Comunicados

Reunión con adherentes. Cancún, Rincón Rupestre (2006)

17 de enero de 2006

Buenas tardes. Buenos días todavía.

Bueno compañeros y compañeras queremos agradecer a los compañeros de Rincón Rupestre y a todos los compañeros como ustedes que son adherentes a la Sexta y que se organizaron para recibirnos y podernos escuchar. Especialmente a los compas estos de Rincón Rupestre y las compañeras que ya conocíamos desde antes, cuando estaban en el Frente Zapatista de Liberación Nacional y que gracias a ellos hemos podido llegar hasta acá.

De lo que se trata la Otra Campaña es de esto, de escucharnos, de conocernos y de aprender a respetarnos. Las historias que están contando aquí, es las que estamos escuchando en todas partes donde hemos pasado. La historia del compa pescador que escuchamos en la Costa de Chiapas y está este problema que como que el mundo está al revés y la gente que trabaja la tierra es la que es perseguida, los obreros que hacen las cosas, que hacen andarlas, las hacen andar, también son perseguidos; los jóvenes que quieren prepararse y servir a su pueblo también son perseguidos; las mujeres que se organizan contra la injusticia también son perseguidas y son perseguidas por aquellos que se están enriqueciendo con el trabajo de todos ellos.

Cuando llegamos estábamos viendo la casa donde estamos quedando y pues nos imaginamos luego luego qué pasó con el huracán, con esa casa y al paso para acá, pues vimos algunas de las grandes construcciones de los ricos y como dijo Isabel, en efecto, se acabó una escenografía, se derrumbó toda la escenografía que está puesta para los grandes turistas y para el gran dinero y detrás todo lo que los está sosteniendo. Es como un teatro, donde sólo aparecen ellos, los grandes ricos y poderosos, hay buenas luces, buenos vestidos, mucha música, mucha fiesta y atrás estamos nosotros, los que sostenemos esa riqueza.

Es injusto que los trabajadores de la pesca, o sea, lo pescadores en este caso, que son los que viven del mar y lo conocen, no sean tomados en cuenta a la hora que se hacen leyes o se planean las cosas que hay que hacer. Porque el que está decidiendo qué hacer con el mar es alguien que está en la oficina y sólo conoce el mar cuando se pone bronceador y se tiende a que le dé el sol y está en un hotel de lujo. Y en cambio el que está trabajando ahí, que sabe el modo del mar, que lo sabe hablar, cuáles son los pescados, cuál es su época y todo eso, que durante muchos años y siglos en el caso de la cultura maya, han podido obtener el alimento, hacerlo producir sin destruir, son perseguidos como si ellos destruyeran y lo que están haciendo otros que no conocen el mar más que a la hora que se comen un marisco, quieren decir cómo es que hay que hacer las cosas. El problema aquí compañeros es que realmente no les interesa que si se está destruyendo. Quieren usar ese pretexto para sacarlos a ustedes de Isla Mujeres, declararlo primero Parque Nacional, luego decir que lo tienen que vender y convertir eso en un gran hotel. Y en todo caso ya no va a haber pescadores ni nada sino van a tener que trabajar como lancheros de los turistas que vienen de otros lados. Los compas trabajadores aquí de la ciudad, que son los que levantan las grandes construcciones, las carreteras, los que sostienen los comercios, todo eso, como explicaba el compa, pues tienen que soportar los grandes precios y trabajar todo el día para que a la hora de que haya que comprar los alimentos no alcance. Y si esos compañeros se organizan en sindicatos o en uniones para defender sus derechos, inmediatamente les aplican la ley que está hecha allá arriba para protegerlos allá arriba. O como dijo también la compañera, que desde que entran les hacen que firmen la renuncia para poder despedirlos y decir no, yo no lo despedí, esa persona de por sí ya quería irse.

