total, en 1965 el 5 por ciento de las importaciones eran de alimentos; para 1989 el porcentaje de importación alimenticia subió a 16 por ciento. En cambio, en el mismo periodo, se redujo el porcentaje de importación de maquinarias y equipos de transportes (50 por ciento en 1965, 34 por ciento en 1989). Las exportaciones ratifican: del total, la venta de combustibles y minerales pasó del 22 por ciento en 1965 a 41 por ciento en 1989. Las ventas al exterior de maquinarias y equipos de transporte pasaron del 1 por ciento en 1965 a 24 por ciento en 1989. La exportación de bienes de consumo primario bajó de 62 por ciento en 1965 a 14 por ciento en 1989 (datos: INTERNATONAL BANK FOR RECONSTRUCTION AND DEVELOPMENT/THE WORLD BANK, julio de 1991).

 

EL SEÑOR CARLOS SALINAS DE GORTARI ES, EN EL MÉXICO DE ARRIBA, EL PRESIDENTE...pero de un consejo de accionistas. La modernidad, en la neopolítica mexicana, hace de los funcionarios públicos algo así como una especie de vendedores de piso, y del presidente de la república, el gerente de ventas de una gigantesca empresa: México, S.A. de C.V. Ser político del partido de Estado, en México, es el mejor negocio. Una sombra paternal protege al andar de la nueva generación de políticos mexicanos, la del ex presidente Miguel Alemán Valdés, "Mr. Amigo".

 

El neo-elegido, Ernesto Zedillo, repite la falacia del AMERICAN DREAM (niños pobres que llegan a ser ricos, es decir a ser políticos) y el programa económico modernista...!de hace 48 años! La guadaña de la falta de liquidez, créditos y mercado, volverá a segar la cabeza de pequeños y medianos empresarios.

La "ley de la jungla" del libre mercado repetirá la dosis: más monopolios, menos empleos.

"Crecer", para la política económica neoliberal, significa "vender". Para hacer política hay que hacer mercadotecnia.

El "ciudadano" del México de arriba será, tarde o temprano, nombrado EL HOMBRE DEL AÑO por alguna institución extranjera. Para lograrlo deberá seguir las...

 

INSTRUCCIONES PARA SER NOMBRADO "HOMBRE DEL AÑO"

Primero: Acomode, con cuidado, un funcionario tecnócrata, un opositor arrepentido, un empresario prestanombres, un charro sindical, un casateniente, un finquero, un alquimista computacional, un "brillante" intelectual, una televisión, una radio, y un partido oficial. Ponga en un frasco aparte y rotule: "Modernidad".

Segundo: Tome un obrero agrícola, un campesino sin tierra, un desempleado, un obrero industrial, un maestro sin plaza, un ama de casa inconforme, un solicitante de vivienda y servicios, lo poco de prensa honesta, un estudiante, un homosexual, un opositor al régimen. Divida tanto como le sea posible. Ponga en un frasco aparte y rotule: "Anti-México".

Tercero: Tome un indígena. Separe las artesanías y tómele una foto al indígena. Ponga las artesanías y la foto en un frasco aparte y rotule: "Tradición".

Cuarto: Al indígena póngalo en otro frasco aparte y rotule: "Prescindible".

Quinto: Bien, ahora abra una tienda con un gran letrero que diga:

 

 

"México 94-2000 Gran liquidación de fin de siglo"

Sexto: Sonría en la foto. Que el maquillaje cubra las ojeras que le producen tantas pesadillas.

Nota: tenga siempre a la mano un policía, un soldado y un boleto al extranjero. Se pueden necesitar en cualquier momento.

El México de arriba no tiene vocación extranjera. Para tener vocación extranjera hay que tener nacionalidad y del único país del que se escucha hablar, con sinceridad, en ese cada vez más estrecho piso de arriba, es del país del dinero. Y ese país no tiene patria, tiene índices de pérdidas y ganancias. El acontecer histórico transcurre en las bolsas de valores y los héroes modernos, allá arriba, son los buenos vendedores. Por alguna razón de la otra historia (la verdadera)esa planta alta, lejos de expandirse, se contrae rápidamente. Cada vez son más pocos los que pueden quedarse ahí. A veces con delicadeza, con brutalidad otras, los incapaces son obligados a bajar...por la escalera. El elevador del México de arriba, cuya puerta da a los grandes aeropuertos internacionales, no baja ni sube. Para salir de aquí hay que hacerlo bajando, bajando hasta llegar...

