Documentación histórica

Los Diálogos de San Miguel. (1995)

Desde que Ernesto Zedillo fuera elegido Presidente en las elecciones de Agosto de 1994, se iniciaron los contactos con los zapatistas.

En varias ocasiones se intercambiaron cartas, e, incluso, hubo una reunión, en algún lugar de la Selva Lacandona, entre el entonces Secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, y el Subcomandante Insurgente Marcos.

Sin embargo, y mientras se producen estos encuentros e intercambios epistolares, el gobierno prepara la guerra. En una carta firmada por Marcos, y fechada el 9 de Febrero de 1995, se dice: "Señores: Va comunicado... postrero, a como se ven las cosas. El alzamiento zapatista hizo que aumentara el precio de la sangre indígena mexicana. Ayer valía menos que un ave de corral; hoy su muerte es la condición del préstamo de ignominia más grande de la historia mundial. El precio de la cabeza de los zapatistas es el único que se mantiene al alza en el sube y baja de la especulación financiera. El señor Zedillo inicia el pago del préstamo. Su mensaje es claro: o hablas con sumisión y de rodillas frente al supremo gobierno, o, con el aval de mis cómplices en el Congreso, te aniquilo. Ahora inventa una prueba de que nosotros no queremos el diálogo. ¿Su objetivo? Pagar el préstamo. Alguien debería decirle a ese señor quiénes son los zapatistas. No parece haber hablado nunca antes con personas dignas. Es un inexperto en tratar con seres humanos; sabe tratar con cifras, planes macroeconómicos, medios mentirosos y opositores sumisos, pero con seres humanos no. A ver si aprende antes de que se rompa todo."

El día 9 de febrero, el Ejecutivo mexicano rompe la tregua y anuncia que ha descubierto las verdaderas intenciones del EZLN. En su mensaje a la nación, Zedillo dice: "la evidencia descubierta ha permitio comprobar que el origen, la composición de la dirigencia y los propósitos de su agrupación no son ni populares, ni indígenas, ni chiapanecas..." Se informa, así mismo, del descubrimiento de dos "arsenales" del EZLN, uno en la ciudad de Yanga, en Veracruz, y otro en la Ciudad de México. Y el Procurador General de la República anuncia que se ha identificado a los dirigentes del EZLN, a los que se les acusa de "sedición, motín, rebelión, conspiración, terrorismo, portación y transmisión de armas de fuego exclusivas del Ejército Mexicano", y sobre ellos se han librado órdenes de aprehensión.

En los operativos policiacos llevados a cabo son detenidos Ricardo Hernández López, Hilario Martínez Hernández, Martín Trujillo Barajas, Luis Sánchez Navarrete, Álvaro Castillo Granados, Hermelinda García Zapagua, Rosa Hernández Hernández, Gloria Benavides Guevara, Javier Elorriaga, Jorge Santiago Santiago y Sebastián Etzin.

Al tiempo, miles de soldados ingresan al interior de la Selva Lacandona, con la intención de capturar a los dirigentes zapatistas. Ante el avance de las tropas, las comunidades indígenas, abandonaron la zona, escondiéndose en las montañas durante más de un mes.

El EZLN se retiró al interior de sus posiciones de montaña, con el fin de evitar enfrentamientos.

Finalmente, y ante el fracaso del Ejército Federal, que no puede cumplir sus planes de detener a los dirigentes del EZLN, cinco días después, Zedillo ordena al Ejército que evite enfrentamientos, al tiempo que urge a los zapatistas a que manifiesten claramente su intención de optar por la vía política y legal, a lo que el EZLN responde que está de acuerdo con inciar de nuevo el diálogo, siempre que el Ejército se retire de las posiciones en que encuentra en ese momento.

Se suspenden las órdenes de aprehensión, y, finalmente, se aprueba en el Congreso una ley llamada "Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas", y se crea la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), con lo cual, se crean las mínimas condiciones para volver a iniciar un diálogo entre las partes, que, en un principio, se centra en discutir el lugar en que tendrán lugar los encuentros: COCOPA y Gobierno quieren que sea dentro de Chiapas, y el EZLN propone varios lugares en la Ciudad de México.