Están los compas, también indígenas mayas, que nos hablaron de todos estos problemas que hay y que además cargan con el peso de ser indígenas, indígenas mayas de esta zona que es la misma historia que nosotros sufrimos como indígenas mayas que somos también nosotros y como otros pueblos indios sufren en el resto del país. Compañeros, nosotros vimos que todo esto, en nuestras tierras y así y todo con los avances que hemos tenido, vimos que se iba a destruir todo. No sólo se iba a destruir el avance de nuestra lucha, nos iban a destruir a nosotros, sino también se iban a destruir las montañas, la selva, la naturaleza que es la que nos hizo crecer, nacer y vivir hasta ahora. Porque el problema de ahora es que ya no se trata de vivir bien, sino que nos quieren liquidar, matar a todos, o mandar para otro lado como si fuera una guerra o un gran ciclón de arriba que sólo borra a los de abajo, los destruye, los deja como un desierto y entonces vuelven a hacer ellos el mundo como quieren hacerlo. En el mundo que quieren hacer ellos no cabemos nosotros, sobramos. Entonces nos tienen que hacer a un lado. Y ellos no tienen llenadero, como decimos nosotros. No sólo se están robando grandes extensiones de tierra, se están robando la naturaleza y la riqueza, sino además la poca paga que tiene alguien como la viuda del compa Pedro, que nos estaban platicando, le están quitando la pensión que de por sí es muy poco y se le quieren quitar. Entonces no nos están dejando nada. Nos están arrinconando y es donde tenemos que decidir qué vamos a hacer. Si vamos a pelear solos, cada quien por su lado contra esos poderosos o si vamos a unir nuestra lucha.

Hasta ahora, nosotros estábamos en Chiapas y en las montañas, y ahí habíamos organizado a nuestra gente. Ustedes supieron de eso, como lo platicaron aquí y vieron que la lucha era buena, pero está allá. Y ahora lo que queremos hacer es juntarnos con la lucha de aquí y de otras partes de México y hacer una sola lucha más grande. Se trata que los compas pescadores, los compas campesinos, los compas indígenas, los jóvenes como nos platicaba la compañera, que tienen que trabajar para estudiar y luego tienen que dejar de estudiar para seguir trabajando y se da este cambio en la idea, en la manera de pensar, porque ese es el problema; esa gente de allá arriba nos está enseñando a obedecer y nuestra raíz, nuestra tradición, nos enseña a ser libres y es un choque, de un lado y de otro. Y la radio, la televisión, los partidos políticos, los periódicos, todo lo que se llama la cultura, la música pues que se mueve por todos lados, nos está diciendo: obedece, agacha, no te rebeles. Pero en cambio por otro lado hay otras cosas que están surgiendo como decían los compañeros del Rincón Rupestre, que había que darle a la educación y a la cultura que nos está diciendo rebélate, libérate. Y ahí es donde se une todo esto, porque encontramos la misma palabra de liberación y rebeldía en nuestros antepasados mayas pero también en los jóvenes, en su música, en su cultura, en su estudio, y sin embargo así son perseguidos. Si cualquiera de los compañeros estos, aquí sale a la calle y hay un asalto, a los primeros que agarran son a ellos. Y como no los conocemos, la gente dice sí, pues es que tiene cara de que es malo, es greñudo, barbudo, anda así con el pelo de colores, de seguro es algo malo pues, porque lo ven raro, porque no lo conocen. Pero estos compañeros y compañeras jóvenes son primero que le entran más al estudio y al análisis y a la discusión como ya nos explicaron ahorita. Entonces cómo es posible que esos compañeros solos, los mayas solos, los pescadores solos, los obreros y campesinos solos, los estudiantes solos, nos encontremos aquí. Porque estamos diciendo: Ya basta. De otra forma diferente a la que dijimos nosotros en 1994, porque este Ya basta es más profundo, más hondo, más fuerte y ahora sí, es nacional. El Ya basta de 1994 era sólo por la parte indígena y sólo por los pueblos indios de Chiapas. Hasta entonces no existíamos. Así como ahorita no existimos. A quién le va a importar que esa casa en donde nos estamos quedando quiere completamente deshecha por el huracán si tiene su atención puesta en el hotel que está más allá. Y ahí va a ir el dinero, ahí va a ir el apoyo, ahí van a ir las cámaras de la televisión, de los periódicos, ahí van a ir las estaciones de radio, no van a venir aquí a ver qué está pasando con la gente de aquí abajo. Y ahora de lo que se trata es de volver a construir un Ya basta entre todos nosotros donde nos encontremos. En efecto, como dijo el compañero, en la Otra Campaña no se trata de que alguien dirige y todos lo vamos a seguir, sino La Otra Campaña es un lugar como estamos aquí, donde cada quien dice su palabra, dice su lucha y es escuchada por otro. Y se trata de eso ahora, que lo del compa pescador, lo de la compañera estudiante, lo de los compas mayas que trabajan en el ayuntamiento y todas las cosas que estuvimos escuchando, la escuchen otros compañeros en otros lados y empecemos a encontrarnos, a conocernos, así como también se debe conocer el trabajo cultural de Rincón Rupestre y organizativo, con otras organizaciones sociales que hay en el resto del país; y entonces aquí, aquí el EZLN viene siendo como un puente que es lo que decimos nosotros y la Otra Campaña es el lugar donde nos estamos encontrando primero, pero no vamos a quedar ahí. No se trata de que ya hubo lugar, ya dije mi palabra y ya me voy otra vez solo, porque este es un movimiento que está empezando apenas y se tiene que construir otra cosa, por eso se llama La Otra Campaña. Tiene que construir una relación entre todos nosotros que impida que nos puedan golpear sin que haya respuesta. Entonces se trata de que si le hacen algo a los compañeros pescadores de Isla Mujeres, podamos contestar todos. También los pescadores que hay en la Costa de Chiapas, que también son compañeros ahora y seguramente vamos a encontrar en Veracruz, en Tabasco, en Campeche, en Sinaloa, en Sonora, en Baja California, en Guerrero, en todos los estados que son costeños, vamos a encontrar pescadores que nos van a contar la misma historia y que piensan que están solos porque así les han hecho creer los de arriba: que es solo su problema y que solos no van a poder hacer nada. Y entonces en este caso de los pescadores se va a crear un movimiento nacional y entonces a exigir que los grandes gobernantes que están allá, que ni siquiera saben cómo es el mar, cómo vive y cómo crece y cómo se puede trabajar, estén dictando leyes que nomás afectan a los más necesitados.

