Comunicados

Ponencia del EZLN Presentada en la Inauguración del Encuentro Sociedad Civil-EZLN. (1998)

Comité Clandestino Revolucionario Indígena - Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional

20 de noviembre de 1998.
Hermanos y hermanas:

Queremos decirles nuestra palabra sobre la consulta de la iniciativa de ley indígena de la Cocopa.

Queremos que conozcan nuestro pensamiento para que sepan cómo vemos nosotros lo de la consulta.

En nuestra Quinta Declaración de la Selva Lacandona nosotros llamamos a todo el pueblo de México a que se movilizara por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios y contra la guerra de exterminio del gobierno mexicano.

No llamamos a un acto solamente.

No llamamos a realizar una acción nada más.

Llamamos a una movilización.

Y esto es lo principal porque nosotros pensamos que la consulta debe de ser una gran movilización de los mexicanos, parte del movimiento nacional por el reconocimiento de los derechos indígenas y en contra de la guerra.

Así que pensamos que todo lo que se haga debe ser una movilización en sí, y debe ser parte de la movilización a la que llama la Quinta Declaración.

Y vemos, por ejemplo, que la preparación de este encuentro de la sociedad civil y el EZLN fue una movilización, porque tuvieron que moverse muchas fuerzas para conseguir todo lo que se necesitaba, para difundir el encuentro, para cuidar la seguridad de todos nosotros, para organizar las mesas de trabajo, para la alimentación, para el descanso, para poder hablarnos y escucharnos unos a otros.

Y vemos también que este encuentro es una movilización porque han venido personas de varias partes de México para estar presentes y muchas otras están pendientes de lo que aquí se diga y se acuerde.

Entonces, les decimos que nosotros pensamos que el paso que sigue es otra movilización en todo el país para preparar la consulta, y luego otra movilización para ya hacer la consulta, y luego otra para dar a conocer los resultados a todos, y luego otra movilización para que esos resultados sean escuchados y atendidos por el Congreso de la Unión.

Por eso les decimos que siempre tomemos en cuenta en los acuerdos que lleguemos todos sobre la consulta, que haya movilización, que no se piense en sólo una forma de difundir la consulta, o sólo una forma de hacerla, ni sólo un acto para dar a conocer los resultados o para que el Congreso atienda.

Les pedimos que pensemos en todo momento en una movilización del mayor número de personas, en todas partes del país, e incluso de mexicanos en el extranjero, y de muchas formas de participación.

En nuestros acuerdos sobre la consulta tenemos que tomar en cuenta que puedan participar todos los que quieran hacerlo y no sólo algunos.

Tenemos que tomar en cuenta que puedan participar mexicanos y mexicanas, sin importar en dónde vivan o trabajen. Que puedan participar los mexicanos y mexicanas que viven y trabajan en la ciudad y en el campo de nuestro país o en otros países.

Que puedan participar los indígenas, los obreros, los campesinos, los empleados, los colonos, los estudiantes, los maestros, los desempleados, los choferes, los presos, los homosexuales, las lesbianas, los jubilados y pensionados, los discapacitados, los niños, los ancianos, los banda, los mexicanos que viven en el extranjero, los religiosos, los empresarios, los artistas e intelectuales, los trabajadores al servicio del Estado, los diputados y senadores, los miembros de la Cocopa; todos los mexicanos y mexicanas sin importar su edad, su sexo, su color, su cultura, su posición política, su credo religioso, su posición social, su nombre, su rostro o su tamaño.

En nuestros acuerdos de la consulta tenemos que tomar en cuenta que todos puedan participar de la forma que quieran y en el nivel que quieran.

No debemos decir que sólo de una forma se puede participar, sino que de muchas maneras.

Si alguien quiere participar con una opinión o con una moneda, o con una canción o con una poesía, o con un dibujo o con una marcha, o con una asamblea o con una casilla, o con un vehículo o con una mano, o con una sonrisa o con un chiste, o con un poquito de tiempo o con mucho tiempo, o con mucho trabajo o con poquito trabajo.

Nosotros pensamos que si hacemos un acuerdo muy amplio, abierto e incluyente, entonces va a participar mucha gente, se va a movilizar.