 

AL MÉXICO DE EN MEDIO...

se llega en automóvil. Es urbano y su imagen es una copia al carbón, que se repite en varias partes del país, del Distrito Federal. Imagen de concreto que no puede negar la contradicción de la convivencia entre riqueza y pobreza extremas, el México de en medio huele mal. Algo se pudre ahí adentro al mismo tiempo que se diluye el sentimiento de colectividad. El México de en medio sí tiene vocación extranjera. Algo le dice que, para subir al México de arriba, el camino pasa por un país que no es éste. Para "triunfar" en México hay que irse al extranjero. No necesariamente irse en lo físico, irse en la historia, en anhelos. Esta vocación de exilio como sinónimo de triunfo, no tiene nada que ver con el cruce físico de una frontera. Hay quienes incluso marchándose, se quedan. Y hay quienes, incluso quedándose se van.

Sólo tres estados de la federación tienen índices de marginación MUY BAJOS: Distrito Federal, Nuevo León y Baja California Norte; diez más están en el grado de marginación BAJO: Coahuila, Baja California Sur, Aguascalientes, Chihuahua, Sonora, Jalisco, Colima, Tamaulipas, Estado de México y Morelos; otros cuatro tienen índice MEDIO de marginación: Quintana Roo, Sinaloa, Nayarit y Tlaxcala.

El México de en medio sobrevive de la peor manera: creyendo que vive. Tiene todas las ventajas del México de arriba: ignorancia histórica, cinismo, oportunismo y un vacío que poco o nada llenan los productos de importación. Tiene todas las desventajas del México de abajo: inestabilidad económica, inseguridad, desconcierto, paulatina pérdida de la esperanza y, además, la miseria tocando, en cada esquina, a la ventanilla del automóvil.

Tarde o temprano, el México de en medio se tiene que bajar del automóvil y entrar, en taxi si algo le quedó, en la pesera, en el metro, en una central de autobuses, y dirigirse más abajo, hasta llegar...

  

AL MÉXICO DE ABAJO...

se puede llegar casi inmediatamente. Convive, en conflicto permanente, con el México de en medio. Los 17 estados mexicanos que se encuentran en los índices MEDIO, BAJO y MUY BAJO de marginación, tienen l mitad de sus habitantes viviendo hacinados (con más de 2 personas por cuarto) y el 50 por ciento de los mexicanos que viven en los estados de "en medio" ganan menos de dos salarios mínimos diarios, es decir, en la pobreza (en Tlaxcala son 3/4 de la población en la pobreza).

Aguascalientes, Chihuahua, Jalisco, Colima, Tamaulipas, Morelos, Quintana Roo, Sinaloa, y Tlaxcala tienen a un tercio de la población mayor de 15 años sin la primaria completa, en Nayarit el porcentaje es de más de 40 por ciento. Tlaxcala tiene un tercio de habitantes sin drenaje. Quintana Roo y Sinaloa tienen la cuarta parte de los habitantes viviendo en piso de tierra. Los estados de Durango, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Yucatán, Campeche, Tabasco, Zacatecas y San Luis Potosí tienen índices de marginación ALTOS. Casi la mitad de su población mayor de 15 años no tiene la primaria completa, un tercio no tiene drenaje, cerca de dos tercios viven hacinados y más del 60 por ciento ganan menos de dos salarios mínimos.

El México de abajo no comparte, disputa un espacio urbano y rural que, no obstante, tiene sus líneas internas de división, sus fronteras. Fincas, haciendas, y grandes empresas agrícolas imponen su espacio rural a ejidos y comunidades campesinas. Las colonias urbanas, su nombre y ubicación, los servicios que tienen, la forma de hablar de sus gentes, su forma de vestir, sus diversiones, su educación, todo limita y clasifica, trata de ordenar, de acomodar el caos que rige las ciudades mexicanas. No es necesario dar nivel de ingresos, posición social y vocación política, basta decir en qué colonia de qué ciudad vive. Dentro de la ciudad hay miles de ciudades, peleando, sobreviviendo, luchando. En el campo son el vehículo de transporte, la forma de vestir y la atención del gerente del banco los indicadores para clasificar. La posición en el campo mexicano se puede determinar por el tiempo que tarde la persona en las antesalas del poder público y financiero. En el México de abajo la casa mayor de la hacienda porfirista es suplida por la oficina del banco con el que la modernidad penetra en el campo mexicano. El México de abajo tiene vocación de lucha, es valiente, es solidario, es banda, es barrio, es palomilla, es raza, es cuate, es huelga, es marcha y mítin, es toma de tierras, es cierre de carreteras, es "!no les creo!", es "!no me dejo!", es "!órale!". El México de abajo es maestro, albañil, plomero, obrero, chofer, empleado, estudiante de metro-autobús-pesera, barrendero, camión materialista y dialéctico, ama de casa, pequeño locatario, vendedor ambulante, agrarista, mini y micro comerciante, minero, colono, campesino, ejidatario, provinciano aún siendo capitalino, trabajador agrícola, estibador en los puertos, pescador y marinero, ropavejero, carnicero, artesano, es los etcéteras que uno encuentra en cualquier camión, en cualquier esquina, en cualquier rincón de cualquier lugar de cualquier México...de abajo. El México de abajo es carne de presidio, de despojos, de embargos, de razzias, de despidos, de desalojos, de secuestros, de torturas, de desapariciones, de bronca, de muerte. El México de abajo no tiene nada...pero no se ha dado cuenta. El México de abajo tiene ya problemas de sobrepoblación. El México de abajo es millonario de miserias y desesperanzas. El México de abajo comparte espacios urbanos y rurales, resbalones y caídas, luchas y derrotas. El México de abajo, tan abajo que casi no se ve esa pequeña puerta que da...