Lo que está pasando en Cancún y que ya pasó, es el proyecto que tienen los grandes gobernantes y los ricos para todo México, hacer un gran hotel con muchos cuartos en muchas partes y todos los mexicanos y mexicanas que queden aquí se dediquen a ser los mozos de esos hoteles, sus choferes, los que les arreglan los cuartos, los que les cocinan, los que ven qué se les ofrece y con ese trabajo construir un mundo que nosotros no queremos. Como decía el compa, el campo ya no está produciendo alimentos para la gente, el campo está siendo destruido y en su lugar se están levantando construcciones como hoteles y centros de diversión; pero finalmente si los construimos nosotros, nosotros no vamos a entrar.

Escuchamos en Chetumal, aquí mismo en este estado de Quintana Roo, que a unos campesinos les quitaron las tierras para hacer un aeropuerto; su tierra que trabajaron ahora es un aeropuerto y nunca se van a subir a un avión. Los compañeros pescadores también en la costa decían, nosotros estamos trabajando aquí, nos van a correr porque dicen que destruimos la naturaleza, llegan ellos y la destruyen, ayer nos explicaron en Playa del Carmen cómo están destruyendo toda la naturaleza. Entonces, si estamos viendo esta destrucción por todos lados, la pregunta es: qué vamos a hacer. Si nomás es que vamos a dar una pasada, nos sentamos, nos quejamos y ya, o si vamos haciendo grande la lucha. Se trata, como dijo el compa que habló primero, de darle aire a la palabra, como dice él. O sea, que se haga viento, así decimos nosotros y que barra por todos lados en nuestro país y otro la escuche. Y para eso están los medios alternativos de comunicación y también está la cultura, para que escuchen esas voces en otros lados.