Y se va a movilizar porque va a estar de acuerdo en que se le tome en cuenta, en que se le pida su opinión.

Y esto también queremos de la consulta, o sea, que sea parte del esfuerzo de todos aquellos que están preocupados por hacer otro tipo de política donde se tome en cuenta lo que dice la gente y que eso que la gente piensa, siente y dice sea la orientación que se siga.

Nosotros pensamos que el pueblo de México tiene bueno su pensamiento, que sabe que la lucha por los derechos indígenas es buena y sabe que la guerra contra los indios es mala, y que va a querer dar su opinión sobre este asunto.

Pero no sólo porque esté preocupado por lo que pasa con los indígenas, también porque el pueblo quiere ser escuchado y lucha por ser escuchado, y ésta debe ser una oportunidad para que nuestro pueblo hable y sea escuchado, y nosotros tenemos que buscar el modo y la forma para que nuestro pueblo tenga el modo y la forma de hacerse oír y hacer sentir el peso de su pensamiento.

Por eso decimos que la consulta es parte de la lucha del pueblo mexicano por la democracia.

Porque es una forma de que el pueblo le haga saber a los gobernantes lo que piensa y lo que quiere.

Y también decimos que la consulta es parte de la lucha del pueblo mexicano por la justicia.

Porque las demandas de los pueblos indios son demandadas de mexicanos, y son justas, como son justas las demandas de los obreros y los campesinos, de los colonos y de las amas de casa, de los estudiantes y de los maestros, de los jóvenes y de las mujeres, de los niños y de los ancianos, de todos los mexicanos.

Y también decimos que la consulta es parte de la lucha del pueblo mexicano por la libertad, porque un pueblo que no puede hacerse oír es un pueblo esclavo. Porque el hablar y el escuchar con el corazón y la cabeza es lo que nos hace humanos. Y ningún hombre o mujer nace para ser esclavo.

Entonces queremos decir que pensamos que la consulta debe ser:

1. Amplia, abierta e incluyente en la participación de la gente, en el modo y en la forma de la consulta, en los niveles y formas de participación, de promoción, de organización y de realización.

2. La consulta debe ser entendida como parte de la lucha del pueblo mexicano por la democracia, la libertad y la justicia, y así debe ser explicada, difundida, promovida y realizada.

3. La consulta debemos entenderla todos nosotros como parte de la búsqueda de una nueva forma de hacer política y así debemos pensarla, acordarla, planearla y realizarla.

Hermanos y hermanas de la sociedad civil:

Queremos decirles aquí que nosotros tenemos listos ya a cinco mil delegados zapatistas para cubrir todo el territorio nacional. Tenemos a dos mil 500 compañeras y dos mil 500 compañeros preparados para ir a difundir y realizar la consulta. Un hombre y una mujer zapatistas para cada uno de todos los municipios del país. Todos ellos y ellas están dispuestos a arriesgar sus vidas, su libertad, sus bienes, para llevar el mensaje de la consulta a todos lados. Están dispuestos a pasar hambre y enfermedad, a andar en caballo o en burro, o en tren o en camión, o en carro o en avión, o en barco o en helicóptero, o en bicicleta o a pie, y llegar a todos los municipios, no importa qué tan lejos queden o cuánto se tarden en llegar.

Y también les decimos que estos cinco mil delegados nuestros no van a ir a los municipios a hablar o a encontrarse sólo con unos de determinado grupo político o creencia, sino que van a encontrarse y a hablar con todos los que quieren participar en la consulta, sin importar su color, su partido, su tamaño, su lengua, su sexo, su religión o su edad.

Y esto es nuestra ponencia principal a esta mesa sobre la consulta:

Cinco mil delegados zapatistas para promover y realizar la consulta, dos mil 500 son varones y dos mil 500 son mujeres.

La movilización para la consulta ya empezó y ya hay cinco mil zapatistas preparándose para cubrir todo el territorio nacional.

Es toda nuestra palabra, hermanos y hermanas de la sociedad civil.

¡Democracia!

¡Libertad!

¡Justicia!

Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General
del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

México, noviembre 1998.


Fuente: Página de Comunicados del Frente Zapatista de Liberación Nacional: http://palabra.ezln.org.mx/