 

AL MÉXICO DEL SÓTANO...

se llega a pie, descalzo, o con huarache o bota de hule. Para llegar hay que bajar por la historia y subir por los índices de la marginación. El México del sótano fue el primero. Cuando México no era todavía México, cuando todo empezaba, el ahora México del sótano existía, vivía. El México del sótano es "indígena" porque el Colón pensó, hace 502 años, que la tierra a la que llegaba era la India. "Indios" llamaron entonces a los naturales de estos suelos. El México del sótano es :

mazahua, amuzgo, tlapaneco, nahuatlaca, cora, huichol, yaqui, mayo, tarahumara, mixteco, zapoteco, maya, chontal, seri, triquis, kumiai, cucapá, paipai, cochimí, kiliwa,t equistlateco, pame, chichimeca, otomí, mazateco, matlatzinco, ocuilteco, popoloca, ixcateco, chocho, popoloca, cuicateco, chatino, chinanteco, huave, pápago, pinua, tepehuano, guarijio, huasteco, chuj, jalalteco, mixe, zoque, totonaco, kikapú, purépecha, óodham, tzotzil, tzeltal, tojolabal, chol, mam.

 

El México del sótano es indígena...pero para el resto del país no cuenta, no produce, no vende, no compra, es decir, no existe...Revise usted el texto del Tratado de Libre Comercio y verá que, para este gobierno, no existen los indígenas. Más aún, lea usted el Anexo 1001.a-1 del texto del Tratado de Libre Comercio y verá que, para este gobierno no existen los indígenas. Más aún, lea usted el Anexo 1001.a-1 del Tratado de Libre Comercio del 7 de octubre de 1992 (sí, 5 días antes de los "festejos" de los 500 años del "descubrimiento de América"), y se encontrará con que el gobierno salinista "olvida" poner, en la lista de "Entidades del Gobierno Federal", al Instituto Nacional Indigenista. Llevamos mucho tiempo en la montaña, tal vez resulta que el INI ya lo privatizaron, pero no deja de sorprender que, como "entidades gubernamentales", aparezcan oficinas como el" Patronato de Asistencia para la Reincorporación Social", "Apoyos a Servicios de la Comercialización Agropecuaria" y el "instituto de la Comunicación Humana Dr. Andrés Bustamante Gurría". En cambio, por parte de Canadá está el "Department of Indian Affairs and Northern Development", que es algo así como "Departamento de Asuntos Indígenas y Desarrollo del Norte".

El México del sótano acumula tradiciones y miserias, posee los más altos índices de marginación y los más bajos de nutrición. De los 32 estados, 6 tienen MUY ALTO índice de marginación. Los 6 tienen un alto porcentaje de población indígena: Puebla, Veracruz, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca, Chiapas.

 

La estratificación de los Méxicos se repite en los municipios. A nivel nacional hay 2,403 municipios. De ellos, 1,153 tienen un grdo de marginación ALTO y MUY ALTO. 1,118 tienen grados MEDIO y BAJO de marginalidad y sólo 132 municipios tienen MUY BAJO grado de marginación. En los estados con alta población indígena: Chiapas de 111 tiene 94 municipios con grados ALTO y MUY ALTO. Guerrero de 75 tiene 59. Oaxaca de 570 tiene 431. Puebla de 217 tiene 141. Querétaro de 18 tiene 10. San Luis Potosí de 56 tiene 33. Veracruz de 207 tiene 130. Yucatán de 106 tiene 70.