Pero para que se pueda hacer otra tormenta, decimos nosotros, o sea, otra fuerza que crezca desde abajo y rompa todo lo que está arriba y lo vuelva a acomodar, ora sí parejo, de tal forma que el que trabaja es el que vive bien y no el holgazán y el que tiene delito termine en la cárcel y no el que está luchando. Porque ahorita ustedes lo saben, los que tienen todos los problemas de represión es la gente que se rebela, la gente que no se conforma; y los que realmente matan, violan, persiguen, golpean, son los que están haciendo las leyes. Entonces no basta este país como está, hay que destruirlo y hay que destruir también las leyes que permiten eso, que permiten esa destrucción; por eso nosotros decimos que La Otra Campaña en realidad no es una campaña electoral, sino es que vamos a ir con la gente. Si vamos a hacer un programa de cómo se debe trabajar el mar, nosotros tenemos que ir a preguntarle a los pescadores no a los funcionarios; de cómo debe ser en el campo, tenemos que preguntarle a los campesinos; cómo debe respetarse la cultura y los derechos indígenas, tienen que hablar los indígenas y cómo deben ser los derechos de los trabajadores, hay que preguntarle a los trabajadores. Cuáles son las demandas de la juventud, que hablen los jóvenes; cuáles son las demandas de las mujeres, que hablen las mujeres y así en cada parte, que se escuche todo esto y a la hora que hacemos esto, estamos haciendo otra política.
Porque ya lo sabemos pues, que igual puede haber una reunión aquí, así como estamos ahorita, y el que está al frente está diciendo: yo les voy a solucionar todo eso, si votan por mí. Y voy a ser el diputado,
o el síndico, o el presidente municipal, o el gobernador, o el presidente de la República. Esa es la política tradicional, la política de los partidos políticos que están ahorita peleando por el poder. Y la otra política es al revés, que la gente hable y empiece a encontrar las cosas que son iguales y empiece a juntar su lucha. La Otra Campaña quiere eso. Le decimos Otra Campaña porque todo lo demás es muy largo. Es otra política, un Programa Nacional de Lucha y una nueva Constitución. Entonces por eso le decimos Otra Campaña. Entonces, cuando ustedes entraron acá con nosotros y con otros compañeros que aquí ven, que vienen de otras partes de México, que vienen acompañándonos desde Chiapas y algunos de ellos se van a echar todo hasta que acabemos en el norte de nuestro país, estamos diciendo que somos compañeros y vamos a levantar juntos este movimiento como compañeros que somos.

Entonces hay que organizarse no sólo para hablar, sino para trabajar. Esta es la primera vuelta que damos y vamos a regresar otra vez en el mes de octubre a Quintana Roo y ya vamos a tardar más días y van a venir otros compañeros comandantes y comandantas como decimos nosotros, indígenas mayas como muchos de los que están aquí y junto con ustedes, desde sus casas y sus centros de trabajo o vamos a Isla Mujeres y nos vamos con ustedes en la lancha y ahí nos explican cómo está el mar, cómo habla o los campesinos cómo habla la tierra o cómo habla el viento según nuestros antepasados mayas y así juntos vamos haciendo, junto con los compañeros de aquí de Quintana Roo, porque no se trata que vengan de otro lado, vamos haciendo esa lista, eso que se llama el Programa Nacional de Lucha, pero ahí se trata que sea ahora sí que la voz del pueblo, no alguien que lo representa, que eso es lo que hacen los gobernantes entonces hay que organizarse también para eso y hay que organizarse para que más gente, que nosotros sabemos que hay aquí en Cancún, que está igual jodida y que igual se está rebelando, que no está de acuerdo con lo que está pasando, se entre y expliquemos; aquí no se trata de ver qué partido político va a agarrar cargo, porque no nos van a dar nada, porque en La otra Campaña no va a haber paga ni nada. Aquí lo que se trata es que nos vamos a organizar para cambiar de veras las cosas, para que en Isla Mujeres, como decía el compañero, los que decidan qué hacer, sean quienes viven y trabajan en Isla Mujeres, no un extranjero que viene a decir qué hay que hacer. Que el destino de Cancún, de la naturaleza, de sus trabajadores, sea decidido por quienes lo trabajan, no por quienes vienen a turistear o quienes vienen a explotar como son los gobiernos y los grandes empresarios.

