Documentación histórica

Fragmento correspondiente al tema de Chiapas del Discurso de Zedillo en Querétaro, el 5 de febrero de 1995

FRAGMENTO CON EL TEMA CHIAPAS EN EL DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DR. ERNESTO ZEDILLO, PRESIDENTE DE MEXICO, EN LA CEREMONIA DEL LXXVIII ANIVERSARIO DE LA PROMULGACION DE LA CONSTITUCION CELEBRADO EL 5 DE FEBRERO EN LA CIUDAD DE QUERETARO, QRO.

El problema político que más preocupa a los mexicanos es el de las condiciones que desde enero de 1994, prevalecen en Chiapas.

Desde que era Candidato ala Presidencia de la República, asumí sin reservas las demandas de quienes en Chiapas padecen condiciones de miseria, que lastiman la vida y la dignidad de miles de hombres y mujeres, en especial en las comunidades indígenas.

He refrendado en todo momento mi invariable compromiso de atender en sus raíces la inconformidad. Esas raíces son la pobreza, la exclusión, la ausencia de oportunidades, la injusticia, la falta de democracia.

Estoy absolutamente convencido de que el diálogo y la negociación constituyen el camino para una solución perdurable y una paz digna para todos.

Un diálogo que honre cabalmente los principios políticos de la Constitución de la República.

Un diálogo que privilegie el respeto mutuo y l confianza.

Una negociación sin prejuicios de ninguna parte y que comprenda todos los temas de interés legitimo para todas las partes.

Una negociación que propicie la atención rápida y eficaz de las legítimas causas de inconformidad.

Trabajé para establecer el diálogo y la negociación desde antes de asumir la Presidencia de la República, mediante el envío de mensajes escritos y verbales a los dirigentes del EZLN. Desde los primeros días de mi mandato, continúe comunicando mi disposición al diálogo.

Lamentablemente, a esa disposición correspondieron amenazas de ruptura al cese al fuego y acciones deliberadas de violencia y propaganda, en municipios distintos a los de la zona franca convenida en principio de 1994.

Sin renunciar al propósito de una solución pacífica, pero atendiendo al cumplimiento de mi responsabilidad constitucional de velar por la seguridad de los mexicanos, ordené de Inmediato la intervención de la Procuraduría General de la República y la movilización del Ejército Nacional hacia distintos puntos del Estado de Chiapas. La tensión fue superada al presentarse condiciones que restituyeron el respeto al cese al fuego.

Las indispensables acciones de seguridad no frenaron la acción política del gobierno en la atención al conflicto.

El 14 de diciembre propuse el establecimiento de una comisión para el diálogo, integrada pluralmente por miembros del Honorable Congreso de la Unión.

Fue muy alentador que en pocos días se haya respondido a esta iniciativa, mejorándola y ampliándola. En el seno del Congreso de la Unión, se creó la Comisión de Diálogo y Conciliación con una integración plural, paritaria y republicana.

Por su origen, naturaleza y mandato, la Comisión constituye una instancia legitima de representación política de la sociedad para coadyuvar en el proceso de paz.

Asimismo, designé al Secretario de Gobernación como representante del Ejecutivo Federal en el proceso de negociación, y dispuse el reconocimiento de la instancia de mediación propuesta por el EZLN, que es la CONAI.

Las acciones de distensión y las nuevas vías de comunicación cristalizaron en primer encuentro entre el Secretario de Gobernación y dirigentes del EZLN.

Con todo, no podemos estar satisfechos. Sólo lo estaremos cuando se haya alcanzado una solución justa, digna, definitiva.

El conflicto en Chiapas representa una amenaza constante a la tranquilidad pública, a la paz y a la justicia. Ha significado además, el deterioro agudo de las condiciones económicas y sociales de la población chiapaneca, muy señaladamente de los sectores y los grupos más necesitados.

Por ello, hoy, desde esta Tribuna exhorto al EZLN a decidirse abierta, expresa y resueltamente por la vía política para reivindicar sus demandas.

Exhorto también, a quienes guardan vínculos organizativos y políticos con el EZLN, a que hagan a un lado sus intereses particulares y actúen en consecuencia con los intereses supremos de la unidad y la concordia nacional.

Los exhorto a que se unan a la causa de la paz y no utilicen el conflicto para protagonismos que no contribuyen ni ala democracia, ni ala justicia, ni a una solución con dignidad.

Estoy seguro que en Chiapas lograremos la paz.

En lo inmediato seguiré procurando el diálogo y la negociación con el EZLN. Confío en que muy pronto lleguen a concretarse.

Con todo, si las vías propuestas no fructifican, procederé a convocar a un periodo extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión, par que en el marco de la nueva corresponsabilidad que se está forjando entre el Poder Ejecutivo y el Poder legislativo, coadyuvemos a determinar las alternativas más adecuadas para asegurar la solución del conflicto.

Este fragmento del discurso, fue enviado a la CONAI por Beatriz Paredes, quién en aquel momento eran Subsecretaria de Gobierno en la Secretaría de Gobernación.


Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 5020501