Documentación histórica

Inauguración del I Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías. 21/12/2014

Comunidad Indígena Ñatho de San Francisco Xochicuautla, Lerma, Estado de México.

Hermanas y Hermanos:

El día de hoy, nosotros, pueblos y comunidades, representados en el Congreso Nacional Indígena, una vez más, nos volvemos a encontrar. Venimos a compartir la palabra y a escucharnos los corazones desde geografías muy lejanas. Nosotros también les compartiremos nuestra palabra, para que las lleven ustedes y las hagan semilla en los lugares de donde vienen.

Allá en La Realidad, Chiapas, pensamos y decidimos que no podemos seguir separados. Por eso, con la presencia de todos ustedes, hermanas y hermanos, reafirmamos nuestro total e indeclinable compromiso de que los corazones que laten y nos juntamos aquí seamos muy pronto uno sólo. También queremos que los puños que levantamos con dignidad en este momento sean uno solo.

Aquí en Xochicuautla, el día de mañana en las comparticiones que darán inicio, nuestras voces se elevaran para buscar las formas de salvar y defender a nuestra Madre Tierra ante la destrucción alarmante de nuestros bosques y agua, en nombre de eso que llaman desarrollo y que no es más que el interés de empresas privadas y del mal gobierno.

Saludamos a las hermanas y hermanos de las ciudades, porque entonces ya estamos viendo que no sólo somos nosotros los que resistimos. También en las ciudades hay resistencias, también en las ciudades hay rebeldías, y también en la ciudad hay dignidades. Vemos con alegre rebeldía que lo que pasa aquí en Xochicuautla es el espejo de lo que pasa en otros pueblos y también en todo el país.

Hermanas y hermanos que vienen de todavía más lejos, de otros países, aunque nuestras lenguas y nuestros mundos sean diferentes, en este momento nos hemos convertido en uno sólo, porque sabemos que también allá, de donde son, igual hay resistencias y rebeldías. Entonces decimos que entre nosotros ya no hay fronteras.

Desde este momento queremos decir y dar a conocer nuevamente al mundo la impunidad que en diferentes momentos se ha desarrollado en contra de todos nosotros, derivado por los diferentes tratados de Libre Comercio y por la rapacidad de las empresas allegadas a los malos gobiernos. Se han violado nuestros derechos humanos. Hay agravios, hay desigualdad, hay destrucción ambiental y hay violencia contra personas, defensores y guardianes de nuestros pueblos. Es por eso que decimos que el Estado Mexicano en todos sus niveles tiene responsabilidad de lo que está ocurriendo.

Y también decimos que el mal gobierno tiene responsabilidad específica por su “forma de actuar y su forma de no actuar” en materia de derechos ambientales y derechos de los pueblos. Es claro que está actuando como fiador de la impunidad debido a una política de doble discurso. Sus instituciones se han convertido en autorizadoras de trámites a modo para seguir legalizando los despojos y la violencia y tratar de callar las voces de los que nos rebelamos.

Esto que está sucediendo ahora, algunos quisieran que no se visibilizara, que permaneciéramos ciegos, quisieran también que nos resignáramos a la violencia y a la muerte provocada por sus injusticias. Quisieran ver un pueblo resignado a padecer la impunidad. Les gustaría que no se señalara la corrupción. Pero esto es imposible, lo que no quieren entender quienes están destruyendo al mundo, los que están destrozando a México que, nosotros mujeres, hombres, abuelos y niños siempre vamos a reclamar que somos y seguiremos siendo los constructores de la historia del bien y de la justicia.

En este momento les resulta inaceptable el reclamo del pueblo ante todas las injusticias que han venido cometiendo, injusticias cometidas por el Estado mexicano en Iguala Guerrero con nuestros hermanos normalistas rurales de Ayotzinapa, de las cometidas anteriormente con nuestros hermanos de San Salvador Atenco, de nuestros hermanos de Acteal y de Aguas Blancas, los hostigamientos y persecuciones de nuestros hermanos Yaquis, los presos políticos de Tlanixco, defensores del agua, y otros casos, como Tlatlaya, el caso de la guardería ABC, y los femenicidios que han sido constantes y no han quedado claro en el Estado de México. Así como las represiones, persecuciones y hostigamiento en Xochicuautla y Huitzizilapan, con la detención arbitraria en dos ocasiones de compañeros indígenas ñathos sumando un total de 22 presos. Por esas razones nos quieres callar, cuando les reclamamos sus injusticias su corrupción e impunidad. La solución ya la escuchamos en estos días en palabras del propio presidente: “mas represión todavía”.

No nos van a callar aunque desaparezcan a nuestros hijos y aunque quieran desaparecer nuestra identidad. Les decimos que no nos cansaremos, seguimos y seguiremos defendiendo lo nuestro. Esa relación que hemos llevado por siglos con nuestra Madre Tierra, es el motivo que nos reúne para seguirla defendiendo.

Vamos a reconstruir nuestros territorios pase el tiempo que tenga que pasar, los árboles derribados volverán a florecer. Sus proyectos de muerte no pueden seguir destruyéndonos y no es necedad nuestra, es simplemente que los pueblos indígenas de México y el mundo han y seguirán siendo los guardianes de la vida.

Hermanas y hermanos, todos, un saludo y un abrazo combativo solidario. Bienvenidos a esta su comunidad. Nuestros vínculos de hermandad ya están enlazados, ahora que nuestros corazones caminen juntos y que nuestros gritos de resistencias y rebeldías se escuchen más.

¡Vivan los pueblos indígenas de México!, ¡vivan nuestros hermanos de Ayotzinapa!, ¡vivan todos nuestros hermanos que luchan con dignidad!, ¡vive el EZLN, ¡viva el CNI!. ¡Nunca más un México sin nosotros!

Atentamente
Congreso Nacional indígena y frente de pueblos indígenas en defensa de la madre tierra.