Entonces se trata de que vayamos haciendo eso y que vayamos hablando con más compañeros y compañeras y se haga, compañeros del Rincón y otros grupos que andan por ahí, pues eventos pa'jalar la gente, pláticas, películas, conciertos, para que se acerquen más jóvenes. Si las cosas siguen igual, el destino de la juventud en Cancún y en todo el país es en la cárcel o el cementerio o estar de empleado de un cabrón, obedeciendo y se supone que no se trata de eso.

Todo ese sentimiento de indignación y rebeldía que provoca lo que se ve tiene que tener un destino, el destino es la organización para luchar, es lo que decimos nosotros. Pero la lucha no es nada más bloquear una calle o hacer una manifestación o reunirse; también tiene que ver con la cultura, con la música, con el canto, con el teatro, con el cine, con la lectura, la poesía, la literatura, con los medios de comunicación como estos compas que vienen de otras partes del país que son los que están llevando su voz para todas partes donde hay gente que está también en La Otra Campaña. Ahorita estamos empezando apenas, como dijeron los compas del Rincón. Y tal vez pensamos que somos poquitos, pero nosotros cuando empezamos la lucha del EZLN éramos menos, mucho menos que los de ahorita y el lugar de decir queremos esto y esto otro, empezamos a ir a los pueblos a hablar con la gente. Eso es lo que estamos proponiendo que hay que hacer ahora; que no se trata de hacer un ejército, de que vamos a tomar un arma, lo que se trata es de que hay que hacer una organización nacional, un movimiento nacional de liberación, eso es lo que queremos, porque acuérdense que EZLN es de Liberación Nacional, no sólo Ejército Zapatista, y en la liberación nacional hay muchos, que es lo que estamos viendo, que quieren esa lucha. Ahora nos avisan, desde que salimos de Chiapas, que cada día está entrando más gente a la Sexta Declaración y a la Otra Campaña. Antes de que saliéramos estaba más o menos una cierta cantidad, como mil organizaciones y como dos mil personas y desde que arrancó y que se empezó a escuchar la voz de la gente, no la voz de Marcos, sino la voz de la gente que participaba en las reuniones, está entrando más. Quiere decir que hay mucha más gente como nosotros que no sabía qué era la Sexta Declaración, que no sabía qué era La Otra Campaña y a la hora que se están enterando por los medios alternativos y por algunos periódicos nacionales o estatales, están diciendo sí, yo estoy pensando lo mismo, voy a entrarle. Ahí debe haber más aquí en Cancún, aquí en el municipio de Benito Juárez, aquí en Quintana Roo, aquí en la Península de Yucatán, aquí en este país que se llama México. Lo que tenemos que hacer es buscarlos, encontrarlos y explicarles. Explicarles por qué es otra política, por qué hay que hacer un programa nacional de que luchemos todos pero hecho desde abajo y por qué tenemos que cambiar el país y las leyes, o sea los modos en que este país se acomoda. De eso se trata compañeros y compañeras. Nosotros les vamos a pedir, entonces, de favor que en algún momento después, en estos días, o cuando ustedes lo decidan, se reúnan otra vuelta y digan: bueno, cómo le vamos a seguir, porque ya se fue el Marcos pa'otro lado y pues para allá se va, parece que por allá siguió y aquí, aquí nomás quedó; porque mucha gente se va a acercar, de qué se trata eso, porque escucharon en el periódico, en las noticias, y entonces va a haber que explicarles; y si es que no se acercan, hay que hacer que se acerquen o hay que ir a ellos, con actos, con eventos, con movilizaciones para que se entienda. Así como los compañeros pescadores de Isla Mujeres irán a la isla y con sus hermanos dirán: pues estuvimos ahí y se explicó esto. Hay que entrarle o no hay que entrarle, según como sea su pensamiento de cada quién. Y también avanzarle y prepararse cuando vienen los compañeros, venimos pues los compañeros otra vez. Pero ya a estar varios días, no que ahorita, pues nomás vamos a estar un día porque tenemos que ir a otros lados. Y que ya podamos, ya no hacer reuniones aquí que vengan los de Isla Mujeres, sino que nos organizamos y vamos a Isla Mujeres y ahí nos reunimos con los compas y las compañeras de la pesca. Que no vengan los campesinos que están trabajando aquí en la zona agrícola como que denunciaron que no les quieren regularizar el terreno, sino que vayamos allá. Si se levanta una gran movilización de protesta de los trabajadores, de los jóvenes, de los estudiantes en Cancún, ahí vamos, también, porque hasta ahora nosotros estamos allá y nos enteramos en la noticia si es que sale; pero no sale compas, no sale. Parece como que Quintana Roo está contento. Cancún qué es, Cancún son hoteles, turistas, sol, mar y punto. Y sí sabemos que está la lucha, que está la rebeldía, pero no se conoce. Entonces tenemos que construir ese canal de comunicación. Para eso vamos a venir también acá con ustedes y vamos a tardar. Eso es lo que les estamos pidiendo; ustedes como adherentes, o sea, que ya se entraron pues en la lucha junto con nosotros, son para nosotros compañeros y compañeras. Si tienen algún problema luego luego hay que avisar para avisar a todo México que es de La Otra Campaña para que proteste, para que se movilice, para que haya apoyo, para que ya no estemos nunca más otra vez, solos. De eso se trata La Otra Campaña; pero también digamos: bueno, este, como quiera está mi necesidad y la necesidad que veo de otra gente, ¿cómo le vamos a hacer?; hay que hacer la lucha, otra vuelta, pero vamos a hacerla también nacional, que nos apoyemos, que si hay una demanda de campesinos, o de pescadores, o de albañiles, o de estudiantes, o de maestros, contesten también en otros lados. Mismo campesinos, pero también los obreros apoyando la lucha de los campesinos, también pescadores apoyando esa lucha y entre todos nos apoyemos.