Entre lodo y sangre se vive y muere en el sótano de México. Oculto, pero en su base, el desprecio que padece este México le permitirá organizarse y sacudir al sistema entero. Su carga será la posibilidad de librarse de ella. La falta de democracia, libertad y justicia para estos mexicanos, se organizará y estallará para iluminar... 

 

ENERO DE 1994...

recordó al país entero la existencia de ese sótano. Miles de indígenas armados de verdad y de fuego, de vergüenza y dignidad, sacudieron al país del dulce sueño de la modernidad. "!Ya basta!" grita su voz, basta de sueños, basta de pesadillas. Desde que acero y evangelio dominaron nuestros suelos, esta voz está condenada a resistir una guerra de exterminio que incorpora ahora todos los avances de la tecnología intergaláctica. Satélites, equipos de telecomunicación y rayos infrarrojos vigilan sus movimientos, ubican sus rebeldías, señalan, en los mapas militares, lugares para la siembra de bombas y de muerte. Decenas de miles de máscaras verde olivo preparan una nueva guerra florida. Con sangre indígena quieren lavar su orgullo de servir al poderoso, de ser cómplices en el injusto reparto del dolor y la pobreza.

Los indígenas zapatistas con sangre pagarán su pecado. ¿Cuál? El no conformarse con limosnas, el de insistir en sus demandas de democracia, libertad y justicia para todo México, el de su PARA TODOS TODO, NADA PARA NOSOTROS. Quienes niegan al campesino indígena mexicano la posibilidad de entender el concepto NACION y lo obligan a mirar hacia su pasado (que lo separa el resto del país ) y le impiden ver al futuro (que es lo que lo une a la Nación y es su posibilidad UNICA de sobrevivencia como indígenas) reiteran la división no de clases sociales, sino (forma disfrazada de la anterior) la división de categorías de ciudadanos: los de primera (la clase gobernante), los de segunda (los partidos políticos de oposición) y los de tercera (el resto de los ciudadanos). Los indígenas estarían en la muy inferior categoría de "ciudadanos en formación", el sótano de la nación mexicana, el desván a donde uno se asoma cada tanto para buscar algo que todavía se pueda usar en los pisos de arriba, o a arreglar algún desperfecto que ponga en peligro el equilibrio y la estabilidad del edificio.

El México del sótano es el más peligroso para la época de ventas que organiza el México de arriba. El México del sótano es el que no tiene nada que perder, es el que tiene todo que ganar. El México del sótano no se rinde, no se vende, resiste...

Del México del sótano salió, en agosto de 1994, una voz que no es de guerra, que no busca volver 502 años atrás el reloj de la historia, que no reclama vanguardia, que no excluye miserias. "Para todos todo, nada para nosotros" habla la lengua milenaria. La voz de los sin rostro, de los innombrables, se hizo común en la Convención Nacional Democrática. Tiene destinatarios precisos esta voz. Al México de abajo llaman, al México de en medio hablan. "Que no sea inútil la sangre. Que no sea vana la muerte" dicen las montañas. Que la palabra una los distintos caminos, que la rebeldía sea también con... 

 

LAS MUJERES: DOBLE SUEÑO, DOBLE PESADILLA, DOBLE DESPERTAR

 

Si entre los varones la división entre los Méxicos es hasta cierto punto evidente, en las mujeres produce nuevos efectos que potencian sumisión y rebeldía.

Mientras en el México de arriba la mujer reitera su posición de filigrana, de adorno en el escritorio ejecutivo del mundo teleciano y de "eficaz" administradora del bienestar familiar (es decir, la dosificación de las salidas a cenar en McDonal's), y en el México de en medio sigue el antiguo ciclo de hija-novia-esposa y/o amante-madre, en los Méxicos de abajo y del sótano la pesadilla se duplica en los microcosmos donde el varón domina y determina.

Para las mujeres de abajo y del sótano todo se duplica (menos el respeto): referidos a las mujeres los porcentajes de analfabetismo, de condiciones de vida miserables, de bajos salarios y de marginación se incrementan en una pesadilla que el sistema prefiere ignorar o maquillar dentro de los índices generales que no señalan la explotación de género que hace posible la explotación general.

Pero algo empieza a no acomodar en esta doble sumisión, la doble pesadilla duplica el despertar. Mujeres de abajo y de más abajo despiertan peleando contra el presente y contra el pasado que las amenaza como probable futuro.

La conciencia de humanidad pasa por la conciencia de feminidad, el saberse seres humanos implica saberse mujeres y luchar. No necesitan ya que nadie hable por ellas, su palabra sigue la doble ruta de la rebelión con motor propio...eldoble motor de mujeres rebeldes en este...