Ahorita se va a venir una... como ahora que estamos en el mar, una ola muy grande como que lo tapa todo. Esta ola, es la ola de los partidos políticos y las elecciones. Entonces van a decir: sí, pues pasó La Otra Campaña ahí en Cancún, ahí estuvieron en un lugar, en un rincón ora sí, en el Rincón Rupestre y ya se fueron pero aquí está el programa de televisión y aquí está el anuncio y aquí está el periódico y la revista y llega en efecto como una ola que lo tapa todo y parece que se acaba. Pero los compas pescadores saben que la ola pasa y finalmente queda abajo lo que queda firme. Y eso, lo que queda firme, debe ser La Otra Campaña. Nuestra hermandad y nuestro compañerismo como parte de una lucha nacional. Lo que se está viendo por lo que sabemos que está pasando ya en otras partes del país es que sí se está haciendo un movimiento nacional de izquierda, no electoral. Está levantando mucha gente que ya tiene claro que aquí el problema es el capitalismo y que hay que transformarlo por una cosa mejor, por eso se llama de izquierda. Y entonces lo que va a pasar compañeros y compañeras es que este gran movimiento se va a hacer cada vez más grande y va a crecer y lo que decimos en cada lado donde pasamos, es que tenemos que escoger si nos vamos a quedar viendo o vamos a participar. Nosotros les estamos diciendo que participen junto con nosotros. Ya no es que desde allá nosotros decimos: tenemos esta necesidad, ayúdenos; sino, vamos a escuchar todas las necesidades y vamos a apoyarnos y a luchar juntos.

Les agradecemos compañeros y compañeras que se hayan reunido, que nos hayan esperado; llegamos tarde porque venía yo manejando, entonces no muy le sé... Estaba aprendiendo yo a manejar. Pero gracias que nos esperaron hasta esta hora y que pudimos escuchar su palabra. Estamos seguros que aparte del informe que hagamos nosotros, los compañeros de medios de comunicación lo van a publicar en otras partes; a lo mejor no sale nada en el periódico local o sale muy poco. Ustedes no se preocupen, porque esa palabra que ustedes sacaron la va a oír otro compa que es como ustedes y ese va a tomar en cuenta a la hora de luchar, todo eso.

Gracias que vinieron compañeros, gracias al Rincón Rupestre que nos recibe; es todo.